jueves, 16 de mayo de 2013

Las Hurdes. Arquitectura de pizarra




En Guadalajara y Segovia tenemos los pueblos de la arquitectura negra y la arquitectura roja







 La principal característica de las casas van a ser el uso de la pizarra como material básico en las cubiertas (haciéndose una simbiosis completa con el entorno), y una simplicidad en la estructura y habitáculos.
La construcción de las paredes se realiza sin argamasa tan sólo con piedras encajándose éstas entre ellas formando un bloque compacto. 
Los materiales se obtenían del propio terreno en donde se construye la casa.
En sus orígenes la estructura exterior, característica, corresponde a una construcción de una planta de proporciones modestas, con planta semiredonda (para evitar la humedad), escasa altura, sin apenas vanos al exterior y cubierta de grandes lajas de pizarra montadas sobre una estructura de maderos; en el interior se organiza una parte para uso doméstico y otra para uso agrícola. Se presentan en emplazamientos montañosos, con fuertes pendientes y cercanos al río.
Posteriormente estas construcciones han ido evolucionando con algún incremento en las alturas y aumento de estancias interiores dedicándose exclusivamente a viviendas mostrándose una evolución hacia las casas actuales.
Los núcleos que tienen una mejor conservación de las casas típicas son: El Gasco, Fragosa, Martilandrán, Aceitunilla, Asegur, Riomalo de Arriba, Ladrillar, Avellanar y Ovejuela.





La escasa altura de la casa hurdana es consecuencia de la hostilidad del terreno que no permite otra cosa, presentando escasos huecos al exterior, y sólo tendrá conceptos de apertura cuando va evolucionando hacia nuevas alturas. 

Tejados de pizarra sin chimenea (para aprovechar el humo interior como secante); balcones que aparecen, fruto de una restauración interna de la casa; muros lisos al exterior interrumpidos ocasionalmente por "poyos"; casas unidas unas con otras para aprovechar el terreno; callejones ciegos que no llevan a ninguna parte; la presencia de calles no como vías de comunicación sino como separación de viviendas, etc., todo esto en su conjunto, representa a la casa hurdana, un modo de entender la vida dentro de un contexto bien delimitado.


En el interior, se organizan estancias en dos partes bien diferenciadas: una doméstica, compuesta por alcoba y cocina de lachas; y otra, para los animales.







Por lo que respecta a Las Hurdes Bajas, formada por los ayuntamientos de Caminomorisco y Pinofranqueado, la situación es diferente. 

Aquí no existen los rasgos descritos para las Hurdes Altas.

La menor densidad de la población, la mayor abundancia de suelo productivo y la disminución del aisla- miento hacen que encontremos características similares a las delas casas de las comarcas vecinas.

En el valle de Ladrillar, donde la influencia cultural de los pueblos de la Sierra de Francia ha sido muy clara, la casa se asemeja a la de los pueblos de esta comarca de Salamanca.