viernes, 18 de diciembre de 2009

Albornoz y Cañete. Cuenca.

Diego Hurtado de Mendoza, primer señor de Cañete, pertenecía a la rama segundona de los Mendoza iniciada por Juan Hurtado de Mendoza “el Limpio”, señor de Mendivil, que casa con su prima hermana María López de Mendoza, señora de Mendoza, a principios del siglo XIV.
A mediados del sigo XIII se habían unido por el matrimonio del tercer señor de Mendoza, Diego López de Mendoza, con Leonor Hurtado, señora de Mendivil, las dos ramas alavesas tomando la Casa de Mendoza el apellido Hurtado de Mendoza cuando el esposo de Leonor adopta el apellido de esta y pasa a llamarse Diego Hurtado de Mendoza, aunque sus hijos alguno toman el apellido López de Mendoza y otros Hurtado de Mendoza. Pero es un nieto de Diego López de Mendoza, Juan Hurtado de Mendoza, con el que la Casa de Mendoza ya se identifica con este apellido.

El segundo hijo de Juan Hurtado de Mendoza “el Limpio”, del mismo nombre que su padre pero apodado “el Viejo”, suma a su herencia del señorío de Mendivil el título de señor de Almazán. El Señorío de Mendoza pasa a su hermano mayor también de nombre Diego Hurtado de Mendoza. El cuarto hijo Juan Hurtado de Mendoza “el viejo“, otro Diego Hurtado de Mendoza, será el primer señor de Cañete en Cuenca y su bisnieto también llamado Diego Hurtado de Mendoza será el primer Marqués de Cañete.

El paso de señorío a marquesado de la villa de Cañete es consecuencia de una complicada trama familiar que recogemos como muestra de lo que sucedía con frecuencia en las casas nobles. Diego Hurtado de Mendoza, primer señor de Cañete, casó en segundas nupcias con Teresa de Guzmán- en primeras nupcias con Beatriz de Albornoz y de ellas tiene un hijo de nombre Luis Hurtado de Mendoza que casa con Teresa de Toledo. Este matrimonio no tendrá descendencia por lo que se corta aquí la sucesión de los Albornoz por línea directa.

El primogénito de Diego Hurtado de Mendoza y Teresa de Guzmán, Juan Hurtado de Mendoza, sería el segundo señor de Cañete, y al que por sus servicios nombrarían los Reyes Católicos marqués de Cañete sin saber que había muerto dos días antes. El título debería pasar al primer hijo de su primer matrimonio con Inés Manrique de Lara, Honorato de Mendoza casado con Francisca de Silva hija del primer conde de Cifuentes, ya había muerto así como su hijo mayor, Juan, por lo que el segundo hijo de Honorato, llamado Diego, recibe el título de marqués de Cañete.

Los Albornoz.- De todas las familias nobles y linajes con posesiones en las tierras de Cuenca hay que destacar por su poder y por la extensión de sus propiedades a la familia Albornoz por lo que entre los señoríos con base territorial en tierras conquenses podemos destacar la importancia del Señorío de Albornoz.

Tras la conquista de Cuenca en 1177 el alférez mayor de Castilla Gómez García de Aza, señor de Aza y Roa en Burgos y de Ayllón en Segovia, recibe de Alfonso VIII la aldea de Albornoz, coto redondo conocido como San Gil o San Blas de Albornoz, un despoblado junto a Villarejo de Fuentes a 75 kilómetros de Cuenca en las proximidades de Saelices y Montalbo.

Los Albornoz no pertenecían al grupo de ricos-hombres porque apenas hay referencias a ellos en las Crónicas Reales, no confirmaban privilegios reales, ni existe constancia de su intervención en la administración cortesana. No obstante, sí obtuvieron una posición dominante en la política urbana de Cuenca, especialmente en la segunda mitad del siglo XIV.
El cuarto señor de albornoz, García Álvarez disfrutó del señorío jurisdiccional de Albornoz y Naharros_ herencia de los Cañete siendo su señora titular la que case con Lope Vázquez de Acuña I duque de Huete- en la llanura conquense, y de Uña, Valdemeca, Aldehuela, Cañizares, el Hoyo de Cuenca, Ribagorda, Poyatos, Portilla, Valdecabras, Valsalobre, Sacendocillo, Arrancacepas y Villaseca en la serranía conquense. También minas y pozos de sal en Valsalobre y Beamud, adquiridos por trueque con el cabildo catedralicio de la ciudad de Cuenca, y la heredad de Sotoca, cercana a Sacedoncillo, adquirida por compra. Tuvieron los Albornoz heredamientos en Villar de Olalla, Valera de Suso y Yuso, Mezquitas y en la tierra de Moya. Poseyeron la laguna de Palomera, la dehesa y casa de la Vivera, la casa de Ballesteros, la de Villar de Tejas, la de San Lorenzo de la Parrilla, la casa y heredades de Sotos, Campo-Robles, El Campillo y Belinchón. Heredero “el Viejo “ de un amplio patrimonio centrado en los pueblos del sur del río Guadiela y en los situados al noreste de la ciudad de Cuenca en el curso del río Júcar. Incrementa este patrimonio con la posesión de Utiel, Moya. En 1369 el rey Enrique II donó al V señor Alvar García de Albornoz “el Viejo” la villa de Utiel, que le permitió engrandecer el patrimonio familiar con bienes territoriales, rentas y tributos. Confirmó igualmente también las anteriores donaciones de Alfonso XI de Torralba y Tragacete y la compra de Beteta efectuada a Leonor de Guzmán, amante de Alfonso XI y madre del futuro rey de Castilla Enrique II, y la merced de Moya, de gran riqueza maderera, que ya poseía el tercer señor Álvaro Fernández o Álvaro de Moya. La posesión efectiva de todos estos lugares fue lograda por el VI señor y mayordomo mayor de Enrique II Micer Gómez de Albornoz que morirá en 1380 en Italia donde era señor de Ascoli; fue sepultado en el convento de Santa Clara de Alcocer. Micer había comprado en 1374 al infante don Pedro de Aragón, marqués de Villena, con licencia de Enrique II las villas de Alcocer, Salmerón y Valdeolivas, en el Infantadgo, entre Taxo y Guadiela. Su hermano Álvar García “el Joven” adquiere posesiones en Ribatajada y Esteras y su padre Alvar García de Albornoz “el Viejo” incluyó en su testamento una cláusula por la que ordenaba que los lugares de Beteta, Tragacete y Utiel con todas sus aldeas y términos pasaran a él y este antes de morir en 1385 deja estas posesiones a los hijos de hermano mayor Micer. El matrimonio del IV señor de Albornoz García Álvarez con Teresa de Luna, hermana del que será bisabuelo paterno del condestable de Castilla don Álvaro de Luna, reportó al linaje un importante ascenso social al emparentar con los Luna también un muy importante linaje del reino de Aragón. La extinción del linaje Albornoz se produjo en la década de los cuarenta del siglo XV, al quedar sin sucesión legítima la línea troncal. Beatriz de Albornoz, hermana de la ultima señora de Albornoz y que encontramos titulada también como IX señora de la Casa de Albornoz, es madre de un hijo habido de su matrimonio con Diego Hurtado de Mendoza, primer señor de Cañete, que muere dejar hijos por lo que así se extingue definitivamente la sucesión en el señorío Albornoz. Como consecuencia del matrimonio de la albornoz con el señor de Cañete quedan en el señorío de Cañete seis villas del territorio Albornoz. Sin herederos de la línea troncal, el patrimonio Albornoz se dividió entre sus parientes el condestable Álvaro de Luna, los Hurtado de Mendoza titulares del señorío Cañete, y los Carrillo de Albornoz Acuña. Álvaro de Luna toma posesión de las villas de Alcocer, Valdeolivas, Salmerón, San Pedro de Palmiches antes del señorío de Cañete y de las de Beteta y Torralba en octubre de 1442 y que le habían sido dadas en 1439 por su prima segunda María de Albornoz. A Álvaro de Luna es también posible considerarlo además de primo de Beatriz, hermana de María, como sobrino político de la propia Beatriz, última señora titulada de Albornoz, al ser hijo natural de Álvaro Martínez de Luna casado con Teresa de Mendoza hermana de Diego Hurtado de Mendoza I señor de Cañete y señor de Albornoz como marido de Beatriz de Albornoz. Esto sin olvidar que Beatriz de Albornoz y su marido son primos hermanos como hija Beatriz de Constanza Téllez y su marido de su hermana María Téllez. Son Constanza y María hijas del infante Tello hermano de Enrique II. La relación de parentesco de los Albornoz y los Luna se refuerza si recordamos que Teresa de Albornoz, abuela del Condestable, es hermana de Micer de Albornoz y así tía-abuela de Beatriz casa con su primo hermano Juan Martínez de Luna, señor de Illueca y Gotor, Alfaro, Cornago y Jubera, Ricohombre de Aragón y Castilla hijo del hermano de Teresa Luna y del mismo nombre. Se refuerza así la alianza con los Luna que había iniciado el IV señor de Albornoz al casar con Teresa Luna. Estos matrimonio hacen a María y Beatriz de Albornoz primas segundas del condestable como miembros todos del linaje de los Luna. Urraca de Albornoz, hermana de Teresa, emparenta el linaje Albornoz con el importante linaje Carrillo en Cuenca y Teresa hija de este matrimonio emparenta ambos linajes con el linaje Acuña.

En el siglo XIV, Alvar García Albornoz “el Viejo” es V señor de Albornoz. Hijo de Garci Álvarez de Albornoz, IV señor de Albornoz, Uña, Valdemeca, Aldehuela, el Hoyo de Cuenca, Cañizares, Mezquitas y Valera. Tutor de Alfonso XI de Castilla y de su hijo el Infante Sancho. Fallecido el 18-de septiembre de 1328. Sepultado en la Catedral de Cuenca en la capilla conocida de los Albornoz o de los Caballeros que el mismo mando levantar. “Aq[u]í yaze Garci Álvarez de Albornoz q(ue) / Dios perdone, fijo de Don Fernan Perez et / nieto de Don Álvaro. Fue buen cava / llero et de buena vida, et sirvió bien / los sennores que ovo, et ayudó bien á sus / amigos, et tóvese sienpre con Dios / en todos sus fechos, et Dios fízol mu/chas mercedes; et entre todas las / otras mercedes fízol una, en mucho/s fechos de peligro en q(ue) se acertó, / q(ue) nunca fue vencido. Et finó diez et / ocho dias de Setiembre, Era de mill / et trezientos et sesenta et VI annos”. Es heredero “el Viejo “ de un amplio patrimonio centrado en los pueblos del sur del río Guadiela y en los situados al noreste de la ciudad de Cuenca en el curso del río Júcar. Incrementa este patrimonio con la posesión de Utiel, Moya, Torralba y Beteta, _Beteta y sus siete aldeas: El Tobar, La Cueva del Hierro, Valsalobre, Masegosa, Lagunaseca, Santa Maria del Val, Valtablado y también Pinilla y Durón. Por esta comarcan transitaban cerca de trescientas mil cabezas de ganado trashumante que eran la base principal de su economía. Es heredada junto con Torralba al morir sin sucesión la IX señora de Albornoz por un hijo de Álvaro Carrillo de Albornoz, hermano de Teresa Carrillo de Albornoz y señor de Ocentejo, que une al señorío de Ocentejo las posesiones de los Albornoz. Su bisnieto y heredero a mediados del siglo XVI y del mismo nombre casa con Inés Barrientos, hija de Pedro Barrientos y de Maria de Mendoza-ésta hija del II señor de Cañete; como los Barrientos y los Albornoz dueños y señores de pueblos de la Serranía- y sobrina del inquisidor y obispo de Cuenca Lope de Barrientos; en cuya casa siguen. Los Barrientos, señores de Valdecabras en la serranía conquense; luego marqueses, fueron en el siglo XVI también señores en parte de Portilla_, Villar de Olalla, Iniesta y Sacedón. Mayordomo mayor de Enrique II quien le concede el señorío de Beteta y le nombra caballero de la real orden de La Banda de Alfonso XI. Embajador de Alfonso XI en Francia para tratar la boda de Blanca de Borbón con el futuro Pedro I de los que es copero mayor así como mayordomo mayor de su sucesor Enrique II. Falleció en 1374. Sepultado en el panteón familiar de la catedral de Cuenca. De él se dice que nació en Carrascosa al igual que se dice de su hija doña Urraca, la cuarta de sus seis descendientes
La orden de La Banda, laica y caballeresca, fue fundada en 1332 cuando Alfonso XI de Castilla para atraer a la nobleza ordenó que ciertos caballeros de su mesnada vistieran como él paños blancos con una banda de tafetán carmesí que él mismo había creado. Los colores de los paños y la banda fueron cambiando a lo largo de los años. A los caballeros de La Banda se les concedía el derecho a llevar adornos de oro y plata. Debían tener un escrupuloso e intachable comportamiento cortesano, participar en justas, ser solidarios y leales al rey según recogían los estatutos de la Orden. La importancia y el carácter de La Banda sufrieron cambios a lo largo del tiempo. Fue adoptada por sucesivos reyes que llegaron a verla como parte de la Institución Real. En el siglo XV llegó a ser concedida a mujeres, aunque también en este siglo entró en decadencia y se la considera extinta hacia 1474_..
MOYA. A fines del siglo XIV la muerte sin sucesión de la última señora de Albornoz y del Infantado de Guadalajara, María de Albornoz, permite a la villa de Moya comprar su derecho de no pertenecer a ningún señor feudal salvo al rey, convirtiéndose en el Realengo de Moya. En el siglo XV ese derecho fue abolido, muy a pesar de sus ciudadanos cuando Isabel la Católica le otorgó al matrimonio compuesto por su camarera Beatriz de Bobadilla y el marido de ésta don Andrés de Cabrera el marquesado de Moya por custodiar los tesoros de la corona en el Alcázar de Segovia durante la guerra civil castellana y por su demostrada lealtad de ambos a los Reyes Católicos. Los marqueses de Moya se fueron sucediendo en una época de mayor o menor esplendor, convirtiéndose la Villa en la cabeza del Marquesado y teniendo uno de los puertos secos más importantes de la época por ser la única localidad castellana con acceso al río Turía. El territorio del Infantado pasa igualmente a ser Realengo y es concedido en los últimos años del siglo XV al primogénito del I marqués de Santillana, así I duque de Infantado
El señorío de Albornoz se irá formando en torno a la aldea de Albornoz cuando después de la conquista de Huete el rey Alfonso VIII concedió a don Gómez García de Aza, alférez mayor de Castilla, como recompensa, por su participación en la reconquista de los territorios alrededor de Huete y en los repartimientos de tierra el señorío de la aldea de Albornoz siendo ya señor de Roa y Ayllón. Gómez García de Aza casa con Teresa Álvarez de Asturias, señora de Iniesta, Utiel y Requena, con lo que se unen tierras y títulos de ambos señoríos. El segundo señor de Albornoz, Fernán Gómez de Albornoz, casado con María Álvarez, une a los territorios de sus padres diferentes lugares del obispado de Cuenca como eran Torralba, Tragacete, Poyatos, Beteta y Ocentejo. El tercer señor es Alvar Fernández de Albornoz que une a los territorios de Albornoz los de Moya falleciendo en 1327. Estuvo casado con María García. El cuarto señor de Albornoz, Garci Álvarez de Albornoz, aumenta sus posesiones y entre ellas está el territorio de Valera. Garci Álvarez casa con Teresa de Luna que es tía del llamado Papa Luna. Alvar García de Albornoz “el Viejo”, hijo del anterior, es el quinto señor de albornoz y extenderá las posesiones del Señorío a las tierras de Beteta, Torralba, Utiel, Moya y a los pueblos que forman el Infantado de Cuenca en la serranía de la ciudad y hasta ahora bajo la jurisdicción de Huete que compra por 700.000 maravedíes al rey Alfonso XI separándolos del la jurisdicción de la Corona. El quinto señor de Albornoz además de extender territorialmente el señorío consigue gran influencia política al ser nombrado Mayordomo Mayor del rey enrique II “el de las mercedes”, hijo bastardo de Alfonso XI, cargo en el que le sucede su hijo también llamado Alvar García apodado “el Joven”. Con fecha de 15 de Abril del año 1370, cuatro años antes de la muerte de este quinto señor de Albornoz, aparece firmado el privilegio por el que Enrique II concede a Alvar García de Albornoz, hermano del cardenal Gil de Albornoz, los señoríos de Torralba y Tragacete que ya le habían sido donados por Alfonso XI. La gran riqueza ganadera de estos pueblos y su situación en el paso de las rutas de trashumancia que pasaron al Señorío de los Albornoz por la suma de setecientos mil maravedíes pagados al rey Alfonso XI será una de las fuentes principales de la riqueza del Señorío. En pueblos de este Infantado estaban los puertos por donde tenían que atravesar las ovejas merinas la serranía con lo que ello suponía de ingresos por pagos al pasar a las tierras de Cuenca. La donación de parte de estos territorios y la venta de otros se hizo como pago a los servicios prestados por Alvar y su hijo Gómez, sexto señor de Albornoz, al rey Alfonso XI y a al rey Enrique II. Enrique II nombrará a Alvar Mayordomo Mayor, cargo en que le sucederá su hijo Gómez y les recompensará con la creación del Señorío que abarca todas las posesiones de la familia el apoyo que recibe de ellos en su enfrentamiento por el trono de Castilla con su hermanastro y legitimo sucesor del reino el rey Pedro I. Este señorío es confirmado a su familia por el cardenal Gil Álvarez de Albornoz, arzobispo de Toledo, a mediados del siglo XIV y se extenderá por veinticinco poblaciones entre las que se contaban Villar de Olalla, Valsalobre, Utiel, Beteta, Torralba, Tragacete, Iniesta, o Sacedón.

El cardenal Gil de Albornoz, hermano del quinto señor de Albornoz, lego las aldeas de Huete en su testamento en el año 1364 a su sobrino Alvar García de Albornoz “el Joven” hijo segundo de su hermano mayor Alvar, el quinto señor de Albornoz. Alvar García de Albornoz era ya señor de Sacedón, Beteta y Tragacete y al morir sin descendencia deja sus posesiones a los hijos de su hermano mayor Micer Gómez García de Albornoz-casado con Constanza Manuel que es el nieta de don Juan Manuel-, que había comprado al marqués de Villena el Infantado de Castilla al que pertenecían Salmerón, Alcocer y Valdeolivas por 30.000 ducados. La familia Albornoz también era la titular del marquesado de Valdecabras. La IX señora de Albornoz, Beatriz de Albornoz, recibirá el apelativo de “la Ricahembra” por la extensión de sus posesiones que incluían los territorios de Moya, Utiel, Requena, Torralba, Beteta y seis villas del marquesado de Cañete y con ella la familia Albornoz entronca con los Hurtado de Mendoza. La familia Albornoz se unirá mediante matrimonios con los Carrillo, señores de Priego, y con los Ruiz de Alarcón, titulares del Señorío de Valverde. Entre sus miembros podemos destacar a los arzobispos de Toledo Gil Álvarez de Albornoz, que vivió en el siglo XIV, y Alonso Carrillo de Albornoz, Primado de las España que vivió en el siglo XV y estuvo implicado de modo muy directo en las tramas sucesorias al reino de Castilla durante el reinado de Enrique IV.

Gómez García de Aza, I señor de Albornoz, Roa y Ayllón, casa con Teresa Álvarez de Asturias, señora de Iniesta, Utiel y Requena. Padres de Fernán Gómez de Albornoz, II señor de Albornoz, casa con María Álvarez. Padres del III señor de Albornoz, Alvar Fernández de Albornoz, señor de Moya. Casa con María García padres de García Álvarez de Albornoz, IV señor de Albornoz. Muere en 1328, sepultado en la Catedral de Cuenca. Casó con Teresa Luna, fallecida en 1362. Hermana de Jimeno de Luna, arzobispo de Toledo, de Pedro de Luna Ricohombre de Aragón, y de Juan Martínez de Luna padre del Papa Luna y bisabuelo del II condestable de Castilla Álvaro de Luna. Padres de Alvar García de Albornoz “el Viejo”, señor de Albornoz; de Fernán Gómez de Albornoz, señor de Campo-Robles, Pedraza y Villoria-luego de su sobrina María- Merinos y Arcos; general de la Frontera de Requeja 1337; comendador mayor de Montalbán y de Mestanza y Trece de Santiago. Acompañó a su hermano Alvar García en 1329 en la oposición de don Juan Manuel; en 1331 estuvo presente en la coronación de Alfonso XI, y fue uno de los que al día siguiente el Monarca armó Caballeros. Muere en 1352 en el sitio de Algeciras-con sucesión; de Gil Álvarez de Albornoz, nacido en 1310 y fallecido en 1367 en Viterbo, Italia. Arzobispo de Toledo en 1337, cardenal de Santa Sabina en 1351, fundador del Colegio Español de Bolonia en Italia. Y de Fernando de Albornoz, arzobispo de Sevilla.

ALVAR GARCÍA DE ALBORNOZ “el Viejo”, V señor de Albornoz, señor de Utiel, Moya, Torralba y Beteta, mayordomo mayor de Enrique II y que fue embajador de Alfonso XI en Francia, para tratar la boda de Blanca de Borbón con el futuro Pedro I, con la que casó por poderes y la acompañó a Valladolid, de la cual fue Copero Mayor; fallecido en 1374, sepultado en el panteón familiar de la catedral de Cuenca. Casó con Teresa Rodríguez, según unos autores era hija de Rodrigo Álvarez de Asturias, Señor de Noroña; y según otros de Ruy Páez de Sotomayor, justicia mayor de Sancho IV de Castilla. Padres de Gómez García de Albornoz, sigue la línea. De Violante de Albornoz. De Alvar García de Albornoz “el Mozo”, señor de Utiel, Beteta y Tragacete, copero mayor del Rey; fallecido en 1385 peleando en la batalla del Troncoso contra los portugueses. Sin sucesión de su matrimonio con María Téllez de Castilla, señora de Olmeda de la Cuesta en Cuenca y sobrina de Enrique II. Caso María en segundas nupcias con Juan Hurtado de Mendoza “el Límpio”, señor de Morón y Almazán en Soria. Son ellos padres de Diego Hurtado de Mendoza, I señor de Cañete que casa con la última señora de Albornoz, y de María que casa con Álvaro Martínez de Luna, III señor de Illueca y Gotor y padre natural del Condestable- es el padre del Condestable en esos momentos señor de Cañete, donde nace don Álvaro, señorío que vende a su suegro. María Téllez de Castilla era hermana de Juan Téllez de Castilla, el primer marido de Elvira Laso de la Vega segunda esposa de Diego Hurtado de Mendoza, IX señor de Mendoza y primo de Juan Hurtado de Mendoza, y como él fruto de la relación del conde Don Tello con alguna una de sus amantes de la que no se conoce el nombre. De Urraca de Albornoz, casó con Gómez Carrillo, señor de Ocentejo, alcalde mayor de los Hijosdalgo de Castilla. Con sucesión en los duques de Huete y condes de Buendía, entre otros. De Teresa de Albornoz, casó con su primo segundo Juan Martínez de Luna, II señor de Illueca y Gotor, Alfaro, Cornago y Jubera, ricohombre de Aragón y Castilla. Con sucesión. Son abuelos del condestable don Álvaro de Luna a quien lleva a la Corte a quien podemos considerar su tío abuelo el citado arriba Gómez Carrillo. Y de María Álvarez de Albornoz, señora de Villoria, casa con Juan Alfonso de la Cerda, hijo de Alfonso Fernández de la Cerda- primo de Enrique II-. Con sucesión en los señores de Villoria y Huelamo. Su bisnieta, señora también de Valtablado, emparenta con los Zúñiga del ducado de Bejar. Una hija de ésta casa con BERNARDINO DE CÁRDENAS CARRILLO DE ALBORNOZ, señor de Albornoz y Torralba, padres de dos hijas sin sucesión en sus matrimonios.


Gómez García de Albornoz-Micer García de Albornoz-, VI señor de Albornoz, capitán de las tropas papales en Italia al mando de su tío el cardenal don Gil de Albornoz; fallecido en Italia pero sepultado en el convento de Santa Clara de Alcocer como I señor del Infantado de la Casa de Albornoz. Casó con Constanza Manuel, señora del Infantado hija de Fernando Manuel, señor del Infantado, y nieta del infante don Juan Manuel, príncipe de Villena y señor del Infantado. En otras genealogías hija de Sancho Manuel, señor del Infantado y de Carrión, que se da como hijo natural del infante Manuel, señor de Escalona y Peñafiel, y así hermanastro de don Juan Manuel, ambos sobrinos de Alfonso X “el Sabio“. Este Sancho Manuel puede ser el mismo que es dado en otras genealogías como hijo natural de don Juan Manuel. Sancho Manuel “el Mozo”, señor de Montalegre y Carcelén, hijo natural de don Juan Manuel y casa con María Rodríguez de Castañeda. Padres de Constanza Manuel casada con Micer Gómez de Albornoz, I señor del Infantado. Don Sancho Manuel “el Mozo” era hijo natural de don Juan Manuel. Casa con María de Castañeda. Padres de Constanza Manuel casada con Micer Gómez de Albornoz, primer señor del Infantado. Es Constanza de la Casa de los Manuel bien como nieta o bien como sobrina de don Juan Manuel. Padres de Juan de Albornoz, VII señor de Albornoz y II del Infantado, testó en 1389. Casó con Constanza Téllez de Castilla, hija del infante Tello de Castilla, I señor de Aguilar, alférez mayor de Enrique II y Juan I. Padres de María de Albornoz, VIII de señora Albornoz y del Infantado. Muere en 1430 y la hereda en parte su hermana Beatriz y en parte su primo segundo el condestable Álvaro de Luna.Casó con Enrique de Villena "el Nigromante", conde de Cangas y Tineo, maestre de Calatrava; hijo de Pedro de Aragón y nieto materno natural de Enrique II. Sin sucesión. Y de Beatriz de Albornoz "la Ricahembra", IX señora Albornoz y del Infantado. Incluye el señorío de Albornoz, Montalegre, Carcelén, Uña, Valdemeca, Poyatos, Torralba, Beteta y sus siete aldeas, Tragacete, Cañada del Hoyo, las casas del Cardenal Gil de Albornoz en Cuenca y la de Ribagorda en la serranía conquense, Ballesteros, Moya, Utiel, Requena, heredamientos en estos lugares y los heredamientos de Valera de Arriba y Valera de Abajo. Casó con Diego Hurtado de Mendoza, I señor de Cañete. Padres de Luis Hurtado de Mendoza, que falleció sin sucesión de su matrimonio con Teresa de Toledo, hija del I conde de Alba. Se da la circunstancia que viuda Teresa casa en segundas nupcias con Gómez Carrillo de Albornoz “el Feo“, quien será señor del título de Albornoz y de Torralba, Beteta y de la casa de Ribagorda por herencia de su prima segunda Beatriz y dejadas por el Condestable, el gran beneficiario de la herencia de María y luego de Beatriz al reclamar al señor de Cañete la herencia de Albornoz. Es Gómez Carrillo “el Feo” hijo de Álvaro Carrillo de Albornoz, señor, en lo que aquí respecta de Ocentejo, Cañamares y LLanes, Guadalajara, y de Teresa de Mendoza, hija del X señor de Mendoza. Es Álvaro hijo de Gómez Carrillo y de Urraca Gómez de Albornoz y así tío de otro Gómez Carrillo, señor de Jadraque, del conde de Buendía y del duque de Huete. Álvaro de Luna toma posesión de las villas de Alcocer, Valdeolivas, Salmerón, San Pedro de Palmiches antes del señorío de Cañete y de las de Beteta y Torralba en octubre de 1442 y que le habían sido dadas en 1439 por su prima segunda María de Albornoz, sin hijos, y que muere al año siguiente y al poco tiempo su hermana Beatriz y su hijo Luis. A ellos los hereda su esposo y padre el I señor de Cañete a quien reclama la herencia de Albornoz el Condestable como su heredero, es sobrino natural del I Cañete y primo hermano natural del ya difunto II señor de Cañete. Quedan en Cañete, Beamud, Poyatos, Tragacete, la Cañada del Hoyo, el Hoyo, Uña y Valdemeca, La Frontera, y la casas del Cardenal Gil de Albornoz de Cuenca.
Era para el señorío de Cañete su extensión territorial natural la alianza con los fronterizos de Albornoz y Moya, como en efecto sucede aunque la muerte del heredero no permite que se consolide en todas su integridad la anexión de las tierras de Albornoz. Cañete se alía familiarmente con Moya ya al casar el II marqués de Cañete con una hija de los I marqueses de Moya. Padres del II marqués de Cañete.
Moya territorio Albornoz y herencia del Condestable por María de Albornoz pasa a al Corona tras el ajusticiamiento de don Álvaro y los RR.CC lo dan con el titulo de marqueses de Moya a sus grandes amigos y servidores, Isabel de Bobadilla y Andrés Cabrera.

Andrés Hurtado de Mendoza, III marqués de Cañete, casa en 1532 con su prima Magdalena Manrique, hija de García Fernández Manrique, III conde de Osorno, señor de Galisteo, y de su tercera mujer María de Luna y Bobadilla, hija de Alvaro de Luna, II señor de Fuentidueña de Segovia; nieto del condestable, y de Isabel de Bobadilla, hermana del I marqués de Moya.
Juan Andrés Hurtado de Mendoza, VI marqués de Cañete, casa en la primera de sus tres bodas con María Pacheco, de Cabrera y Pacheco, hija de Diego Fernández de Cabrera y Bobadilla, III conde de Chinchón, y de Inés Pacheco, su prima, hija de Diego López Pacheco, III marqués de Villena, duque de Escalona, y de Luisa de Cabrera y Bobadilla, III marquesa de Moya. Tienen un hijo que muere