lunes, 2 de marzo de 2015

Perales de Milla y Perales del Río. Madrid

Villanueva de Perales, de Perales de Milla
Su territorio pertenece a la cuenca del río Perales y limita al norte con Navalagamella y Quijorna, al este con Brunete y Sevilla la Nueva, al sur con Villamanta, y al oeste con Villamantilla.
En 1820, Villanueva de Perales constituye ayuntamiento propio y deja de depender administrativamente de Perales de Milla, con lo que esta localidad, al despoblarse progresivamente, pasa a ser un caserío de Quijorna. 

Perales del Río
Perales del Río que es de Señorío y del dominio temporal del Marqués de Perales, quien no percibe derechos algunos y si solo tiene el de nombrar alcalde de ella y las Alcábalas al Señor temporal Marqués de Perales que en el día no le producen más algunos.
En Perales del Río se hallan dos casas Fábricas de Jabón cuyas utilidades con la considerada a los arrendadores ascienden a 24.000 Reales y un Horno de teja y ladrillo con la de 735 Reales y diez maravedís de vellón. Las dos fabricas de jabon son propiedad del II marqués de Perales.
De apellido Pinedo por vía de mujer son los duques de Medinaceli 
Desde la Edad Media, la Real Dehesa de la Serena de Badajoz incluye la del Bercial y perteneció a la Orden Militar de Alcántara que la administró hasta mediados del siglo XVIII. A partir de 1744 Felipe V decide enajenarla para sufragar los gastos de las guerras con Italia y la comprarán  ganaderos trashumantes. Entre ellos está el marqués de Perales, el principal propietario de La Serena en el siglo XIX  que se construye una residencia en tierras del pueblo de La Coronada. Hasta las primeras décadas del siglo XX siglo esta propiedad va a pertenecer al marqués de Perales, hasta los momentos previos a la II República cuando se lleve a cabo una Reforma Agraria con el objetivo de permitir el acceso a la tierra a los campesinos más modestos. La Dehesa del Bercial será adquirida por el Instituto Nacional de Colonización, llevándose a cabo su parcelación durante unos años y definitivamente el 30 de julio de 1934.
El I marqués de Perales, don Ventura de Pinedo, era muy rico. Deja más de dos millones de reales líquidos a su muerte, además de un mayorazgo al que incorporó pastos y tierras de labor en las cercanías de Madrid, la cabaña lanar y las dehesas extremeñas, más otros bienes y títulos, cuyo valor rondaba los ocho millones de reales. Don Ventura tenía muy a gala las tareas de poblamiento y mejora del suelo en su señorío de Perales del Río, donde decía haber invertido una fortuna en convertir un despoblado en un lugar próspero, hasta con dos fábricas de jabón.
Ventura de Pinedo, II marqués de Perales del Río, es hijo de Ventura Francisco Fernández de Pinedo Rodríguez de Ubierna, conde de Villanueva de Perales de Milla y de  Antonia de Velasco y Moreda, vizcondesa de Tejeruela y marquesa de Perales del Río. Hermano de Antonia Fernández de Pinedo y Velasco. Con sus casas en Madrid en la calle de la Magdalena.
Casa con  Micaela González de Quijada, II marquesa consorte de Perales del Río,
Padres de,  

José Miguel Fernández de Pinedo y Velasco González de Quijano, III marqués de Perales del Río, conde de Villanueva de Perales. Sin hijos

María de la Soledad Fernández de Pinedo y González de Quijano.  Casa con 
Carlos Francisco de Pando y Álava Dávila, III conde de Villapaterna y señor del Pinar de Miraflores y I marqués de Miraflores. Padres de  Francisco de Pando Fernández de Pinedo; Manuel Pando Fernández de Pinedo, II marqués de Miraflores; María de la Concepción Pando y Fernández de Pinedo y María del Pilar de Pando Fernández de Pinedo

María de la Concepción Fernández de Pinedo casa con
 Miguel Fernández Durán Fernández de Pinedo, marqués de Tolosa. Padres de Antonio Fernández de Durán Fernández de Pinedo, IV marqués de Perales del Río.

Sus hermanas, María de la Concepción y María de la Soledad son importantes de cara al marquesado dado que José no tuvo descendientes de su matrimonio con Josefa Gutiérrez de los Ríos. María de la Concepción, doce años mayor que José fue su madrina y casó con Miguel Fernández Duran. Fue una mujer muy culta y tradujo del francés La muerte de los justos y Tratado de educación de la nobleza. Murió con 47 años el 7 de enero de 1802. 
Antonio Fernández Durán y Fernández de Pinedo hereda el título de su tío y es el IV marqués de Perales.
Ventura Antonio Fernández de Pinedo y Velasco, II marqués de Perales del Río por su madre, conde de Villanueva de Perales de Milla por su padre, caballero de Alcantara en 1755, Murió el 8 de julio de 1802. Parroquia de San Sebastián de Madrid. Hijo de Antonia Velasco de Moreda que fue la primera marquesa de Perales. Título concedido por Felipe V, en San Ildefonso el día 24 de septiembre de 1727.

MERCEDES ROCA DE TOGORES Y MARTÍNEZ DE CAMPOS.

Hija de Juan Luis Roca de Togores y Caballero, IV Vizconde de Rocamora, y de Mª de los Ángeles Martínez de Campos.

Casó el 8-IV-1958 con MANUEL FERNÁNDEZ-DURÁN Y VILLALBA, Marqués de Perales del Río 10-VII-1953, Conde de Villanueva de Perales de Milla 5-VI-153; nacido el 15-X-1930 en Madrid. 

Padres de:

XXI - Mª DE LOS ÁNGELES FERNÁNDEZ-DURÁN Y ROCA DE TOGORES.
Marquesa de Perales del Río y Condesa de Villanueva de Perales de Milla 1990. 

Casó con VICENTE SANTAMARÍA DE PAREDES Y CASTILLO. Padres de:
1.- Mercedes Santamaría de Paredes y Fernández-Durán, nacida el 23-VII-1987.
2.- Vicente Santamaría de Paredes y Fernández-Durán, nacido el 13-IX-1989.
3.- Jaime Santamaría de Paredes y Fernández-Durán, nacido el 30-X-1992.

Manuel Pando Fernández de Pinedo, II marqués de Miraflores. Casó con María Vicenta Moñino y Pontejos, II condesa de Floridablanca, Grande de España, marquesa de Casa Pontejos y IX condesa de la Ventosa, dama de la Reina Isabel II y de la Orden de María Luisa, presidenta de la Junta de Damas de Honor y Mérito de Madrid. Nació esta señora en Hellín el 24 de abril de 1795, y falleció en Madrid el 14 de febrero de 1867, a los 72 de edad, en el palacio de Miraflores. Era hija de Francisco Moñino y Redondo, Presidente del Consejo de Indias, caballero Gran Cruz de Carlos III, hermano e inmediato sucesor del I conde de Floridablanca, y de María Ana de Pontejos y Sandoval, IV marquesa de Casa Pontejos y VIII condesa de la Ventosa, que casaron en 1787 en primeras nupcias de ella.19 Durante muchos años, y bajo la representación legal de su marido, Vicenta Moñino litigó sobre la incompatibilidad del título de Floridablanca con los mayorazgos de Pontejos y la Ventosa, y finalmente renunció a aquel condado en favor de su sobrino José María de Castillejo y Moñino, que sacó Carta en 1863.