miércoles, 16 de junio de 2010

Gal, Maizena y El Corte Inglés.

El Corte Inglés en 1940. Calle Preciados, Carmen y Rompelanzas- la más corta de Madrid-.

Ramón Areces, asturiano de nacimiento, embarca hacia América a los dieciséis años de edad. Desde el puerto de El Musel hasta La Habana tarda doce días y una vez en la capital de Cuba empezó a trabajar en los almacenes El Encanto, perteneciente en una parte a su tío César Rodríguez. Hacia 1929 César Rodríguez vende su participación en El Encanto y en 1935 Ramón Areces Rodríguez regresa de Cuba, con poco dinero pero con mucha experiencia en el negocio de los grandes almacenes. Poco antes de estallar la guerra civil española Ramón Areces y César Rodríguez adquieren una modesta sastrería madrileña denominada El Corte Inglés, una de los pocos establecimientos de la época que daba a tres calles diferentes, y a partir de entonces empezaría la historia de la que con el tiempo se convertiría en la primera cadena española de grandes almacenes. En 1940 el primer El Corte Inglés concluye la mudanza a la acera de enfrente de donde estaba, en la calle Preciados, pasando a ocupar el local que explotaba la firma barcelonesa Almacenes El Aguila. Por vez primera, El Corte Inglés y Galerías Preciados de Pepín Fernández, primo de César Rodríguez, se situaban uno frente al otro.

Maizena nació en EE.UU en 1856 y llegó a España en los años 20 del siglo pasado. Adquirida por Corn Products Refining Co. en el año 1900. Fue el primer producto de uso hogareño que elaboró Refinerías de Maíz en Colombia.
El edificio que ocupaba la fábrica de Maizena es la Casa de las Siete Chimeneas, en la calle Infantas con vuelta a la Plaza del Rey. A la derecha el Circo Price, ahora espacio ocupado desde 1970 por dependencias del Minsterio de Cultura así como la misma Casa, sede del Ministerio. En el siglo XIX, el inmueble fue destinado a ser sede del Banco de Castilla. En 1881 se restaura y acondiciona para sede del Banco de Castilla. La segunda reforma que le da su aspecto actual es del año 1957.

Permuferia Gal. En 1887 Salvador Echeandía Gal montó una droguería en la calle Arenal de Madrid, donde comenzó la venta de perfumes. En 1898, Salvador y su hermano Eusebio Echeandía comenzaron a fabricar una loción alcohólica, que llegó a ser muy conocida, a base de petróleo y esencias cítricas para evitar la caída de pelo, Petróleo Gal, y al poco tiempo ya fabricaban colonias, polvos cosméticos y jabón perfumado, lo que le obligó a trasladarse a la calle Ferraz donde quedó instalada la primera fábrica de la empresa. En 1901 con el aumento de las ventas, Gal empieza la fabricación en serie y aumenta su capital constituyéndose la Sociedad Anónima. Se inaugura en 1899 una fábrica situada en la madrileña calle Ferraz, esquina con calle Quintana.

Esta primera fábrica se queda pequeña y es trasladada al Paseo de San Bernardino hoy calle de Isaac Peral, situándose entre esta calle y las calles de Fernández de los Rios, Hilarión Eslava y Fernando el Católico, a un edificio construido en 1915 por el arquitecto riojano Amós Salvador y Carrera.

En 1963 Gal traslada su producción a Alcalá de Henares y las instalaciones de Moncloa son destruidas para la construcción de viviendas y locales comerciales.
Fábrica de Gal en la calle Feraz. 1905.

En 1915 se inauguraron las instalaciones de Moncloa, el conjunto contaba con depósitos, laboratorios, oficinas, viviendas, archivo y talleres, donde se realizaba todo el proceso de fabricación, desde la mezcla de productos hasta el empaquetado, impresión de folletos, envoltorios, frasquerías, etc. Por su diseño y construcción fue ésta una fábrica modélica que mereció en 1915 un premio extraordinario del Ayuntamiento de Madrid. Aunque parcialmente destruida, sobrevivió a la Guerra Civil y volvió a alcanzar el nivel de producción anterior. De estilo mudejar con rasgos modernistas, de planta irregular de 9 lados, contaba con depósitos, laboratorios, oficinas, viviendas, archivo y talleres, donde se realizaba todo el proceso de fabricación. Destacaba por la amplitud y calidad de las naves de trabajo, la luz, la ventilación y la higiene.