viernes, 26 de febrero de 2016

Cuenca, 1177 . Anguix, Zorita, Albalate de Zorita y Almonacid de Zorita en Guadalajara


Estrechada la Ciudad de Cuenca, y con pocas esperanzas de nuevo socorro, se rindió al ReyDon Alfonso de Castilla el día 21 de Septiembre, que entró en ella triunfante y desde luego premió algunos de los que le habían servido siendo de los primeros el Maestre de Calatrava don Martín Pérez de Siones y su Orden y después el de Santiago en el día primero de Octubre. Dióle las Casas del Moro Aben-Mazloca, que estaban en el mismo Alcázar de la Ciudad. Mas le dio lo de la Albufera que era entre, la Ciudad, y donde ahora está el Hospital en Huecar, poco antes de unirse con Xucar. Mas le dio cierta Plaza junto al Puente, y Rio Xucar, después de unido con Huecar, que es donde ahora están el Hospital, y la Casa de la Moneda. Más le dio otros, dos Solares cerca de otros ya dados a la Orden de Calatrava, cuyo sitio se ignora. De forma que a nuestra Orden se le dio allí luego lo mejor de Cuenca, en el Alcázar, y en lo que el Rey pudo llamar Plaza.


El rey don Alfonso dio por armas y blasón a Cuenca una estrella de plata sobre un cáliz de oro, en campo rojo. 

Se cree que la estrella fue en memoria de haberse puesto el cerco a Cuenca el día de los Reyes, y el cáliz por la misma causa, o por ser el distintivo de San Mateo, en cuyo día se ganó, por cuyo motivo dicho Santo es patrono de la ciudad, y el día de su festividad, en la procesión pública, el regidor decano del Ayuntamiento de la ciudad lleva la misma bandera del rey don Alfonso con que fue conquistada y se guarda en la Santa Iglesia Catedral, y sólo se saca este día, el del Corpus y su octava. Concedió a Cuenca dicho rey el privilegio de tener voto en las Cortes del Reino, otras muchas mercedes y fueros».



En la obra de Trifón Muñoz Soliva podemos leer, 

no constando cuáles fueron las capitulaciones con que se rindió esta plaza á D. Alonso IX; según se colige del Fuero y gracias que en él se concede á los moros y judíos, deducimos fueron las mismas con que se rindió á Alonso VI la imperial Toledo, después de siete años de talas, combates y cerco, á saber:«que se aseguraba las vidas y haciendas á los moradores muzlimes y judíos en pacífica y quieta posesión; que no arruinaría las mezquitas, ni estorbaría el uso y ejercicio público de su religión; que tendrían sus Cadis que juzgasen sus pleitos y causas conforme á sus leyes, y que serían libres en permanecer ó en retirarse á otra parte que quisiese.    


La Virgen se aparece a Alfonso VIII en sueños y le anima a que inicie la toma de la Ciudad. El campamento queda  instalado en los terrenos donde ahora está la Diputación Provincial. El rey ordena el comienzo de las obras junto al puente que cruza el río Huecar para una ermita dedicada a la Virgen. Será la Virgen de la Luz porque  un pastor cristiano había visto una luz cuando pasaba de noche por el puente y al acercarse vio a la Virgen con un candil en la mano. También se ha conocido este Santuario con el nombre de la Virgen del Puente.
Cuenta otra historia que aquella primera noche que el rey durmió en Cuenca tuvo, en sus sueños, una revelación en la que se le indicaba que en una hoquedad que había un poco más abajo del puente musulmán, los primitivos cristianos habían escondido una imagen de la Virgen. Sólo sería preciso efectuar unas excavaciones no muy profundas y rápidamente hallarían la imagen de aquella Virgen. Dio orden para que un grupo de soldados buscasen en el lugar soñado encontrando una preciosa talla de la que sería después denominada Virgen de la Luz, ordenando construir una ermita para recordar el suceso muy cerca de donde fue encontrada.  



CRONICA DE LAS TRES ORDENES Y CABALLERIAS DE SANTIAGO, CALATRAVA Y ALCANTARA; en la cual se trata de su origen y notables hechos en armas de los Maestres y Caballeros de ellas; y de muchos Señores de Título y otros nobles que descienden de los Maestres; y de muchos otros linajes de España. Compuesta por el Licenciado Frey Francisco de Rades y Andrada, capellan de Su Magestad, de la Orden de Calatrava.
Dirigida a la C. R. M. del Rey don Philippe nuestro señor, Administrador perpetuo destas Ordenes.
Impresa con licencia en Toledo, en casa de Juan de Ayala. Año 1572



El castillo de Anguix es una fortificación de origen medieval situada en una peña sobre el embalse de Bolarque, en Anguix, dentro del término municipal de Sayatón en  Guadalajara,

Abd-al-Rahman III ya nombra en sus crónicas la existencia de una fortaleza en Anguix sobre el río Tajo. Sobre las ruinas de aquél, fue mandado levantar un nuevo castillo por Martín Ordóñez hacia 1160, a quien Alfonso VII de Castilla le cedió Anguix en 1136 para la defensa del límite del Tajo entre 1160 y 1170. Su viuda, Sancha Martínez, lo donó más tarde a la Orden de Calatrava.




El III Maestre de Calatrava fue Don Martín Pérez de Siones, natural de la ciudad de Tarazona en Aragón.



1136, Por donación de Alfonso VII, el caballero toledano Martín Ordóñez se apodera del territorio donde se encuentra el primitivo castillo de Anguix

1152, finales de agosto-principios de septiembre. Júcar. Alfonso VII da a Martín Ordóñez y a su mujer Sancha Martínez la peña de Anguix, en la ribera del Tajo, para que la pueblen y construyan allí un castillo.


1160, Martín Ordoñez levanta el nuevo castillo sobre la fortaleza ya existente reinando en Castilla Alfonso VIII



Sancha Martínez, señora de Zorita y Anguix, mujer de Pedro Martinez de Magán. La debemos suponer viuda de Martín Ordoñez

En el año 1174  Ponce de Cabrera vendió Almonacid a don Pedro Martínez de Magan, siendo la mujer de éste, Doña Sancha Martínez, quien en 1176 donó la aldea a la Orden de Calatrava recién fundada.  

Sancha Martínez, viuda de Martín Ordóñez, entrega la fortaleza de Anguix (Guadalajara), levantada por éste, a la Orden de Calatrava. Entrega confirmada en 1186 por la reina Urraca.

 Alfonso VIII obtiene la villa de Zorita (Guadalajara) de Sancha Martínez y junto al castillo que ya poseía lo entrega todo a la Orden de Calatrava, en la persona de su maestre Martín Pérez de Siones (1170-82), que la convierte en cabeza de una encomienda.

La abadía de Córcoles y sus términos fueron entregados en 1174 al maestre de Calatrava que fue sede transitoria de la orden de Calatrava.

después de la derrota de Alarcos don Nuño Pérez de Quiñones, maestre de la Orden, se retiró a la villa de Ciruelos, pero no considerándola segura la trasladó al Sacro Convento  de Monsalud.

 en 1211, parece que algunos caballeros de Calatrava buscaron asilo en Monsalud, acompañando a su maestre Nuño Pérez de Quiñones, quien renunció al maestrazgo y se retiró a este monasterio, donde murió y fue sepultado.

De Sancho de Fontova  la tradición de Monsalud asegura haber sido comendador de lo cual no  hay constancia documental. La importancia de ambos queda acreditada, no sólo por las mismas inscripciones, sino también por la ubicación que tuvieron los sepulcros, en los espacios de las ventanas entre la sala capitular y el claustro. 

En el año 1169,  Alfonso VIII con el apoyo de los caballeros calatravos reconquista Zorita. Al año siguiente, en 1170, Alfonso se casó con doña Leonor de Aquitania y le da en arras el castillo y lugar de Zorita. Poco después, en el año 1174, Zorita fue entregada a la Orden de Calatrava, que la recibió en la persona de su maestre don Martín Pérez de Siones, quien lo convirtió en cabeza de una Encomienda.
En siglo XVI Zorita pasa a los Mendoza, duques del Infantado, y en el año 1732, los duques del Infantado vendieron este enclave a Juan Antonio Pérez de la Torre, antecesor de los condes de San Rafael. Están en el siglo XVIII los Infantado pasando apuros económicos  que se acentúan en el siglo XIX hasta llegar prácticamente a la ruina

Juan Antonio Curiel de Luna Tejada y Torres. Nace en Sevilla en 1690. Caballero de Calatrava, Colegial del Mayor de Cuenca en la univesidad de Salamanca. Padre del I conde de San Rafael

Los caballeros Curiel, maestrantes de Sevilla y condes de San Rafael, título sobre su hacienda en Sevilla, ahora un Hotel entre Sevilla y Jerez de la Frontera.

Fuera del pueblo en el camino que va a Zorita desde Almonacid está el palacio de los condes de San Rafael, obra del siglo XVIII. Emparentados con los condes de Villaoquina

Maria de Mansilla y Chacón Lasso de Castilla Rojas y Pareja, hija del II conde del Castillo del Tajo,  casó en 1734 con Bartolomé Corona y Curiel (hijo de María Rosa Curiel y Luna, hermana de  Juan Antonio Curiel de Luna Tejada y Torres, y de Marcos Corona y Rojas, del Consejo de su Majestad y Oidor en la Real Chancillería de Granada) con escritura de capitulaciones matrimoniales en 24 de Enero de 1734

Puede que esta boda animara a Juan Antonio Curiel de Luna a comprar el no muy lejano castillo de Zorita,  siendo ademas caballero de Calatrava. Pocos kilómetros separan Villamanrique del castillo de Zorita siguiendo el curso del río Tajo.

Zorita se halla emplazada en la orilla izquierda del río Tajo, bajo una alcazaba de origen andalusí, construida a principios del siglo IX, en tiempos del emir Mohamed I. El emir Muhammad I fundó Mayrit hacia el año 865.

La fortaleza sería conquistada Álvar Fáñez, quien consta como su gobernador en el año 1097
Vuelve a manos almorávides y ser recuperada en 1124 por Alfonso VII, sería donada en 1174 por el rey Alfonso VIII a la Orden de Calatrava, para que defendieran el paso del río de las incursiones almohades. Actualmente la fortaleza está en ruinas.
El 8 de abril de 1180 este mismo rey otorgó fuero a Zorita, a través del maestre calatravo, Martín Pérez de Siones, para favorecer a la Orden y la repoblación de la comarca, que se estaba despoblando por la amenaza de las razzias almohades.
A los pies de Zorita discurre el río Tajo que marcha hacia la ciudad visigoda de Recópolis, fundada por Leovigildo en el año 578 y cuyas ruinas se hallan en el mismo término municipal.

Bujeda tiene el fuero de Zorita desde el año 1190 que se da a sus repobladores.

el enclave de La Bujeda, bien metido en la sierra, al sur del pueblo del Almonacid de Zorita. Desde el momento mismo de la repoblación, había sido independiente, pasando enseguida a manos y propiedad de la Orden de Calatrava, y su gran Maestre don Nuño, en 1190 le concedió una Carta-Puebla o Fuero resumido, en la que hacía a sus pobladores dueños del término, y concediéndoles un sistema de auto-gobierno peculiar. 

La aldea fue perdiendo habitantes, llegando a estar casi despoblada en el siglo XIV, que fue el momento en que el Concejo de Almonacid la adquirió con todo el término en torno. Hubo pleitos entre los concejos de Illana y de Almonacid, hasta que en 1462, el Maestre de Calatrava don Pedro Girón, dio provisión de sentencia definitiva a favor de Almonacid.


La derivación de las aguas del Trasvase Tajo- Segura se realiza en el embalse de Bolarque, punto de confluencia de los caudales del Tajo y de su afluente Guadiela, regulados por los embalses de Entrepeñas y Buendía.

El agua pasa al embalse de la Bujeda donde se inicia una conducción que salva la distancia de 93 Km., hasta el embalse de Alarcón, mediante una alternancia de tramos en canal, acueductos y túneles.

La zona de la Baja Alcarria, y con ella Almonacid, estuvo ocupada por los árabes desde el año 712 al 1085 cuando lña reconquista Alfonso VI. Tras la reconquista, la aldea de Almonacid quedó en poder directo del Rey, bajo la tutela del castillo de Zorita, siendo gobernador del mismo Alvar Fáñez de Minaya, primo del Cid.
El Rey Alfonso VII comenzó una política de donaciones de estas tierras a cortesanos suyos, militares y señores con capacidad de defensa. De este modo vemos como en 1152 el Rey donó Almonacid al Conde don Ponce de Cabrera, pero el castillo y lugar de Zorita lo dejó en propiedad real, alentando su repoblación con un Fuero muy favorable.
Zorita de los Canes creció constituyéndose sin reservas en la cabeza del territorio.
El Rey determinó que las presas y molinos de Bolarque, la Pangía, La puente y Cabanillas correspondieran a Zorita en su aprovechamiento.
En el año 1174  Ponce de Cabrera vendió Almonacid a don Pedro Martínez de Magan, siendo la mujer de éste, Doña Sancha Martínez, quien en 1176 donó la aldea a la Orden de Calatrava recién fundada. 
Durante la Baja Edad Media se estableció la división de la Orden en Partidos, que fueron exactamente tres: el de Calatrava, el de Andalucía, y el de Zorita. Éste era el más pequeño en extensión, pero el más antiguo. A su vez los partidos fueron divididos en Encomiendas, y a una de las siete de Zorita perteneció Almonacid. 

A lo largo del siglo XVI, Almonacid se constituye como cabeza de la Encomienda, siéndolo también del Partido que hasta entonces se había denominado de Zorita. El motivo de este cambio ocurrió, al ser vendidas Zorita y Pastrana por el Emperador Carlos a los Mendoza, dentro de su programa de desamortización de los bienes eclesiásticos y de la Órdenes, para hacer frente a sus múltiples empresas guerreras. 


DOCUMENTOS PARA EL ESTUDIO DE LA ORDEN DE CALATRAVA EN LA MESETA MERIDIONAL CASTELLANA (1102-1302) Enrique Rodíguez-Picavea Matilla (Universidad Autónoma de Madrid)


1152, finales de agosto-principios de septiembre. Alfonso VII da a Martín Ordóñez y a su mujer Sancha Martínez la peña de Anguix, en la ribera del Tajo, para que la pueblen y construyan allí un castillo.

1174, marzo. Toledo. Pedro Martínez de Palencia y su mujer Sancha dan a la Orden de Calatrava y a su maestre Martín Pérez de Siones la heredad de Santa María de Donechia, sobre el río Pisuerga.

el maestre donaba al hospital de Santa Olalla todas las heredades que tema la Orden en Santa Maria de Donechia.

1174, junio 20. Doña Sancha Martínez, con el beneplácito de su marido Pedro Martínez de Magaz, da a los freires de Calatrava las aldeas de Hueva, Almonacid y Vallaga, situadas en el término de Zorita, con la condición de dedicar sus rentas para celebrar 100 misas por su alma y la de su marido.

1186, julio 25. Burgos (puerta de San Martín). Urraca Martínez y su hermana Teresa Martínez confirman, a cambio de 50 maravedís, la donación hecha por su otra hermana Sancha Martínez, al entregar a la Orden de Calatrava y a su maestre don Nuño su heredad en Zorita.


El título de conde de san Rafael es concedido por Carlos III a Luis Curiel Álamos, Maestrante de Sevilla, el 24 de noviembre de 1760. 

A través de sucesivos enlaces matrimoniales esta familia va formando su patrimonio. 

Sus abuelos Luis Curiel e Inés Delgado de Luna, instituyen mayorazgo en 1727, vinculando varios bienes en Marchena y Carmona. A este mayorazgo agregan el vínculo instituido por Diego de Torres en 1696 sobre bienes en Villanueva del Ariscal, heredado por Inés de Luna y Torres. En Juan Curiel, su padre, recae el vínculo fundado en 1547 por Alonso Díez en tierras de Carrión y Carmona, por su matrimonio con Mª Josefa Álamos de Miranda, hija del conde de Villasinda de los Caballeros. Por su matrimonio con Josefa Sto Domingo Pérez de la Torre, incorpora el vínculo fundado por Pedro Pérez y sus agregados, sobre tierras de Pedraza y Segovia. En tiempos de su hijo Epifanio Mª Curiel se incorporan los siguientes vínculos, al contraer matrimonio con Mª Antonia Tavares Salvatierra: - Vínculos de Alonso y Juan Tavares, instituido en 1711 - Vínculo de Jerónimo de Cuenca, instituido en 1723 sobre bienes en Lucena y Ronda - Vínculo de José Arjona Hurtado, instituido en 1774 sobre bienes en Lucena, Aguilar, Monturque y otras poblaciones cordobesas. - Vínculo de Gaspar Holgado y Catalina Lozano del Río, instituido en 1682 sobre bienes en Setenil, Ronda y Lucena. El condado de Villaoquina es concedido por Felipe V a Gaspar Quintana- Dueñas san Vítores, del Consejo Supremo de Castilla, el 5 de mayo de 1705. En 1801 por el matrimonio de Miguel Salabert Quintana y Dueñas, conde de Villaoquina, con Mª de las Nieves Curiel Arjona y Cuenca, condesa de san Rafael, se unen ambas casas. Desde 1900 este título lo posee Mercedes Salabert y Martínez. 



El condado de Villaoquina fue creado por Real Despacho el 5 de marzo de 1705 por el rey Felipe V a favor de Gaspar Quintana Dueñas y Arriaga, Oidor de la Real Chancillería de Valladolid, hijo de Francisco Quintana Dueñas y Alonso, Oidor de la Real Chancillería de Sevilla y de Francisca Arriaga y Zuazo.
Este título fue rehabilitado en 1891 por el rey Alfonso XIII a favor de José María Salabert e Irigoyen.
La III condesa de San Rafael casa con Miguel salabert y Quintanadueñas en la segunda mitad del siglo XVIII
En Almonacid de Zorita hay una calle dedicada a la condesa de Villaoquina

A la muerte en el año 1882  del XV duque del Infantado, sus numerosos títulos fueron repartidos entre varios de sus familiares, algunos de ellos, lejanos, ya que la Corona no vio con buenos ojos que una sola persona poseyera tantos títulos y tantas posesiones.