lunes, 23 de septiembre de 2013

Albarracín. Teruel.


La ciudad de Albarracín ocupa un meandro encajado del río Guadalaviar, sirviendo las paredes verticales  como defensa natural de la misma. 

El río Guadalaviar, proveniente de la Muela de San Juan, en plena sierra, se introduce a partir de las vegas amplias de Torres de Albarracín en un cañón con sinuosidades muy cerradas, como las del meandro de la Torre de la Muela y de la propia ciudad.



Camino a Albarracín por los Montes Universales







En primer plano el edificio del Ayuntamiento en la Plaza Mayor. Al fondo la Catedral de El Salvador. Tras ella las Murallas y el Castillo

La Casa Consistorial se encuentra en la plaza del Ayuntamiento. Es del siglo XVI, con balcones de madera y un corredor corrido sobre el río Guadalaviar.



Catedral









 Plaza Mayor








Subida al Castillo siguiendo las líneas de la Muralla




Calle de Santiago corre paralelamente a la calle del portal de Molina, pero en un plano superior. 

La calle desde la Plaza Mayor nos lleva hasta la iglesia de Santiago, cuyas obras comenzaron hacia 1600 pero que tras sufrir una interrupción no terminaron hasta el siglo XVIII.  

La advocación de Santiago se eligió por la especial amistad que los Azagra tuvieron con la Orden Militar de Santiago, y recoge la tradición popular que el edificio de enfrente, hoy transformado en hotel, fue la casa de los caballeros de la Orden en Albarracín.