viernes, 10 de julio de 2009

Parque Nacional de las Cañadas del Teide. Tenerife.





















El Teide es un volcán en actividad. En el centro de Las Cañadas se levanta el complejo volcánico Teide-Pico Viejo, estratovolcán formado en el Pleistoceno por la acumulación de materiales durante sucesivas erupciones y que permanece aún activo, hecho confirmado por la alta actividad de las fumarolas en el cráter sumital. El Teide culmina en un cono de color claro cuyo cráter tiene 80 m de diámetro y una altura máxima de 3.717,98 m, siendo el lugar más alto de España y de todos los archipiélagos atlánticos. Pero no siempre ha tenido el mismo aspecto. En época de los romanos era más bajo, de color más claro y no terminaba en forma picuda sino redondeada. Durante la Edad Media tuvo lugar una erupción que duró varias décadas durante las cuales se expulsaron las lavas negras del Teide, que es cuando alcanzó su altitudactual. En 1798, tuvo lugar la última erupción en el interior del Parque. En las laderas de Pico Viejo se abrieron una serie de bocas, las denominadas “Narices del Teide”, que durante tres meses derramaron enormes cantidades de lava cubriendo una gran superficie de terreno y dando lugar a los sugestivos malpaíses del oeste del Parque.


















El origen del actual circo o Caldera de Las Cañadas es uno de los temas más controvertidos que plantea el vulcanismo en las Islas Canarias. La hipótesis más verosímil es la teoría del deslizamiento, que plantea que hace 170.000 años una excesiva acumulación de materiales desestabilizó las laderas del Edificio Cañadas, enorme complejo volcánico que algunos científicos estiman de 6.000 m de altura. Este deslizamineto hacia el mar creó el Valle de Icod-La Guancha y una gran depresión en forma de herradura, que constituye en la actualidad la Cladera de Las Cañadas. A partir de ese momento, la intensa actividad volcánica rellenó parte de esta cavidad, y dio así lugar al complejo volcánico Teide-Pico Viejo.














Situado en el centro de la isla de Tenerife, es la única zona de alta montaña subtropical de Europa. Esta característica condiciona la riqueza biológica y muchas de sus especies son exclusivas del Parque. Lo primero que llama la atención es la gran Caldera de Las Cañadas, depresión de unos 17 km de diámetro. Está limitada al noreste, este y sur por abruptas zonas escarpadas de hasta 700 m de desnivel. Sobre ella se asienta el Teide, por encima de los 2.000 m de altitud, exento de la influencia de la humedad que aportan los vientos alisios y con unas condiciones climáticas totalmente diferentes al resto del archipiélago. La baja humedad relativa en cualquier época del año, junto con la escasez de precipitaciones, le confieren una aridez difícilmente comparable a otras áreas de montaña. Estas peculiaridades ofrecen una visión totalmente diferente dependiendo de la estación en la que se visite: totalmente blanco por la nieve en invierno, cubierto de vivos colores en primavera, o de aspecto árido y seco en verano.