viernes, 12 de febrero de 2016

Calle de San Fernando. Córdoba. Barrio de San Francisco-San Pedro y la Rivera


En 1236 Fernando III El Santo toma la ciudad. Dicho monarca ordena la edificación de las denominadas iglesias fernandinas. Alfonso X establece el convento de Santa Clara y durante el reinado de Alfonso XI se edifica la Sinagoga de Córdoba. Así mismo, y para conmemorar la victoria de la batalla del Salado sobre los benimerines, se edifica la Real Colegiata de San Hipólito, donde se encuentra enterrado este rey y su padre el rey Fernando  IV. También durante su reinado se empieza a edificar el Alcázar de los Reyes Cristianos.


Alfonso XI falleció en el sitio de Gibraltar víctima de la peste negra, siendo así el único monarca de toda la Europa afectada en morir víctima de la enfermedad. Su cadáver fue llevado a Jerez de la Frontera donde se embalsamó y enterraron sus intestinos en la real capilla del alcázar. Su cuerpo fue posteriormente llevado a Sevilla y en 1371 trasladado a la Capilla Real de la Catedral de Córdoba, donde permaneció durante más de trescientos años, en compañía de su padre Fernando IV, también sepultado allí.
En 1736 fueron trasladados los restos de Fernando IV y Alfonso XI a la Real Colegiata de San Hipólito de dicha ciudad, fundada por Alfonso XI en 1343 en conmemoración de la Batalla del Salado. Los restos mortales de ambos monarcas reposan en sarcófagos de mármol rojo, construidos en 1846.


Vista de Córdoba desde el sur, por Anton Van der Wyngaerde (llamado en España «Antonio de las Viñas») en 1567, encargado por Felipe II de recoger vistas de sus ciudades. En primer plano se halla la orilla sur del Guadalquivir en la cual es claramente apreciable la Torre de la Calahorra. Partiendo de la torre y cruzando el río se halla el Puente Romano y, más al norte, puede observarse la Mezquita-Catedral.





El Convento de San Pedro El Real fue  fundado tras la conquista de la ciudad por parte de Fernando III. Perteneciente a la orden franciscana, contaba con claustro, compás así como iglesia. Durante el siglo XVIII sufrió amplias modificaciones que hicieron que perdiera el carácter medieval que conservaba.
A mediados del siglo XIX fue desamortizado, quedando como único recuerdo los elementos anteriormente referidos, pasando la iglesia a convertirse en parroquia, bajo la advocación de Iglesia de San Francisco.
Este convento fue fundado al mismo tiempo que el de San Pablo por el santo rey Fernando III, que al hacer su entrada triunfal en Córdoba el día 29 de junio de 1236 quiso perpetuar la memoria de tan fausto acontecimiento con estas piadosas fundaciones. A los franciscanos dio terreno donde se dice haber estado las escuelas más notables que tenían los árabes,

El edificio se vendió a fines del siglo XIX, y en él se establecieron fábricas de paños, lienzos, hules y sillas, y por último lo adquirió una empresa que lo derribó y conserva la mayor parte del solar, donde empezó a edificar un barrio, utilizando muchos de sus materiales en la construcción. 





Se denomina Compás de la iglesia de San Francisco al espacio situado entre la puerta de entrada al recinto de la Iglesia de San Francisco y la propia iglesia y los restos de lo que fue el claustro del convento de San Pedro El Real.
El origen de este conjunto se remonta al siglo XIII cuando se fundó el convento de San Pedro El Real perteneciente a la orden franciscana, cuya desamortización tuvo lugar como tantas otras a mediados del siglo XIX.
Durante el siglo XVIII se comenzaron una serie de reformas las cuales se prolongaron hasta la actualidad, culminando con la reforma del claustro, iglesia y capillas, que comenzaron en el año 1991






Iglesia de San Francisco




Entrada al conjunto monumental de San Pedro el Real



La calle de San Fernando, conocida popularmente como la calle de la Feria, es una de las principales arterias del casco Histórico de la ciudad de Córdoba y es el lugar de comunicación del centro de la ciudad con el río Guadalquivir

Nace en la Calle Diario de Córdoba en su parte norte, junto al Ayuntamiento y el Templo Romano, muriendo en la Cruz del Rastro junto al Puente de Miraflores, junto a la Plaza del Potro en su parte sur, manteniendo diferentes afluentes. En su parte oeste se encuentra el Arco del Portillo, así como la calle Cardenal González, que nos lleva directamente a la Mezquita-Catedral,  y en su parte este con la calle Maese Luiscalle Romero Barros, padre de Julio Romero de Torres, y la calle San Francisco




 Arco del Portillo


Fuente de la calle de San Fernando


Restos de lo que fue la Ermita de la Aurora





Lienzo de la Muralla donde se encuentra la Casa Palacio de los Sotomayor, señores y marques de El Carpio
  


Y no lejos la Plaza de la Corredera