domingo, 21 de junio de 2015

Un Capricho de la duquesa de Osuna








Casa Ducal de Osuna



Armas de los Téllez Girón

El lema de la Casa de Osuna está también en la de Alba




El parque del Capricho parte de la posesión de los Osuna en La Alameda. Luego la Alameda de Osuna. Finca de los duques de Osuna en las afueras de Madrid, junto a Canillejas y el camino a Guadalajara y Barcelona, la conocida como Carretera de Aragón



Junto al jardín se encuentra la ermita de Santa Catalina de Alejandría. En 1579 se construye la iglesia de Santa Catalina de Alejandría, aneja a la parroquia de San Pedro de Barajas, la cual, pese al incendio de 1792 y los diversos saqueos sufridos a lo largo de su historia, todavía se mantiene en pie. 

También esta cerca de El Capricho el barro de Corralejos. 

El caserío de Corralejos fue una pequeña aldea que, durante muchos años, perteneció al monasterio de Santo Domingo el Real, cuya comunidad tuvo en la zona distintas posesiones, adquiridas entre 1236 y 1258, llegando a extenderse sus dominios hasta La Alameda.
Las posesiones religiosas en Corralejos gozaron de la protección real, recibiendo los alcaldes y alguaciles de Madrid y de Barajas una orden directa de Pedro I el Cruel prohibiendo que se entrase a pastar el ganado o a cortar leña en la aldea y heredades de Corralejos, por ser propiedad de Santo Domingo el Real.
La Desamortización de Mendizábal despojó al convento de estos terrenos, saliendo a pública subasta en enero de 1837. Corralejos  era una hacienda que incluía en su terreno tierras de labor, un viñedo, un olivar, huertas, jardines y una casa de labor con corrales, pajares, bodega y un molino de aceite. La compra  Ildefonso Carrillo,  tras su fallecimiento, en 1870, sus heredros la venden. Corralejos pasó a ser propiedad del marqués de Berna, a sus herederos le fue incautada en 1936 por orden del Instituto de Reforma Agraria tras estallar la Guerra Civil.

















El palacio