lunes, 1 de febrero de 2016

Peantes, cerca de Huete


En 1202, el obispo de Cuenca San Julián hizo donación de su heredad nombrada de Peantes, en Huete, a la Mesa Capitular de la  Catedral de Cuenca.

En Huete hay Palacio del Obispo de Cuenca. Ya lo había en 1307 y fue quemado. En 1387 el obispo tenía una capilla dedicada a Santa Justa junto a donde estuvo el Palacio, inmediato a la muralla, junto al cerro del Castillo.

El palacio que vemos en la actualidad está construido en la parte baja de la población junto a la carretera a Carrascosa

El día 19 de julio la ciudad de Huete celebra el día de sus patronas históricas, Santas Justa y Rufina, intercesoras en la victoria de los cristianos ante los musulmanes en 1172, hito histórico en la reconquista de Huete.


En 1338, el obispado de Cuenca gasta 100 maravedies en hacer una casa en Peantes, cerca de Huete, con bodega y cocina

En el año de 1688 hizo reconocer la Santa Iglesia a todos los poseedores de las hipotecas de la heredad, que llaman de Peantes  en el término y jurisdicción de la Ciudad de Huete, por haber sido agregada por San Julián a la comida y vestido de los Señores Canónigos.

Por intervención de San Julián se vieron libres de la peste Burgos, Málaga, Sevilla y Lorca en el siglo XVII.


En 1388,  al casarse  Catalina de Lancaster con su primo segundo Enrique III, Juan I de Castilla, padre de Enrique III,  regala de por vida a la madre de esta su prima hermana y duquesa doña Constanza de Castilla, hija de Pedro I el Cruel, la villa de Huete con todos sus derechos. Huete pasa a su hija Catalina de Lancaster  pues en su testamento otorgado el 17 de agosto de 1415, se titula Señora de Huete; y á ella como tal se debió la creación de la junta de Los Veinte, que allí había, compuesta de diez nobles y diez hombres buenos. 


Constanza de Castilla

Enrique IV dio también á su hermana Doña Isabel la Católica la ciudad de Huete para sus alimentos: y últimamente poseyó este Señorío con el título de Duque Lope Vázquez de Acuña por merced del mismo Enrique IV, en 1474; pero dos años después le echó de allí, por SS. AA. Don Fernando y Doña Isabel, el célebre Juan de Robles y quedó incorporada Huete á la Corona, de donde no volvió á salir.


El rey don Alfonso dio por armas y blasón a Cuenca una estrella de plata 

sobre un cáliz de oro, en campo rojo. 


Se cree que la estrella fue en memoria de haberse puesto el cerco a Cuenca 

el día de los Reyes, y el cáliz por la misma causa, 

o por ser el distintivo de San Mateo, en cuyo día se ganó, 

por cuyo motivo dicho Santo es patrono de la ciudad, 

y el día de su festividad, en la procesión pública, 

el regidor decano del Ayuntamiento de la ciudad lleva 

la misma bandera del rey don Alfonso con que fue conquistada 

y se guarda en la Santa Iglesia Catedral, 

y sólo se saca este día, el del Corpus y su octava. 

Concedió a Cuenca dicho rey el privilegio de tener voto 

en las Cortes del Reino, otras muchas mercedes y fueros.


Estrechada la Ciudad de Cuenca, y con pocas esperanzas de nuevo socorro, se rindió al Rey Don Alfonso de Castilla el día 21 de Septiembre, que entró en ella triunfante  y desde luego premió algunos de los que le habían servido siendo  de los primeros el Maestre de Calatrava don Martín Pérez de Siones y su Orden y después el de Santiago en el día primero de Octubre. Dióle las Casas del Moro Aben-Mazloca, que estaban en el mismo Alcázar de la Ciudad. Mas le dio lo de la Albufera que era entre, la Ciudad, y donde ahora está el Hospital en Huecar, poco antes de unirse con Xucar. Mas le dio cierta Plaza junto al Puente, y Rio Xucar, después de unido con Huecar, que es donde ahora están el Hospital, y la Casa de la Moneda. Más le dio otros, dos Solares cerca de otros ya dados a la Orden de Calatrava, cuyo sitio se ignora. De forma que a nuestra Orden se le dio allí luego lo mejor de Cuenca, en el Alcázar, y en lo que el Rey pudo llamar Plaza.


Catálogo de la Sección Institucional del Archivo de la Catedral de Cuenca , 2008