miércoles, 10 de junio de 2015

Los Infantes de Carrión y la Abadía de Santa Maria de Retuerta en Valladolid

Los condes de Carrión en el Cantar de Mio Cid


            Carrión, llamada Santa María de Carrión, era desde el siglo X un condado patrimonial de los Vani-Gómez con una autonomía muy similar a la del condado de Castilla. Así lo reconocen las crónicas árabes: Almanzor combatió vigorosamente a la familia de los Gómez. Estos gobernaban de Zamora a Castilla en la frontera de Galicia y su capital se llamaba Santa María. Almanzor tomó la ciudad en el 995. Mesnadas de los Banu-Gómez eran tropas auxiliares de Almanzor en el saqueo de Santiago.

            La familia de los condes de Carrión es conocida por los Vani-Gómez o Vanigomez en el Cantar, es decir, los descendientes del Conde Gómez, que se transmiten el poder territorial del condado formado alrededor de los núcleos de San Román de Entrepeñas, Saldaña y Carrión. Durante el siglo X, son conocidos como condes de Saldaña y Santa María, pero desde García Gómez, 971-1013, tiene como capital Carrión, aunque hasta el último conde Pedro Ansúrez suele anteponer siempre Saldaña en su titulación.

            En el año 1013, el conde García Gómez muere sin descendencia el condado pasa a su sobrino Diego Fernández que sigue interviniendo en Córdoba lo que le permite traer los restos de los santos cordobeses Zoilo, Félix y Agapio, adornados con las telas andalusíes de Carrión, si es que no estaban ya en poder de la Casa desde el conde García.

            Durante el reinado de Fernando I de León y Castilla es el único condado que no es sustituido por tenencias, y su conde Gómez Díaz continuará con su propia política aunque siempre tiene en cuenta e imita la del rey. Ambos tienen como fuente de recursos económicos sus intervenciones en Al-andalus. Ambos emprenden la construcción de su monasterio, San Isidoro y San Zoilo. Ambos buscan la aproximación a Europa mediante el apoyo al Camino atrayendo a los peregrinos con las reliquias de los santos, construyendo puentes y hospitales y colaborando con la Orden de Cluny. Pero si por una parte Gómez Díaz mantiene el poder tradicional en el condado, su hermano Asur Díaz se integra en la Corte donde ocupa un lugar destacado como mayordomo real y su hijo Gonzalo Ansurez, padre de los infantes de Carrión, lo será de Alfonso VI hijo y heredero de Fernando I[1].
           
            Los condes que en el siglo XI aparecen en Cantar del Cid son los hijos de Diego Fernández llamados Fernando Díaz y Gómez Díaz. De ellos es hermano Asur Díaz[2], mayordomo en la corte de Fernando I. Los hijos de Asur, los Ansúrez, son Gonzalo, el padre de los infantes del Cantar, que había sido dos años antes alférez del rey Alfonso, y Pedro, que ocupa un lugar destacado en la Corte. Pedro Ansúrez es desde 1074 hasta su muerte en 1118 conde de Saldaña y de Carrión. Pero ya no debe ser como herencia patrimonial como lo fue hasta su tío Gómez Díaz sino por nombramiento y concesión real a un miembro principal de su corte.

            Fernando Díaz, conde de Carrión casado con Elvira Sánchez, hija del conde Sancho, muerto en Córdoba en 1009, y prima por parte de padre y madre de doña Mayor de Navarra. Doña Elvira, viuda, erige el monasterio de San Salvador de Nogal y lo dota en compañía de su única hija superviviente, Tota, de amplias heredades obtenidas en el contrato de Arras.

            Gómez Díaz, conde de Carrión a la muerte de su hermano, casado con Teresa Peláez, la santa condesa de San Zoilo. El matrimonio erige el monasterio románico de San Juan Bautista y trae los restos de Santos Zoilo, Félix y Agapio de Córdoba. Viuda Teresa, dona el monasterio a Cluny. Tuvieron ocho hijos que se enterraron en el monasterio con ellos. De estos ocho hijos, el Conde don Fernando es el que en 1068 o 1070, depende de las fuentes, trae los restos de los santos cordobeses. No es seguro que el título de conde se refiriese a Carrión; posiblemente su padre, muerto el año 1057, fue el último conde patrimonial. Don Fernando murió el 1083. Su hermano Diego murió en el año 1107. Estos dos hijos de Gómez Díaz y Teresa, Fernando y Diego Gómez, son los que equivocadamente aparecen como los infantes del cantar del Mío Cid. Hermano de Fernando y Diego es García, muerto el año 1083 combatiendo a los sarracenos, fue el que negoció la donación del monasterio a Cluny. La próspera Ciudad de Carrión es en el reinado de Alfonso VI una más del reino. Se acabó el condado patrimonial. La donación del Monasterio a Cluny es tal vez, un intento de la Condesa viuda, Teresa, y sus hijos por mantenerlo unido a la familia que lo usa como panteón; así manifiesta en el documento de donación que en caso de recibir cualquier afrenta los monjes no pedirán ayuda de nadie, ni siquiera del poder real, sino sólo de los donantes y descendientes

            De los otros hijos de Gómez Díaz, conde de Carrión, y de Teresa Peláez sabemos que Pelayo, murió el año 1093. La Condesa Sancha, murió en 1084. La Condesa Elvira falleció en 1094. María murió en 1104. Y la condesa Mayor, el año 1105. De los hijos de los últimos condes patrimoniales seguros, un hijo y tres hijas tuvieron el título de Condes.

            
El conde Asur Díaz y sus nietos los infantes de Carrión

            El tercer hijo del conde Diego Fernández es el Conde Asur Díaz, que estaba casado en segundas nupcias con Justa que viuda ingresa en el monasterio de San Zoilo. Los hijos de Asur Díaz fueron Pedro, Gonzalo, Fernando y Diego. Gonzalo Ansúrez fue en el año 1071 alférez de Alfonso VI, al que acompaña al destierro, junto con sus hermanos Pedro y Fernando.
           
            Pedro Ansúrez[3] casa con con Elo, sobrina de Teresa Peláez. Era hombre clave en la corte de Alfonso VI, fue mayordomo, ayo de su hija doña Urraca, desde 1074 conde de Saldaña y de Santa María, conde de Zamora; estuvo en la conquista de Toledo, de la que fue tenente, la defendió de los almorávides con su yerno Álvar Fañez; como tenente de Cabezón promueve el mercado y la dotación eclesial de Valladolid, por lo que es conocido como fundador de la ciudad. Su hijo varón, Alfonso, muere en 1093 y es enterrado en Sahagún. De sus hijas, María se casa con Armengol V, conde de Urgel; y doña Mayor con Álvar Fáñez, el primo del Cid y jefe militar de las tropas de Alfonso VI en Sagrajas, Jaén, Consuegra y en la defensa de Toledo. A la muerte de Pedro Ansúrez el año 1119 ya no hay más Condes de Carrión, y aparecen separadas la tenencia de Saldaña y Carrión. En estos mismos años en que desaparece el condado tampoco se habla ya de Santa María, sustituido su nombre por Carrión y el monasterio de San Juan Bautista deja de llamarse así para convertirse en el monasterio de San Zoilo. En el siglo XIII ya no se habla de los Vani- Gómez desaparecidos como tales un siglo antes al perder el condado su carácter patrimonial.

            Tanto Alfonso VI, como el Cid y doña Jimena consideran un buen casamiento el realizado entre doña Elvira y doña Sol con Fernando y Diego, no por las cualidades de estos, sino por la importancia de la familia, basada en el próspero señorío de Carrión.  En el Cantar los infantes aparecen como hijos de Gonzalo Ansúrez y de su mujer Urraca Bermúdez, que aparece con su esposo Gonzalo cambiando heredades con su hermano Suero Bermúdez el año 1120. En otro documento, fechado en 1124, Urraca dona con sus hijos la villa de Palacio al Monasterio de Coras por el alma de Gonzalo Ansúrez, documento que incluye en la donación a los hijos del matrimonio Pedro, Rodrigo, Cristina y Sancha. Ni Fernando ni Diego González, ni su hermano Asur, que también aparece en el Cantar, son nombrados como hijos de Gonzalo Ansúrez.

            Colin Smith en su libro el Poema de mío Cid editado en 1977 recoge que los dos infantes son personajes reales que aparecen en documentos de 1095 y 1100 como filius cometis. Diego aparece en un diploma de 1090 como miembro de scola regis, era pues joven y adecuado para el casamiento en esos años 90 con las hijas del Cid. En otro documento de 1109, aparece Fernando. Colin Smith afirma categóricamente que a Gonzalo Ansúrez se le conoce por documentos que van de 1068 hasta su muerte, ocurrida en 1117. De tener razón Colin Smith, el Gonzalo Ansúrez casado con Urraca Vermúdez es otro personaje diferente del Gonzalo hermano de Pedro Ansúrez y padre de los infantes del Cantar. En el caso de ser el mismo, y existiendo documentación de Fernando y Diego González, siendo tan tardías las fechas en que aparecen los hijos de Urraca Bermúdez, bien pudiera ser que estos fueran hijos de un segundo matrimonio de Gonzalo con la retirada de Urraca. También aparece otro miembro de la familia en el Cantar Gómez Peláyet en pie se levantó. Éste sí que está documentado como conde en diferentes diplomas que abarcan desde el año 1096 al 1135. Por su nombre y apellido es claro que es nieto de Gómez Díaz y doña Teresa a través de su hijo Pelayo, que es primo hermano del padre de los infantes.




[1] Los hijos de Fernando, Sancho de Castilla y Alfonso de León se enfrentan por las ambiciones del mayor que quiere reunificar el Reino, en el territorio que fue del Condado en la batalla de Golpejera, y es en Carrión donde es hecho prisionero Alfonso. Ya estamos en los tiempos del Cid que es el alférez de Sancho, pero es también el tiempo de los hijos de Asur, los Ansúrez: Gonzalo, el padre de los infantes del Cantar, que había sido dos años antes alférez del Rey Alfonso, y Pedro, que ocupa un lugar destacado en la Corte. Ambos acompañan a Alfonso en el destierro de Toledo y firman diplomas reales a la vuelta de éste al trono después de la muerte de Sancho en el sitio de Zamora.
[2] El tercer hijo del conde Diego Fernández, es el Conde Asur Díaz, que estaba casado en segundas nupcias con Justa que viuda ingresa en el monasterio de San Zoilo
[3] No aparece en el Cantar del Mío Cid. Menéndez Pidal reconstruye un verso perdido en el que aparece su nombre.


Eylo, Eilo, Elo,  Ello o Elion 

Eylo y Pedro tuvieron cinco hijos,

Mayor, la primogénita, que casó en primeras nupcias con Alvar Fáñez Minaya, primo y hombre de confianza de El Cid y compañero en sus conquistas; y en segundas con Martín Pérez, de Tordesillas, merino de la reina Urraca. Mayor murió después de 1148, fecha en que aparece por última vez junto con su hija Eylo en la documentación del monasterio de Santa María de Retuerta declarándose comitis Petri et comitissa domna Elonis filia.

María, que fue esposa de Ermengol V, conde de Urgel, y pronto su viuda; y madre del heredero del condado de UrgelErmengol VIAl enviudar su hija María de su marido el conde de UrgelErmengol V, Pedro Ansúrez se trasladó al condado pirenaico como protector de su nieto Ermengol VI. Allí vivió entre 1102 y 1108, tomando parte activa junto con el conde de Barcelona Ramón Berenguer III en la conquista de Balaguer, Lúrida.

Urraca, que casó en dos ocasiones; la primera con el conde gallego Sancho Pérez, hijo del primer matrimonio de Gontrodo Rodríguez, la segunda esposa del conde Pedro Froilaz, y en segundas nupcias con Lope López de Carrión.

Alfonso, que murió en 1093 a corta edad. En el sexto día de los idus de diciembre del año 1093, murió Alfonso, el hijo querido del conde Pedro Ansúrez y de la condesa Elion.

Fernando, el menor, que casó con Eylo Rodríguez.

A partir de una crónica de Rodrigo Jiménez de Rada, la historiografía mantiene que Urraca, la primogénita del rey Alfonso VI, se crio y educó en la casa de los condes Pedro y Eylo.

Alfonso VI encargó a Pedro Ansúrez y a su esposa doña Eylo la repoblación de Valladolid, lo que hicieron llevando diversas gentes de los condados de Saldaña y de Carrión. Tras la muerte de Alfonso VI en 1109, la corona recae en su hija Urraca que casa con el rey de Aragón Alfonso I El Batallador. Este enlace tendrá lugar en 1109 en el castillo de Monzón de Campos, Palencia, cuya tenencia estaba en manos de Pedro Ansúrez, quien ejerció de padrino. En los conflictos derivados de este matrimonio, Pedro Ansúrez tomará posición a favor de que el aragonés ejerciera la soberanía del reino, a pesar de que era Urraca la reina propietaria.
Pedro Ansurez se encuentra enterrado en la catedral de Valladolid, en uno de los lados de la capilla del ábside de la nave del Evangelio. Su última aparición en la documentación medieval fue el 9 de diciembre de 1117 y debió de fallecer en 1118.
Eylo está enterrada en el Monasterio Real de San Benito de Sahagún, León. Donde también fue enterrado su hijo Alfonso.

En el año 1110 la reina Urraca se refugia en el monasterio de San Benito de Sahagún a la espera de que llegase la bula que anulaba su matrimonio con Alfonso el Batallador. Esta situación desembocaría en el saqueo de la abadía en el año 1111 por los burgueses de Sahagún apoyados por el  Alfonso I el Batallador. Después de este último saqueo se nombra abad a Ramiro el Monje, hermano del Batallador, que posteriormente llegaría a rey de Aragón.

En torno al año 1130 ó 1131, Sancho Ansúrez y Domingo Gómez de Campdespina, dos nobles castellanos que habían profesado en la abadía francesa de San Martín de Laón regresaron a Castilla, donde establecieron las dos primeras abadías premonstratenses españolas.

La abadía de San Martín de Laón fue la segunda casa de la Orden después de Pré- montré y, por ello, una de las cuatro proto-abadías premonstratenses. Fundada en 1124, pocos años después, en 1136, estaba habitada por unos 500 religiosos. En 1790 fue suprimida por los revolucionarios franceses

Sancho Ansúrez era nieto de Pedro Ansúrez, fundador y señor de Valladolid, como sus primos hermanos los infantes de Carrión ya sean los del Cid o no. Dos extraños sujetos en tan ilustre familia que tiene en su haber importantes fundaciones religiosas. Nos recuerda al comportamiento del señor de Ucero, Soria, que pertenece al linaje de los Villamayor en Burgos también fundadores y protectores de monasterios.


Sancho Ansúrez Recibió importantes donaciones en 1145 de su pariente Armengol VI, conde de Urgel y señor de Valladolid, nieto de Sancho Ansúrez, y en los años siguientes de Mayor Pérez, hija del anteriormente citado Pedro Ansúrez. Sancho Ansurez funda el monasterio de Santa María de Fuentes Claras, que años después, probablemente en 1146 fue trasladado al lugar donde hoy se encuentra, cambiando el nombre por Santa María de Retuerta, Valladolid. El primer documento que hace alusión a la abadía de Santa María de Fuentes Claras está fechado el miércoles 23 de enero de 1145 cuando el conde de Urgel, Ermengol VI, primo hermano del fundador, dona a «Sancta Maria de Rivulotorta, sive alio nomine de Clarisfontibus et Abbas Sancio et fratribus ibi Deo servientibus, et de haereditatem, quam habeo in Retorta de Riba de Doro, quantum ibi habeo ab omni integritate». El que éste sea el primer documento conocido no quiere decir que coincida con la fecha de fundación de la abadía. Mayor Pérez, hija de Pedro Ansúrez y tía materna de Ermengol VI, el 1 de abril de 1146 dono igitur de propria hereditate mea locum quam Claros Fontes vocant, sive Retortam ad monasterium construendum vobis Abbatis Domino Sancio et fratribus una vobiscum sub regula B. Augustini Deo servientibus.


Ermengaudus comes Urgeli, Armengol VI de Urgel, confirmó documentos de Alfonso VII  hasta su muerte el 20 de junio de 1154. Enterrado en el monasterio de Valbuena, Valladolid. Su hermana Estefania viuda de Fernando García de Hita y de Rodrigo González de Lara y  con sucesión de ambos matrimonios funda el Monasterio de Santa María en el Valbuena de Duero a pocos kilómetros de Retuerta en Sardón de Duero.


            El monasterio de Santa María de Retuerta se encuentra situado en la orilla izquierda del río Duero, cerca de la localidad de Sardón de Duero, Valladolid. En la actualidad pertenece al grupo empresarial privado Novartis. En 1998 el Grupo Novartis en su sección Abadía Retuerta adquirió el edificio y las fincas y viñedos del entorno. Estos empresarios llevaron a cabo una exhaustiva restauración del conjunto monacal adaptando parte de sus dependencias a su uso y conveniencia. En el año 2008 se emprendieron nuevas obras de restauración en lo que fue sala capitular. Actualmente ha sido transformado en un hotel, llamado Le Domaine y en las bodegas Abadía de Retuerta.



            Su tía la condesa doña Mayor y su primo hermano Ermengol, conde de Urgel, cedieron a Sancho Ansurez unos terrenos en un lugar llamado Fuentes Claras. Pero la fundación no se quedó exactamente en esas tierras sino que fue trasladada a otras muy cercanas donde existía una iglesia dedicada a San Martín. El lugar era conocido como Retuerta, Rivulotorta o Retorta, apelativos que tomó el monasterio y que aparecen indistintamente en los documentos.

            En el emplazamiento de Retuerta empezaron las obras definitivas de edificación en el 1146. El abad Bernardo procedente del monasterio de la población francesa de Prémontré fue el encargado y responsable de la ejecución y puesta en marcha de la nueva fundación. Nombró a Sancho Ansúrez primer gobernador o abad del monasterio, que ocupó el cargo hasta 1163. A lo largo de la Edad Media el monasterio fue recibiendo donaciones tanto por parte de los reyes como por parte de particulares. Hubo dentro del conjunto monástico un palacio gótico que se decía palacio de los Ansúrez y varias ermitas cerca del río Duero que fueron mandadas edificar por doña Eilo, esposa del conde Ansúrez.