martes, 22 de septiembre de 2015

Monumento al león de Lucerna. Löwendenkmal.

La ciudad se levanta a orillas del lago de los Cuatro Cantones (Vierwaldstättersee) y cerca de los montes Pilatus y Rigi de los Alpes suizos

El monumento al león de Lucerna, llamado también el León moribundo de Lucerna o León herido de Lucerna es una escultura labrada entre 1819 y 1821 por el escultor danés Bertel Thorvaldsen sobre una pared de roca  para conmemorar la muerte en 1792 de unos 700 mercenarios de la Guardia Suiza durante la Revolución francesa cuando defendían el asalto de los revolucionarios al Palacio de las Tullerías en París, Francia.




Desde el siglo XV y hasta mediados del s.XIX, un regimiento de mercenarios suizos formó la Guardia Personal de los reyes de Francia.
En 1789 estalló la Revolución Francesa. En junio de 1791 Luis XVI trató de huir al extranjero y fue condenado a arresto domiciliario. En la insurrección del 10 de agosto de 1792, los revolucionarios tomaron el Palacio de las Tullerías. Cuando comenzó el asalto 5 miembros de la Guardia Suiza fueron asesinados ante su capitán por la turbamulta, pero la Guardia logró contener el asalto mientras el Rey se refugiaba en la Asamblea Legislativa, donde fue obligado a ordenar a su Guardia Suiza que se retirase y volviese a sus cuarteles. El capitán Dürler  pidió la orden por escrito al Rey y cuando la acató y al salir del palacio, indefensos, la Guardia fue masacrada sin piedad. De los 1.000 miembros de la Guardia Suiza que defendían al Rey, sólo sobrevivieron 300.

La iniciativa de crear el monumento en recuerdo de esta matanza, fue tomada por Karl von Pfyffer Altishofen, oficial de la Guardia que estaba de permiso en Lucerna en el momento de la lucha. El diseño del monumento se debe al danés  Bertel Thorvaldsen y su realización al cantero alemán  Lucas Ahorn y está tallado directamente sobre la roca bajo la inscripción “HELVETIORUM FIDEI AC VIRTUTI” “A LA LEALTAD Y VALENTÍA DE LOS SUIZOS”