Páginas

martes, 4 de septiembre de 2012

Olite. Navarra



El Palacio Real de Olite, corte de los Reyes navarros hasta la conquista de Navarra y su incorporación a la Corona de Castilla en 1512, fue uno de los castillos medievales más lujosos de Europa.


El Palacio Real de Olite es la prueba del esplendor cortesano que durante la Edad Media vivió la ciudad de Olite, histórica localidad situada en la Zona Media de Navarra, a 42 kilómetros al sur de Pamplona. 

Declarado Monumento Nacional en el año 1925, ocupa un tercio del casco urbano medieval y está considerado como uno de los conjuntos civiles góticos más interesantes de Europa. 

Emplazado sobre restos de una antigua fortaleza romana, durante los siglos XIII-XIV sufrió diversas transformaciones. Esta parte es la que se conoce como Palacio Viejo y la que actualmente acoge el Parador Nacional de Turismo "Príncipe de Viana". De ese antiguo edificio se conservan los muros exteriores y las torres. En su fachada destacan los ventanales góticos, la puerta principal renacentista y la torre de la Atalaya.

Pero su gran desarrollo fue impulsado desde principios del siglo XV por el rey Carlos III el Noble, que para tal fin atrajo a su corte a numerosos maestros peninsulares y europeos. El Palacio nuevo se edificó en estilo gótico civil francés. Y es que el Rey, nacido en Nantes, procedía de una importante dinastía de la nobleza francesa, cuya influencia le hizo desarrollar su imaginación y buen gusto en el Palacio de Olite, que convirtió en su palacio predilecto. 

El palacio quedó parcialmente destruido en un pavoroso incendio provocado en 1813 por el general Espoz y Mina para evitar que los franceses, en su retirada, se hiciesen fuertes en el castillo. Su aspecto actual es fruto de una cuidadosa restauración acometida en 1937 que ha intentado devolverle el aspecto primitivo. Se caracteriza por grandes muros de piedra que describen un perímetro de entrantes y salientes, y torretas circulares con cubiertas de pizarra que se levantan en las esquinas. 


Iglesia gótica de Santa María.

La Iglesia de Santa María de Olite es una de las construcciones góticas más importantes de Navarra. 

Adosada al Palacio Real, residencia predilecta del rey Carlos III el Noble, fue utilizada por los monarcas navarros para las grandes festividades y actos solemnes. 

En su recargada fachada se percibe la influencia de los talleres de Nôtre Dame de París.






Recinto amurallado romano más completo y mejor conservado de Navarra,

Tafalla. Navarra



 Iglesia de San Pedro.


Restos de las murallas.


Plaza de Navarra, Construida en el mismo solar que se levantó el Castillo-Palacio de los Reyes de Navarra en 1856. 

El conjunto arquitectónico está presidido por la Casa Consistorial construida en el mismo año y está formado por tres fachadas con soportales y balcones.

Situada en la Merindad de Olite, a 35 km al sur de la capital de la comunidad, Pamplona. 

En el curso del río Cidacos, afluente del Aragón y este del Ebro.

Roncal. Navarra












Está el valle del Roncal en las inmediaciones de la Selva de Irati. 

Se llega desde Ochagavia.

Saliendo de Ochagavía, a 24 km, la carretera local que sigue el cauce del río Zatoya, nos lleva hasta ella, donde confluyen los ríos Urtxuria y Urbeltza, nacimiento del río Irati.

La Selva de Irati es una de las áreas boscosas mejor conservadas de la Península Ibérica. 

Es una de las manchas de hayedo-abetal más extensas y mejor conservadas de Europa.


Irati tiene el privilegio de ser el bosque más extenso y frondoso de la península ibérica. Y es que uno de sus grandes valores es el excelente estado de conservación en el que se encuentra.
En la alta cuenca del río Irati las actividades forestales se han realizado siempre de forma totalmente controlada, motivo por el que algunos pequeños parajes se conservan prácticamente en su estado primitivo.






Roncal. Navarra

















Casa museo del tenor Julian Gayarre. En el cementerio está su Mausoleo. Es obra de Mariano Benlluure.







El valle del Roncal es paralelo al valle del rio Salazar.

Desde Escaroz y Navascues se puede seguir el curso de ambos valles. En el de Salazar se puede entrar también desde Jaurrieta.