Ucero en Soria y Ucero en Cuenca
Son protagonistas de este
trabajo Urraca García y su marido Gonzalo Ruiz, señores de Ucero en Soria.
Urraca y Gonzalo participan en la toma de la plaza de Alarcón en Cuenca en
1184, y en tierras de Alarcón reciben heredamiento y pueblan con el nombre de
Ucero en recuerdo de su Ucero Soriano.
Los
señores de estos dos lugares llamados Ucero, el de Soria y luego el de Cuenca, son
sobrinos segundos del fundador de la Orden Militar de Santiago y tíos de Santo
Domingo de Guzmán, fundador de la orden de los Dominicos. Urraca García y su
marido Gonzalo Ruiz, señores de Ucero, como sobrinos segundos del fundador de
la Orden de Santiago son parientes, primos segundos, del que será comendador de
Uclés en 1195 llamado Fernando Martínez de Hita. Era Uclés cabeza de la Orden de
Santiago en Castilla fundada por el tío paterno de Fernando Martínez de Hita. Fernando Martínez de Hita, comendador de Uclés en
1190, y su segunda mujer, Urraca Alfonso,
dieron por sus almas su villa y
castillo de Paracuellos del Jarama a la Orden de Santiago. La
donación se hace en Tripiana, Almería, el 23 de julio de 1175. Fernando
Martínez de Hita recibe su propiedad de Paracuellos de su madre. El 28 de julio de 1195, Alfonso VIII repitió la donación a favor de la Orden.
Fernando Martínez de Hita era hijo de Martín
Fernández de Hita
que a su vez lo era de Fernando García de Hita el Mayor y de su segunda
mujer Estefanía Armengol, también este matrimonio padres del fundador de la Orden
de Santiago. Urraca Alfonso, segunda mujer de Fernando Martínez de Hita, era
hija del rey Alfonso Enríquez de Portugal, nieto bastardo materno de Alfonso VI. Urraca
muere después de 1216 y en textos donde se habla del monasterio de Uclés se
puede leer que fue enterrada en este monasterio. En la
documentación de la orden de Santiago en el monasterio de Uclés ordenada por el
padre Agurleta al que mucho se citará en este trabajo hay escrituras fechadas
en 1179, 1190, 1194 y 1196 de Fernando Martínez de Hita, comendador de Uclés,
que muere en 1208. Fue alcaide de Toledo y tuvo también heredades en Belvis,
antes Ledesma de Jarama.
Antes de comenzar, decir que hasta mediados del
siglo XIV con la dinastía de los Trastámara no podemos hablar de señores de sino de señores en. Señores en
como deviseros, miembros de una misma
familia o diferentes familias que comparten propiedades en un determinado lugar
en las tierras castellanas al norte del río Duero. La Devisa o también Divisa
era un tipo de señorío que tenían en Castilla los hijosdalgo sobre las tierras
heredadas de sus padres y ascendientes, y que habían dividido entre sí como
hermanos. También se llamaba Devisa a la misma tierra. Los moradores de estas
tierras eran vasallos solariegos de los deviseros. Las Devisas desaparecieron
al desaparecer los antiguos señoríos en el siglo XIX. Sin embargo en La Rioja
aún se conservan tres Divisas nobiliaria. Estas son la Divisa, Solar y Casa
Real de la Piscina, el Señorío del Solar de Tejada y el
Solar de Valdeosera. En el reinado de Pedro I
de Castilla fue divisero mayor de Castilla Diego Pérez Sarmiento, que
pertenecía a la casa de Sarmiento y llegó a ser adelantado mayor de Castilla y
canciller mayor de la Orden de la Banda. En el siglo XVI la familia Sarmiento
era considerada como legítima representante y descendiente de los fundadores
del monasterio de Villamayor, parientes de los aquí citados como señores del
Ucero de Soria y del Ucero de Cuenca. A mediados del siglo XIV los reyes Trastámara
empiezan a conceder títulos de nobleza que se ligan a la posesión territorial.
Es desde ahora cuando tiene sentido la numeración ordinal de los señores
ligados a un título. Sin embargo, algunas genealogías aplican también este
criterio a la sucesión en la posesión territorial durante la Alta Edad Media.
Los genealogistas del siglo XVII construyen genealogías que remontan el origen
de muchas casas nobles de Castilla al conde Fernán González. Una genealogía
solo se puede admitir si se basa en un estudio de la documentación conocida.
Los Linajes se han ido construyendo al buscar el propio engrandecimiento y para
ello se han creado genealogías que no siempre son verdaderas. Se han creado
estas genealogías bien falseando documentación o bien aprovechando la falta de
esta.
Para saber quien fue el héroe
de Alarcón diremos que se considera a Rodrigo de
Ceballos como señor de la Casa de Ceballos en Cantabria, señor de Buelna
donde tenía su Casa Solar. Hijo suyo pudo ser Martín
Ruiz de Ceballos que fue
padre de Fernán Martínez de Ceballos que al servicio de Alfonso VIII toma Alarcón
en 1184. Cambia el apellido Martínez de Ceballos por Ruiz de Alarcón. Los
Ceballos que reconquistan Alarcón también cambian sus armas por la cruz de San
Andrés pues en este día, 30 de noviembre, se toma la Plaza. San
Andrés muere crucificado en una cruz en forma de aspa. Era el hermano mayor del
apóstol Pedro. En Heráldica, la cruz de San Andrés simboliza al caudillo
invicto en combate. El apellido Ceballos se
puede encontrar escrito de diferentes formas. Podemos verlo como Cevallos,
Zevallos, Ceballos, Zeballos, Zavallos o Zaballos.
Fernán
Martínez de Ceballos, el que toma Alarcón, fue alcaide de la plaza de Alarcón
como sus descendientes. Casa con su sobrina segunda Elvira Ruiz, hija de su
primo hermano Rodrigo Gutiérrez, señor de la Casa de Ceballos, y de su primera
mujer María de Guzmán. Fernán y Elvira son padres de Rodrigo Fernández
de Alarcón que casa con Teresa García, hija de los primeros señores de la aldea
de Albornoz en Cuenca. A Teresa García también se la hace hija de García
Gutiérrez de Aza de los señores de Aza, en Burgos, y alférez de Alfonso VIII.
En este caso, sería Teresa García hermana del primer señor de Albornoz, Cuenca.
Los Aza reciben la aldea de Albornoz, luego Villarejo de Fuentes, por su
participación en la reconquista de las tierras de Cuenca.
Primos así en lo sucesivo los Alarcón de los Albornoz. García Gutiérrez de Aza
presente en la reconquista de Alarcón es heredado en los lugares de Valera de
Arriba y Villavieja, Cuenca. Valera fue luego de los Alarcón. Villavieja es la
actual Villas Viejas en cuyas tierras de Fosos de Bayona está el yacimiento
arqueológico de la ciudad celtibera de Contebria Carbica, muy cercana a la también
ciudad celtibera y romana de Segóbriga. Villas Viejas fue de la Tierras de
Huete y ahora es de su municipio. Una hermana de Teresa García llamada Urraca
casa con Fernán Ruiz, alcaide de Alarcón, y que parece por su apellido pariente
del cuñado de Urraca. Esta Urraca y su hermano Vela en el año 1221 hicieron
donación al monasterio de San Millán de la Cogolla, La Rioja, de sus heredades
en Valera y Villavieja. De
Rodrigo Fernández de Alarcón y de su mujer Teresa García descienden Los Alarcón
que serán alcaides de Alarcón, señores de Talayuelas, de Veguillas de las
Truchas y señores y condes de Valverde de Júcar, todos pueblos de la provincia
de Cuenca.
Los Ceballos fueron uno de los
más relevantes y poderosos linajes medievales de las llamadas Asturias de
Santillana. Tenían sus solares en los lugares de San Martín de Ceballos y en el
valle de Buelna. Por el genealogista Luis
Salazar y Castro sabemos que cuando se escribe el Becerro de las Behetrías, a
mediados del siglo XIV, los
Ceballos eran señores de sesenta pueblos y gozaban del patronato de diecisiete
iglesias. En la primera mitad del siglo XII, según algunos historiadores, Ruy
González de Zaballos sería el fundador del linaje y como tal lo encontramos en
las noticias genealógicas de la Casa de Lara del padre Francisco de Sota.
Para este, Ruy o Roy González de Ceballos, sería sobrino del señor de Lara como
hijo de un Gonzalo González de Lara, hermano del señor de Lara de nombre Pedro
González de Lara. Hijos Gonzalo y su hermano Pedro de Gonzalo Núñez de Lara.
Descendientes los de apellido Lara del conde Fernán González de Castilla, señor
del castillo de Lara, Lara de los Infantes en Burgos.
El linaje Ceballos lo podemos
encontrar como descendiente también del conde Fernán González de Castilla pero
de su hijo García Fernández y no de Gonzalo Núñez, hermano de García. Parece
que Ruy o Roy González de Ceballos, a quien se quiere relacionar con la Casa de
Lara, sería hijo de un Gonzalo González de Ceballos y nieto de Gonzalo Ruiz de
Ceballos, primero de este apellido en la segunda mitad del siglo XII. Gonzalo
González de Ceballos en 1125 era Merino Mayor de Castilla. Pudo casar con
Elvira Díaz de la Vega y su descendencia emparentará en el siglo XIV con los
Mendoza alcarreños. Ruy o Roy González de Ceballos casa con Teresa González
Girón y de estos es hijo Diego González de Ceballos que vive en el reinado de
Fernando III el Santo y casa con una María Ordoñez de la Casa de Aza. Ya en el
siglo XIV de estos es tercera nieta, entre otros, Elvira de Ceballos que casa
con Fernán Pérez de Ayala y son los padres de otro Fernán Pérez de Ayala,
muerto en 1436. Casa con María Sarmiento y Castilla, que es hija del mariscal
de Castilla Diego Gómez Sarmiento y de Leonor Enríquez de Castilla, y bisnieta
del rey Alfonso XI de Castilla. Diego y su mujer Leonor los veremos citados en
este trabajo en relación con genealogía del señor de Ucero. Al
tratar de la genealogía de la señora de Ucero tambien veremos otras noticias
genealógicas sobre el origen de la familia Ceballos. Noticias que los sitúan
como descendientes del cuarto señor de Aza. Pero parece que los señores de Aza no
pertenecen a los Ceballos cuya genealógica se acaba de recoger.
Fechas a
tener en cuenta en los siglos XII y XIII
1140. La familia de Urraca García, señora de
Ucero, tenía heredamientos en Ucero, Fuente-almexir, Clunia, Gumiel del Mercado
y Gumiel de Izán.
1168. Ruy Gonzalo, padre del señor de Ucero, hace
una rica donación a la catedral de Burgos.
1169. Se funda el monasterio de Benevivere en
Ceinos de Campos, junto a Carrión de los Condes, en los límites entre las
actuales provincias de Valladolid y Palencia.
1170. Se funda la Orden Militar de los Caballeros
de Santiago. Pedro Fernández es el
fundador y primer maestre de la Orden de Santiago. Después de su visita a
Tierra Santa como peregrino donde conoce de cerca la Orden del Temple y su
guarda de los Santos Lugares de Jerusalén y de los
cristianos que peregrinaban hasta aquí es su idea crear una nueva orden
militar. Esta orden sería la encargada de proteger el sepulcro del apóstol
Santiago y los caminos de las peregrinaciones a Santiago de Compostela.
Pasados los cincuenta años de edad en la ciudad de Cáceres, Freires
de Cáceres, Pedro Fernández funda la orden de Santiago.
1174.- Alfonso VIII de Castilla da Uclés tras su
reconquista en 1174 a los Santiaguistas.
1177. Toma de la ciudad de Cuenca.
1184. Reconquista de
la Plaza de Alarcón por los Ceballos, parientes de los señores de Ucero. Recién ganada muere el primer maestre y fundador de la Orden
de Santiago. Gonzalo Rodríguez es el quinto maestre de la Orden de Santiago
entre 1195 y 1203 y el que funda el Hospital de la Orden militar de Santiago en
Alarcón. Fue sepultado en el monasterio de Uclés al morir en 1204.
1194. Urraca García y su marido Gonzalo Ruiz,
señores de Ucero, pasan a León con su cuñado y hermano, respectivamente, Fernán
García que es mayordomo de Alfonso IX de León.
1203/1204. En la corte leonesa una hija de los
señores de Ucero es madre con Alfonso IX de una niña.
1207. Muere Ruy Gonzalo, padre del señor de
Ucero. Se dice que muere de mucha edad.
1212. Fernán García con su hijo García Fernández
participan en la batalla de las Navas de Tolosa a las órdenes de Alfonso VIII
de Castilla. También participa Juan González de Ucero, hijo de los señores de
Ucero.
1212. Gonzalo Ruiz y su mujer Urraca, señores de
Ucero, donan a los frailes de Uclés, a la Casa de Santiago de Uclés, para la
redención de cautivos, una heredad en el río Lucía en Asturias de Santillana. Donación hecha en su Ucero de Alarcón.
1213/1215. Muere Fernán García hermano de Urraca
García, señora de Ucero.
1221 y 1222. Juan González de Ucero, hijo de los
señores de Ucero, aparece en documentos de estos años como el que tuvo por el
Rey lo de Alarcón, y Moya, o Dominando en Alarcón Juan González.
1223. Un sobrino carnal paterno de la Urraca
García, señora de Ucero, compra a los Girón sus posesiones en Villamayor de los
Montes, Burgos.
1128. Última referencia documental de Juan
González de Ucero.
1270. Juana
González de Ucero, hija o nieta de Juan González de Ucero, dona en 1270 los
heredamientos que tenía en Ucero a la Iglesia de Osma.
Los señores de Ucero. Siglo XII. Dompnus
Gonzalvus et domna Urraca
La
señora de Ucero, domna Urraca, sería miembro de la Casa Real de León y estaría
al igual que su marido, Gonzalo, emparentada con la Casa Real de Navarra y de Castilla, con la Casa Real de Portugal
y con el linaje del Cid. Su marido, Dompnus Gonzalvus, sería descendiente del
conde Fernán González. La labor archivística del padre Agurleta, caballero de
Santiago e historiador del monasterio de Uclés en Cuenca en la primera mitad
del siglo XVIII, nos ha permitido sacar del anonimato a los señores de Ucero,
Urraca y Gonzalo. Señores del Ucero de Soria y del Ucero de Cuenca.
Dedimus
haereditatem, ortos, molinos, casas, quantum intraverunc Monachi in Rivo de Lucia, vacas, oves, yugos de bovés.
Ista carta fuit facta in illo anno quando Belasco Domingo erat iudez in Ucero,
Alcaldes Falcón Sancho, Blasco Nunno, Sennor
dominante in Uzero dompnus Gonzalvus et domna Urraca señora. Regnante
Aldefonsus rex in Castella et in total Estremadura et Toleta. Dedimus
haereditatem, Recoge este texto una donación que hacen Urraca y Gonzalo a
la Orden Militar de Santiago y que el padre Agurleta afirma que fue hecha en el
Ucero de Cuenca, cerca de Alarcón. Afirma el padre Agurleta que los donantes parece que dieron nombre de
Ucero a su nuevo lugar en la frontera de Requena en memoria del Ucero de Osma
de cuya tierra era Urraca. En Uclés y después en Alarcón hubo Hospital y
Casa de Redención de Cautivos de la Orden Militar de Santiago con la que estaba
relacionado familiarmente el matrimonio de donantes. A sufragar las necesidades de rentas de la Orden colaborarán los
donantes Gonzalo y Urraca. La plaza
de Alarcón se había reconquistado en 1184 y recién ganada muere el primer
maestre y fundador de la Orden de Santiago. En el año 1170 se funda la Orden
Militar de los Caballeros de Santiago siendo su primer Gran Maestre el mismo
fundador llamado Pedro Fernández. Deteníase en ello la Orden, porque una Casa
de Redempcion necessitaba muchas rentas. Pero en fin, dando el Rey todos los
Molinos en Xucar, desde las Atalayas, hasta Anchuelo, y dando el Conde Don
Pedro Manrique, Señor de Molina, ciertas possessiones, que tenía en termino de
Alarcón, se determinó el Maestre Don Gonzalo Rodríguez con su Orden a fundar, y
fundó el Hospital deseado en Alarcón para Redempcion de Cautivos. A sufragar las necesidades de rentas de la Orden
colaborarán los donantes Gonzalo y Urraca, prosiguió
esta Casa, emulando la de Cuenca, con igual crédito, y no menores rentas, y
frecuencia de Redempciones, por estar más llegada a la Frontera de Valencia,
Murcia, y Granada.
Ucero en
Soria
En
el Fuero de Lara-Lara de los Infantes, Burgos- del Cartulario de San Pedro de
Arlanza podemos leer que el rió lobos es el que confluye en Ucero con el río
del mismo nombre. Allí debían encontrase los de Lara con los de Osma, Gormaz,
San Esteban, Soria o Atienza. Estas serían tierras de la Extremadura de Suso,
de arriba del Duero. En el fuero de Lara del 3 de mayo de 1135, al establecer
los lugares medianedos para los litigios de los hombres de Lara con los de
otras tierras, se distinguen dos Extremadura: la de Suso o Arriba y la de Yuso
o Abajo. Para la primera, el lugar medianedo será Rio lobos, y para la segunda,
Roa. Homines de Lara habeant medianeto
cum homines de Extremadura de Yuso in Roda et cum homines de Extremadura de
Suso in Ribulo de Lopos a lafonte del rege et cum alteras terras tolas in torre
de Mezamalo. En Roa, los de Lara deberían encontrarse con las gentes de
Peñafiel, Sepúlveda, Segovia, Cuellar, Pedraza y Ávila. Esta sería la
Extremadura de Yuso, abajo del Duero. La divisoria entre ambas Extremadura
estaría situada a la altura del monasterio de La Vid en el límite entre las actuales
provincias de Burgos y Soria. Soria era la Extremadura de Arriba y Segovia era
parte de la Extremadura de Abajo.
De unos veinte años después del Fuero de Lara es otra cita documental
sobre Ucero en un Privilegio de Alfonso VIII. Es este privilegio Alfonso VIII hace
donación el 12 de abril de 1157 de la villa de Sotos de Suso, Sotos del Burgo,
al cabildo de la catedral oxomense, que
est inter Oxoma et Uzero.
Mucho
se ha escrito sobre el Ucero de Soria, castillo y pueblo en el obispado de
Osma, en su relación con la Orden Militar del Temple. La primera noticia de la
orden del Temple en el reinado de Alfonso VIII, 1158-1214, tiene lugar con las
desavenencias surgidas entre las ordenes del Temple y Calatrava.
Tras la exitosa defensa del castillo de Calatrava, Calatrava la Vieja en Ciudad
Real, entre julio de 1146 y febrero de 1147, caballeros templarios se pasan a
la nueva Orden castellana Uno de estos caballeros es Fernán Núñez de Fuentealmejir.
Fuentealmejir es otro pueblo de Soria a escasos 20 kilómetros de Ucero. Este
caballero había profesado en el Temple de San Juan del Otero en el pueblo de
Ucero, encomienda del Temple en tierra soriana que parece ser la primera
encomienda del Temple en Castilla. El caballero a la hora de su muerte dejó sus
bienes a la orden de Calatrava a la que inmediatamente le fueron reclamados por
el Temple. Dejo sus bienes en
Melgar de Herramentales a la orden de Calatrava, el ahora Melgar de Fernamental
en Burgos, tuvo Pedro Núñez, segundo señor de Fuentealmejir en Soria,
un único hermano, Fernán Núñez, caballero templario en su convento de Ucero y
después de la orden de Calatrava. De este Fernán Núñez fue hijo don Gonzalo
Fernández de Fuentealmejir, que en el año 1227 se halló en la última conquista
de Baeza y fue uno de los 300 caballeros de linaje que San Fernando heredó en
los términos de Baeza y Úbeda. Entre 1169 y 1170, tuvo lugar el conflicto
entre Calatrava y el Temple por los bienes de Fernando Núñez de Fuentealmejir,
ya muerto, y que había profesado en el convento de San Juan de Otero. El
segundo maestre de Calatrava, Fernando Icaza, entra en pleito con el Temple por
los bienes y la herencia de Fernando Núñez de Fuentealmejir. La resolución
quedó en manos del arzobispo de Osma y del Abad de San Pedro de Cardeña. Los
bienes referidos eran herencia de su padre Nuño Garcés de Fuentealmejir y de su
esposa Teresa Fernández por donde parece que este Frey Fernán Núñez fue
hermano de Pero Núñez de Fuentealmejir, de quien se trata en la Crónica General, y
de quien descendió Pero Núñez de Avellaneda, señor de Haza y de Iscar. Fernán Núñez de Fuentealmejir es
el único caballero templario soriano conocido documentalmente.
Francisco de Rades y Andrada
en su Chrónica de las tres Órdenes y Caballerías de Santiago, Calatrava y
Alcántara. Toledo, 1572, dice, El dicho
convento de Sant Iuan del otero, conforme a lo dicho, y a la opinión que ha
venido de tiempo en tiempo era de tres leguas, unos 15 kilómetros, de la dicha ciudad de Soria, en un cerro
muy alto, llamado el Otero, donde al presente ay una Ermita llamada Sant Juan,
con cimientos y otras señales de grandes edificios. La localización de
Rades correspondería con Peroniel del Campo y no con San Juan del Otero de Ucero
que dista unos 60 kilómetros de Soria. En el siglo XVII, Loperraez, historiador
del Obispado de Osma, afirma que San Juan del Otero estaba en Ucero. En este
Obispado de Osma tenían los Templarios un Convento con el título de S. Juan de
Otero, del que se conserva aún parte de la Iglesia, dedicada en el día al Apóstol S.
Bartolomé, y varios fragmentos... conservándose aún los arranques del puente de
piedra que tenían para salvar el paso del río. Si fuera así, el
enclave templario de San Juan del Otero estaba en el cerro del castillo, al
noreste del actual pueblo de Ucero. Del emplazamiento de San Juan del Otero se
dice también que estaba en la ermita de San Bartolomé en el Caños del Río
Lobos. Puede que trasladado al Cañón desde la cima donde vemos el castillo
templario de Ucero. Es la ermita del Cañón la iglesia de la antigua abadía de
San Bartolomé, así llamada desde al menos 1477. La desaparición del Temple
tiene lugar 150 años antes de esta fecha.
Don Juan Pérez de Ascarón, primer señor
episcopal de la Comunidad
de Villa y Tierra de Ucero y Arzobispo de Osma entre 1297 y 1330, construye
gran parte del castillo de Ucero, comenzando por su torre del homenaje. Su
episcopado coincide con la desaparición del Temple en 1312. Por una bula del
papa Alejandro III del 10 de octubre de 1170 sabemos que en la diócesis de Osma
tenían los templarios un convento bajo la advocación de San Juan de Otero que
se puede localizar en el cerro donde está el castillo y estuvo la aldea de La
Puebla. Fue La Puebla una de las aldeas
que formaban parte del territorio del señorío de Ucero. Era La Puebla, aldea
con iglesia, a los pies del Castillo.
Ucero en Cuenca
Como ya se ha escrito José
López Agurleta, caballero de Santiago e historiador de la Orden en el
monasterio de Uclés en las primeras décadas del siglo XVIII, en su obra Vida
del venerable fundador de la Orden de Santiago y
con el documento número 178 del Archivo de Uclés nos da información de Ucero,
pero no solamente del Ucero de Soria sino también de un Ucero en tierras de
Cuenca. Esta referencia documental es un diploma fechado en 1212 por el que
Gonzalo Ruiz y su esposa Urraca García de linaje emparentado con la Casa Real
de León, Navarra y Castilla, donan casas
y heredades en Río de Luzia o Lussa, así como diversos animales a la Orden
de Santiago para redimir cautivos.
Según Agurleta, esta donación fue
hecha en Ucero, pero en el Ucero de Cuenca, cerca de Alarcón.
La aldea de Ucero en tierras
de Cuenca se encontraba en tierras anegadas por la construcción del pantano de
Alarcón en el río Júcar. De la aldea del Ucero de Cuenca permanece en el
recuerdo una de las poesías dedicadas a su patrona la Virgen del Lucero, talla
románica del siglo XIII.
Virgen del Lucero, poderosa Madre. Mándanos
el agua, no nos desampares.
Virgen del Lucero extiende tu manto, y dile
a tu Hijo que riegue los campos.
Los trigos se secan, las hierbas no nacen, y
los corderillos se mueren de hambre.
Esta imagen se encuentra en la
actualidad en la casa de una familia que tuvo su residencia en la aldea de
Ucero y vive actualmente en Villaverde y Pasaconsol situado junto al pantano de
Alarcón, y no lejos de las ruinas de Ucero. En esta casa se celebra cada año la
fiesta de la Virgen del Lucero donde se acoge a todos los devotos que viene a
visitarla.
Juan Pablo Mártir
Rizo en su Historia de la muy Noble y Leal ciudad de Cuenca, escrita en 1629,
recoge que en el año 1391 la localidad de Garcimuñoz- ahora Castillo de
Garcimuñoz- compra las aldeas de La Almarcha, Cañada Negrita, Ucero, Casa de Don Benito- hoy ruinas
con ermita y cementerio- y el lugar de La Puebla en 1393. Referencia que
refrenda la existencia de un Ucero de Alarcón.
Pero una coincidencia más y no será la última, también se llama La Puebla la
aldea situada junto al castillo del Ucero de Soria. En el Diccionario
geográfico-estadístico de España y Portugal de Sebastián de Miñano y Bedoya, publicado en 1828,
aparece Ucero como uno de las aldeas con las que tiene limite Valverde de
Júcar. Unos años después, en 1850, en el Diccionario de Pascual
Madoz, el Ucero de Cuenca, Casas de Ucero, es recogido como un caserío anejo a
la parroquia de Olivares de Júcar. La aldea de Ucero ya no existe. Restos de
piedras cerca del cauce del Júcar señalan donde estaba antes de su despoblación
y de la construcción del pantano de Alarcón. Se localiza actualmente en el mapa
como Caserío de Ucero y ermita, junto al cauce del río Júcar, frente a Valverde
del Júcar, y al sur de Olivares de Júcar. Hay en Ucero restos de habitación
humana en el Paleolítico Inferior
Gonzalo Ruiz y Urraca García de Ceballos.
Señores de Ucero
Los tenido como señores del
Ucero de Soria y de Cuenca, Gonzalo Ruíz y Urraca García, serian parientes por
la Casa Real de Navarra, ambos primos de Alfonso VIII, tíos de Santo Domingo de
Guzmán y
medio sobrinos segundos del fundador de la Orden de Santiago. Según el padre
Agurleta, Gonzalo y Urraca tenían propiedades en las montañas de Asturias de
Santillana, en el mar de Santander,
situadas en el llamado Río Lussa en el valle de Villaescusa. Estas propiedades
las donan, como no podía ser de otra manera, a la Orden de Santiago, fundada
por quien resulta ser medio tío de Urraca, como veremos. De Urraca, dice el
padre Agurleta, que funda un nuevo Ucero en
memoria del Ucero de Osma de donde era Donna Urraca. También dice Agurleta que la familia de Urraca tenía
heredamientos desde 1140 en Ucero, Fuente-almexir, Clunia, Gumiel del Mercado,
Gumiel de Izán. No parece que Urraca fuera señora del Ucero de Soria de
donde sí parece que es natural, aunque si pudiera tener propiedades en estas
tierras del obispado de Osma como se dice tenía su familia cuyos miembros eran
diviseros en lugares de este Obispado. Les llamaremos señores de Ucero, de
ambos Uceros, considerando que sus propiedades o su nacimiento permite que se
les titule como señores de Ucero tanto del de Osma como del de Alarcón.
Agurleta a este respecto dice, don Gonzalo Ruiz de Rio Lussa con
Doña Urraca García, los que al fin de sus días
vinieron a ser Señores de Ucero el de cerca de Alarcón, no el de Osma y murieron señores de Ucero.
En la fuente documental en que
se basa gran parte de este trabajo, Vida del venerable fundador de la Orden de
Santiago y Apología por el hábito de Santo Domingo en la Orden de Santiago de José López Agurleta, se recogen las
escrituras del Tumbo Menor de Castilla o Libro de Privilegios de
la Orden de Santiago. En estas escrituras se trata de las posesiones de Urraca
García y Gonzalo Ruiz en tierra de Alarcón en donde se les cita como señores
del Ucero de Alarcón. Sería este Ucero nueva fundación tras la toma de Alarcón
en 1184 en la que tiene destaca presencia los miembros de la familia Ceballos a
la que pertenece Urraca, hasta el punto de cambiar los Ceballos su apellido
Ceballos por Alarcón. Eran los Ceballos dueños de tierras entre el Duero y el
Mar de Santander en las montañas de las Asturias de Santillana, Santander.
La genealogía de los señores
de Ucero, descendientes de Gonzalo y Urraca, si seguimos al padre Agurleta
tiene una ascendencia común con los apellidados García de Villamayor que en el
siglo XIII serán señores del Ucero de Soria. Un sobrino carnal de Urraca compra
en 1223 a
los Girón sus posesiones en Villamayor de los Montes en Burgos y
sus descendientes se apellidan por ello desde entonces de Villamayor. En las
Relaciones Genealógicas del titular del marquesado de Trocifal y condado de
Torres Vedras, Portugal, de mediados del siglo XVII, que pertenece por línea de
varón al linaje Alarcón, se
dice que el primer señor de Ucero, en este caso del Ucero de Alarcón, es
Gonzalo Ruiz de Riolusia. También que los Alarcón de Cuenca, que toman a los
moros la fortaleza de Alarcón, son primos de la señora de Ucero.
No sabemos nada de los señores
de Ucero, Gonzalo y Urraca, en lo que respecta a su nacimiento, su casamiento y
fecha de su muerte. Si sabemos que en 1194 pasan a León con su cuñado y
hermano, respectivamente, Fernando García, mayordomo de Alfonso IX de León. Fernán García
por 1200 era Mayordomo Mayor de Don Alfonso IX de León, quien se halló en la
Batalla de las Navas de Tolosa en 1212, en el Batallón de Alonso de Castilla,
que era de la retaguardia. Fernando García
regresa a Castilla y están al servicio de los reyes castellanos sus
descendientes a lo largo del siglo XIII. En la corte leonesa una hija de los
señores de Ucero, de la que no se da nombre, es madre con Alfonso IX de una
niña nacida hacia 1203 o 1204,
según escribe el padre Agurleta. Es ahora cuando García Fernández, primo
hermano de la hija de los señores de Ucero como hijo de Fernando García el
mayordomo de Alfonso IX, empieza a despuntar en la corte de Castilla en los
últimos años del reinado de Alfonso VIII de Castilla, primo hermano y suegro de
Alfonso IX de León.
Gonzalo Ruiz participa en la toma de Alarcón en 1184 con los Ceballos que son
los reconquistadores de esta Plaza y parientes de su mujer Urraca. Por su
participación en la toma de la plaza de Alarcón recibe en la tierra de Alarcón
como recompensa el lugar al que llama Ucero en recuerdo del Ucero de Soria de
donde es su mujer Urraca, así escribe Agurleta. Don Gonzalo Ruiz el que minaba en Alarcón y Moya. Vivía aun el año
1212 cuando hace con su mujer Urraca donación de bienes que poseen en las
montañas de Santander a la Orden de Santiago. Gonzalo Ruiz y su mujer Urraca, señores de Ucero, donan en 1212 a los
frailes de Uclés a la Casa de Santiago de Uclés, para la redención de cautivos,
una heredad en el río Lucía con una significativa cabaña compuesta por 6
vacas, 3 novillos, un ternero, 250 ovejas, 50 cabras, 30 cerdos, 3 yugos de bueyes,
un asno y un caballo. Que la donación
cuando ya habían poblado muestra ser hecha en Ucero, cerca de Alarcón donde
había Hospital de Cautivos y parece que dieron nombre de Ucero a su nuevo
Lugar. Diciendo ser en Frontera de Requena, en memoria del Ucero de Osma de
donde era doña Urraca. Donación escrita al modo, y estilo de Soberano, con
la nota: Ifia Cartasuit faifa iti tilo annoy quo
Velasco Domingo erat ludex in Ucero, en la
forma que se escribían las donaciones del Señor de Molina, Sénior dominante
in Ucero Dompnui Gonzalvui & Donna Vrraca Señora.
Según se dice en el documento
numerado como 178, fechado en el año 1212, en la obra Vida del venerable
fundador de la Orden de Santiago de José
López Agurleta, Urraca García y Gonzalo
Ruiz eran señores en tierra de Lusia
en las montañas de Santillana. Gonzalo es citado como Don Gonzalo Ruiz de Río-Lussa. Lusia
es la ahora llamada Lusa, cerca
de Villaescusa, Cantabria.
Estaba aquí, según Agurleta, la heredad de Quintana-Amaya y la casa del Río
Lucía-Lusa-de la que hacen donación Gonzalo Ruiz y uxor Urraca García en su señorío del Ucero conquense, donación que
se localiza en la documentación de la orden de Santiago en Rivo de Lucia- también escrito en diferentes documentos de esta
Orden como Lusia y Lussa- y que se
transcribe como Río Lucia, Río Lucio o
Lusa. Unos años antes, en 1207, habían hecho donaciones en su solar de
Ceballos de propiedades que aquí tenían al monasterio de Santa Yllana, la Colegiata de Santillana del Mar.
Pero, de acuerdo con la política de la Orden de Santiago de consolidar su
señorío en el sureste de España, perdiendo propiedades en el norte, pocos años
después, en 1239, intercambian los santiaguistas con el canciller de Fernando
III, don Juan de Soria, arzobispo de Osma, sus propiedades en Aza, Ayllón,
Almazán, la heredad de Ciruelos en el término de Medina, la heredad de Quintana
Amaya y la heredad de Río Lucía, esta última la donada por los señores de
Ucero, por Beas de Segura en Jaén que era del canciller y arzobispo de Osma. Con
respecto al topónimo Rivo de Lucia, Lusia o Lussa podemos hablar de la que
está en Cantabria. Pero, en la obra La Encomienda, el Priorato y la Villa de Uclés en la Edad Media, 1174-1310,
de María Milagros Rivera Garretas se dice que Lucia era un río soriano en
territorio de Ucero. En agosto de 1213
–un año después de la donación de los señores de Ucero y de la batalla de Las
Navas de Tolosa- Alfonso VIII permuta con el monasterio de San Pedro de Arlanza
una serie de territorios situados al norte de la Villa y Tierra de Ucero.
Alfonso VIII da “Burgum Sancti Leonardi, Arganciam, Casarelos, Vadellum, Rio
Luzia. -Burgo de San Leonardo, Arganza, Casarejos, Vadillo, Río Lucia-. Cartulario del monasterio de San
Pedro de Arlanza, Burgos.
Quería Alfonso VIII edificar y dotar el Hospital del Rey de Burgos.
Tenemos pues dos Uceros, el de Soria y el de Cuenca, y dos Río Lucia, el de
Cantabria y el de Soria. Y como ya se ha escrito, dos aldeas llamadas la
Puebla. Una junto al Ucero de Soria y otra junto al Ucero de Cuenca.
La Encomienda, el Priorato y la villa de Uclés en
la Edad Media. María-Milagros Rivera Garretas. Consejo Superior de
Investigaciones Científicas, 1985, Es el año 1195 cuando la villa de Paracollos
forma parte del Priorato y villa de Uclés, cuyo dueño es Don Fernando Martínez
de Hita, comendador de Uclés. Más tarde, en el año 1217, el maestro de la orden
de Santiago, Don García González, y el convento de Uclés, ceden en patrimonio
vitalicio la villa «Paracollos» y el castillo, al Conde Don Álvaro Núñez de
Lara, procurador del rey Don Enrique, y a su mujer Doña Urraca. Hacia el año
1175, la localidad pasa a pertenecer al Priorato y villa de Uclés. El Rey
Alfonso VIII dona la villa y el castillo al caballero D. Fernando Martínez de
Hita, comendador de Uclés. Quince años más tarde pasa a pertenecer a la Orden
Militar de Santiago, mediante la donación pos mortem que hacen D. Fernando
Martínez de Hita y su mujer Doña Urraca por la salvación de sus almas. Durante
350 años la Orden de Santiago es la propietaria de la entonces llamada
Encomienda de Paracuellos.
Fue cronista oficial de Carlos II. Se ordenó sacerdote
como miembro de la Orden de San Benito y es autor de la Crónica de los
príncipes de Asturias y Cantabria. En esta obra no faltan ascendencias
imposibles de las genealogías que escribe de estos principies. Estudio crítico. Francisco de Sota Villegas (1615-1680).
María José Fernández Pardo, 2017. Y en
Altamira. Revista del centro de estudios montañeses, 2005.
El origen de esta orden puede estar en el año 844
cuando para la batalla de Clavijo que dirige Ramiro I de Asturias se constituye
en la iglesia de Santiago el Real de Logroño. Pudo ser estar su origen cuando
también Ramiro I crea una cofradía o hermandad en Galicia, bajo la advocación
del apóstol Santiago con el encargo de defender a los peregrinos que iban al
sepulcro del Apóstol. El rey escogió a trece personas en memoria de Cristo y
sus doce apóstoles En el año 1050, Fernando I de León, en una carta dirigida a
sus hijos menciona la Orden y a su Maestre Gobernador de la Orden. Estos
caballeros de Santiago se unieron en 1170 a los canónigos reglares que
habitaban el Monasterio de San Eloy, o del Hoyo, observando la regla de San
Agustín. Pasan a la reconquista de Cáceres y ya es Pedro Fernández su Maestre.
Pedro Fernández, reorganizó a los trece Caballeros de Cáceres o de los Frater
de Cáceres, también llamados Caballeros de la Espada por llevar por insignia
una cruz roja en forma de espada. La fundación de la Congregación de los Frater
de Cáceres esta fechada en el 1 de agosto de 1170 y su sede se establece en una
Iglesia de Cáceres. Queda formada durante el reinado de Fernando II y es su
primer Maestre Pedro Fernández de Fuentecalada.
En 1173 se trasladaron al castillo de Alarilla, Fuentidueña en Madrid, y en
1175 a Uclés. Alfonso VIII de Castilla, entregó el Castillo de Uclés a Pedro
Fernández de Fuentecalada, ayudante del rey en la conquista de Cuenca, para que
se estableciera allí y guardase la frontera, como se recoge en la Escritura
Real de Arévalo del 3 de enero de 1174. La
Orden se creó de manera religiosa con la aprobación mediante una bula otorgada
por el Papa Alejandro III, el 5 de julio de 1175, avalando su fundación. Se funda la Orden con la aprobación del rey
Fernando II de León y Pedro Suárez de Deza, arzobispo de Salamanca. A Pedro
Fernández, le sucede Fernando Díaz y es ahora cuando tiene lugar la reconquista
de Alarcón en Cuenca en el año 1184, en el mismo año en que muere el Primer
Maestre.
Por el Libro Becerro, de las Behetrías de Castilla
escrito a mediados del siglo XIV, consta que el Monasterio de Benevivere del
que eran patrones los Villamayor no tenia señorío en Villamayor, cobraba la
martiniega en virtud de antiguo privilegio. La villa era behetría y tenía por
diversos nobles a Lope Rodríguez de Villalobos, que ejercía el cargo de
gobernante de la villa, a los hermanos de éste, a Diego Pérez Sarmiento, a Juan
Ruiz de Baeza por su mujer, a Álvaro Díaz de Aza, a Juan Diez de Rocafull,
señor de Fuentealmejir, Avellaneda y Peñaranda de Duero y a don Beltrán de
Guevara.