domingo, 8 de abril de 2012

Monasterio de Aguas Vivas. Valencia.

El valle de Aguas Vivas tiene una longitud de 8 kilómetros y 2 de anchura, abriéndose desde Alzira en el Estret, para concluir, pasada la población de la Barraca de Aguas Vivas, a la entrada de la Valldigna, en lo alto del Portichol.  

En la ladera recayente a Carcaixent, se alza el que fue Convento de Agustinos.



El convento de Aguas Vivas, también llamado Real Monasterio de Santa María de Aguas Vivas en el municipio de Carcagente  es un edificio religioso cuyos orígenes se remontan al siglo XIII. El actual edificio fue construido durante los siglos XVI y XVII con estilos gótico y barroco, si bien el ala norte fue concluida en el siglo XVIII.

EL monasterio perteneció a la orden de los agustinos, custodiaba la imagen de la Vírgen de Aguas Vivas, patrona de la ciudad de Carcagente
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A mediados del siglo XIX a consecuencia de la desamortización de Mendizábal, los monjes tuvieron que abandonar el convento , que pasó a ser propiedad de los barones de Casanova, destinándose a vivienda rural. 

En 1977 el monasterio fue adquirido y reformado para destinarlo a hotel residencia por D.Antonio Vidal Bellver (Fotógrafo y empresario de Carcagente). 

En la actualidad es propiedad de un conocido empresario hostelero gandiense.










La ruina del monasterio se inició en 1811, a raíz del saqueo ocasionado por las tropas francesas. 

En 1812, las Cortes de Cádiz legislaron, dentro del contexto desamortizador, la incautación de los bienes del convento, arrendándose el valle y el monasterio a particulares, por un valor de 2.600 libras. 

Reinstaurado Fernando VII, anula los decretos desamortizadores, regresando el 2 de junio de 1814 los agustinos. 

Triunfantes los liberales, el 30 de mayo de 1821 se consuma la segunda desamortización. 

Repuesto Fernando VII, se determina la vuelta de los agustinos, que acontece el 13 de julio de 1823. 














Finalmente en 1835 se consuma la tercera y definitiva desamortización, pasando los bienes a la caja de amortización de la deuda. 

En 1853 fueron subastas las fincas del extinguido convento, 28 obras de arte pasaron al museo provisional encargado de la incautación.
 
Adquirido el convento por los Barones de Casanova, el inmueble fue destinado a vivienda rural utilizando sus dependencias como granja, manteniendo el cultivo de sus tierras lindantes.
 
En 1977 D. Antonio Vidal adquirió el monasterio y la finca rústica al último heredero de los Barones de Casanova, remodelando el conjunto para su nueva función de hotel residencia, iniciando al tiempo la parcelación del amplio entorno para la construcción de residencias familiares.