domingo, 22 de septiembre de 2013

Carboneras de Guadazaón. Cuenca. Panteón de los marqueses de Moya.












En las afueras de la localidad, junto a la carretera, se mantiene en pie el antiguo Convento de los Dominicos, conocido también como Convento de la Santa Cruz. Se trata de una construcción de los siglos XV y XVI. En el siglo XVI fue cedido a la Orden de los Dominicos por los marqueses de Moya, don Andrés de Cabrera y doña Beatriz Bobadilla, cuyos restos fueron enterrados allí, por lo que se convirtió en iglesia panteón de los marqueses de Moya. En su iglesia fue depositada la Hijuela de los Santos Corporales de Daroca (que actualmente se conserva en la iglesia parroquial de la localidad). Durante el siglo XVIII fue considerado Universidad de Filosofía Tomista y Teología. Durante las guerras carlistas sufrió importantes daños.
En la actualidad el edificio está prácticamente abandonado y sólo se conserva en pie la iglesia del antiguo complejo conventual. Es un templo de cruz latina, de una sola nave y ábside plano, con bóvedas de crucería gótica del primer tercio del siglo XVI y decoración de yesería de José Martín de Aldehuela, del siglo XVIII. La actual cubierta oculta la bóveda de la primitiva iglesia.

El exterior, con paramentos lisos de mampostería, posee una magnífica portada gótico isabelina abocinada, compuesta por arco de medio punto y dos puertas de entrada con arcos carpaneles y parteluz.