Mosén Diego de Valera, hijo de Alonso García Chirino el físico del rey Juan II de Castilla. Los Chirino de Cádiz
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A Hernán Chirino, Fernando Pérez Chirino, Sancho IV de Castilla, 1258-1295, da la heredad de La Grillera que estaba situada a unos dos Kilómetros de la ciudad de Cuenca[1] a orillas del río Júcar. Este Fernando Pérez Chirino es el que casa con una Loaisa. En la misma ciudad de Cuenca se han apuntado por los cronistas locales con escaso fundamento dos posibles asentamientos templarios; uno en el extrarradio, en el borde de la albufera del río Huecar, que según unos habría sido entregado por Sancho IV a Hernán Gómez Chirino, y según otros pasaría hacia 1313 a manos de los frailes conventuales franciscanos, junto con unas heredades en un término llamado Grillera donde también recibe propiedades Hernán Gómez Chirino.
El 7 de abril de 1458, Mosén Diego de Valera, hijo de Pedro Alonso Chirino de Guadalajara, el físico Alonso García Chirino, parece que hijo natural que tiene el físico con María o Isabel de Valera y de quien descienden los Chirino del Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera, Cádiz, presenta al concejo de Cuenca el privilegio por el que se reconocía la propiedad de La Grillera.
Mosén Diego de Valera es tataranieto de Fernando Pérez Chirino y el privilegio donde se le reconoce la propiedad de La Grillera le fue dado a Diego de Valera por Enrique IV el 23 de marzo de este mismo años de 1458. De esta propiedad se dice en el Privilegio que es heredada de sus padres antes que memoria de omes oviese. Mosén Diego de Valera veinte años más tarde se queja de que en su propiedad se hace uso por extraños de sus aguas y leñas según se lee en la Carta de emplazamiento de 23 de septiembre de 1478, dada en Sevilla a petición del maestresala mosén Diego de Valera[2], del Consejo de los Reyes Católicos, contra la ciudad de Cuenca, en razón de ciertos privilegios concedidos a aquél por Enrique IV sobre su heredad de la Grillera, quebrantados por la dicha ciudad. Inserta la carta de Enrique IV que está fechada en Madrid el 23 marzo 1458. El concejo de Cuenca no debe hacer mucho caso de las quejas de Mosén Diego de Valera que de nuevo en el año 1479 tiene que presentar ante el Concejo su privilegio de propiedad dado por los Reyes Católicos en el que se recoge el privilegio anterior de propiedad dado en el año 1458 por Enrique IV[3]. Mosén Diego de Valera cansado de que sus quejas al concejo de Cuenca no reciban satisfacción arrenda La Grillera en este mismo año de 1479 al obispo de Cuenca Lope de Barrientos, pero este arrendamiento al obispo Barrientos es imposible ya que Lope de Barrientos muere en el año 1469, parece que el 30 de mayo[4]. Puede ser el arrendamiento de la Grillera a su hijo natural y heredero llamado Pedro de Barrientos. En este mismo año de 1479, el 15 de junio de 1479, Mosén Diego de Valera otorgó escritura de venta de la heredad llamada La Grillera, del término de Cuenca, al regidor de Cuenca Alonso de Alcalá, con la oposición se vuelve a decir del obispo Lope de Barrientos. Con los Alcalá están emparentan los primos de Mosén Diego de Valera que son de la familia del contador del rey Juan II de Castilla Alonso Álvarez de Toledo y emparentarán los Chirino en la segunda mitad del siglo XVI.
Parece, además, que
no es totalmente cierto que los Chirino reciban la propiedad de La Grillera en
el siglo XIII de Sancho IV de Castilla pasando desde entonces la propiedad de
padres a hijos. Si parece que Mosén Diego de Valera no hereda La Grillera como
el mismo Valera dice y si que adquiere esta propiedad por compra a una doña
Guisabel López Montoya[5]
el 26 de marzo de 1455 por 18.000 maravedíes de plata e igualmente con la
oposición del obispo Lope de Barrientos que la quería para él[6].
La donación de La Grillera a los Chirino por Sancho IV podría pertenecer en
parte a la leyenda que rodea la historia fabulada de un linaje. Pero, bien
pudiera ser cierto que la Grillera fuera una propiedad de los Chirino que Mosén
Diego de Valera hereda y que el Valera aumenta con una nueva compra. La Dehesa
de La Grillera fue vendida a fines del siglo XVIII como Bien Nacional por esta
vinculada. En sus tierras había una casa de labor, huerta y restos de las
importantes viñas que tuvo[7].
En la actualidad encontramos en Cuenca el paraje llamado Huelga de la Grillera
que como la propiedad que fue de los Chirino está situado a orillas del Júcar a
unos dos kilómetros de Cuenca aguas abajo del Júcar. En el Cancionero de Lope de
Zúñiga del siglo XV se dice que Mosén Diego de Valera recibe de los Reyes
Católicos la finca llamada La Grillera por
sus consejos sobre la empresa de Granada[8].
Mosén Diego de Valera[9]
fue doncel o paje de Juan II de Castilla en 1427, con quince años, y tres años
después le dieron el mismo cargo con el príncipe Enrique, luego Enrique IV.
Nombrado Caballero, Juan II le otorgó la divisa
de la Orden de la Escama[10] y
el tratamiento de Mosén.
Estuvo al servicio del duque de Medinaceli desde 1467. Casa con María de
Valencia y fundó y dotó la capilla de Santa Ana en la iglesia mayor del Puerto
de Santa María, Cádiz. Muere siendo alcaide del castillo del duque de
Medinaceli en el Puerto de Santa María[11] en 1488. Su vida es
larga pues Mosén Diego de Valera nace en 1412 y en el año de 1481 el mismo dice tener sesenta y nueva años. En
1472 ya estaba de Alcaide en el Puerto. El último documento que conocemos
escrito por Valera es una carta fechada el 1 marzo de 1486 dirigida a Fernando
el Católico. La última noticia que de Mosén Diego de Valera se encuentra en el Archivo
Municipal de Cuenca aparece en un acta de la sesión que celebra el Concejo de
Cuenca el 30 de septiembre de 1486. En esta acta consta que era vecino de
Cuenca y de la parroquia de Santa María la Nueva- Santa María de Gracia[12]-
, pero sin constar su presencia en la Ciudad. En el acta se recoge también que
entra en suerte para el oficio de almojarife en la hacienda de la ciudad de
Cuenca[13].
Sabemos que
Mosén Diego de Valera nace en 1412 y muere mas tarde de 1486. En su Crónica de los
Reyes Católicos recoge hechos del año 1488. Mosén Diego de Valera tiene
dedicada una calle en la ciudad de Cuenca, que era antes la calle Zapaterías, a
la caída de la Plaza de Torremangana y paralela a la calle Alfonso VIII.
Los descendientes de Mosén Diego de
Valera[14]
son ahora titulares del marquesado de Campo Real[15],
Cádiz, con intereses rurales y urbanos en Jerez de la Frontera y el Puerto de Santa
María y propietarios de las heredades que Mosén Diego de Valera tenía en Valera
de Arriba[16],
Cuenca, de donde eran los Valera la familia a la que parece pertenecer Mosén
Diego de Valera por su madre[17].
Los marqueses de Campo Real son propietarios del palacio de Campo Real o Palacio
de Benavente situado en el casco histórico de Jerez de la Frontera.
Al final de su Crónica Abreviada Mosén
Diego de Valera escribe, fue acabada esta
compilación en la villa del Puerto de Santa María la víspera de San Juan de
junio del año del señor de mil y cuatrocientas y ochenta y uno siendo el
abreviador de ella de sesenta y nueva años[20].
Tenemos pues al Físico y al Contador
presentes en la corte castellana del rey Juan II y emparentados a través de sus
mujeres.
Mosén Diego de Valera está documentado
ampliamente en los fondos del Archivo General de Simancas[22].
Entre los biógrafos de Mosén Diego de Valera es imprescindible citar a José
Antonio de Balenchana (1878), Lucas de Torre (1914), Juan de Mata Carriazo (1927),
Nicasio Salvador Miguel (1977) y a Jesús Rodríguez Velasco (1996).
El físico del rey Juan II de Castilla llamado Alonso García Chirino en su testamento, otorgado en la villa de Medinaceli, Soria, el 12 de agosto de 1429, encarga a su mujer y a sus hijos que se le enterrase en su capilla del monasterio de San Francisco de Cuenca con las exequias de difuntos acostumbradas. Deja por sus testamentarios a su mujer Violante López y a sus hijos Fernán Alonso Chirino- cazador de Juan II y Enrique IV, regidor de Cuenca en 1440-, Juan Alonso- Juan García Chirino fue obispo de Segovia, capellán de Enrique IV y de su Consejo, que compartió con Alonso, Fiscal General del Reino- y Alonso García. No se nombra en el testamento a Diego de Valera. Alonso García Chirino en su testamento, otorgado en Medinaceli el 22 de agosto de 1429, yo Maestre Alfonso de Guadalajara lo escribí de mi letra y firmé de mi nombre, y redacto con gran detalle, declara ser casado con doña Violante López de Toledo, y ser sus hijos legítimos y de la dicha su mujer, Fernán Alonso, Juan Alonso y Alonso García. Adelantemos que Diego de Valera está al servicio de los condes- luego duques- de Medinaceli en sus posesiones del Puerto de Sana Maria en Cádiz.
Mosén Diego de Valera era hijo de Alonso Chirino, médico del rey Juan II de Castilla. A los quince años, y debido a la influencia que en la corte tenía su padre, entró a servir Diego de Valera como doncel de Juan II; tres años después pasó á servir con el mismo cargo al príncipe Enrique. Llevado Valera por su genio aventurero recorre tierras y países. Parte de Roa en 1437 hacia Francia y Alemania.
Mosén Diego de
Valera sirve a Juan II como su doncel desde 1427. Fue ayo de Álvaro de Zúñiga-luego
segundo conde de Plasencia en Cáceres-, y llevó una vida típicamente
caballeresca; sirvió al rey y viajó por toda Europa, desempeñando distintas
misiones al servicio de Carlos VIII de Francia y Alberto de Bohemia; fue además
embajador de Castilla en Dinamarca, Inglaterra, Borgoña y Francia. Al volver a
Castilla se puso del lado de los adversarios del condestable Álvaro de Luna y
ayudó a su caída. Murió siendo alcaide del castillo de los duques de Medinaceli
en el Puerto de Santa María. Desde 1438 ó 1439 es mentor del futuro Enrique IV.
Su preocupación por el origen de la nobleza da lugar a su obra Espejo de Verdadera
Nobleza de 1451 en la que defiende la nobleza de las buenas costumbres fuera de
consideraciones de raza o de familia[23].
El Tratado en defensa de virtuosas mujeres lo dedica a la reina María; esposa
del rey Juan II de Castilla. Como mentor ya de Enrique IV escribe la
Exhortación de la paz, recordándole sus responsabilidades, el concepto de
justicia y las virtudes que le corresponden. El breve Tratado de Providencia
contra Fortuna, cuyo tema es el consuelo de los avatares políticos, lo dedicada
al señor de Belmonte y primer marqués de Villena. Sobre las dignidades y
preeminencias de la nobleza trata su Ceremonial de príncipes y caballeros,
también dedicado a Juan Pacheco Igualmente breve, el Breviloquio de virtudes
para el conde de Benavente, desarrolla la metáfora de la vida como navegación.
Completan su
actividad literaria Veintitrés Epístolas con consejos dirigidos a los reyes[26].
Se le atribuye una traducción del francés del Árbol de batallas de Honoré
Bouvet, un Origen de la casa de Guzmán de 1447 y una pérdida Crónica de la Casa
de Zúñiga. En verso escribió una Letanía y unos Salmos penitenciales. Mosén
Diego de Valera nace en 1412 y las ultimas noticias que tenemos de Mosén son de
1486, una carta dirigida a Fernando el Católico y un acta del Concejo de
Cuenca. En su Crónica de los
Reyes Católicos recoge hechos del año 1488 lo que indica que muere después de
este año. Muere en el Puerto de Santa María, Cádiz, donde estaba de alcaide de
su castillo al servicio del primer duque, señor y conde del Puerto. Recordemos
que su padre, Alonso Chirino, testa en Medinaceli- Soria- por lo que podemos
hablar de una relación de Alonso Chirino con los que son señores de Medinaceli
en Soria y tienen sus posesiones y señoríos más florecientes en las tierras
gaditanas del Puerto de Santa María.
En la Iglesia Prioral del Puerto de Santa María, Cádiz, donde los Chirino tenían su capilla de enterramiento.- En el centro de una hornacina del cuerpo alto de la portada se aloja la imagen de la patrona de la localidad, Nuestra Señora de los Milagros, sobre el castillo de San Marcos, símbolo principal del escudo de la ciudad.
Carlos de Valera
con su hijo Diego es autorizado por el segundo duque de Medinaceli y segundo
conde del Puerto en 1519 para labrar en su capilla de la iglesia mayor del
Puerto, la capilla de Santa Ana. Una de sus capillas más importantes, la primera del
lado del Evangelio, está dedicada a la Virgen del Rosario y fue la de los Valera,
importantes miembros del gobierno municipal y que tuvieron un papel importante
en la preparación del descubrimiento de América al servicio de los duques del
Medinaceli en el Puerto de Santa María. De Palos de la Frontera, señorío de los
Medinaceli, salen el 3 de agosto de 1492 las tres carabelas que descubren
América. Carlos de Valera conoce a Cristóbal Colon pues ambos viven en lugares
del ducado de Medinaceli en Cádiz[30],
en 1485 contaba Colón más de un año en
España ganándose la vida con dibujos de cartas de marear y la venta de libros
de estampas; probablemente habitaba en el Puerto de Santa María, en casa de su
protector el duque de Medinaceli. Colón pasa dos
temporadas, al menos, en El Puerto de Santa María. Una entre los años 1484 y
1486 y otra entre 1490 y 1491 en la que preparaba el viaje del descubrimiento.
En 1493 está organizando el segundo viaje. Colón
regresa de la aventura americana y desembarca en Palos de la Frontera el 15 de
marzo de 1993 y luego se traslada al Puerto de Santa María. Los ofrecimientos
que el Almirante tuvo intención de hacer a Francia de su viaje a las Indias están
probados por una carta del duque de Medinaceli de 19 de marzo de 1493, dirigida
al gran Cardenal Mendoza, ignoro si
sabéis, dice, que he tenido a ese Cristóbal Colombo en mi casa cuando vino de
Portugal, con intención de ir al Rey de Francia, para buscar apoyo. El
Duque se alaba de haber impedido el viaje[31].
De Diego de Valera[32] viene la sucesión que es titular de las propiedades que tiene el linaje Valera en el Puerto de Santa María, Cádiz, y en la localidad conquense de Valera de Arriba y que desde el siglo XVIII es titular por herencia del marquesado de Campo Real, Cádiz.
[1] Las Monjas
Justinianas de la ciudad de Cuenca, vecinas de la Catedral, también tenían
propiedades en los parajes de la Grillera. Así queda documentado en un
expediente sobre las Reformas en la iglesia de su convento a mediados del siglo
XVIII. Para realizar dicha obra fue
necesario comprar las casas que estaban a las espaldas del convento,
pertenecientes al patrimonio de la capilla de Santa Elena, pero la estrechez
económica llevó a las monjas a solicitar que para que se pudiese realizar un
trueque de bienes sin menoscabo, se permutasen por una heredad de tierras que
tenían en el sitio denominado La Grillera, según el mismo documento: Y para que
éstas y el común de la ciudad consiguiesen mayor dilatación y ensanche, a
devoción de bienhechores, se formaron traza,
planta y condiciones, para construir y fabricar de nuevo, una acomodada
iglesia, en donde los fieles pudiesen acudir con mayor número y sustituir con
algún desahogo. Pero como para su práctica fue preciso valerse de algunas de
las habitaciones de la comunidad, se estimó forzoso el que se hubiesen de
fabricar, y parte del convento, en una de las cinco casas cuyo dominio útil
pertenece a las referidas memorias y obras pías, que en la expresada capilla
instituyó y fundó el predicho señor Constantino Castillo, y el directo de todas
a la encomienda de Poyos. El
último comendador de la orden de Calatrava en la Mota del Marqués, Valladolid,
fue Constantino del Castillo. Muere en Cuenca, su ciudad natal, donde fue
sepultado en la capilla de Santa Elena de la catedral. Constantino del
Castillo, deán de Cuenca, arcediano de Játiva en Valencia y refrendario
pontificio, reedifica la iglesia de la Mota y su aneja de San Martín. Constantino
del Castillo era tío segundo de Ana Castillo Valera que casa con quien es titular
del mayorazgo Chirino de Cuenca a fines del siglo XVI. El Archivo del monasterio de san Lorenzo Justiniano de Cuenca de Almudena
Serrano Mota, directora del Archivo
Histórico Provincial de Cuenca.
[2] Contra Cuenca
por privilegios de Grillera quebrantados a Diego de Valera. Septiembre de 1478.
Archivo General de Simancas, Registro General
del Sello, legajo, 147809,86.
[3] Contra Cuenca
por privilegios de Grillera quebrantados a Diego de Valera, 1478.
[4] Lope de
Barrientos: un intelectual de la corte de Juan II. Ángel Martínez Casado, 1999.
El 17 de noviembre de 1454, catorce años antes de su muerte, Barrientos hizo un
largo y detallado testamento. En él expresaba su deseo de ser enterrado en el
hospital que había fundado en Medina del Campo, el hospital de la Piedad y San
Antonio Abad. Debía ser enterrado en el centro de la capilla, bajo la efigie de
alabastro que ya se había realizado. En 1455
Barrientos residía en Medina del Campo, pero no en el hospital. La “casa de
nuestra residencia” estaba en el convento de San Andrés. Fray Lope de
Barrientos, obispo de Segovia, Ávila y Cuenca, nació en Medina del Campo hacia
1382. Fue Consejero y Canciller Mayor del Reino con Juan II, preceptor de
Enrique IV durante su minoría de edad y responsable de la educación de la
jovencísima infanta Isabel, la futura Isabel I de Castilla. El obispo Barrientos muere en Cuenca en 1469, dictó su
testamento en 1454 ante el notario apostólico Velasco Sánchez y en él determinó
el destino de su gran patrimonio personal.
[5] Sabemos de un
Ochoa Díaz de Montoya, alcalde de Cuenca en 1431 y 1451. Lazos clientelares y
bandos nobiliarios conquenses durante el siglo XV. José Ignacio Ortega
Cervigón. Universidad Complutense de Madrid, 2007. También sabemos de un Diego
de Montoya, miembro del concejo de Cuenca en 1464. Conflictos económicos,
territoriales y jurisdiccionales entre el concejo de Cuenca y los vasallos de
señorío, 1400-1520. José Ignacio Ortega Cervigón. Universidad Complutense de
Madrid, 2008.
[6] Colección de
documentos conquenses. Biblioteca Diocesana conquense. Ángel González Palencia.
Cuenca, 1930.
[7] Libro de
Ayuntamientos de Cuenca de 1458. Epístolas de Mosén Diego de Valera. Diego de
Valera y José Antonio Balenchana, 1878. Recogen las epístolas de un Códice que
perteneció a Bartolomé Basurto, biznieto de mosén Diego de Valera.
[8] En el Libro de
Ayuntamientos que principió en Febrero de 1458, al folio 23, la sesión
celebrada en 7 de Abril del dicho año, en la cual Diego de Valera presentó un
privilegio expedido en Madrid á 23 de Marzo anterior, por el que se le
reconocía la propiedad de la Dehesa de Grillera, heredada de sus padres antes
que memoria de omes oviese, y mediante reclamaba que se le amparase en dicha
propiedad y se evitaran los abusos que se estaban cometiendo en el aprovechamiento
de leñas, en pescar en la parte del rio, y otros de este género. El Concejo
respondió: «que obedecía la carta y daría contestación»; pero no debió, sin
embargo , atender las reclamaciones de Valera, cuando veinte años después , en
la sesión de 23 de Junio de 1479 presentó otra carta confirmatoria de la
anterior, dada por los Reyes Católicos en 1478, en la que, después de copiar la
anterior como se acostumbraba, le confirmaban la propiedad de la Dehesa
Grillera, autorizándole para que la hiciera dehesa dehesada y guardada como tal
ó como de labor, mandando á la vez á la ciudad que si tuviera que exponer
expusiera. Resolvió el Concejo en los mismos términos que lo había hecho en
1468, esto es: « que lo vería y daría
respuesta »; y Valera, cansado ya de esta lucha pasiva y viendo que el poder
civil no le amparaba, colocó bajo la egida poderosa de la Iglesia su derecho,
arrendando el mismo año de 1479 la dehesa al Obispo Don Lope de Barrientos.
Esta Dehesa de la Grillera, vendida recientemente como de Bienes Nacionales,
sin duda por estar afecta á la fundación de alguna capellanía, es hoy una
heredad de tierras con casa de labor, algo de huerta y viña, y se halla situada
á la inmediación del Júcar, á unos dos kilómetros de Cuenca.
[9] Para conocer más extensamente la vida y la obra de
Mosén Diego de Valera y su hijo Carlos de Valera podemos consultar algunos de
los ensayos escritos sobre él, Epístolas de Mosén Diego de Valera, edición de José Antonio Balenchana,
1878. Mosén Diego de Valera: Su vida y obras. Ensayo biográfico,
Lucas de Torres y Franco-Romero. Boletín de la Real Academia de la Historia,
1914. Mosén Diego de Valera: Entre las Armas y las Letras. Cristina Moya
García, 2014. La expedición
de Charles de Valera a Guinea. Precisiones históricas y técnicas publicación de
la revista La España Medieval, Eduardo Aznar Vallejo, 2002. Carlos de Valera. Hipólito Sancho de Sopranis, Revista Hispania, 1951.
Sobre el origen judío de Mosén Diego de Valera podemos consultar, Mosén Diego
de Valera and the Poetics of Converso Identity, E. Michael Gerli, A Journal of
Medieval Hispanic Languages, Literatures y Cultures, 1996.
[10] Fue creada a
principios del siglo XV en Castilla. La Orden de la Escama, durante el reinado
de este monarca tuvo por objeto la defensa de la Corona de Castilla y de las
tierras de los vasallos del rey. La divisa o emblema de esta orden consistió en
una cruz paté esmaltada de Gules, color rojo, y decorada con escamas. La Orden
de la Escama logró ser muy prestigiosa, teniendo entre sus miembros a miembros
poderosos de la nobleza pero entró en decadencia al morir Juan II, siendo
finalmente suprimida. Las divisas del rey: escamas y ristres en la corte de
Juan II de Castilla. Álvaro Fernández de Córdova Miralles. Universidad de
Navarra, 2012.
[11] El
castillo de los Medinaceli del Puerto de Santa María o Castillo de San Marcos en la segunda
mitad del siglo XV pertenecía ya a los duques de Medinaceli y era sede del
cabildo de la villa. Fue antes mezquita y luego iglesia-fortaleza cristiana
desde la segunda mitad del siglo XIII. Fue uno de los principales santuarios
peninsulares, dada la fama milagrosa de su titular, a la que Alfonso X El Sabio
le dedicó veinticuatro de sus Cantigas, un corpus conocido como el cancionero
de Santa María do Porto.
[12] Levantada sobre
lo que fue la sinagoga de Cuenca en la judería de Cuenca situada en torno a
Torremangana. En 1391, la sinagoga fue
transformada en la iglesia de Santa María la Nueva tras las persecuciones
sufridas por los judíos. La judería de Cuenca estaba en el barrio del Alcázar
que antes fuera la fortaleza musulmana. La iglesia de
Santa María fue demolida en el año 1912. La sinagoga de Cuenca, iglesia de
Santa María. Dimas Pérez Ramírez. Archivero que fue del Archivo de la catedral
de Cuenca.
[13] En la Edad Media
española, especialmente en la Corona de Castilla, recibían la denominación de
almojarifes los altos funcionarios de la burocracia real encargados de la
hacienda pública, o tesorero mayor. Almojarifazgo era el nombre de un impuesto
aduanero, y los encargados de cobrarlo también se denominaban almojarifes. Almojarife es palabra de arábigo, que quiere
tanto decir como oficial que recabada los derechos de la tierra por el rey.. et
este o otro cualquier que tuviese las rentas del rey en fialdat debe ser rico
et leal, et sabidor de recaudar et de aliñar, et de acrecerle las rentas, et
debe facer las pagas á los caballeros et á los otros homes, según manda el rey.
Partidas II, 9, 25.
[14] Mosén Diego de
Valera tuvo un hijo y dos hijas con María de Valencia. El hijo fue Carlos de
Valera, de quien hacen mención la Crónica de don Juan II y las cartas de su
padre. Fue uno de los capitanes de la Armada de los Reyes Católicos. Las hijas
bien pudieran ser Beatriz Puerto Carrero, Portocarrero, que casa con Pedro
Ortiz Manuel, hijo de Pedro Manuel, descendiente del infante don Juan Manuel, y
de Ana Ortiz de Zúñiga; sin sucesión en sus hijos, y otra hija de la que no se
da nombre y de la que vienen los descendientes del apellido Basurto. Está claro
que Carlos, Charles, de Valera fue hijo de Mosén Diego de Valera y de María de
Valencia. No sucede lo mismo en lo que se refiere a las dos hijas al no
encontrarlas mencionada en las genealogías del marqués de Campo Real. Carlos de
Valera, Charles de Valera, casó con Elvira Espínola. Padres de Fernando de
Padilla que casó con Leonor López. Padres de Elvira de Padilla que casó con
Diego Pérez Basurto. Padres de Bartolomé Basurto. Carlos de Valera fue también
padre de un hijo llamado como su abuelo, Diego de Valera, en quien está la sucesión
de los bienes de los Valera en Cuenca y Cádiz y que será titular del marquesado
de Campo Real en el siglo XVIII. Carlos de Valera se distingue notablemente en
expediciones marítimas. Fue capitán de galeras realizando diversas incursiones
por las costas africanas, siendo su padre dueño de una carabela. Tanto él como
su padre por estas actividades y sus cargos en la corte adquieren una posición
que les permite adquirir hacienda -casas, tierras, salinas-en el Puerto de
Santa María. Es Charles alcalde de El Puerto de Santa María. Mosén Diego de
Valera funda y dota la capilla de Santa María en la iglesia mayor del Puerto y
establece en su hijo y en sus descendientes su patronazgo. Con su hijo Diego es
autorizado por el II duque de Medinaceli y II conde del Puerto en 1519 para
labrar en su capilla de la iglesia mayor del Puerto, la capilla de Santa Ana.
[15] El marquesado de Campo Real fue
creado por Carlos II el 31
de diciembre de 1689. Es su primer titular Luís
de Valenzuela y Marrufo de Negrón que muere sin dejar descendencia. Sigue como
II marqués su sobrino nieto por parte de su hermana Francisca llamado Álvaro
Diego de Zurita y Haro que por su padre es descendiente de Mosén Diego de
Valera. Juan Manuel Upton Ivison, actual marqués de Campo Real desde 2005 por
fallecimiento de su madre, es descendiente y heredero seis siglos después de
Mosén Diego de Valera Chirino. Sobre la ascendencia del primer marqués de Campo
Real se puede consultar la Tabla genealógica de
la familia Marrufo, vecina de Cádiz. Empieza en el capitán Cristóbal Marrufo y
Negrón, que fundó mayorazgo en 1599. Termina en su segundo nieto Luis de
Valenzuela y Marrufo, marqués de Campo Real, caballero de Santiago. Colección
Salazar y Castro de la Real Academia de la Historia.
[16] Tras las
reconquista de la plaza de Alarcón en el 1184, en el repartimiento de sus
tierras por Alfonso VIII obtiene heredades Gutiérrez García. Gutiérrez García
es primo hermano de Fernán
Gómez de Albornoz que tiene el castillo y la aldea de Albornoz tras el repartimiento de tierras que
tiene lugar después de la toma de Cuenca siete años antes. Están los restos del
castillo de Albornoz, castillo de Fuentes, a pocos kilómetros de Villarejo de
Fuentes. Las ruinas del Castillo de Fuentes se encuentran junto a la Ermita de
Nuestra Señor de Fuentes[16].
El Castillo de Fuentes se encuentra
enclavado sobre un pequeño promontorio sobre el río Záncara. De planta cuadrada
y construcción de sillarejo. Se observan restos de los muros que unen las
cuatro torres circulares situadas en las esquinas. Gutiérrez García quedo
heredado en la conquista de Alarcón, y fue padre de Garcí Gutiérrez, señor de
Valera y de la cercana Villavieja, está luego del señorío de Montalbo y ahora
Villas Viejas que es una dehesa de la ciudad de Huete en cuyas tierras está el
yacimiento celtibero de la ciudad de Contebria Carbica, a escasos kilómetros de
Segóbriga. Garcí Gutiérrez fue padre de Vela García que fue señor de Valera y
de las heredades de Villavieja, y en el
mes de abril del año 1240 hizo donación al Monasterio de San Millán de la
Cogolla en la Rioja de cuanto él, su
hermana Urraca y los hijos de ella habían de patrimonio en Valera en Cuenca.
En Valera también tiene heredamientos Garcí Álvarez de Albornoz, cuarto señor
de Albornoz, primo en tercer grado de Vela García. El cuarto señor de Albornoz
también lo es en las tierras de Cuenca de los lugares de Uña, Valdemeca,
Aldehuela, el Hoyo de Cuenca, Cañizares, Mezquitas y Valera. Fue tutor de
Alfonso XI de Castilla, y de su hijo el infante Sancho. Estuvo en la batalla
del Salado. Muere el 18 de septiembre de 1328, sepultado en la Catedral de
Cuenca. Sucede a su padre que muere en 1327 por lo que solo estuvo un año en
posesión de sus estados. Se celebra una romería en Villarejo de Fuentes el día
8 de septiembre en honor a nuestra Señora de Fuentes. Este pueblo tuvo una
iglesia hoy desaparecida, la de Santa María Magdalena, que fue una obra de gran
valor arquitectónico, tipo del Priorato de Uclés y que fue cabeza de abadía.
Actualmente se utiliza para el culto el templo del antiguo noviciado de los
Jesuitas, del que sólo queda en buen estado la iglesia. En el pueblo está la ermita de Nuestra Señora de la Soledad que fue la
capilla del antiguo Hospital de San Juan Bautista, hoy desaparecido, fundado
por los Jesuitas.
Urraca García que caso con Fernán Ruiz, alcaide de
Alarcón, que murió en la entrada de Valencia, habiendo procreado en ella a
Pedro Fernández y a Gutiérrez Fernández,
señor de Alarcón, que caso con Mari Ruiz hija de Rodrigo Álvarez de
Gragera, y fueron sus hijos García Gutiérrez, Alvar Gutiérrez, y Ruy Gutiérrez,
que caso con Sancha Ordoñez, hija de Ordoño
Pérez de Castro que era señor de Otos y Moratalaz- Moratalá-, en tierras
Toledo, y de Valnegral, Madrid, y de María Gutiérrez su mujer. En Madrid está
el arroyo de Valnegral que nacía en Chamartín en la peñas de Valnegral, también
se puede encontrar en los manantiales del Arenal de Maudes, en tierras ahora
del barrio de Chamartín en donde está el edificio del antiguo Hospital de
Jornaleros, y discurría por la actual Castellana y el Paseo del Prado. Su
nombre procede de la existencia en el siglo XII, de una aldea llamada Valnegral
o Val del Nogueral que podemos leer estaba en la desembocadura del río y donde
estaba la ermita de Nuestra señora de Atocha, ahora Real Basílica de Muestra
Señora de la Virgen de Atocha. Este lugar, Valnegral, fue objeto de compra por
la Orden de Calatrava en el año 1206 y sería poco después el rey Fernando III
El Santo, quien prohibió las ventas a las Ordenes Militares de las tierras del
concejo madrileño. El arroyo de Valnegral o de la Castellana daba sus aguas al
río Manzanares. La Orden de Calatrava adquirió el pueblo de Otos por venta que
hicieron a su favor Don Ordoño Pérez y Doña María Gutiérrez, su mujer, del
cuarto de las casas que fueron de su abuelo Ordoño Pérez y de su mujer Doña
Urraca, que eran en Madrid colación de Santa María, el cuarto de la aldea de
Valnegral, el cuarto de Otos, el cuarto de dos yugadas de bueyes, que son en
Moratalaz é Otos, por escritura de la era de 1244, que es año de 1206. Y por
otra del mismo año dichos Señores la vendieron cuanto habían comprado de sus
hermanos en Madrid, aldea de Valnegral, y en la aldea de Moratalaz y Otos,
Toledo. Madrid, Mayo de 1201. Escrituras del Archivo de Calatrava. Álvaro López
y su mujer venden a Ordoño Pérez ciertas Casas y heredades en Madrid,
Valdenegral y Moratalaz. También un Rodrigo López venden bienes en estos mismos
lugares a Ordoñez Pérez y a su mujer. Un mes después Rodrigo López, hijo de
Lope Díaz, vende también á D. Ordoño Pérez y su mujer ciertos bienes en Madrid,
Valnegral y Moratalaz. Junio, 1201. Escrituras del Archivo de Calatrava. Poco
después, en el año 1206, Ordoño Pérez y
su mujer María Gutiérrez venden a la orden de Calatrava todo lo comprado
en Madrid y en las aldeas de Valnegral y Moratalaz. La Orden de Calatrava
poseía bienes en la gran dehesa de Moratalaz donados por el rey Enrique I.
Moratalaz era una aldea y dehesa al sur Madrid en tierras de Toledo que paso a
formar parte de la Encomienda de Moratalaz de la Orden de Calatrava que tenia
en tierras de Toledo los pueblos de Illescas, Ciruelos, Borox y Casarrubuelos.
A fines del siglo XVI, en las relaciones Topográficas de Felipe II podemos
leer, hay una encomienda cerca de esta dicha villa de Madrid, que se llama de
Moratalaz, que es de la orden de Calatrava. Más esta en la comarca de la villa
de Illescas y agora es de Su Majestad como cabeza de todas las órdenes
militares y de sus bienes. No podemos asegurar que el nombre del barrio madrileño
de Moratalaz venga del nombre de esta dehesa como se dice. Tierras de la Encomienda de Moratalaz, Toledo, son
compradas a Felipe II por los señores y condes de Cedillo por ser tierras en
las inmediaciones de su señorío de Cedillo, Toledo. Illescas
era la capital de las tierras de la Encomienda de Moratalaz donde todavía está
la casa Nueva de la Encomienda y restos de la Vieja Casa. La Orden de
Calatrava hizo agregación de lo de Otos, de importancia por su explotación
ganadera, a la Encomienda de Ciruelos y
á lo de Borox, perdiendo su primer nombre y tomando el de Otos. Lo más
principal de esta adquisición fue la dehesa o término de Otos, que aunque no
podemos señalar hoy cuanto fuese, entiendo que comprehendía los millares de
Castillejo, Talayuela, San Raymundo, Soto del Espino, Atoquedo, Madre Vieja y
el prado de la Cavina. El nombre de Otos le viene de Oteros, que llamaban a los
cerros altos, porque desde ellos se oteaba, descubría y veía mucha tierra, y
por los muchos de estos oteros que hay a la parte del mediodía llamaron Otos al
pueblo que se sabe hubo aquí, aunque con noticias tan escasas, que se ignora su
situación fija, sin embargo de que hace corto tiempo que existía. Descripción
histórica del Real Bosque y Casa de Aranjuez. Juan Antonio Álvarez de Quindós y
Baena, 1804.
[17] El marqués de
Campo Real es titular de los vínculos de los Valera Chirino en Valera de
Arriba, Cuenca. Álvaro Diego de Zurita Haro y Morla, marqués de Campo Real y
señor de la villa de Villar del Saz, Cuenca, en la primera mitad del siglo
XVIII, bisnieto de una séptima nieta de Mosén Diego de Valera Chirino hereda
las posesiones vinculadas en el Puerto de Santa María, Jerez de la Frontera,
Alcalá la Real y Villares del Saz de los Valera Chirino y demás antepasados
suyos, casa con Mariana Josefa de Auñón. Sigue su nieto Álvaro Zurita de
Orellana. Muere a los pocos meses de ser dejado como heredero por su abuelo en
testamento y pasa la sucesión a su hermano Antonio de Zurita. Sigue su hijo
Manuel Francisco Zurita, casado con Mercedes Izquierdo. Sigue su hijo Fernando
Zurita Izquierdo, marqués de Campo Real, casado en 1894 con Isabel Hidalgo
Colom, natural de Sanlúcar de Barrameda, hija de Eduardo Hidalgo Verjano; y
nieta de Pantaleón Hidalgo Bustillo, fundador de las bodegas de este nombre en
dicha ciudad. Sigue su hija María de las Mercedes Zurita e Hidalgo, casada con
Mariano Ivison y Sánchez-Romate. Sigue su hija Isabel Ivison y Zurita. Sigue su
hijo Juan Manuel Upton Ivison, actual marqués de Campo Real desde 2005 por
fallecimiento de su madre. Descendiente y heredero seis siglos después de Mosén
Diego de Valera Chirino. Descienden los Hidalgo del primero en instalarse en
Sanlúcar de Barrameda viniendo desde el valle de Castañeda en el río Pisueña,
Santander. Fue este José Antonio Hidalgo a comienzos de siglo XVIII. En 1736
nace ya en Sanlúcar su hijo Francisco Roque Hidalgo.
[18] Los Valera,
regidores de Cuenca, aparecen en documentos relacionados con el Concejo de la
ciudad de Cuenca. Espacio, Tiempo y Forma, Historia Medieval, 2005. El primer
registro de Simón Fernández de Moya, escribano público de Cuenca. 1423. Francisco Antonio Chacón Monedero.
Universidad Autónoma de Madrid.
[19] Esplendor y
decadencia de las oligarquías conversas de Cuenca y Guadalajara, siglo XV y
XVI. Pedro Luis Lorenzo Cadarso, Revista
Hispania, 1994.
[20] Mosén
Diego de Valera, Entre Las Armas y Las Letras. Cristina Moya García, 2010. De l'épée à l'écritoire:
en Castille de 1300 à 1480, deux siècles de nobles écrivains. Béatrice Leroy,
2007.
[21] La historia de Valeria es por consiguiente
la de la actual Valera. En los primeros tiempos perteneció á la Olcadia, en las
guerras con los romanos fue absorbida por la poderosa y celebérrima Celtiberia.
Posesionada de ella Roma le concedió el fuero del Lacio y en lo civil y contencioso
la adjudicó al convento jurídico de Cartagena, Su consideración creció en
términos, que en tiempo de los godos mereció la dignidad de ser la sede de
obispos. El primer obispo que nos es conocido de un modo auténtico se llamó
Juan y vivía el año 589; el último de que también consta vivía en 693. Según la
itacion de obispados, que se atribuye á Wamba, el de Valeria abarcaba desde
Taravilla por el E. de Cañete y Moya hasta el Turia, y por Utiel desde Minaya
por O. de Cuenca á Priego. Dominada por los árabes fue aun Valeria c de gran
consideración, encabezando otros pueblos; pero las sangrientas guerras, que con
la decadencia del poder musulmán en España vinieron á asolar el país, pararon
en exterminar esta ciudad conservándose tal vez solo alguna de sus dependencias
por su misma insignificancia para perpetuar su nombre como queda dicho. Aunque
se aseguraron sus escombros en el poder cristiano, y no olvidó este la antigua
dignidad valeriense, la ciudad no volvió a ser reedificada, y Valera ve condecorada
con aquella dignidad a Cuenca desde el año 1183 que es cabeza de obispado. A mediados del siglo XIX en
Valera de Arriba había unas 300 casas. La escuela de primeras letras no tiene más dotación
que la retribución de los alumnos; hay varias fuentes y muchos pozos de
excelente agua[21].
Las ruinas del enclave celtibero de Valeria están en el monte, entre la hoz del
río Gritos y del río Zahorra, a cuyo pie se encuentra el foro de la ciudad
romana de Valeria y a escasos metros en un agradable paseo Valera de Arriba, a
unos 9 kilómetros está Valera de Abajo. La Valeria romana fue fundada entre el
93-82 a. C. Su nombre tiene como origen el del propio fundador: el cónsul Cayo
Valerio Flaco. Valera de Arriba y Valera de Abajo forman el actual municipio de
Las Valeras desde el año 1971. El 2 de junio de 1410 don Diego de Anaya,
obispo de Cuenca y con familia emparentada con los Chirino, instituyó junto con
el cabildo las abadías de Santiago y de la Sey, esta última en recuerdo de la
antigua sede visigótica de Valeria. Estas abadías habían sido en su origen
curatos, uno en la parroquia de Santa María de la Sey, en Valera, donde
antiguamente había estado la sede del obispado valeriense, y el otro en la
parroquia de Santiago de la catedral. Fueron estos curatos los que el obispo
don Diego instituyó en abadías, dando silla a sus poseedores en el coro
catedralicio, uno frente a otro. Historia de todos los pueblos de España. Censo, fiestas y datos de 1845.
Censo rústico y fiscal. Diccionario estadístico e histórico de los pueblos de
España. Censo económico. Padrón. Fincas. Partidas de nacimiento. Parroquias.
Pascual Madoz. Censo,
fiestas, impuestos, aldeas, pedanías, ayuntamientos, mancomunidades, obispados
de los Pueblos de Cuenca y Universidad Complutense de Madrid. Facultad
de Geografía e Historia. Departamento de historia medieval. La iglesia de
Cuenca en la Edad Media entre los siglos XII y XV. Estructura y relaciones de
poder. Jorge Díaz Ibáñez. Madrid, 2002.
[22] Nombramiento de
maestresala del rey a mosén Diego de Valera, doncel de S.A., con señalamiento
de ración y quitación, 1467. Al pesquisidor de Cuenca que emplace a escribano
por escritura falsa, 1478. Contra Cuenca por privilegios de Grillera
quebrantados a Diego de Valera, 1478. Desembargo de mercancías tomadas a Jaime
de Belmonte, de Orihuela, 1478. Que Diego de Valera y el Puerto de Santa María
puedan sacar pan de Jerez, 1478. Sobre pago de derechos de su corregimiento de
Segovia a mosén Diego de Valera, 12 de agosto de 1478. Que los regidores y
oficiales de Segovia no estén con los señores, 1479. Ordenando a mosén Diego de
Valera, corregidor de Segovia, jure sobre las reliquias de la Trinidad ante
fray Juan de Salamanca, que en el ejercicio de su cargo administra justicia sin
parcialidad y que para los oficios de ella no nombrará vecinos de Segovia, ni a
parientes o allegados de vecinos de ella, 1479. Comisión sobre casas
confiscadas a la mujer de Pedro Fernández del Otero, 1479. Comisión sobre
deudas que quieren cobrar con usura a Pedro Fernández del Otero, 1479. Que sea
preso o comparezca ante la Corte Fernando López de Buendía, 1480. Sobre pago de
derechos de su corregimiento de Segovia a mosén Diego de Valera, 1480.
Requerimiento con emplazamiento a petición de mosén Diego de Valera,
maestresala, corregidor de Segovia contra Alonso Álvarez de Villatoro y
consortes, vecinos de esa ciudad, de quienes recela no habrán de pagarle
ciertos derechos de su corregimiento que les tiene arrendados, 1480. Malos
tratos y prisión que Alonso González sufre, marido de Elvira González, 1480.
Comisión a Juan de Robles, corregidor de jerez de la Frontera, a petición de
Francisco de Talavera, que sirvió cierto tiempo a mosén Diego de Valera, 1490.
[23] Hay un estudio
de esta obra en Retorica y humanismo. El Triunfo del marqués de Santillana.
Carlos Moreno Hernández y Diego de Burgos, 2010. También en Las teoría de la nobleza en el pensamiento
ético de Mosén Diego de
Valera
de V. Roncero y
A. Menéndez.
[24] El edificio donde está biblioteca Municipal de Segovia
en la calle Real, se construyó en 1479, sobre el lugar que anteriormente
albergó el Monasterio de Monjas Templarías, y más tarde fue cárcel. La obra fue
realizada por Mosén Diego de Valera, de Toledo, y reparada posteriormente,
1551, por decisión de Diego de Santillana, corregidor de Segovia.
[25] La Crónica
abreviada, conocida también como Valeriana, debió de redactarla entre 1479 y
1481, fecha en que confiesa terminarla en el Puerto de Santa María, Cádiz, a la
edad de sesenta y nueve años. Se imprimió por primera vez al año siguiente por
Alonso del Puerto en Sevilla. Está dividida en cuatro partes: la primera es un
tratado de cosmografía, donde se ocupa de las distintas zonas del mundo
entonces conocido: Asia, África y Europa; la segunda trata de los primeros
pobladores míticos de la Península; la tercera, de los reyes godos; y la cuarta
es un compendio de historia desde don Pelayo hasta Juan II de Castilla. La
crónica va encabezada por un prólogo, dirigido a Isabel la Católica, en el que
explica que la ha compuesto por mandado suyo, al tiempo que elogia el deseo de
la reina de conocer la historia de España, que el autor le ofrece de forma
resumida, según le solicita la soberana. El objetivo declarado es proporcionar
información que le sirva a la reina para gobernar: Con todo eso, vos place haber noticia de las cosas fechas por los
ínclitos príncipes que estas Españas ante de vos señorearon, después de la
general destruición suya; porque por en ejemplo de aquellos mayor conocimiento
podáis haber para el ejercicio de la gobernación e regimiento de tantas
provincias e diversidad de gentes cuantas Nuestro Señor quiso poner debajo de
vuestro cetro real. E con este tan loable e virtuoso deseo, mandaste a mí en
suma escribiese así las hazañosas e virtuosas obras de aquellos como las
contrarias a la virtud, por que, siguiendo las primeras, las segundas sepáis
mejor evitar.
[26] Doctrinal
político de Mosén Diego de Valera. E.T. Oliva, 1950.
[27] Según Argote de
Molina, historiador del siglo XVI, en su sucesión de los Manuel, apéndice de la
edición de El Libro de Patronio, de don Juan Manuel, casó con Pero Ortiz
Manuel, hijo de Pero Manuel y de doña Juana Ortiz de Zúñiga. De este matrimonio
fueron hijos otro Pero Ortiz Manuel y doña Ana Manuel, mujer de Pedro de
Santillán, no quedando sucesión de ninguno. en su sucesión de los Manuel, apéndice de la
edición de «El Libro de Petronio», de don Juan Manuel, casó con Pero Ortiz
Manuel, hijo de Pero Manuel y de doña Juana Ortiz de Zúñiga. De este matrimonio
fueron hijos otro Pero Ortiz Manuel y doña Ana Manuel, mujer de Pedro de
Santillán, no quedando sucesión de ninguno.
[28] Actividades
pesqueras en los puertos del suroeste andaluz en la segunda mitad del siglo XV.
Francisco Canterla Martín, 1991
[29] Se levanta en la
parte alta de la ciudad, y su fábrica está documentada desde el año 1486,
coincidiendo con la etapa de apogeo constructivo que fomentan los Duques de
Medinaceli, señores jurisdiccionales de la entonces villa y promotores de esta
obra. A principios del siglo XVI comienza el programa de capillas, que costean
sus patronos. Así la capilla gótica de los Valera, llamada de Santa Ana -hoy
del Rosario-, donde estaba el llamado Cristo de los Valera y en donde fueron
enterrados Mosén Diego de Valera y su esposa doña María de Valencia. Esta
capilla es la primera a la izquierda de la nave del evangelio. Iglesia Mayor
Prioral del Puerto de Santa María de Luis Suarez Avila.
[30] Sobre la financiación del descubrimiento de América
y la intervención o no de los Medinaceli es interesante el artículo titulado El
descubrimiento de América se hizo con dinero de la Corona de Castilla,
publicado en el diario ABC en 1973 y escrito por el canónigo vallisoletano Rodríguez Valencia
[31] Cristóbal Colón
y el descubrimiento de América: historia de la geografía del nuevo continente y
de los progresos de la astronomía náutica en los siglos XV y XVI, Alexander
Freiherr von Humboldt, 1769-1859.
[32] Pleitos de
Hidalguía. Real Chancillera de Valladolid. Años 1516-1536 Tomo II. Folio 51.
Fernando de Padilla, Alcalde del Puerto de Santa Maria hijo de Charles de
Valera Chirino, Alcalde del Puerto de Santa Maria y de Elvira Sanchez de
Espínola-Padilla-. Sirvió al Rey en la guerra con Portugal. Padres de Leonor de
Valera. Con Clemencia de Valdespino tuvo a Diego de Valera, vecino de Jerez y a
Gonzalo Gomes. Con Inés de Mosquera, tuvo varios hijos fallecidos. Fernando de
Padilla. Nieto de Diego de Valera, doncel del Rey, maestresala, del Consejo del
Rey, Corregidor de Segovia y Alcalde del Puerto de Santa Maria y de María de
Valencia. Fernando de Padilla. Segundo nieto de Alonso García de Guadalajara,
vecino de Cuenca y de una hija de Juan Fernández de Valera, caballero y Regidor
de Cuenca. Alonso García de Guadalajara acudió a Granada con Juan II como
hidalgo, con hombres de armas a la guerra Gobernó Cuenca con Juan II y Enrique
IV. Boletín de la Real Academia de la Historia. Informes. Mosén Diego de
Valera. Su vida y sus obras, 1914. Base documental es el Archivo que posee
en Jerez el marqués de Campo Real.
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