lunes, 16 de abril de 2012

Lapis Specularis.

Lapis Specularis, selenita o espejuelo; se trata de un yeso cristalizado en láminas brillantes que tenía diversos usos, principalmente ornamentales. 


El material arqueológico de sus poblamos data del siglo I después de Cristo aproximadamente, época imperial, durante los periodos de los emperadores Tiberio, Calígula, Claudio, Nerón... 


El área de explotación del conjunto minero de Lapis Specularis se sitúa en la provincia de Cuenca en tierras de la antigua Celtiberia Prerromana; la zona se incorporó a Roma tras las campañas de Tiberio Sempronio Graco en el 179 a.C. Desde entonces, y hasta la paz de Augusto, se vio envuelta en varios episodios de las guerras celtibéricas y lusitanas y, posteriormente, en las guerras civiles romanas. 


Se construían pozos que servían como entrada a unas salas de las que surgen galerías en todas direcciones. 


Para la explotación del Lapis Specularis, el minero romano poseía instrumentos donde predominaban las herramientas metálicas. Éstas eran afiladas con piedras de arenisca con agua y aceite; el aceite proporcionaba un filo suave y el agua lo hacía más acerado. Entre las herramientas empleadas por los mineros romanos se encuentran serruchos, punzones, cinceles, punteros, piquetas... Las huellas de impresión de las herramientas en las paredes de las minas son claras.


La iluminación en el interior de las minas se realizaba mediante la utilización de lámparas de aceite, lucernas, antorchas... 


En Osa de la Vega existen unas minas llamadas "Las Horadadas", donde existen varios pozos mineros de gran importancia; éstos suman varios kilómetos de galerías, pozos y varios despoblados.


El Lapis Specularis que se extraía de ellas se repartía por todo el Imperio, se llevaba a Segóbriga y al puerto de Cartagonova (actual Cartagena) . Su explotación minera y comercio constituyeron una de las principales fuentes de la economía de la zona, quizás la más importante, y la de su núcleo de población más importante, Segóbriga. 


Su aplicación tenía diversas facetas: La principal era su uso en las ventanas y vanos de las casas a modo de cristal, se desconocía el vidrio plano, pasando por su aplicación decorativa en los edificios, e incluso en los circos romanos. Una vez triturado en pequeños trozos se mezclaba con la arena del circo para producir, con el reflejo del sol, un brillo que realzaba el espectáculo.







Ver Lapis Specularis. Espejuelo. Ruta del Cristal de Hispania. GR-163. en un mapa más grande