viernes, 19 de febrero de 2016

San Andrés Apostol. Córdoba




La Plaza de San Andrés se encuentra entre las calles del Realejo y San Pablo. De forma rectangular, su suelo tiene enchinado cordobés con dibujos geométricos, zonas de parterres ajardinados radiales, con flores, naranjos y palmeras, y bancos de fundición.

Se abrió en el siglo XVI, y en 1861 se instaló la fuente que podemos contemplar en la actualidad.






El Palacio de los Villalones o Palacio de Orive, como también se le conoce, está considerado como prototipo de las "casas principales", incluidas en la franja intermedia entre el palacio y la casa burguesa.
Organizada como una gran vivienda con varios patios, consecuencia de un largo proceso constructivo, su origen procede de un grupo de casas mudéjares del interior del Casco Histórico de la ciudad de Córdoba, sobre las que se lleva a cabo una importante actuación renacentista a lo largo del siglo XVI, promovida por la familia Villalón.
La denominación de Palacio de Orive procede de los apellidos de uno de los personajes de esa familia, don Alonso de Villalón y Orive, caballero de la orden de Alcántara, propietario de la casa durante parte del siglo XVIII.




Palacio de los Villalones, también conocido como el Palacio de Orive casa del Duende, es un palacio de estilo renacentista. 

La identificación no parece clara y el Palacio de Orive no parece la Casa del Duende, aunque están inmediatas. La Casa del Duende esta en la misma manzana que Orive pero en la calle Gutíerrez de los Ríos, antes calle Almonas,  que une las plazas del Realejo y de Almagra
Si son el mismo lugar hay dos leyendas que podemos leer en los enlaces puestos.
El Palacio de Orive o de los Villalones en la plaza de Orive, en el barrio de San Andrés - San Pablo, se trata del más bello ejemplo de arquitectura civil cordobesa del Renacimiento.
La huerta interior, junto por parte del antiguo huerto del Convento de San Pablo se abrió al público, configurando los actuales Jardines del Orive.
Este palacio es sede actual de la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba que ha habilitado salas para exposiciones temporales de autores contemporáneos.

Se abre a lo que fue el Claustro de San Pablo

Restos del claustro del convento de San Pablo  pueden contemplarse integrados en el pasaje que da acceso a la Consejería de Cultura. La sala capitular en los Jardines de Orive  está situada en los terrenos de la antigua huerta conventual. A lo largo de 2008 se llevó a cabo la restauración y remodelación del edificio a fin de destinarlo a espacio cultural de la ciudad.


Fernando de Oribe Salazar y Ulloa nació en Brozas, Cáceres, pero pasó a Córdoba y fué vecino y Veinticuatro de dicha ciudad. Allí casó con doña Beatriz de Villalón y Cárcamo, natural de Córdoba (hija de Alonso de Villalón y de doña Antoniade Cárcamo, naturales de Córdoba), y tuvieron este hijo


Alonso de Oribe Salazar Villalón, que nació en la ciudad de Cazorla (Jaen), hallándose en ella de paso sus padres. Fué vecino de Córdoba y Caballero de la Orden de Alcántara, en la que ingresó en 1699. Celebró su enlace con doña María de Valenzuela, natural de Córdoba (hija de Luis de Valenzuela, Caballero de Santiago, y de doña Inés de Godoy), y fueron padres de


Fernando de Oribe y Godoy, marido de doña Rosalía de los Ríos (hermana de Antonio de los Ríos, cuarto Vizconde de Miranda), en la que procreó a

 Alfonso Mariano de Oribe y de los Rios, que casó con doña María de Ore (hija de Pedro de Ore y de doña Francisca Valiente) naciendo de esta unión:
1º Jose de Oribe y Ore
2º Antonio de Orive y Ore. Y otros.



 la capilla de San Blás de la iglesia parroquial de Santa María la Mayor de la Asunción de Brozas  que es propia de don Fernando de Orive Villalón vecino de la ciudad de Córdova; 



La Iglesia de San Andrés es una de las denominadas iglesias fernandinas. El templo fue fundado en el siglo XIII y sufrió numerosas reformas en los siglos XIV y XV.


 Se cree que la iglesia de San Andrés data de 1246, momento en el que comenzó a construirse. 

Fue levantada sobre los resto de la antigua basílica de San Zoilo y al estar situada en una de las vías más transitadas de la Córdoba medieval, la Vía Augusta, adquirió un gran valor religioso y estratégico.



Acaba San Pablo en la ajardinada plaza de San Andrés, apenas un ensanche de la calle, amenizada por palmeras, naranjos y floridos parterres. En su centro surge una elegante fuente  que armoniza con la fachada de la casa señorial de los Luna, edificio renacentista de mediados del siglo XVI con bella portada y dos curiosos balconcillos en esquina. Frente a la placita se alza la parroquia de San Andrés, templo al que recientes obras de restauración le han permitido recobrar parte de su belleza original. Es otra de las parroquias fundadas tras la conquista de Córdoba, y edificada entre los siglos  XIII-XIV sobre la antigua basílica visigoda dedicada a San Zoilo.