martes, 19 de enero de 2016

Juan de la Gloria Artero y González


Juan de la Gloria Artero y González. Atlas histórico-geográfico de España, desde los tiempos primitivos hasta nuestros días, 1879.



En 1853, con la creación de la Dirección de la Carta Geográfica de España y la Comisión del Mapa, se inician los trabajos para la triangulación geodésica. Como origen de longitudes se tomó el meridiano de Madrid.



Desde la conferencia de Washington de 1884 se viene utilizando como convención cartográfica el Meridiano de Greenwich a modo de referencia internacional. Durante un tiempo se utilizó el de París, aunque realmente, hasta entonces, la cartografía de cada país, y prácticamente la de cada cartógrafo, empleaba sus propias convenciones.

Durante el siglo XIX, cada nación continuó utilizando su propio meridiano para cuestiones geográficas y para los mapas terrestres. En lo que se refiere a la navegación no puede decirse que ocurriera lo mismo. El Meridiano de Greenwich fue pronto el más utilizado en las cartas náuticas de todo el mundo, siendo preferido porque a él estaban referidas las efemérides astronómicas publicadas en Gran Bretaña 


Juan de la Gloria Artero y González (Bullas, 30 de septiembre de 1834 – Bullas, 19 de junio de 1903).

Estudió en Bullas y en Mula. Con diecinueve años de edad cursó en el Seminario de San Fulgencio de Murcia el tercero y luego el cuarto año de latinidad, de 1853 a 1855. 

Al destacar como estudiante se le encargó la Cátedra de Aritmética y Álgebra en 1856 y al año siguiente obtuvo el título de Bachiller en Artes. Los tres últimos años de la enseñanza media, de 1855 a 1858, los cursó en el Instituto de Murcia. El 22 de junio de 1858 alcanzó el título de Bachiller. A continuación se trasladó a Madrid. En la Universidad Central consiguió el título de Bachiller en Filosofía y Letras el 22 de junio de 1860; el 23 de setiembre de 1862 la Licenciatura, y el 11 de mayo de 1868 el Doctorado.

En 1858 marchó a Madrid y comenzó la carrera de Filosofía y Letras. En 1860 obtuvo el grado de Bachiller y en 1862 la Licenciatura, siendo nombrado Director de un colegio de segunda enseñanza, cargo en el que permaneció hasta 1866. Durante los dos años siguientes ocupó la Cátedra de Lógica en el Colegio de San Ignacio. Tras la revolución de 1868 fue nombrado auxiliar de la Dirección General de Intervención Pública.

La carrera de Derecho la hizo, parte en Madrid y parte en Granada, a donde se trasladó en 1874. El 15 de junio de 1874 tomó posesión de la Cátedra de Geografía Histórica de Granada. A partir de esta fecha su actividad docente se desarrollará en Granada hasta finales de 1899, en que se trasladará a la Universidad de Barcelona.

Tras la muerte de su madre en 1876 comienza a escribir una Geografía Elemental para Institutos y poco después los mapas de un Atlas de Historia de España. Poco después escribió una Historia Universal. El 29 de mayo de 1877 se licenció en Derecho.

Tras 26 años en Granada pidió el traslado a Barcelona y le fue concedido en 1900, donde fue designado decano de Filosofía y Letras de dicha Universidad.

Muy poco tiempo estuvo en Barcelona. Sabemos que el profesor Artero estaba mal de salud, y sufrió un ataque al corazón. y, desde Bullas, solicitó la 'jubilación por imposibilidad física para desempeñar sus tareas profesionales', por tanto, su pertenencia a la Universidad de Barcelona en activo duró dos años.

Murió en Bullas, su pueblo natal, el 19 de junio de 1903, unos meses antes de cumplir 69 años.

Obras Publicadas

Geografía elemental, astronómica, física, política y descriptiva.

Atlas histórico-geográfico de Espala, desde los tiempos primitivos hasta nuestros días. Consta de 23 mapas con la explicación correspondiente.

Introducción al estudio de la historia.

Historia universal, 6 volúmenes.

Descubrimiento de América (Lámina litografiada).

Mapas de América.

Atlas de geografía astronómica, física, política y descriptiva. Para uso de los establecimientos de segunda enseñanza. Con grabados de Juan Soller.

Historia de Roma.

Resumen de Historia.

Elementos de historia.

Atlas de Geografía (superior).


Atlas de Geografía (elemental).

Juan de Dios de la Gloria Artero es el autor de los primeros atlas históricos del todo españoles. 

El Atlas de Artero consiste en una serie de grabados a partir de una sola plantilla de mapa, con profusión de topónimos y líneas de fronteras reforzadas con las orlas de color pintadas a mano. Incluyen meridianos y paralelos, los principales ríos y una representación de relieve, no así proyección ni escala alguna, numérica o gráfica

Se apartó de la historia pedantesca para dirigirse a públicos amplios y fue el primer autor español de atlas históricos que intervino en su distribución. 

Tras el éxito del Atlas histórico-geográfico de España (al año de su salida, ya iba por la quinta edición) y del Atlas de Geografía elemental (15 ediciones desde 1890), los pedidos del Atlas de historia universal habían de hacerse “al autor, en Granada, y a las librerías de los Sres. Jubera, Hernando, Guio y Suárez, en Madrid”.

Además de diseñar y vender sus atlas, Artero reflexionó sobre la relación entre espacio y tiempo históricos. Ya en el prólogo del Atlas histórico-geográfico de España, defendió que “los hechos humanos (Historia) se realizan en la Tierra, y de las condiciones de ésta (Geografía) toman parte de su valor, y a veces toda su importancia histórica (…): es que la Geografía es la principal, y deberíamos decir la única exteriorización posible de la Historia. Para él, como para muchos entonces, el espacio no sólo enmarca la acción humana: la condiciona y la explica. Las temperaturas, la orografía, la extensión y la presencia o ausencia del mar son casi determinantes, ya que la civilización las “combate y consigue disminuir su influencia, pero nunca desaparece por completo; y siempre será la razón más importante para distinguir y caracterizar a los pueblos”, si bien “por encima de todas las influencias locales se encuentra siempre la libertad, facultad inalienable del espíritu, y factor inseparable y necesario de la historia. Artero sostenía que las naciones se forjaban en la lucha contra ese medio físico, aunque al mismo tiempo profesaba el credo nacionalista de matriz alemana y por ello creía en la existencia de un Volkgeist eterno –esto es, independiente del entorno– y guardado en el  idioma.

Las planchas a colores del Atlas de historia universal de Artero se prepararon en la Litografía Martí de Barcelona porque el autor había obtenido en 1899 el traslado a esa ciudad desde la Universidad de Granada, de cuya Facultad de Filosofía y Letras sería decano el curso 1900-1901, pero también porque la capital catalana mantenía su preeminencia en las artes gráficas españolas. 

Bien entrado ya el siglo XX, se editarían en Barcelona los dos cuadernos con los que el potente Istituto Geografico de Agostini se propuso conquistar el mercado español y desbancar a Artero