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jueves, 2 de abril de 2026

Fernando del Castillo el Sabio o el Licenciado. Padre de la segunda señora de Cervera

 

La comunidad judaizante del Castillo de Garcimuñoz: 1489-1492. Año 1977. Yolanda Moreno Koch

En torno a los conversos ‘hidalgos’ de El Castillo de Garcimuñoz”. Revista Cuenca. Año 2018. Aurelio Pretel Marín

Conversos y “judaizantes” de Iniesta entre los siglos XV y XVI. Aurelio Pretel Marín. Año 2021

Los Castillos ante el tribunal de la Inquisición de Cuenca. V. Parello. Año 2015

Fernando del Castillo el Sabio o el Licenciado[1]. Padre de la segunda señora de Cervera

...existían judíos y mudéjares en Garcimuñoz en donde vemos una aljama vinculada a los negocios de los hermanos Samuel, Mosé y Yuçaf Abravalla, Haym Abolex, Zulema y Salomon Muñoz, Zag el Leví de Alcaraz, Abraham Abensabad, Salomón Najarí que son grandes arrendadores de alcabalas y rentas del marqués o del rey.

En el siglo XIV existió, al parecer, en El Castillo una notable aljama, quizá desarrollada al calor de las ferias y el papel primordial de la villa en la ruta comercial entre los reinos de Castilla y Valencia a través del Señorío de Villena bajo Don Juan Manuel y el marqués Don Alfonso de Aragón, e interconectada con las de Huete y Cuenca, en el mismo obispado, y con la de Alcaraz, en el arzobispado de Toledo. No sabemos si era numerosa, pero sí que era rica. Ni siquiera está claro el sitio en que pudiera estar la sinagoga ni la calle o el barrio de esta comunidad, aunque una tradición, que no se documenta, dice que sobre aquella se fundará más tarde una ermita o iglesia de la Inmaculada, que no puede ser otra que la del Hospital, en la Calle de La Virgen. El nombre de otras calles, como el de La Amargura, que suelen denunciar la presencia de casas de conversos, no aparece en la Baja Edad Media, por lo que es de creer se debieran al antisemitismo despertado en el siglo XVI. Podemos considerar leyenda, que no se documenta, de que a Garcimuñoz le solían llamar “Garcijudea”. Desde luego, parece que la aljama sobrevivió muy poco, si es que sobrevivió, a los pogromos de finales del siglo XIV, que acabaron con otras muchas comunidades hebreas de la zona[2].

Fernando del Castillo el Sabio o el Licenciado[1]. Padre de la segunda señora de Cervera

Fernando del Castillo. Poder económico y relevancia social al servicio del señor de Belmonte y segundo marqués de Villena

 En su servicio, se encargaba de abasteçer fortalezas por mandado del Marqués.

Además de la alcaidía de Alarcón, también obtuvo la de Zafra, la de Iniesta durante algún tiempo y la de Requena.

 Fernando del Castillo fue en múltiples ocasiones arrendatario de las rentas de la villa de Alarcón.

 El propio concejo de Alarcón le concedía en 1452 las dehesas de La Losa y de Villalgordo.

 En 1458, en agradecimiento por la ayuda que había prestado a Juan Pacheco en la toma de Zafra, recibió las dehesas de La Torre y de Gascas, además del prado de Gascas que, habían sido comprados por el Marqués a Lope de Alarcón, señor de Valverde;

 También obtuvo el monopolio de explotación de los molinos del Júcar situados al sur de Alarcón y dentro de su término, desde el molino de La Noguera hasta el de La Losa, además del ubicado en el sitio de La Ruidera.

 También, desde Madrid en 1475, recibió Fernando del Castillo, de mano de Diego López Pacheco, la jurisdicción de Perona que pertenecía a San Clemente, además de los ochocientos maravedís que pagaba aquella aldea como pedido señorial. En 1487 era su hijo, Alonso del Castillo, el señor de Perona.

 Alonso del Castillo estaba casado con María de Hinestrosa, hija del comendador Alonso de Iniesta. Este tal comendador gastó en dotes y legítimas para casar a sus hijas en torno a un millón de maravedíes, además del señorío de Olmeda, valorado en 200.000 maravedís, una heredad en Garcimuñoz, la mitad de una aceña en Cuenca y un esclavo negro; aunque lograron conservar el señorío de Valera de Yuso. El tal matrimonio conseguiría acumular, pues, el señorío de Perona, el de Valera de Yuso, heredades en San Clemente, La Roda, El Cañavate, Vara de Rey y El Picazo y otros beneficios, además de las dehesas de la Losa y Villalgordo que heredarían de Fernando del Castillo.

 Por su matrimonio con Juana de Toledo, Fernando del Castillo sería también señor de Altarejos; señorío que heredaría su hijo Diego.

 Hacia 1477, compró Olivares al marqués de Villena por 400.000 maravedís, dando el lugar como dote a su hija Guiomar.

 Sus hijas las casaría, pues, con caballeros hidalgos. Guiomar que casa con Alonso Alvarez, señor de Cervera.

 También tomó por yernos a Diego Pacheco, alcaide de Belmonte, Egas de Sandoval e los señores de la Ventosa en la tierra de Huete, Juan de Valencia, señor de Piqueras y a Francisco de Guzmán de los señores del Provencio.

 Fernando del Castillo es actor principal en las guerras del marquesado de Villena.

 Tras la muerte de Enrique IV en 1474 Isabel la Católica, hermana de Enrique IV se autoproclama reina de Castilla derrotando a su opositora Juana la Beltraneja, hija de Enrique IV. Diego López Pacheco, marqués de Villena era favorecedor de Juana y siguió apoyándola tras el alzamiento de Isabel la Católica. Esto provocó un ataque por parte de la reina Isabel. La población del marquesado de Villena aprovechó esta situación para rebelarse por los excesivos impuestos y privilegios del marqués, ayudándose de los reyes Católicos quienes les proporcionaron fuerzas militares y finalmente la victoria. Los “lugares” del marquesado de Villena corrieron diferente suerte, siguiendo algunos bajo el dominio de Diego López Pacheco y otros muchos perdiéndolos el marqués.

Fernando de Castillo reo del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición de Cuenca

Los enemigos de Fernando del Castillo darían rienda suelta a sus acusaciones en el proceso que contra él siguió la Inquisición.

 En Cuenca, Huete y Castillo de Garcimuñoz residían más del ochenta por cien de los reconciliados tempranos del obispado conquense[4].

 En declaración hecha el 26 de abril de 1489, el mismo acusado señala que se sentía presionado y perjudicado por sus adversarios más directos, sobre todo después de la guerra, en la que el tal Castillo había tenido una actuación muy directa en la defensa de la villa de Alarcón y al servicio del marqués de Villena[5].

 Sus adversarios procedían, pues, de los diversos lugares del Marquesado como son Alarcón, Altarejos, La Parrilla, Castillo de Garcimuñoz[6], Honrubia, El Cañavate, Iniesta, Jorquera, San Clemente, Vara del Rey, Gascas, Villanueva de la Jara,

 En las tachas que Fernando del Castillo presentó en 1498 contra quienes declararon en su contra, expresa los motivos de ello, casi siempre por previos enfrentamientos que había tenido por cuestiones económicas y personales y asuntos relativos a la guerra del Marquesado. No faltaron tampoco quienes alabaron el carácter caritativo de Fernando del Castillo.

 En el último tercio del siglo XV, Fernando del Castillo hera alcayde e teníe el mismo poder del Marqués en la dicha villa de Alarcón'.

 El respaldo del Marqués de Villena condicionaría en gran parte la actitud de dominio, a veces intransigente, del alcaide de Alarcón en la villa e incluso en el resto de su tierra.

 Varios fueron los lugares de la tierra de Alarcón que tomaron causa por los Reyes Católicos en la guerra de 1476 contra el Marqués de Villena. La derrota de este último supuso la emancipación, entre otras poblaciones, de El Cañavate, Villanueva de la Jara, La Motilla, Gabaldón, El Peral y Barchín, La Roda. La villa de Alarcón pretendió siempre permanecer con cierto dominio sobre las villas que antes habían sido suyas. En el siglo XVIII, Alarcón tenía por aldeas a Tébar, Olmedilla, Honrubia, El Picazo, Gascas, Rubielos Altos, Valhermoso, Valverdejo, La Atalaya, y Cañadajuncosa. Dentro de la tierra de Alarcón estuvo el señorio de Montalbo, Cervera, Valverde de Júcar, Puebla de Almenara, Buenache, Santa María del Campo y Santiago la Torre, Minaya, Villarejo de Fuentes en manos de otros señores que no era los de Belmonte, luego marqueses de Villena, pero todos dentro de su órbita de influencia[7].

 Violante González. Madre de Fernando del Castillo

 Fernando del Castillo era hijo de "...Violante González, su madre, muger de Alonso de Luz, relaxada en el Castillo de Garzimunnoz".

 Esta Violante fue una conversa condenada por la Inquisición en 1491, cuyos huesos fueron exhumados para ser quemados públicamente, ya que, parece ser que había muerto en 1466, cuando hizo su testamento.

 En estas sus últimas voluntades, escritas en el Castillo de Garcimuñoz el 8 de julio de - 1466, la progenitora del tan alcaide señala ser mujer de Alonso de Luz y declara como heredero universal a su hijo; "...por quanto yo tengo muncho cargo del dicho Alfon de Lus, mi marido, de munchas i buenas obras que dél he rreçebido, en rremuneraçión de ellos mando quel dicho Alfon de Luz, mi marido, tenga i posea, e se aproueche, de todos mis bienes para en su vida y después de su vida, que los dichos mis bienes que fincaren, tornen e los aya Ferrando del Castillo, mi fijo, camarero del sennor Marqués de Villena. Al qual dicho Ferrando del Castillo, mi fijo, rruego i mando, e le encargo quanto puedo, quél honrre al dicho Alfon de Lus e se aya con él asy' conmo fijo con padre en toda su vida del dicho Alfon de Lus... E cunplidas todas las mandas que yo mando en este mi testamento de lo finable, establesco por mi heredero ligítimo hunibersal en todos mis bienes muebles i rrases al dicho Ferrando del Castillo, mi fijo""[8].

Por lo que parece evidente que e1 tal Alfonso de Luz era el padrastro de Fernando del Castillo.

 Juan Fernández de Luz[9], padre de este Alfonso de Luz, fue procesado por la Inquisición acusado de judaísmo, en 1491, más de cuarenta años después de su muerte, acaecida en 1449. En su testamento, dado en el Castillo de Garcimuñoz el 1 de noviembre de 1449, expresa que estuvo casado dos veces y que antes había tenido asiento en Villalgordo.

Juan Fernández de Luz, fallecido muy viejo en febrero de 1449, declara que en la dicha villa del Castillo non auia judería, y era apartado de la conpannia de los judíos e malos cristianos , de donde se deduce que quedaban algunos judíos. Acusado de seguir practicando en secreto su antigua religión y del que los testigos y el fiscal aseguran que en su casa rezava oraçiones de judíos, sabadeando e diziendo en aquellas oraçiones Moysen pidio la ley al criador e diziendo rabi e otras palabras que mas non le podian conosçer por lo dezir secreto de manera que non pudiesen venir a conoçimiento de sus errores, fazia cabañuelas y metiase en ellas por el tienpo que los judios lo hacen y comia e beuia en ellas, y eso mesmo ayunaua el dia mayor çenando a la noche carne commo lo hazen los judios muncho judaizados, atauiandose con los tafelines atando los dedos con ellos, sacando de alli vna como nomina y leyala hazia la pared haziendo sus autos e gestos commo judío…Y, aunque en su testamento muestra ser buen cristiano y dice creer en Dios, la Santa Trinidad, la Virgen y los santos, pide ser sepultado en tierra virgen, como la tradición exige a los judíos. Un detalle que no pasará inadvertido para el inquisidor, que subraya este párrafo y escribe “tierra virgen” en el margen del documento que redacta. En torno a los conversos ‘hidalgos’ de El Castillo de Garcimuñoz”. Revista Cuenca. Año 2018. Aurelio Pretel Marín.

De su primera mujer, tuvo por hijos a Diego Fernández de Luz, al dicho Alonso de Luz, Rodrigo de Luz, Alvaro de Luz e Inés Álvarez. Del segundo matrimonio nacería María de Luz.

 Año 1490. Declaración como testigo ante el Santo Oficio de Cuenca de María de Luz, viuda de Luis de Herriega[10] e hija de Juan Fernández de Luz, regidor. Nombra a su padre y a Violante González, madre de Hernando del Castillo, Alcaide de Alarcón

Un hijo del antedicho Rodrigo de Luz, de igual nombre, por tanto sobrino paterno del marido de Violante, y también vecino de Villalgordo, declaraba, en 1498, en el proceso que la Inquisición siguió contra Fernando del Castillo, señalando que

 "...al dicho Fernando del Castillo le conosçe treinta annos ha, poco más o menos tiempo, porque el dicho Fernando del Castillo venía munchas vezes a Villalgordo e pasaua en casa de su padre deste testigo. E desde el anno de setenta e nueue annos fasta el de ochenta y çinco ynclusiue, que biuió con el dicho Fernando. E después acá ha tenido con él alguna conversaçión, yendo munchas vezes y estando en su casa del dicho Fernando del Castillo"`.

 En 1543 los hijos de este último Rodrigo de Luz litigaban por demostrar su hidalguía y librarse así del pago de pechos, expresándose en el pleito cómo antaño el tal progenitor biuía en aquel tiempo con Hernando del Castillo, alcayde de la villa de Alarcón.

 También en ese litigio es posible ver y corroborar cómo Alonso de Luz no era el padre de Fernando del Castillo, por cuanto el tal Alonso solía bivir y morar en la dicha villa del Castillo de Garcimuñoz estando cassado y con su muger y hazienda y casa poblada, tiempo de siete u ocho años, poco más o menos, hasta que falleció sin dexar hijos.

 Por lo que, como hemos escrito  aún después de haber muerto su madre y su padrastro, Fernando del Castillo seguía manteniendo relación con los dos Rodrigo de Luz, hermano

 Por ello, si los antecedentes de Fernando del Castillo son claramente conversos, aunque no se llegara a demostrar que él tuviera prácticas pro judaicas, por lo menos es evidente que la hidalguía de los De Luz está claramente en entredicho y tuvieron que demostrarla en el siglo XVI.

 Violante, la madre de Fernando del Castillo, era apodada "la Blanquilla", circunstancia que él señalará en una de sus declaraciones ante la Inquisición.

 En su juventud, Fernando del Castillo, fue correo y paje del marqués Juan Pacheco, y parece ser que tuvo como progenitor a un tal Hernando "El Aceitero", también vecino del Castillo de Garcimuñoz.

 En cuanto a las prácticas religiosas del alcaide, en el proceso que el Santo Oficio siguió contra él en 1498, ningún testigo demostró que llevase una vida propiamente pro judaica, puesto que solía "...comer manjares e carnes e pescados prohibidos a judíos". Los "usos heréticos" que únicamente se le inculpan son en realidad el incumplimiento de preceptos cristianos, como son trabajar en domingos, festivas y día de Todos los Santos.

 Aunque sus enemigos señalen que Fernando del Castillo no trabajaba los sábados, realizando así un ejercicio judaico, lo cierto es que, cuando lo dicen, el reo se encontraba casi siempre ocupado ese día en algunos de su molinos, como los de Peña Quebrada o La Noguera, con su gente; u otras veces, como declaran algunos testigos que viajaban con él en ese y otros días, abasteciendo las fortalezas del Marqués y otros menesteres. Respecto a su condición de cristiano son varios los que declaran en su favor diciendo que él tomaba bulas por sus difuntos, hacía decir misas, oficios, vigilias, etc.

También se acusaba a Fernando del Castillo porque, durante una grave enfermedad, que duró dos meses y que había sufrido hacia 1467, convivió con un físico judío que le curó en la propia villa.

 Como no sanaba, su mujer y demás familia mandaron traer a un físico de gran experiencia llamado don Symuel Abenxuxen, que estaba al servicio del obispo Lope Barrientos. El tal Symuel encontró a Fernando del Castillo al borde de la muerte y reprendió a otros físicos que le habían atendido, como al maestre Luis, por no haber llevado a cabo la cura por los cauces adecuados. Estando, pues, convaleciente el tal Fernando del Castillo, aconteció la pascua que los judíos llaman de las cabañuelas, por lo que el tal médico decidió ir a Huete o a Ocaña, donde había aljama, para celebrarla. Juana de Toledo, mujer del enfermo, temiendo por la vida de su marido, e los otros fisicos e vn judío que estaua con ellos, e vn Juan de Santa Cruz que estaua por alcaide en la dicha fortaleza de Alarcón por el dicho Fernando, retuvieron al tal Symuel por la fuerza, e quel dicho Juan de Santa Cruz le dixo que sy se quería yr que avía de saltar por el adarve. El físico respondió que en ninguna manera quedaría sy no le hiziesen vna cabannuela donde pudiese comer e rrezar, e estar la pasqua conmo lo acostunbran los judíos. A lo que accedieron los de la casa, construyendo algunos de los más de treinta los criados de ella, como Rodrigo del Castillo, Pedro de Vera y Juan de Orihuela, a base de palos y ramas, la tal cabañuela junto a la escalera de la torre del homenaje. Aquella hechura fue motivo de mofa entre los mozuelos de la villa y de gente de la propia familia, como la hija de Fernando del Castillo, doña María, casada con Diego Pacheco, que entonces era doncella, " ...desde ençima del adarve, al qual estaua arrimada la dicha cabannuela, e otros mocos e moças, hablando con rreuerençia le meavan e echauan tierra. E viéndole salido della le perfumavan la dicha cabannuela con lo que las cabras echan e con otras cosas de muy mal olor. De lo qual todo, estaua despechado e desesperado el dicho judío e los otros que con él estauan, y se quexaua dello a la dicha donna Juana". Entretanto duró la tal pascua, el enfermo permaneció también sometido a la cura del dicho don Symuel, mandándole dar leche de asna e de mujeres e faziendo otras esperiençias de fisico natural.

 Por esto, sus acusadores suponían que Fernando del Castillo compartía la práctica judaica con el tal físico dentro de la cabañuela y que para ello se había hecho el doliente, aunque ninguno da pruebas, sólo suposiciones, que la puerta que non se vedaua a ninguna persona, e que quantos querían entravan e vían la dicha cabannuela. Además el propio Fernando del Castillo señalaba que los judíos en sus cabannuelas non ponen onbre doliente, nin consyenten que avn entre en ellas cosa que les pueda dar tristeza».

 Al físico Symuel Abenxuxen, en Diciembre de 1476, lo encontramos morando en la fortaleza de Huete junto con otros judíos`. Después que cambió su nombre por el de Gabriel Enríquez, evidentemente antes de la expulsión de los judíos de 1492, también realizó su declaración ante la Inquisición en 1498.

 Sin embargo la sentencia del Tribunal de la Inquisición contra Fernando del Castillo no fue lo severa que sus enemigos hubiesen deseado. En fecha 28-II- 1499 se le impuso de penitencia que esté treinta días en el monesterio de San Françisco de la villa de Belmonte. E que dé e pague, para los gastos deste Santo Ofiçio, çient mili maravedís. Al tiempo que se le devolvían todos los bienes que le fueron requisados, y una vez hecha la abjuración correspondiente, el dicho Fernando del Castillo fue luego absuelto en forma de derecho.

 No obstante, independientemente de que Fernando del Castillo realizase o no prácticas judaicas, es evidente su entorno converso.

 Su madre, "La Blanquilla", había sido condenada por la Inquisición y quemados sus huesos. Los parientes conversos del alcaide venidos de Sevilla fueron sus protegidos, y aún otros más que vinieron a la villa de Alarcón. También en Iniesta y Villanueva de la Jara parientes suyos y amigos conversos del bando de los Sebosos habían sido defendidos por él contra los ataques de los Almagrados. Incluso, años después, el mismo Santo Oficio se ocuparía de un nieto del alcaide, "...Cristóbal Pacheco, su nieto, hijo de donna María del Castillo, su hija, y de Diego Pacheco, vezino de Velmonte, abjuró de vehementi y se le dieron 50 azotes, anno 1529.

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 Estas líneas tienen como finalidad acercarnos más al que fue padre de la segunda señora de Cervera y a su presencia en las tierras del marquesado de Villena. A pesar de lo escrito los Álvarez de Toledo de Cervera no tendrían problemas con la Inquisición de Cuenca a pesar de emparentar con los hijos de Fernando del Castillo.



[1] Pedro Joaquín García Moratalla. La tierra de Alarcón en el señorío de Villena. Año 2003.

El señorío de Villena en el siglo XV. Aurelio Pretel Marín. Año 2011

La guerra sucesoria de los Reyes Católicos (1475-1480) y sus repercusiones dentro del Marquesado de Villena. Aurelio Pretel Marín. Año 2000.

[2] La comunidad judaizante del Castillo de Garcimuñoz: 1489-1492. Año 1977. Yolanda Moreno Koch. En torno a los conversos ‘hidalgos’ de El Castillo de Garcimuñoz”. Revista Cuenca. Año 2018. Aurelio Pretel Marín. Conversos y “judaizantes” de Iniesta entre los siglos XV y XVI. Aurelio Pretel Marín. Año 2021.

La crisis de mediados del siglo XIV en el Señorío de Villena. Aurelio Pretel Marín. Año 1986.

Los bandos del Marquesado en el siglo XV. Aurelio Pretel Marín. Año 1986.

El Señorío de Villena en el siglo XIV. Aurelio Pretel Marín y Miguel Rodríguez Llopis. Año 1986.

Las tomas de posesión bajomedievales y la ideología feudal. La incorporación de la tierra de Alarcón al Marquesado de Villena. Miguel Rodríguez Llopis. Año 1986.

[3] Fernando del Castillo sería acusado de Criptojudaísmo en 1489. El 26 de abril de 1489 presentaba ante el Santo Tribunal su declaración correspondiente al período de gracia. Archivo  Diocesano de Cuenca. Inquisición. Legajo. 271.480, fols. 9r-l0v, así llamada la etapa de indulgencia, precedida de un sermón general, cuya duración oscilaba entre treinta y cuarenta días; dentro de la cual, los presuntos herejes podían confesar su culpabilidad sin que por ello se les impusiese más que una simple pena. No obstante el proceso se alargó hasta su resolución definitiva en 1498 y comienzos de 1499. Su hijo, Diego del Castillo, que le sucedería en la alcaidía, también sería procesado en 1519, Dimas Pérez Ramírez. Diego del Castillo, alcaide de Alarcón, caballero a la española. Año 1977.

 

[4] Los judeoconversos y la Inquisición en Cuenca. De la conversión a la persecución. Miguel Jiménez Monteserín y Jacob Martínez López. Año 2016.

[5] Durante la Guerra de Sucesión Castellana (1475-1479), el marquesado de Villena fue un foco de conflicto clave al apoyar el Marqués, Diego López Pacheco, a Juana la Beltraneja contra Isabel la Católica. La zona vivió una intensa guerra civil que culminó en 1476 con la toma de Villena por partidarios isabelinos, debilitando el poder de los Pacheco. Aunque el Marqués mantuvo su título, el marquesado perdió gran parte de su autonomía política tras la guerra. La guerra del Marquesado. Ignacio de la Rosa Ferrer.

[6] Juan de Valencia había estado desposado por palabra con una hija de Fernando del Castillo. Éste último también había tenido enemistad anteriormente con el gobernador Alfonso Téllez, padre del tal señor de Piqueras. La muerte de la prometida de Juan de Valencia, aún agudizó más la enemistad entre ambos, y el dicho Fernando fue fama que la avía muerto porque decían que se avía echado con un ombre. Aunque, hacia 1490, el Marqués de Villena los fizo amigos a los susodichos"'.

[7] En 1476, ante la promesa dada por Isabel la Católica de pasar a ser villas de realengo, muchas de las ciudades y villas del marquesado de Villena se alzaron también contra Diego, que perdió el control de la mayoría de ellas, incluidas algunas tan importantes como Villena, Chinchilla de Monte-Aragón, Almansa y Villarrobledo, junto con Utiel y Requena; estas pasaron a formar parte del patrimonio real de los Reyes Católicos, tras la firma de la segunda concordia de López Pacheco con los Reyes Católicos, el 1 de marzo de 1480,[6]​ pese a los intentos de Diego por restituirlas. También hubo de renunciar a Albacete. Los reyes, no obstante, le permitieron seguir usando el título de marqués de Villena. .Pudo retener Escalona y su ducado, Belmonte, Alarcón, Alcalá del Júcar, Zafra, Jumilla, Jorquera y Garcimuñoz. Alfonso Franco Silva. Entre la Derrota y la Esperanza. Don Diego López Pacheco, Marqués de Villena. Año 2005.

[8] La rama que se asentó en el marquesado de Villena entre los siglos XIV y XV tuvo su origen en Moya, localidad de la que fue vecino Juan Herraiz (Ferrays en el original, o Hernanz) de Luz cuyo hijo, Juan Fernández (Iohan Ferrandes de Lus en el original) de Luz -hermano de Alonso y Diego de Luz y de Violante García (mujer de Alvar García de Moya)-, se trasladó a Castillo de Garcimuñoz, villa de la que fue alcalde, justicia y regidor antes de fallecer en 1449, después de haber vivido unos 90 años.

Los hijos de este último fueron: Diego Fernández de Luz, Álvaro de Luz, Alonso de Luz (marido de Violante González del Castillo y padrastro de Hernando del Castillo), Rodrigo de Luz "el viejo", Inés Álvarez (mujer de Nuño Álvarez de Herriega) y María de Luz (mujer de Luis de Herriega). Un hijo de Diego Fernández de Luz, Gonzalo de Luz -artillero y lugarteniente de Francisco Ramírez de Madrid-, participó en la toma de Granada y dio lugar a la rama de la familia que se avecindó en la Alhambra, desde su conquista, al servicio de los condes de Tendilla.

Gonzalo de Luz, a su vez, tuvo dos hijos: Juan de Luz, secretario de Íñigo López de Mendoza, y Gonzalo de Luz, jurado de Granada y escudero de las 100 Lanzas. Así mismo, un hijo de Juan de Luz, Álvaro de Luz, fue capitán de artillería y secretario de Luis Hurtado de Mendoza.

Otro de los hijos de Juan Fernández de Luz, Rodrigo de Luz "el viejo", hidalgo, justador y vecino de Villalgordo, casó dos veces: la primera con Catalina de Villagarcía, hija de Alonso de Villagarcía, y la segunda con María del Castiell, con la que tuvo a Rodrigo de Luz "el joven", a Diego de Luz, también vecino de Villalgordo; y a Alonso de Luz, vecino de San Clemente.

Los de Luz de Garcimuñoz -hidalgos de "solar conosçido"-, que apoyaron la causa de "La Beltraneja", se extendieron posteriormente por Villalgordo del Marquesado, Villarejo de Fuentes, Montalbanejo y Villar de Cañas, llegando el apellido, por línea directa de varón, hasta nuestros días en sus variantes "de Luz" y "Fernández de Luz". En Cuba el apellido, procedente de España y Portugal, añadió el artículo "la" -de la Luz-, seguramente por error de algún escribano a la hora de registrar el apellido en los libros de bautismo o en los de embarque.

[9] Juan Fernández de Luz, 1359-1449, fue alcalde, justicia y regidor de la villa de Castillo de Garcimuñoz. Su hijo Alonso de Luz, figura entre los redactores de las Ordenanzas de la villa correspondientes al siglo XV.

Juan Fernández de Luz fue natural y vecino de Castillo de Garcimuñoz, Cuenca donde nació hacia 1358. Fortaleza perteneciente al marqués de Villena y de la que fue su Alcalde y Justicia. Se le realizó proceso inquisitorial en 1491, acusándosele de judaísmo. Su causa fue defendida por su nieto don Rodrigo de Luz y del Castiell. A sus bisnietos don Pedro y don Rodrigo de Luz y Villagarcía se les librase Carta-Ejecutoria de Hidalguía a mediados del siglo XVI. Casó en primeras nupcias con Catalina Fernández, y en segundas con María Álvarez. Del primer matrimonio nacieron Diego Fernández de Luz,. Alonso de Luz que casa con Violante González (madre de Hernando del Castillo, alcaide de Alarcón. Rodrigo de Luz que casa con Catalina de Villagarcía, su primera mujer, hija de Alfonso de Villagarcía, que ya había fallecido en 1449 según se desprende del testamento de Juan Fernández de Luz. Álvaro de Luz  que casa con Juana Rodríguez. Inés Álvarez, mujer de Nuño Álvarez de Herriega.

Con su segunda mujer, María Álvarez: es padre de María de Luz que casa con Luis de Herriega.

Los Luz reciben Carta-Ejecutoria de Hidalguía expedida por la Real Chancillería de Granada, tras pleito suscitado entre los años 1543-1579.

[10] En el XVI, Sancho de Jaraba y Luis de Herriega, hacendados del lugar, se oponían con firmeza a que cinco vecinos procedentes del inmediato señorío, de Valdecabras, se instalasen allí de forma definitiva por mantener el control de dehesas y pastos.

 




Inés de Alcaraz y Olivares, procesada por los inquisidores a finales del XV, dice que en El Castillo -donde ella nació y se había criado- así como en Belmonte y Valera de Yuso, donde vivió casada, ha muy grand tiempo, no ha habido judíos mi juderías. Es hija del rico arrendador y escribano del rey Alonso Sánchez de Alcaraz.

Su caso se vuelve a reactivar a instancias del fiscal en 1513. Fue acusada de no guardar las Fiestas ni acudir a la iglesia cuando venía a dar a luz en El Castillo en casa de sus padres, de lavar con sal y agua y quitar todo el sebo a la carne, de echar pellas de masa al fuego al cocinar, comer carne en cuaresma y no comer tocino, “sabadear” rezando de cara a la pared, hacer las cabañuelas típicas del sukot[3], rodearse de judíos a los que confesaba que ella también lo era y quería casar a sus hijas con ellos...Ella se disculpó de no asistir a misa alegando que estaba embarazada y la Iglesia de San Juan de El Castillo quedaba un poco lejos, con muchos escalones, aunque iba a la capilla privada que el linaje tenía en su vivienda con licencia del Papa. Pero el resto de las acusaciones no parece que fueran fáciles de excusar, salvo por malquerencias por la vinculación de su padre al Marqués.

También será acusado su marido, el hidalgo Alonso de Iniesta Hinestrosa, escudero del mismo Juan Pacheco el señor de Belmonte y marqués de Villena. Alonso de Iniesta Hinestrosa era comendador de la Orden de Santiago y señor de Valera de Yuso, Solera y Olmeda de la Valeras- desde 1829 Olmeda del Rey-, aunque él escapará con dos compurgaciones y con mucho dinero que su hermano, Diego de Iniesta Hinestrosa, arcipreste de Alarcón y prior de la Colegiata de Belmonte, dio a los inquisidores, pese a las reticencias del fiscal.

Su hija, María de Hinestrosa, que heredó el señorío de Valera y tendría además el de Perona por su marido, se casó con Alonso del Castillo, hijo del ya citado Francisco del Castillo y hermano de Diego del Castillo, que también fue procesado. Ambos nietos

Alonso del Castillo, nacido hacia 1463, es sucesor de su padre, Hernando del Castillo, en el señorío de Perona y en la propiedad de los molinos de La Losa[4]. Casa, entre 1490 y 1495, con María de Hinestrosa, señora en Valera de Abajo. Es hija de Alonso Saiz de Hinestrosa y de Inés Alcaraz Olivares.

 En las pruebas para el habito de Santiago de don José Carrillo de Toledo, señor de Valdeloso y por su abuelo paterno de los señores de Cervera, en la segunda mitad del siglo XVII se lee, el comendador Alonso de Iniesta, “que dicen fue del hábito de Santiago” e Inés de Alcaraz “conforman muchos testigos que fue penitenciado por la Inquisición en 1492 y que era señor de Valera de Abajo. De Inés de Alcaraz también dicen muchos testigos que fue penitenciada[5]. Juan de Yruzun y Diego Lopez Oñana no encuentran sambenitos del apellido Olivares en la iglesia parroquial de castillo de Garcimuñoz “ni ley tampoco de dicho apellido” cuando hacen las informaciones de don José en esta villa. Los testigos de estas pruebas en Garcimuñoz declaran que la madre de Inés de Alcaraz era Constanza Olivares mujer Alonso Sanchez de Alcaraz y que el padre de Constanza Olivares era Diego Sánchez de Olivares, vecino de Castillo de Garcimuñoz y quemado por la Inquisición y cuyo sambenito estaba en Cuenca, sambenito que no encuentran los caballeros santiaguistas en esta ciudad. En Castillo de Garcimuñoz, como ya se ha escrito, no hay sambenitos del apellido Olivares ni del apellido Alcaraz. En las pruebas de don José se puede leer sobre los testamentos de Violante Gonzalez y de su hijo Hernando del Castillo el Sabio y las diligencias para encontrarlos y aclarar la ascendencia del pretendiente.

De Alonso del Castillo y de María de Hinestrosa desciende la que será primera marquesa de Valera de Abajo a fines del siglo XVII. Prima de los Alvarez de Toledo de Cervera y de los Álvarez de Toledo de Valdeloso[6].

 Alonso del Castillo era patrón del convento de franciscanos de Nuestra Señora de Gracia de San Clemente. Había dado el sitio para la construcción del monasterio y tenía el derecho de sepultura de la familia en el crucero. María Portocarrero y Castillo, señora de Valera de Abajo y nieta de Alonso del Castillo funda al quedar viuda de Melchor Carrillo el ya desaparecido convento franciscano de Valera obteniendo licencia el año 1588[7]. La fundación es de 1590 en la ermita de Santiago Apóstol[8].

 Alonso del Castillo y su mujer María Hinestrosa son padres de cuatro hijas-Ana, Juana, Guiomar[9] y Elvira Castillo Hinestrosa- y de tres hijos todos con el apellido Castillo Hinestrosa. El mayor es Alonso[10] que recibe en 1517 en vida de su padre la mitad del señorio de Perona y los bienes de Villar de Cantos, El Cañavate, Atalaya del Cañavate y San Clemente. Muere en 1544[11].

Francisco, el hermano pequeño, recibe la otra mitad del señorío de Perona y bienes en Valera de Abajo. Fue reo de la Inquisición de Cuenca. El regidor Francisco del Castillo Hinestrosa, que no ocultaba ser judío de señal, o descendiente de judíos de señal-judío a quien se le permitía vivir entre cristianos, y se le hacía llevar una señal en el vestido tocado para que fuese conocido. Fue acusado al menos de blasfemias y Criptojudaísmo, de respetar las festividades judías tradicionales.

Fernando, el mediano de los hermanos, será señor de Valera de Yuso, redacta su testamento en 1561. Unos antes, en 1554, Fernando del Castillo Hinestrosa y su esposa Elvira Sandoval Portocarrero, de los quintos señores de La Ventosa, fundan el Mayorazgo de Valera de Abajo[12] y la Losa con los bienes que pertenecían a ambos en los parajes de la Losilla, la Noguera[13], y con los bienes de Alarcón y la casa de San Clemente[14]. A la muerte de su nieto Fernando Ruiz de Alarcón y Castillo sin hijos de sus dos matrimonios, tras pleito, pasa el Señorío y Mayorazgo de Valera a una hija de Francisco del Castillo Hinestrosa llamada Elvira del Castillo, tía segunda del último poseedor del Mayorazgo[15]. Elvira del Castillo es también señora de Perona, la mitrad por herencia de su padre y la otra mitad por herencia de un primo hermano que muere sin dejar hijos y es hijo de su tío paterno Alonso del Castillo Hinestrosa. De Francisco y de su hermana Juana Castillo Hinestrosa desciende la madre de la primera marquesa de[16]. Por su abuela materna es de los Mendoza del Infantado. El padre de la primera marquesa de Valera de Abajo desciende de Juana Hinestrosa, señora de la Olmeda de las Valeras, tía materna de Francisco y de Juana Castillo Hinestrosa. Juana Hinestrosa casa con el señor de Villar del Saz y Torre del Monje señoríos que son de la marquesa de Valera por su padre. Este matrimonio funda Mayorazgo en 1625 con sus bienes de Villar del Saz de don Guillén de la parte de abajo, la Olmeda-de la Valeras, ahora del Rey-, de Valera de Abajo y Torre del Monje, caballerizo de su alteza el Infante Cardenal Fernando de Austria y regidor perpetuo de la ciudad de Cuenca.

 Alonso, Francisco y Hernando del Castillo Hinestrosa piden les sea reconocido Privilegio de Hidalguía por el concejo de San Clemente en 1544[17]. Eran los tres sobrinos paternos del segundo señor de Cervera. Los hermanos Castillo Hinestrosa eran declarados pecheros en 1549[18]. Continúan el pleito hasta 1653 sin conseguir que el concejo de San Clemente reconozca su hidalguía.

 

A pesar de lo escrito los Álvarez de Toledo de Cervera no tendrían problemas con la Inquisición de Cuenca a pesar de emparentar con los hijos de Fernando del Castillo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 



[1] Pedro Joaquín García Moratalla. La tierra de Alarcón en el señorío de Villena. Año 2003.

El señorío de Villena en el siglo XV. Aurelio Pretel Marín. Año 2011

La guerra sucesoria de los Reyes Católicos (1475-1480) y sus repercusiones dentro del Marquesado de Villena. Aurelio Pretel Marín. Año 2000.

[2] La comunidad judaizante del Castillo de Garcimuñoz: 1489-1492. Año 1977. Yolanda Moreno Koch. En torno a los conversos ‘hidalgos’ de El Castillo de Garcimuñoz”. Revista Cuenca. Año 2018. Aurelio Pretel Marín. Conversos y “judaizantes” de Iniesta entre los siglos XV y XVI. Aurelio Pretel Marín. Año 2021.

 

 

[3] Sukot es una de las fiestas más importantes en el calendario religioso judío. Dura una semana en Israel y para la comunidad judía que vive fuera de ese territorio dura ocho días. La palabra “sukot” es el plural de la palabra “sucano” que en hebreo significa cabaña o tienda. Por eso, esta celebración también se puede llamar “fiesta de las cabañas” o “de los tabernáculos”. Se recuerdan las cabañas que protegieron al pueblo judío durante los 40 años que vivieron en el desierto. Concretamente, durante la travesía del desierto hacia la libertad, del Éxodo de Egipto hacia la tierra prometida. Sukot son unos días alegres en los que la comunidad construye cabañas, a menudo con hojas de palma y al aire libre. En el bosque, en el jardín, en el patio, en el balcón... en algún espacio que tenga cielo abierto. Las pequeñas viviendas deben ser elaboradas con elementos naturales, deben tener, como mínimo, tres paredes y un techo hecho de ramas y hojas desde donde se pueda contemplar el firmamento. El interior se decorará con el motivo de representar el tiempo de la cosecha.

[4] Los hermanos Alonso y Diego del Castillo mantendrán pleito con la villa de San Clemente desde 1514 por la construcción que esta hace de un molino a orillas del río Júcar en el paraje llamado Vado del Fresno situado junto a los molinos de la Losa propiedad de los Castillo. Se basan los hermanos del Castillo en los derechos que dicen tener sobre las tierras de San Clemente, Los molinos de la ribera del Júcar: la reafirmación del poder sanclementino frente a los hermanos Alonso y Diego del Castillo. Ignacio de la Rosa Ferrer, 2017. El siete de abril de 1514 la villa de San Clemente obtenía licencia de la reina Juana para edificar un molino en la ribera del Júcar en el lugar llamado el Vado del Fresno. El lugar era considerado jurisdicción de la villa de San Clemente, pues, aunque en el término de Sisante, esta población era dependiente de Vara de Rey, a su vez aldea sometida a la jurisdicción de San Clemente. Archivo de la Chancillería de Granada. Caja 1628, pieza 15. Pleito entre Alonso del Castillo y la villa de San Clemente por la edificación de un molino en el Vado del Fresno. 1515. A fines del siglo XV, Diego del Castillo igualmente mantiene pleito contra Tarazona de la Mancha por la recogida de la Grana en los Montes de Alarcón. La grana es las excrecencias o agallas producidas sobre las ramas y hojas de los chaparros por las hembras de un insecto, el quermes, una cochinilla, y que, una vez exprimida, da lugar a un líquido rojo intenso usado para el tinte. Diego del Castillo, alcaide de Alarcón, contra Tarazona de la Mancha y la tierra de Villanueva de la Jara y sus aldeas. Ignacio de la Rosa Ferrer, 2017.

[5] “En Castillo de Garcimuñoz hallaremos conversos como Alonso Sánchez de Alcaraz que acaso descendiera de don Zag el Leví de Alcaraz, y cuya hija, Inés de Alcaraz y Olivares, casará con Alonso de Iniesta Hinestrosa, supuestamente hidalgo y hermano del prior de la gran colegiata de Belmonte y arcipreste de Alarcón llamado Diego de Hinestrosa. Matrimonio que será acusado de judaizar. Zag el Leví de Alcaraz, arrendador de alcabalas y rentas de montazgo en los dos obispados de Cuenca y Cartagena a mediados de siglo XIV”. Conversos y “judaizantes” de Iniesta entre los siglos XV y XVI. Aurelio Petrel Marín, 2021. La comunidad judaizante de Castillo de Garcimuñoz: 1489-1492. Yolanda Moreno Koch.  Sefarad. Madrid, Tomo 39, año 1977.

[6] Juana Hinestrosa, hermana de María Hinestrosa, que sigue a su padre en la posesión de La Olmeda de las Valeras es la cuarta abuela paterna de la sexta señora de Cervera por su matrimonio y titular por su derecho de los mayorazgos de Valdeloso en Guadalajara y de La Parra en Cuenca.

[7] En la Bajada a San Martín de Cuenca, casi junto al Paseo del Huecar, está el colegio de arquitectos de Huete. En su entrada podemos ver la del ya desaparecido convento de Franciscanos de Valera de Abajo. Vemos en esta entrada la imagen de San Francisco y dos escudos con las armas de los Castillo Alarcón, señores del mayorazgo de Valera de Abajo.

[8] También tenían sus sepulturas familiares en este convento los Origüela y los Ortega. El convento de nuestra señora de Gracia de la villa de San Clemente. Ignacio de la Rosa Ferrer, 2022.

[9] Es monja en el convento de franciscana de Santa Clara de Huete. Una de las primeras cuatro monjas, junto a la abadesa Catalina de Sandoval y sus dos hermanas que son primas de Guiomar Castillo. En el año 1523, Guiomar del Castillo, hija del señor Alonso del Castillo y de María de Inestrosa, difunta y vecina de San Clemente, renuncia en el monasterio de la Misericordia, extramuros de Huete, ante su abadesa la noble y reverenda señora doña Catalina de Sandoval, a la herencia materna que pueda corresponderle a favor de su hermano Francisco del Castillo.

[10] Alonso del Castillo y Toledo, había nacido por 1463, criándose con su padre Hernando y su madre en las diversas fortalezas donde su padre había sido alcaide: Requena, Iniesta y Alarcón. Hijo de Hernando del Castillo e doña Juana de Valladolid e Toledo su padre e madre porque el dicho Hernando del Castillo hera alcaide de la dicha villa de Requena e allí tenía su casa poblada e después lo conoció al dicho Alonso del Castillo en la villa de Iniesta que se pasó a vivir e morar çierto tienpo allí el dicho su padre porque tenía allí casas y heredades y después lo conoció en la villa de Alarcón siendo alcaide en la fortaleza della el dicho Hernando del Castillo. Hernando del Castillo, alcaide de Alarcón, y sus herederos de la villa de San Clemente. Ignacio de La Rosa Ferrer, 2018.

[11] Alonso, ya de edad madura, se había casado en los años veinte del siglo XVI con la hija de Francisco Mendoza, Juana, vecinos de Valera. En algunas genealogías que se ocupan de los Castillo se dice que Juana de Mendoza es de los Mendoza de la Casa de Mondejar del Infantado De este matrimonio nace Francisco de Mendoza, regidor perpetuo de San Clemente, fallecerá en 1598 y sin dejar hijo. Francisco Mendoza casaría con doña Juana Guedeja y Peralta, procedente de una familia que dará funcionarios del más alto rango en la Corte y los Consejos, después que el licenciado Agustín de Guedeja abandone la casa familiar en San Clemente para ocupar un bien remunerado oficio de relator en el Consejo y Cámara de su Majestad. Cuando Francisco de Mendoza muere en Madrid deja como principal beneficiaria de su testamento, escriturado en Madrid el 13 de octubre de 1598, a su prima Elvira. Ésta que ya poseía la mitad del término de Perona, agregará la otra mitad cedida por su primo. El testamento nombraba como albacea a doña Elvira, y la posesión de Perona se supeditaba a algunas cargas, entre las que figuraban la obligatoriedad de algunas misas, por el alma de Francisco Mendoza, en la capilla que los abuelos, Alonso del Castillo y María Hinestrosa, habían fundado para la familia en el Monasterio de Nuestra Señora de Gracia de San Francisco: la misa mayor del domingo, por su memoria, la misa del sábado por su madre Juana de Mendoza y una misa los viernes por su hermano mayor el licenciado don Ginés del Castillo y Mendoza. La cesión de bienes a doña Elvira tenía como reserva la condición que seguiría disponiendo de ellos, como usufructuaria y mientras viviera, la viuda de Francisco Mendoza, doña Juana de Guedeja y Peralta, que muere a comienzos del siglo XVII. Como albacea testamentaria, doña Elvira adquiría el ya citado compromiso de fundar un convento de monjas carmelitas descalzas, en la villa de San Clemente, al que cedía sus casas principales y un juro de 150.000 maravedíes de renta anual, con condición de que dos monjas profesas fueran necesariamente de la familia y se reservara una capilla para el enterramiento de los patrones familiares de dicha fundación. En caso de que no pudiera llevarse tal fundación, los bienes se agregarían a las clarisas. El traspaso efectivo de la memoria para la fundación conventual no se haría efectivo hasta 1627, hasta entonces, disfrutaría de ellos, casas principales de morada en el pueblo y renta de 150.000 maravedíes, doña Elvira Cimbrón y su marido el alférez mayor Juan Pacheco y Guzmán. Rodrigo Pacheco Guzmán y Cimbrón, hijo Juan Pacheco de Guzmán y de Elvira Cimbrón compra en 1626 la jurisdicción de Perona. La malograda primera fundación del convento de carmelitas descalzas de San Clemente en 1598. Ignacio de la Rosa Ferrer. Alonso del Castillo lo podemos encontrar casado con su prima hermana Juana de Mendoza-Salazar y Castro la llama Ana de Mendoza-. Esta sería hija natural de Elvira Hinestrosa, tía materna de Alonso del Castillo, y de Francisco de Mendoza- que Salazar y Castro dice que es el que fuera obispo de Jaén desde 1538 hasta su muerte en 1543. En el año 1538 tomó posesión del Obispado de Jaén don Francisco de Mendoza hermano del segundo marqués de Mondejar en Guadalajara, que sucedió al Cardenal Merino, que había fallecido en Roma tres años antes, a los sesenta y tres de su edad  Luis de Salazar y Castro. Real Academia de la Historia. Tomo XV, D-29, folio 237. Si seguimos a Edward Cooper en su obra de 2019 titulada Siete episodios de la rebelión de las comunidades de Castilla (1520-1521) Francisco de Bazán era señor de Valera de Abajo desde 1487 y alcalde de Requena. Y que este es yerno del comendador Alonso de Hinestrosa. La ermitilla de Valera de Abajo es lo que queda de lo que fue el palacio de los marqueses de Valera.

En algunas genealogías que se ocupan de los Castillo se dice que Juana de Mendoza es de los Mendoza de la Casa de Mondejar del Infantado. Alonso del Castillo por asegurar el patrimonio familiar de Valera de Abajo en favor de su hijo mayor Alonso del Castillo Hinestrosa le casa con su prima hermana Juana de Mendoza, hija de su tía materna Elvira Hinestrosa que hereda de su padre el comendador Hinestrosa el señorío de Valera de Abajo. Valera había caído en manos de la hija mayor del comendador Hinestrosa, Constanza. Los derechos de Elvira sobre Valera serían cedidos a su sobrino Melchor Carrillo, hijo de su hermana Constanza. La división de la herencia del Comendador tiene lugar en 1528.

[12] Valera de Arriba estaba en poder de los Alarcón.

[13] Los molinos de La Losa que son ocho ruedas, con todo su heredamiento y término redondo, prados, ejidos, aguas corrientes de dentro de dicho término redondo. Con sus diezmos y premisas, como al presente lo tenemos y llevamos, y los han tenido y llevado los padres, abuelos y antecesores de mi el dicho Fernando el Castillo Hinestrosa. Que están en la mediación de la villa de S. Clemente y de la villa de Alarcón que linda con los molinos de Alonso Pacheco-hermano del tercer señor de Minaya-, Con sus casas principales y de renteros que está junto al dicho molino. Un palomar de calicanto comenzado, todo dentro del término redondo que allí tengo. Otras cuatro ruedas de molino junto a la presa, de la otra parte del río, y una dehesa de herbaje que al presente está arrendada en 14.000 maravedíes y dos cabritos cada año, que está dentro del término de la villa de Alarcón.

En el río Júcar había cinco presas de molinos harineros.

Una del concejo de la villa de San Clemente 

Otra de los herederos de Hernando del Castillo

Otra de Alonso Pacheco, vecino de San Clemente

Otra de Diego del Castillo Portocarrero, vecino de la villa de Alarcón

Otra de Juan Pacheco, señor de la villa de Minaya-segundo señor-

En el río Júcar hay tres barcas

Una en los molinos que llaman de la Losa, que son de los herederos de Hernando del Castillo.

Otra en lo que llaman del Losarejo en la Losilla o los Nuevos que es de Diego del Castillo, hijo de Hernando del Castillo.

Otra en el Batanejo que es del dicho Juan Pacheco, señor de Minaya.

En la ribera del Júcar en tierras de Alarcón a mediados del siglo XV, Juan Pacheco, marqués de Villena y el Concejo de Alarcón dan a Hernando del Castillo, alcaide de Alarcón, los molinos situados entre La Losa y La Noguera. El segundo marqués quiere recuperar los molinos y entre 1483 y 1485 se suceden los pleitos que fueron ganados por Hernando del Castillo. A su muerte heredan tanto los derechos como los molinos construidos sus hijos Alonso del Castillo y Diego del Castillo. Así, en la primera mitad del siglo XVII, Fernando del Castillo y Guzmán, hijo de Diego del Castillo y señor de la villa de Altarejos, pleitea contra el segundo marqués de Villena y duque de Escalona su posesión.

[14] Archivo Histórico Provincial de Cuenca. Protocolo Notariales, P-158. Valladolid, 10 Julio de 1554. Institución de mayorazgo con facultad de su majestad, que otorgaron los muy magníficos señores Fernando Castillo Hinestrosa de Toledo y doña Elvira Portocarrero su mujer, señores de la villa de Valera de Yuso, en los muy magníficos señores Melchor Carrillo de Alarcón y doña María Castillo su mujer, y única hija de los dichos señores Fernando Castillo Hinestrosa y doña Elvira Portocarrero. El texto integro de este documento se puede leer en el blog de Juliana Toledo Algarra y Sebastián Hernández de Luján, De las gentes del Valdemembra. La villa de Valera de Yuso, con todos sus términos, con sus dehesas, ejidos, montes, prados, aguas estantes y morantes, fuentes, con todos los molinos, heredamientos, viñas, casas, solares, mesón, batanes, censos, derechos de gallinas, con todos los otros pechos, derechos, rentas y bienes que dejó la señor doña Elvira de Hinestrosa tenía. Así mismo todos los dineros que tenemos al presente y pagados, por redimir y haber, para nosotros de la dicha villa de Valera, en cumplimiento del testamento de la dicha señora doña Elvira de Hinestrosa, cuya fue la villa, según ella la tuvo, poseyó y gozo como señora de ella. La villa de Valera con su jurisdicción civil y criminal, alta y baja con sus términos, molinos, batanes, heredamientos de pan, viñas, huertas, casas fuertes como llanas, que yo Fernando Castillo las tuve de doña Elvira Hinestrosa.

[15] Sucesión al Mayorazgo de Valera. Queremos que el poseedor de los bienes se llame de Hinestrosa, juntamente con los otros nombres que quisiese poner, conforme al testamento de doña Elvira de Hinestrosa: Llamamos por 1º sucesor después de nuestros días a doña María Castillo de Hinestrosa, nuestra hija, mujer al presente de dicho señor Melchor Carrillo de Alarcón. Si muere doña María queremos que los goce don Melchor. Después de muerto don Melchor el hijo mayor de ambos y sus descendientes, prefiriendo la línea masculina a la femenina. Si la dicha doña María muriese sin hijos legítimos, que suceda la hija mayor de dicha doña María y sus descendientes hembras. Si la hija mayor muriese sin descendientes legítimos suceda la otra hija y los suyos. A falta de estos descendientes de nuestra hija, sucedan las hijas del dicho don Melchor Carrillo, así las que hoy día tiene se sus mujeres pasadas como las que tuviese en adelante. Si faltan todas las líneas y descendientes, sea el pariente más próximo al último poseedor que sea del linaje del Castillo. El cual se don Alonso del Castillo, mi hermano y sucesores. Si faltase sea don Francisco del Castillo, mi hermano y sus descendientes. Si faltase los sucesores de doña Juana, mi hermana y sus descendientes. Faltando éstos los descendientes del señor Juan de Sandoval, hermano de García de Sandoval, señor de La Ventosa, y en su defecto los descendientes de García de Sandoval. Juan y García son hermanos de la fundadora del Mayorazgo.

[16]. De Francisco del Castillo Hinestrosa y de su hermana Juana Castillo Hinestrosa desciende la madre de la primera marquesa de Valera. Juana del Castillo Hinestrosa casa con su primo hermano Alonso Pacheco Guzmán, hermano de Rodrigo Pacheco el tercer señor de Minaya-. De este matrimonio es cuarta nieta materna la primera marquesa de Valera de Abajo en 1679 que por su padre es señora de Villar del Saz, Torre del Monje y la Olmeda de las Valeras. La tercera nieta materna de Francisco del Castillo es María Hinestrosa Pacheco de Mendoza que casa con Antonio del Castillo Camargo, Caballero de la Orden de Santiago, y a ambos dio el Rey nuestro señor título de marqueses de Valera. Laverintho poetico texido de noticias naturales, históricas y gentílicas, ajustadas a consonantes para el exercicio de la poesía. Gabriel de Castillo Mantilla y Cossío, 1691. En esta obra podeos leer como el padre de la segunda señora de Cervera es el doctor Diego González Franco de Toledo. Apeo de los bienes de la marquesa de Valera. Dionisio Francisco Jiménez, 2005.

[17] En el Archivo Histórico Nacional en un documento con fecha de 1653 está la resolución del Pleito de Hidalguía litigado en la Chancillería de Granada desde 1544 por los hermanos Fernando, Francisco y Alonso del Castillo, vecinos de San Clemente y nietos de Hernando del Castillo el Sabio con el fiscal de Su Majestad y el concejo de dicha villa. Incluye el traslado y copia del expediente incoado en 1547. La sentencia definitiva llegó en 20 de mayo de 1552, revocando la sentencia anterior de 23 de septiembre de 1549 y eran declarados pecheros. Archivo de la Chancillería de Granada. Hidalguías. 301-118-1. Alonso del Castillo e Hinestrosa y hermanos. 1547-1652. Contiene el desarrollo del pleito e inserta traslados de procesos inquisitoriales. Hidalguías. 301-180-233. Alonso del Castillo e Hinestrosa y hermanos. 1547-1549. Impedimento de testigos. Hidalguías. 302-184-1. Alonso del Castillo e Hinestrosa y hermanos. 1547-1549. Probanzas de testigos de 1548, 1550 y 1554.

[18] Hernando del Castillo, alcaide de Alarcón, y sus herederos de San Clemente. Ignacio de la Rosa Ferrer, 2018. Documento con el desarrollo del Pleito de Hidalguía de los hermanos Castillo Hinestrosa y con la descendencia de los tres hermanos.

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