viernes, 8 de abril de 2011

Mencia de la Cerda, hermana del I duque de Medinaceli.

Mencia de la Cerda, hermana del I duque de Medinaceli debía haber casado con Álvaro de Mendoza y Luna de los señores de Cornago, Juvera y Alfaro en La Rioja. Alcalde de Soria en sucesión de su padre.

Era Álvaro de Mendoza y Luna hijo de Juan de Luna y Mendoza, alcalde de Soria, Clavijo y Alfaro, muere en 1460, y de María de Luna Manuel, hija del condestable Álvaro de Luna, señora Cornago, Juvera y Alfaro, y hermana de Pedro de Luna Manuel, señor en Segovia de Fuentidueña. Con sucesión los señores de Fuentidueña y condes de Montijo.

María y Pedro de Luna y Manuel son hijos del condestable Álvaro de Luna y de Margarita Manuel, nieta del infante don Juan Manuel. En algunas genealogías puede ser María hija natural del Condestable.

Álvaro de Mendoza Luna muere en 1467 en la batalla de Molina antes de casar.

Juan de Luna y Mendoza y María de Luna Manuel se tratan de primos. Él hijo de Juan Hurtado de Mendoza y Castilla, señor de Morón y Gormaz, Mendívil y Nanclares, La Rivera, Martioda y los Cuetos, prestamero mayor de Vizcaya y mayordomo del rey Juan II y ella nieta de Teresa Hurtado de Mendoza y Castilla, hermana de Juan Hurtado de Mendoza y Castilla, madrasta del Condestable al ser este hijo natural de su marido. Es el Condestable padre de María de Luna y Manuel y primo hermano del marido de su hija.

Juan de Luna y Mendoza fue alcalde de Soria, Alfaro y Clavijo. Maria de Luna y Manuel recibe de su padre el condestable el mayorazgo creado en 1440 con sus señorios de Cornago, Juvera, Ega y Alfaro.

Juan de Luna y Mendoza es hermano de Brianda de Luna y Mendoza que casa con el I duque del Infantado. Juan y Brianda son primos hermanos del Condestable.

Iñigo López de Mendoza y Luna , II duque del INFANTADO, 1438-1500, casa con su prima segunda María de Luna que muere en 1502 hija y es hija de Álvaro de Luna, condestable de Castilla, y de Juana Pimentel, hija de los II condes de Benavente. Padres del III duque del Infantado.

“Ya viudo de su primera mujer, doña Elvira Portocarrero, el Condestable y poderoso valido de Juan II, don Álvaro de Luna, levantó pasión en la también ya viuda doña Margarita Manuel nieta del infante don Juan Manuel, con quien tuvo a Pedro de Luna, señor de Fuentidueña, que con el tiempo se elevaría a condado que hoy en día es uno de los títulos de la Casa de Alba de Tormes.”
Había estado casada doña Margarita Manuel con el señor de Mejorada con sucesión en los señores de Mejorada y por matrimonio marqueses de Montemayor.

El primer señor de Cornago fue Juan Martínez de Luna y Gotor, hermano de Pedro de Luna el “Papa Luna”, Benedicto XIII. Casa con Teresa Albornoz de los señores de Albornoz en Cuenca. Señor de Cornago y también señor de Jubera y Alfaro es su hijo Alvaro Martínez de Luna y Albornoz. Este vende estos lugares y deja a su hijo natural Álvaro de Luna y futuro Condestable sin herencia.
No tiene el padre del Condestable hijos de su mujer Teresa Hurtado de Mendoza y Castilla.

Con María de Jaraba parece que tuvo el padre del Condestable otro hijo llamado Martín Luna. También pudo ser hermano de ambos Juan de Cerezuela y Luna, obispo de Osma desde 1426 a 1432, arzobispo de Sevilla y de Toledo hasta su muerte en 1442. El Condestable es ajusticiado en 1453.

En el año 1420 el rey Juan II le concedió a don Álvaro de Luna como regalo de bodas cuando casa con Elvira Portocarrero Cornago y otros lugares que habían pertenecido a su padre. En 1423 fue nombrado Condestable de Castilla. En 1440 creó el mayorazgo de Cornago y Jubera para su hija natural María de Luna a la que casó con su primo Juan de Mendoza y Luna, hijo de Juan Hurtado de Mendoza y Castilla casado con una prima hermana del Condestable. Es el Condestable hijo natural pero miembro de las podrosas familias de los Albornoz y Mendoza emparentadas con la Casa Real de Castilla.

A María de Luna sucede en el señorío su hijo Juan de Luna. María muere en 1497. Su hermano Pedro, señor de Fuentidueña, mandó realizar un inventario de los bienes que dejó a su muerte y este inventario pone de manifiesto la decadencia económica a la que se había visto reducida la casa, obligando a Juan de Luna a empeñar el señorío a su poderoso vecino el conde de Aguilar.

El castillo de Cornago era morada habitual donde vivían Maria de Luna y su marido Juan. El castillo de Cornago deja de sere vivienda a principios del siglo XVI, pero resiste el paso del tiempo por los buenos materiales empleados en su construcción y a su cimentación.

Con Juana de Pimentel tendrá el Condestable un hijo y una hija los herederos de los grandes señoríos del Condestable.