jueves, 6 de octubre de 2011

Ponferrada. León.

Ya existía en este lugar un puente de origen romano, el nacimiento de la ciudad no se produjo finales del siglo XI, cuando el obispo de Astorga, Osmundo (1082-1096), reforzó el primitivo puente con una estructura de hierro. A partir de ese momento se conoció comopons ferrata. Junto a este puente construyó además una iglesia dedicada a san Pedro, para servicio de los peregrinos. La población que se estableció aquí tomó el nombre de aquel puente: Ponferrada.


En 1178, Fernando II donó la ciudad a los templarios con el fin de que defendiesen a los peregrinos que por allí pasaban. A finales de siglo, Ponferrada recibió su fuero. Tras la extinción de la Orden del Temple en 1311, las distintas casas nobiliarias intentaron hacerse con la fortaleza y las posesiones de los antiguos propietarios.


Alfonso XI donó la fortaleza al señorío del conde de Lemos en 1340, pero los Reyes Católicos incorporaron la villa a la Corona en 1486. A partir del siglo XVI, el descenso las peregrinaciones repercutió seriamente en la vida de Ponferrada, que pasó a convertirse en un núcleo de carácter meramente comercial, por sus ferias y mercados.