viernes, 10 de abril de 2015

La Mina de Sal de Cardona

La montaña de sal de Cardona crece cada año, ocupando una depresión del terreno con forma de elipse alargada con una extensión de terreno de 1.800 m de longitud por 600 de ancho y una superficie de 100 ha, con unas características naturales que la han hecho merecedora de ser incluida dentro del Plan de Espacios de Interés Natural de Cataluña.

































El castillo de Cardona vigilando la explotación de la sal desde la Edad Media
















El Valle Salino de Cardona se explotó desde el Neolítico y el sistema de explotación a cielo abierto se mantuvo invariable hasta la introducción de la pólvora, en el siglo XVIII.
Debido al descubrimiento de potasa por el ingeniero Emili Viader a principios del 1900 -que buscaba en Cardona la explotación de sales potásicas análogos a los yacimientos alemanes - se abrió el Pozo del Duque, la primera mina de sal subterránea, abierta entre 1902 y 1905.
El descubrimiento de las sales potásicas propició la segunda industrialización de Cardona, después de la textil. Se duplicó la población y se produjeron importantes transformaciones en su paisaje urbano y social.
El inicio de la extracción de la potasa transformó una población agrícola y textil en un pueblo básicamente minero. La Unión de Explosivos Río Tinto (actual Ercros), a partir de las investigaciones de sales potásicas hechas en Suria, compró en 1923 los terrenos de las salinas de Cardona al duque de Medinaceli, y en 1925 empezó la apertura de pozos y de las minas o galerías. El mineral extraído se enviaba a una fábrica de beneficio y luego, mediante camiones, a la estación de ferrocarril de Suria, de donde iba al puerto de Barcelona para la exportación. En 1986 esta explotación empleaba a 560 trabajadores, pero cerraron en los años noventa.
En septiembre de 1990 se cerró la explotación de potasa. Del interior de la tierra se habían extraído un total de 37.874.843 toneladas de mineral, y la explotación ya había alcanzado los 1.308,7 metros de profundidad.







Después del cierre de las minas se inicia la explotación turística de la zona, creando el Parque Cultural de la Montaña de Sal, un equipamiento cultural que se inauguró en el año 2003 en el interior del recinto de la Mina Nieves. En él se puede ver la historia de la explotación industrial del Valle. También se puede ver la maquinaria de extracción mineral del pozo, tal como era cuando estaba en pleno funcionamiento. También se puede visitar el interior de las galerías de la Montaña de Sal en un recorrido guiado a 86 m de profundidad