lunes, 23 de marzo de 2015

La Virgen de la Novena y La Real Academia de la Historia

El cuadro de la imagen de la Virgen de la Novena pasa de su lugar en calle de León con Santa María, aquí estaba bajo la advocación de Virgen del Silencio de la que eran devotos actores y otras gentes del teatro, a la iglesia  de San Sebastián, en la calle de San Sebastián con la calle Atocha.


Por el primer milagro que se le atribuye pasa a llamarse Virgen de la Novena antes de ser traslada a San Sebastian.



Carlos Veluti y su esposa María del Haro en 1615 colocaron en la esquina de su casa una hornacina con cuadro donde aparecía pintada la Virgen con el Niño Jesús dormido en sus brazos y, a su lado, san Juan niño haciendo un gesto que indicaba silencio para no despertarle. En el barrio llamaban a esta imagen la Virgen del Silencio. 


Esquina de la calle del León con Santa maria donde ahora se encuentra la sede de la Real Academia de la Historia 


La actual sede de la Real Academia de la Historia fue diseñada por el arquitecto Juan de Villanueva, y el edificio tenía como finalidad albergar los libros de rezos de ahí el nombre del caserón de Nuevo Rezado de los monjes jerónimos del monasterio de El Escorial, por eso encontramos una parrilla, símbolo del martirio de San Lorenzo, en la fachada del edificio. Las obras de construcción comenzaron en 1788, con austeridad en la ornamentación, pero con grandes proporciones y valiosos materiales. Las crónicas de la época cuentan la admiración de las gentes, cuando vieron entrar por Madrid los carretones que conducían las jambas y el dintel de la puerta tirados por veintiocho pares de bueyes.
En 1836, el edificio fue desamortizado por el gobierno de Mendizábal y adjudicado a la Real Academia de la Historia.
Entre 1871 y 1874, se llevaron a cabo obras de reforma, a cargo del arquitecto Eduardo Saavedra, y fue declarado Monumento Nacional en 1945.
Al caserón del Nuevo Rezado se anexionaron en 1974 el palacio del Marqués de Molins y una pequeña casa de la calle de las Huertas, completando así toda la manzana entre las calles León, Huertas, Amor de Dios y Santa María.

Los orígenes de la Real Academia de la Historia están en las tertulias celebradas por varios eruditos, desde 1735, en el domicilio de Julián Hermosilla, abogado de los Reales Consejos, para tratar asuntos de Historia.
Posteriormente, trasladaron sus tertulias a los salones de la recién creada Real Biblioteca y solicitaron la protección del rey Felipe V, que se la otorgó creando oficialmente la Real Academia de la Historia mediante Real Decreto el 18 de abril de 1738, y aprobando sus estatutos mediante Real Cédula el 17 de junio del mismo año, donde se establecía que la finalidad de la Academia era la de aclarar «la importante verdad de los sucesos, desterrando las fábulas introducidas por la ignorancia o por la malicia, conduciendo al conocimiento de muchas cosas que oscureció la antigüedad o tiene sepultado el descuido».
En 1785, Carlos III ordena su traslado a la Casa de la Panadería, en la Plaza Mayor de Madrid, donde ya estaba ubicada la biblioteca de la Real Academia de la Historia desde 1775.
En 1836, el gobierno de Mendizábal, le concedió a la Academia gran número de códices, documentos y libros, además del caserón llamado Nuevo Rezado en la madrileña calle del León, número 21, que había pertenecido a los monjes jerónimos de El Escorial hasta la desamortización de los bienes de las órdenes religiosas, donde se trasladó oficialmente por Real Orden de 23 de julio de 1837, aunque en la práctica no se trasladaría a él hasta 1874.

El marqués de Molins y vizconde de Rocamora, don Mariano Roca de Togores (1812–1898), fue una personalidad destacada del Madridi sabelino y afiliado al partido moderado, ministro varias veces bajo la presidencia de Narváez y otros. Recibió de la reina el marquesado de Molins, colaboró en la restauración de Alfonso XII y fue embajador en París y más tarde en la Santa Sede. Notable escritor, fue director de la Real Academia Española. Su palacio en la calle Amor de Dios representa bien su época y su personalidad.
Este palacio, cuando dejó de ser propiedad de la familia, pasó a propiedad del Estado. Cuando fue director de la Academia Jesús Pabón y Suárez de Urbina, se gestionó la cesión del palacio del Marqués de Molins a la Real Academia de la Historia, que ya tenía como sede el edificio anexo del número 28 de la calle de las Huertas, para que formara parte integrante de sus dependencias.
Mariano Roca de Togores es hijo de Luis de Francia Roca de Togores y Valcárcel, II conde de Pinohermoso y vizconde de Casa Grande, y de María Francisca de Paula Carrasco y Arce, VI condesa de Villaleal. Su hermano primogénito, Juan Roca de Togores y Carrasco ostentó el título de III conde de Pinohermoso.
Primer marqués de Molins desde 1848 en honor a la pedanía oriolana de Molins, En orihuela tiene su palacio los marqueses de Pinohermoso, luego duques

El Vizcondado de Rocamora es un título nobiliario español creado el 24 de diciembre de 1848, como vizcondado previo al marquesado de Molins, luego convertido en perpetuo, a favor de Mariano Roca de Togores y Carrasco, I marqués de Molins