martes, 12 de febrero de 2013

Cosas de los obispos de Osma contadas en el siglo XVIII

Noticias de Osma y el Burgo.

Vino á la silla de Osma Pedro de Montoya, calculando que el castillo de Osma no era suficiente para su defensa, determinó cercar la villa del Burgo con una muralla que construyó hacia el año 1456. abarcando un recinto capaz de contener hasta 600 vecinos, é hizo una contra-muralla á la plaza de Osma y otra también á la de Ucero. En esto murió el hijo de D. Alvaro de Luna y el obispo se apoderó de la ciudad de Osma y puso á la vez pleito á  Juana Pimentel, su madre, viuda del condestable, sobre el señorío de la plaza de Alcozar que ésta tenía por compra que había hecho su marido á D. Juan del Cadillo, alférez del rey. quien á la verdad la había usurpado á los obispos de Osma en las revueltas del reinado de don Juan II. La condesa, temiendo la dureza de carácter del obispo, no se atrevió á acudir al pleito; mas en cambio su nieta Juana, hija de D. Juan de Luna, casada con D. Diego Pacheco, marqués de Villena. pudo más que el prelado, pues su esposo le arrebató el señorío de Osma y su castillo que ya no recobró ningún obispo. Posteriormente, los marqueses de Villena vendieron esta plaza á los marqueses de Berlanga. de quienes son sucesores y herederos actualmente los duques de Frías. 

... que el Burgo de Osma por lo miserable de su población no debía continuar como hasta allí siendo la capital del obispado, los prelados y cabildo del Burgo se esforzaron en mejorar y ensanchar su villa, apresurándose á continuar las obras de la catedral y á construir nuevos edificios, hasta lograr hacer un pueblo más agradable á la vista que Soria, aunque más pequeño. 

Comenzó pues de veras el engrandecimiento del Burgo de Osma. Los canónigos que vivían en comunidad en la catedral, deseando secularizarse, alegaron que las aguas del cauce que baña la población eran perjudiciales á la salud, por la excesiva humedad que trascendía al refectorio; y conseguido su objeto 
edificaron para vivir aisladamente, al rededor de la catedral, suntuosas casas de 1548 á 1549. 

D. Pedro Álvarez de Acosta, vistas las dificultades que pusieron los regidores de Soria de fundar á sus expensas una universidad, la estableció en la villa del Burgo, construyendo un suntuoso edificio, á lo que agregó las rentas suficientes para su sostenimiento, con lo cual preparó el aumento y ensanche de la población, yen 1578 construyó, enfrente y al lado de la catedral, las Casas Consistoriales, cárcel y pósito, que más tarde se derribaron para edificar otras nuevas. 

D. Sebastián Pérez (1582 á 1583) trasladó los alumnos del Seminario 
conciliar, que estaban en el colegio de la Universidad, á las casas del cortijo, 


y D. Fernando de Acebedo (1610 á 1615) empezó la construcción del Seminario con el título de Santo Domingo de Guzmán. 

El mismo D. Sebastián Pérez resolvió fundar el convento de carmelitas, instalándolos en una casa del canónigo D. Francisco de Padilla, hasta que se edificaron el convento é iglesia. Hechas estas notables mejoras en el interior, se pensó en el ensanche derribando la muralla por la parte del Norte, cuyos cimientos se veían hace poco en la plaza del Rollo y barrio de las Casas nuevas, y en 1682 el obispo fray Sebastián de Arévalo y Torres, hizo reedificar á su costa el hospital de San Agustín, fundado ya en 1468 por el obispo D. Pedro de Montoya, reemplazando el edificio antiguo con otro en su lugar tan suntuoso y capaz, que hoy es una verdadera joya del arte.