jueves, 22 de diciembre de 2011

Mochales y Algar.

Esta Mochales cerca de Algar y entre ellos está Villel.


ALGAR y MOCHALES, fueron de los Mendoza de Molina, más tarde condes de Priego; del segundón del primer conde llamado Inigo de Mendoza viene la linea de los señores de ALGAR Y MOCHALES. Le sucedió su hijo que falleció en el Castillo de Mochales en el año 1556. Mas tarde este señorío se convirtió en Marquesado. En el año 1680, sus señores recibieron el titulo de marqueses de Villel, y luego unieron sus apellidos de Funes a los de Azagra y Andrade, pasando finalmente al patrimonio de los marqueses de Almenara.

 Carlos II otorgó  Blas González de la Cámara y Andrade en el año  1679  el título de marqués de Villel. Previamente al marquesado de Villel, se le otorgó el vizcondado de Algar de manera provisional hasta que fuera marqués de Villel.



VI marquesa es  María Bernardina de Taberner y González de la Cámara que casa en 1784 con Juan Antonio de Fivaller y Bru, primer duque de Almenara Alta y Grande de España. Es su hijo Juan Antonio de Fivaller y Taberner, que continuará con los títulos de sus padres.


Mochales, señorío de los Mendoza de Molina.

Mochales permanece en el Común de la Tierra de Molina hasta los años setenta del siglo XIV.

En 1376 Pedro González recibe del que será  Juan I 34 cahíces de pan de pecho en este lugar Diego Hurtado hereda a Pedro  y antes de su muerte, en 1404, Diego Hurtado de Mendoza, el almirante de Castilla cedió sus propiedades molinesas a su hermano Iñigo López de Mendoza iniciador de la rama de los Mendoza de Molina.

Iñigo no se titula todavía señor de Mochales que probablemente no poseía aún sino tan sólo de Castilnuevo y El Pobo de Dueñas. Tampoco su hijo Diego Hurtado de Mendoza, I conde de Priego por su matrimonio con la titular de Priego, recibe el titulo de señor de Mochales, sino que va a ser Iñigo, hijo segundo de Diego Hurtado de Mendoza, I conde de Priego, quien ostente, por vez primera, el titulo de señorío de este lugar, en la segunda mitad del siglo XV

I conde de Priego (6-XI-1465), señor de Castilnovo, del Villar del Saz, el Águila, y los Pechos y Martiniegas de Guadalajara y de Molina.

Que Iñigo López de Mendoza es el primer señor de Mochales de esta familia lo prueba el hecho de que en 1492 solicitara a los Reyes Católicos privilegio para crear un mayorazgo para su hijo Diego Hurtado habido de su primer matrimonio, con Constanza de Albornoz Coello de los señores de Montalbo en Cuenca, en el cual incluyó entre otras propiedades el señorío  de Mochales, pretensión que le fue concedida por los monarcas.

Diego Hurtado de Mendoza fallece poco tiempo después de constituirse para él este mayorazgo, sin dejar herederos situación que fue aprovechada por la segunda esposa de Iñigo López de Mendoza de nombre Maria de Molina para ocupar la propiedad. A ello se opuso otro hijo del difunto Iñigo López, Francisco de Mendoza, quien obtuvo finalmente el señorío de Mochales, a fines del siglo XV, y lo mantuvo durante el XVI.

Pedro IV de Aragón concedió la casa de Novella, junto a Molina, que, probablemente no fuera, en realidad, una casa fuerte, sino una granja o poco más y, tal vez, una torre al que fuera su gobernador en Molina, Pascual Martínez Cotiello y, a la muerte de éste, al alcaide molinés García de Vera, quien la poseía en 1372.

Juan de Aguilera, regidor de Molina, tenía ocupado el lugar junto con otros actualmente despoblados como eran Rivera, Tejada y Terzaguilla.

Juan de Aguilera actuaba como propietario de Novella, ante la oposición del Común de Villa y Tierra de Molina hasta que los Mendoza asumen el señorío.

Iñigo López de Mendoza, hijo segundogénito del I conde de Priego, fue señor de Mochales.

Enlazó en matrimonio con Constanza Coello, hija de Esteban Coello, señor de Montalbo, El Hito y Villar de Cañas, y de doña Violante de Ribera, señora del Villarejo, Cabrejas y Valmelero, y de ellos descienden los demás señores de Mochales. En segundas nupcias se unió a María de Molina y Aguilera, hija de Alfonso de Molina, señor de Embid, El Pobo y Santiuste, y de María de Aguilera.

Iñigo López de Mendoza, hijo del I conde de Priego y hermano del II conde, se titula señor de Mochales y de Algar.

ALGAR DE MESA sus tierras fueron reconquistadas por el rey de Aragón, Alfonso I el Batallador  en el año 1120.


Desde el 1202 las tierras de la ribera del río Mesa están en manos de los señores de Molina. Levantan el castillo del Mesa, hoy desaparecido y situado en el paraje de los Castillejos, término del municipio de Villel.

La orilla izquierda del Mesa hasta su desembocadura en el río Piedra, afluente del Ebro, fue dominio alternativo entre Castilla y Aragón.


El río Gallo es un afluente del  Tajo, que discurre por la provincia de Guadalajara. Nace en la sierra de Tremedal, al pie del pico Caimodorro , en la llamada Fuente de las Lanas. Pasa por Molina de Aragón. Su desembocadura en el Tajo se produce en el paraje denominado Puente de San Pedro.


La segunda mitad del siglo XIV es la de las luchas castellano aragonesas entre  Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón. Las tierras de Molina quedan bajo el señorío de Gonzalo de Funes.

Desde 1392 Gonzalo de Funes aparece como comendador de Cantavieja, Teruel, en la orden de Malta. Desde 1402 hasta 1410, Gonzalo regenta las encomiendas de Aliaga y Cantavieja, desde 1411 hasta el año siguiente, 1412, es gran prior de Cataluña y desde 1417 hasta la fecha de su muerte en 1420, fue castellán de Amposta. En el siglo XV, Cantavieja era una de las preceptorías más ricas junto a Ulldecona, Miravet y Zaragoza.
En Cantavieja está el Museo del Maestrazgo donde se puede ver la losa sepulcral de Gonzalo de Funes.


En el año 1356, Pedro I de Castilla estaba en  Molina, después siguió hacia el castillo de Fuente el Saz y desde saquea los pueblos fronterizos, tanto que Villel, Algar, Sisamón y Cubel quedaron despoblados y se refugiaron en Calatayud.  Las tierras molinesas sieguen a Enrique II y Algar y Villel son tomados para Pedro I por las"Compañias Blancas" de Beltrán Duglesclin. Los Funes siguieron a Enrique en el señorio de Molina y se entregó a Pedro IV de Aragón por no aceptar como señor a Duglesclin. A éste Enrique de Tastamara le dio Molina, Atienza y Soria y fueron recompensados por "El de las Mercedes", confirmándoles en la posesión de Algar y Villel.

En el año 1476, IÑIGO LOPEZ DE MENDOZA, señor de Mochales, vendió ALGAR, a MIGUEL GOTOR, señor de Calmarza.

El valle del Mesa era camino desde Castilla la Nueva al Centro de Aragón. En la actualidad, existen restos y reconstrucción del castillo de Algar, habiendo pasado a la propiedad privada. El castillo de Algar fue auxiliar del castillo del Mesa.