viernes, 31 de marzo de 2017

Laras y Castros

En 1139, en el monasterio de San Salvador de Palacios de Benaber en Burgos, Pedro Fernández de Castro, fundador y primer maestre de la orden de Santiago, cede su propiedad heredada en Villamayor de los Montes  al monasterio de San Vicente, excluyéndola de la que dejaba por donación a su hermano Garcí Fernández de Castro. 

De Martín Fernández de Hita, hermano entero de Pedro y de Garcí Fernández de Castro, descienden los que son señores de Hita, Buitrago, Beleña y Atazón en la Alcarria de Guadalajara. Martín Fernández de Hita participa en la conquista de Almería. 

Los tres citados son hijos del segundo matrimonio de Fernando García de Hita el Mayor y los tres medio sobrinos paternos de Fernando García el Menor. 

Los tres hermanos de padre de Gutierre Fernández de Castro, hijo del primer matrimonio de Fernando García de Hita el Mayor, que muere en 1169. Mayordomo real de la reina Urraca, mayordomo de su hijo el rey Alfonso VII de León y ayo del hijo de este, el infante Sancho, futuro Sancho III de Castilla. Tenente de la fortaleza de Castrojeriz en Burgos[1]. Tutor del infante Alfonso, hijo y heredero de Sancho III de Castilla como Alfonso VIII. 

Algunos magnates de la Casa de Lara, especialmente Manrique Pérez de Lara, hijo de Pedro de Lara el de los amores con la reina Urraca de Castilla reclaman esta custodia, estalló una auténtica guerra en Castilla entre la familia del antiguo ayo de Sancho III y los Lara que ven sus tierras atacadas por los Castro

Gutierre Fernández de Castro fue enterrado en el monasterio de San Cristóbal de Ibeas. Casa con Toda Díaz, hija de Diego Sánchez y Enderquina Álvarez. Él y su mujer fueron los refundadores del monasterio de San Cristóbal de Ibeas de Juarros en Burgos y del Monasterio de San Salvador de El Moral en Palencia. Al no tener descendencia, sus bienes pasaron a sus sobrinos, los hijos de su hermano entero Rodrigo Fernández de Castro el Calvo-casado con una hija de Alvar Fañez el primo y lugarteniente del CID-, y la jefatura del linaje al hijo mayor de este último llamado Fernando Rodríguez de Castro el Castellano.


En Ibeas de Juarros está el Yacimiento de ATAPUERCA

El monasterio de La Vid, Burgos, tiene durante el último tercio del siglo XII, y todo el siglo XIII, una notable presencia social y económica. Una época de dinamismo que permitió la renovación de las construcciones monásticas a finales del siglo XIII y principios del XIV. En paralelo a la extensión del dominio eclesiástico cabe destacar la expansión espiritual del monasterio a través de la filiación de numerosos monasterios e iglesias. Entre 1152 y 1299 fueron fundados por los monjes vitenses o dependían jurídicamente de la Vid los monasterios de varones de San Pelayo de Cerrato (Cevico Navero, Palencia), San Juan de la Peña (Vizcaya), San Miguel (Villamayor de Treviño, Burgos), Sancti Spiritus (Ávila), San Cristobal (Ibeas de Juarros, Burgos), Santa María la Real (Tórtoles de Esgueva, Burgos), Santa María de los Huertos (Segovia) y los femeninos de Santa María de Brazacorta (Brazacorta, Burgos), San Pablo (Sordillos, Burgos) y Santa María de Coro (Fresnillo de las Dueñas, Burgos). Junto a los monasterios consta la sujeción al abad vitense de diversas iglesias, sobre las que el monasterio ejercía derechos cuasi episcopales, y algún hospital.













[1] Gobernó varias tenencias: Amaya y Castrogeriz, 1132 y 1156; Calahorra, 1140-1152; Soria 1142-1144 y 1148-1152; Arnedo, 1145-1146; Roa y Amaya, 1148; y en Cervera, Mudave y Piedras Negras en 1158.