jueves, 26 de septiembre de 2013

Salinas del Manzano. Cuenca



 El 16 de junio de 1338 Alfonso XI mandará al concejo de Moya que le
sea reconocido al cabildo catedralicio de Cuenca el privilegio de recibir 52
cahíces de sal anuales de las salinas de Fuente el Manzano en el termino de 
Moya.

Algunos años después, en 1355, Marcos Pérez, arcediano de Alarcón, se
presentó ante los oidores de la Audencia Real en representación del cabildo
catedralicio conquense, diciendo cómo este último tenía diversos privilegios
anteriores que le daban derecho a recibir 52 cahíces de sal anuales en las salinas de Fuente el Manzano. Al año siguiente, el 8 de agosto dc 1356, Pedro I apremíara a sus oficiales en la diócesis de Cuenca para que obliguen a los
arrendadores de las salinas de Fuente el Manzano a pagar al cabildo los 52
cahíces de sal correspondientes a este año y al anterior, que aún no habían
recibido y de lo cual se habían quejado ante el rey.

En 1356 esta conflictividad aún se mantenía, y sin duda era ahora
también el concejo de Moya el que favorecía el retraso en el pago de dichos
52 cahíces de sal por parte de los arrendadores de las salinas de Fuente el

Manzano, en término de Moya.

El 12 de marzo de 1384 Juan 1 dará sentencia a favor del cabildo catedralicio
de Cuenca y contra Abraham Buhardo, judío arrendador de las salinas
de Fuente el Manzano y de Monteagudo, para que el cabildo siguiese
cobrando los 52 cahíces anuales de sal de las primeras y 620 maravedíes
de las segundas a que tenía derecho según privilegios de los reyes anteriores,
que ahora Juan ll es confirma de nuevo.

De este modo adquiere pleno sentido el traslado público que un año antes, el 14 de octubre de 1383, se había realizado de una carta plomada de Alfonso XI (Cuenca, 16-VI- 1338) por la que éste, a petición del cabildo catedralicio, mandaba que les fuera reconocida la obligación que tenía el arrendador de las salinas de Fuente el Manzano, en término de Moya, de dar al cabildo 52 cahíces de sal anuales.

Pero esta intervención de Juan 1, al igual que las de los monarcas anteriores,
no lograrla poner término definitivamente al conflicto. Así, varios
años después, el 29 de octubre de 1396, el procurador del cabildo conquense
presentará una demanda ante el deán contra los arrendadores de
las salinas de Fuente el Manzano, porque no pagaban con medida colmada
los 52 cahíces de sal que por privilegios anteriores, ahora confirmados por
Enrique III, correspondían anualmente al cabildo catedralicio conquense
En conclusión, podemos decir que las salinas de Fuente el Manzano
fueron un motivo constante de conflictividad. A pesar de que los enfrentamientos siempre se produjeron entre el cabildo catedralicio y los arrendadores de dichas salinas, no por ello el concejo de Moya, en cuyo término se encontraba Fuente el Manzano, fue ajeno a dicha conflictividad, pues al no hacer nada para favorecer una puntual percepción por el cabildo de la sal correspondiente estaba también propiciando el mantenimiento de las
tensiones. Así, pues, todos los mandatos regios en los que se instaba al concejo de Moya a obligar a los arrendadores de las salinas de Fuente el Manzano a pagar puntualmente y con justa medida al cabildo catedralicio de
Cuenca los 52 cahíces de sal anuales a que tenían derecho no consiguieron
poner fin a una conflictividad que, alo largo de todas las etapas analizadas,
siempre se manifestará caracterizada como de permanente y sin que se vislumbre la posibilidad de una solución totalmente definitiva.






Salinas del Manzano cuenta con algunos lugares de interés para el visitante, como:
  • Iglesia de la Natividad
  • Ermita de San Roque y Pósito
  • Castillo de las Malenas
  • Rutas de senderismo que recorren mas de 20 fuentes naturales repartidas por el término
  • Salinas Romanas
En su entorno podremos encontrar parajes de gran belleza, como Serranía de Cuenca, Montes Universales y Río Cabriel.