lunes, 8 de noviembre de 2010

Opatija. Bahia de Kvarner. Península de Istria, Croacia.





La bahía de Kvarner o golfo del Quarnero (en croata: Kvarnerski zaljev, italiano: del Golfo de Kvarner / Carnaro) es una bahía del mar Adriático, situada entre el norte de Istria y la costa croata.


Las principales islas de Croacia son Cres, Krk, Pag Rab y Lošinj. Los orificios de entrada entre las islas de Cres, Krk, Rab y Pag se llaman La Pequeña Croacia, en croata Kvarnerić. Esta bahía se caracteriza por su profundidad, permitiendo que en el puerto de Rijeka, se pueda dar cabida a los buques de mayor tamaño, como los petroleros.


La bahía de Kvarner se extiende por la costa desde los exclusivos balnearios de Opatija hasta pasar la villa de Jablanac llegando a las abruptas costas de Dalmacia, y forma el golfo más grande del Adriático. En su interior, al norte, la región esta cubierta por bosques y allí se encuentra el Parque Nacional Risnjak; en el sureste esta el famoso Parque Nacional de los Lagos de Plitvice. Sus islas Krk, Cres, Lošinj y Rab son refugios vacacionales.


Opatija. La “Niza” del Adriático se hizo famosa por las largas estancias de la realeza austriaca a finales del siglo XIX.
Rijeka. Centro urbano de la región y puerto principal del país con una peculiar mezcla de culturas centroeuropea y mediterránea.
Islas de Cres. Cres es una isla estrecha de 40 kilómetros de largo.
Isla de Lošinj.
Isla de Krk. Es la isla más grande de Croacia.















Opatija se sitúa en la parte nororiental de la Península de Istria, conocida como la Riviera del Adriático. Es llamada la bella del Adriático, Vieja Dama o Reina del turismo. La bondad de su clima fue atrayendo a familias reales y a la aristocracia centroeuropea.

Desde finales del siglo XIX, Opatija fue el centro de salud e invierno por excelencia del imperio Austro Húngaro hasta la Primera Guerra Mundial, y aún quedan en pie muchos lujosos viejos hoteles como recuerdo del esplendor pasado. Aquí pasaron grandes temporadas monarcas como Francisco José I, el músico Gustav Mahler, Isadora Duncan, o A. P. Chekhov, entre otros.


Villa Angliolina y Hotel Kvarner


La abadía benedictina de San Jaime es mencionada desde el siglo XV. A mediados del XIX Iginio Ritter Scarpa promueve la construcción de una carretera que conecta la ciudad portuaria de Rijeka con Opatija y aqui levanta una villa a la que bautiza con el nombre de su esposa, Angiolina. Así comenzó el turismo de Opatija, que creció en importancia con el nacimiento del romántico hotel Kvarner, obra del arquitecto Franz Wilhelm, por encargo de la Sociedad Vienesa de Ferrocarriles del Sur. Villas, hoteles, balnearios y parques llenaron en poco tiempo la bahía de Kvarner, y en especial Opatija, donde las familias reales europeas acudían a veranear o invernar, seguidas por sus respectivas cortes que, a su vez, atraían a escritores, músicos y artistas, a los que secundaban los políticos de turno.

Tras la conclusión de la Primera GuerraMundial, Opatija pasó a pertenecer a Italia bajo el tratado de Rapallo hasta 1947, año en que se integró en Croacia.

Busto del escritor polaco Henryk Adam Aleksander Pius Sienkiewicz , Premio Nobel de Literatura en 1905. Es el quinto premio Nobel en la historia del galardón y el primero de Europa Oriental.


Los Habsburgo eran adictos a los encantos de Opatija , como lo fueron también Anton Chejov, Gustav Mahler y Henry Sienkiewicz.

La emperatriz del imperio austro-húngaro Elizabeth, Sissi, tuvo en Opatija su lugar de refugio
Históricos hoteles son el Villa Amalia, el Palace, el Jadran- Hotel Millenium, el Crown Princess Stephanie- Hotel Imperial-.