domingo, 17 de mayo de 2015

Monasterio de Santa Clara. Alcocer, Guadalajara

 El manuscrito escrito por las monjas de Santa Clara de Alcocer, aparecería en Estados Unidos, más concretamente en la Universidad de Massachusetts. Así es, recientemente contacté con el profesor David Arbesú, catedrático de filología hispánica y portuguesa de esta universidad. No hace mucho tiempo, unos 6 años, este manuscrito fue comprado en una librería de Oviedo y posteriormente fue trasladado a EEUU para su estudio y conservación. Gracias a Dios que existe gente que se interesa por nuestro patrimonio cultural ya que, seguramente, si hubiera sido ofertado a Castilla la Mancha, habrían hecho caso omiso a un documento histórico tan importante. Tanto es así, que en la colección del Centro de Estudios Renacentistas de Massachusetts está considerado como la joya de la collección.

Se trata de un documento que consta de unas 100 páginas; en ellas se va narrando al principio la historia del monasterio desde su fundación, escrita por las propias monjas. Posteriormente se listan toda una serie de gracias y mercedes que los monarcas, a lo largo de los siglos, han otorgado a este convento. ...


¿Donde esta el sepulcro de Doña Mayor?

Existen muchas conjeturas acerca del destino que sufrió el sepulcro de Doña Mayor Guillen, en Alcocer. Unos piensan que durante la Guerra Civil española fue quemado junto con otras muchas obras de arte que albergaba el convento. Es muy probable que esto ocurriera así, no obstante, durante la guerra civil, vinieron a España numerosos agentes de museos estadounidenses, a comprar o a "rapiñar" todo aquello que podían. Esta puede ser otra hipótesis válida, situaríamos entonces el sepulcro en algún lugar de Estados Unidos, alguna casa particular o museo, no lo podemos saber. El caso es que las religiosas, desde la misma muerte de Doña Mayor, demostraron una gran devoción hacia su fundadora. Una devoción que mantuvieron hasta el abandono del convento en 1936. Es difícil creer que las religiosas, después de tantos siglos de fidelidad y de finos cuidados hacia el sepulcro, abandonasen así la momia de su fundadora.

Ya comenzada la Guerra Civil, las monjas sabían que su situación era extremadamente peligrosa, más tarde o más temprano deberían abandonar el convento para refugiarse en algún sitio seguro. Así, avisadas por algunos vecinos de la villa de Alcocer, una noche, sin previo aviso, huyeron dejando atras siglos de historia. Me aventuro a imaginar aquellos momentos y pienso que si ya estaban sobre aviso, tomarían las medidas necesarias para la protección de su fundadora. Es probable que escondieran únicamente la momia de la fundadora ya que el sepulcro era de grandes proporciones (más de 2 metros largo); pero podemos aventurar también que se hiciera lo mismo con el sepulcro. Por otro lado támpoco queda ninguna religiosa viva que pueda contárnoslo, tampoco sabemos si alguien lo preguntó.
Entonces, ¿donde puede encontrarse el sepulcro y la momia de Doña Mayor Guillen?. Lógicamente no podemos saberlo, quizás se encuentre escondido en alguna de las bodegas o pasadizos que posee el convento; aún así, la mayoría de estas grutas, propias del antiguo alcantarillado árabe, se encuentran intransitables debido a la construcción de nuevas viviendas y al paso de los años.

Para concluir, creo firmemente que las monjas no fueron capaces de abandonar a su suerte a la fundadora y más sabiendo el destino que la esperaba. Tomarían las medidas necesarias para impedir que sufriera daño alguno, quizás con la idea de algún día volver a rescatarla, quién sabe.

San francisco de Asís, en Alcocer.

Dicen los escritores que han tratado el tema de la llegada de San Francisco de Asís a España, que vino allá por los años 1213-1214. Contaba San Francisco entonces 31 o 32 años de edad y sólo llevaba 6 de apostolado. En un afán eufórico de evangelización, probablemente causado por la victoria el año anterior contra los musulmanes. Amenazada la cristiandad hispánica, que ocupaba la mitad septentrional de la península, por la nueva oleada venida de Africa, acudieron a la llamada numerosos obispos y caballeros del otro lado de los pirineos para sumarse a las tropas de los reyes de Aragón, Navarra y Castilla, en aquella trascendental y decisiva batalla de las Navas de Tolosa, en que quedo aniquilado el emperador de los almohades, Mohamed ben Yacub. Un año después, o acaso antes, viene a España San Francisco, camino de Marruecos con el objetivo de predicar el evangelio de Cristo, tal y como nos dice Celano en su "Vida de San Francisco".

Vino realizando el camino de Santiago, una vez visitado el sepulcro del Apostol se encamino hacia el sur de la península camino de Marruecos apareciendo en Huete, muy alejado curiosamente de la ruta compostelana. Allí fue acosado por los judíos, a los que sin éxito trato de convertir a la fe cristiana, provocando su huida y tal y como dice la tradición vino a refugiarse a San Miguel del Monte, aldea próxima a Alcocer en la que posteriormente Doña Mayor Guillen fundara su monasterio.

Habla pues la tradición de la presencia de San Francisco de Asís en este lugar y así lo demuestra el hecho de que se fundará poco tiempo después un Convento de Clarisas venidas de Italia, del monasterio de San Damián de Asís por disposición de Santa Clara en 1252, un año antes de su fallecimiento.