Páginas

martes, 26 de enero de 2021

Los Mendoza de Tendilla, Valera de Abajo, Castillo de Garcimuñoz, Perona y Minaya

 Luis de Salazar y Castro recoge como hija de Hernando del Castillo el Sabio, vecino de Garcimuñoz, del que no escribe nombre de su mujer a una Elvira que casa con Alonso de Iniesta, vecino de Cuenca, y con un Álvaro de Bazán, señor de Valera de Abajo. Sin sucesión.

Si seguimos a Edward Cooper en su obra de 2019 titulada Siete episodios de la rebelión de las comunidades de Castilla (1520-1521) tenemos a una Elvira de Hinestrosa casada con un Francisco de Bazán que era señor de Valera de Abajo desde 1494 y desde 1487 alcalde de Requena y corregidor en 1498[1]. Y que este es yerno del comendador Alonso de Hinestrosa [1]. Francisco de Bazán muere en 1521.

El comendador Alonso de Hinestrosa es padre de Elvira, María, Constanza y Juana de Hinestrosa. La división de su entre las cuatro hermanas tiene lugar en 1528. El dado como marido de Elvira es titulado señor de Valera de Abajo desde 1487. Elvira de Hinestrosa no entraría en posesión de Valera como herencia de su padre hasta 1528 y ya viuda desde 1521.

Elvira si casa con Francisco de Bazán es ya viuda en 1521 y pudo haber mantenido una relación puede que de juventud con su vecino Francisco de Mendoza y Pacheco, nieto materno de los primeros marqueses de Villena y señores de Belmonte, que fue obispo de Jaén hasta su muerte en 1543. Elvira sigue en el mayorazgo de Valera de Abajo y al morir es heredada por su hermana María casada con Alonso del Castillo, hermano de Guiomar de Toledo la segunda señora de Cervera y heredero en 1517 de sus padres.

 Sin olvidar que Alonso de Hinestrosa fue escudero de Juan Pacheco, señor de Belmonte y luego primer marqués de Villena. En 1492 se sigue proceso contra el Comendador por el San Oficio de Cuenca por cuestiones de fe y prácticas judaicas.

Alonso Castillo Hinestrosa, nieto paterno de Hernando del Castillo el Sabio y de Juana de Toledo, casa con su prima hermana Juana de Mendoza-Salazar y Castro la llama Ana de Mendoza[2]-. Esta sería hija natural de Elvira de Hinestrosa[3], tía materna de Alonso Castillo Hinestrosa, y de Francisco de Mendoza y Pacheco, señores de Valera de Abajo.

Alonso del Castillo Toledo, hijo de Hernando de Castillo el Sabio y de Juana de Toledo, casó con María Hinestrosa, hija del comendador Alonso de Hinestrosa y de su mujer Inés Alcaraz, que llevaría al matrimonio por muerte de Elvira de Hinestrosa-hermana de María-, el señorío de Valera de Yuso, al que se uniría el gran patrimonio de Alonso del Castillo Toledo como serán sus posesiones de la mitad del señorío de Perona, con una dehesa, heredades en San Clemente, La Roda. El Cañavate, Vara del Rey y El Picazo, diversos censos y las dehesas de la Losa y Villalgordo y molinos de la Losa. Una herencia nada despreciable que recaería en su hijo Alonso del Castillo Hinestrosa el 2 de junio de 1517. Alonso del Castillo Hinestrosa tenía la mitad de Perona, pero la acabó cediendo a sus hermanos Hernando y Francisco en un acuerdo entre ellos.

Elvira Hinestrosa y Alcaraz tuvo amores con Francisco de Mendoza y Pacheco, obispo de Jaén, hermano del tercer conde de Tendilla y segundo marqués de Mondejar[4]. Esto escribe Luis de Salazar y Castro. En el año 1538 tomó posesión del Obispado de Jaén don Francisco de Mendoza hermano del Marqués de Mondejar en Guadalajara, que sucedió al Cardenal Merino, que había fallecido en Roma tres años antes, a los sesenta y tres de su edad[5]. Francisco fue obispo de Jaén hasta su muerte en 1543.

http://palomatorrijos.blogspot.com/2010/09/las-comuneras.html

http://palomatorrijos.blogspot.com/2010/09/munoveros-segovia.html

 El obispo Francisco de Mendoza y Pacheco es hijo de Iñigo López de Mendoza Quiñones, (1440-1515). Capitán General de la Alhambra de Granada y Embajador en Roma de los Reyes Católicos. Fue segundo conde de Tendilla, el Gran Tendilla, desde la muerte de su padre en 1479. Ostenta también el título de señor de Almoguera. Carlos V le concede el título de marqués de Mondejar el 25 de septiembre de 1512. Casó dos veces. La primera con Marina Laso de Mendoza, hija de Pedro Laso de Mendoza, su prima hermana, con la que no tuvo hijos. Caso en segundas nupcias con Francisca Pacheco, nacida aproximadamente en 1450, hija de Juan Pacheco y de María Portocarrero, señores de Belmonte y marqueses de Villena.

Mencía de Mendoza, hija del primer conde de Tendilla y tía paterna del obispo Francisco de Mendoza y Pacheco es la mujer de Pedro Carrillo de Albornoz, señor de Torralba, Beteta y Ocentejo.

Rodrigo Pacheco de Avilés, señor de Minaya, casa por segunda vez con Mencía de Mendoza, hija de Francisco de Mendoza y de Catalina de Bustos, hixa de doña Ysabel Mejía y de su marido García de Bustos Palomeque que es señor de las Cabezuelas- Ysabel Mejía es hermana del dicho Hernán Gonçález. Este es tío por su mujer de Francisco de Mendoza que casa con Catalina Bustos, sobrina de Hernán González, los cuales sobrinos prohijaron y los casaron por orden de Gonzalo Chacón que fue sobrino del dicho Hernán González, hijo de su hermana Inés Martínez.

Juan Chacón Alfón, alguacil mayor del maestre de la Orden de Santiago Álvaro de Luna, casa con Inés Martínez del Castillo. Padres de Gonzalo Chacón y Martínez del Castillo (1429-1507).

            García de Bustos Palomeque, señor de las Cabezuelas en Ocaña-Toledo-, Caballero de la Orden de Santiago, Camarero del Rey Juan II, Embajador del Rey de Portugal. Casó con ISABEL MEXÍA, hermana de Inés Mexía, mujer de Juan Chacón. Padres de Catalina, de García y de Hernando[6].

Estas Martínez del Castillo las encontramos con el apellido Mexía.

          Hermana de Hernán González del Castillo y del doctor Pedro González del Castillo es Isabel Martínez del Castillo. Una hija de esta llamada Catalina de Bustos casa con Francisco de Mendoza, sobrino de Mencia López de Mendoza casada y sin hijos con Hernán González del Castillo.

Francisco de Mendoza y Catalina de Bustos tuvieron dos hijas llamadas Mencía de Mendoza y Juana de Mendoza. Mencía de Mendoza casa con Rodrigo Pacheco de Avilés que es señor de Minaya, Albacete, y que poseen los heredamientos de Hernán González del Castillo y de su mujer Mencia López de Mendoza[7].

Inés Martínez hermana de Hernán, Pedro e Isabel González del Castillo es el padre de Gonzalo Chacón

Teresa Rodríguez de Avilés es hermana de Rodrigo Pacheco de Avilés que es señor de Minaya y abuelo paterno de  Rodrigo Pacheco de Avilés, señor de Minaya, y de Alonso Pacheco que casa con Juana de Toledo-Juana Castillo de Hinestrosa-, hija de Alonso del Castillo Toledo y de María de Hinestrosa, señores de Valera de Abajo y de la mitad de Perona.

Teresa Rodríguez de Avilés fue la segunda esposa de Alonso Yáñez Fajardo. Un hijastro de Teresa Rodríguez de Avilés casa con Constanza Fernández Mexía que ya viuda compra en 1413 el lugar de Fortuna, Murcia, a Fernan Pérez Calvillo.


[1] Los Corregimientos de las Villas de Utiel-Requena en el s. XVI. José Luis Martínez Martínez, 2001. Podemos leer ampliamente en esta obra sobre este personaje. Fue contino real y alcalde de la fortaleza de Toral en León. En 1487 don Francisco de Bazán permutó su alcaidía de Toral por la de Requena con todos sus pertrechos y bastimentos. Entre 1489 y 1499, con algunas prorrogas anuales, añadió el corregimiento requenense, que sirvió a satisfacción con don Jorge de Vergara como su lugarteniente. También ejerció la capitanía de Requena. A partir de 1499 pasó a ser corregidor de Cuenca y Huete, pero mantuvo la alcaidía requenense. Don Francisco de Bazán gozó de la alcaidía de la fortaleza de Requena hasta su fallecimiento. 31 Diciembre 1499. Sevilla. Fol. 24. Que Francisco de Bazán, corregidor de Cuenca y Huete, envíe al Consejo información acerca de la elección de Alonso Fernández de Parada como escribano de Huete. A petición de Bernardino de la Torre, vecino de Huete, denunciando el incumplimiento de las leyes de Toledo. Consejo. Archivo General de Simancas. Registro General del Sello. Enero-Diciembre 1499.

[2] Siguiendo a Luis de Salazar y Castro. Real Academia de la Historia. Tomo XV, D-29, folio 237.

[3] El deseo de Alonso del Castillo por asegurar el patrimonio familiar en favor de su hijo mayor Alonso del Castillo Hinestrosa le casa con su prima hermana Juana de Mendoza, hija de su tía materna Elvira Hinestrosa y de Francisco de Mendoza para asegurar la posesión de Valera de Yuso, que había caído en manos de la hija mayor del comendador, Constanza.

[4] Índice de la colección de Luis de Salazar y Castro. Real Academia de la Historia. Tomo XV, D-29, folio 237.

[5] Continuación de la Historia general de España del Padre Juan de Mariana de José Manuel Miñana y Vicente Romero, 1804. Hijo de los primeros marqueses de Mondejar Íñigo López de Mendoza y Quiñones y Francisca Pacheco, hija de los señores de Belmonte y primeros marqueses de Villena. Obispo de Jaén; bajo su mandato se fundó la Universidad de Baeza por San Juan de Ávila. Llegó a Jaén acompañado de su confesor Martín Pérez de Ayala, luego arzobispo de Valencia donde murió y se encuentra sepultado en la catedral de la ciudad, que le confía la administración de la diócesis de Jaén durante dos años que estuvo ausente. Con la llegada del Concilio de Trento, es convocado a la misma el obispo Mendoza quien se lleva consigo a Martín. Francisco de Mendoza fue consejero de Carlos V lo que le llevó a estar ausente de la diócesis, y delegó en el licenciado Pedro de Mérida como provisor del obispado. Acompañó al rey en varios viajes y murió en uno de ellos a Espira. Participó en el Concilio de Trento. Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés. Batallas y quincuagenas. Gil González Dávila. Teatro eclesiástico de las iglesias metropolitanas y catedrales de los reinos de las dos Castillas.

[6] Biblioteca Nacional de España. Manuscritos, 3251, Linajes de España, fols 304-312.

[7] Hernán González del Castillo, señor de Santiago la Torre, hermano del doctor Pedro Gonçález del Castillo, hijo de Lope Martínez y de Teresa Martínez su mujer. Leemos en estas noticias la ascendencia de Hernán González del Castillo como descendiente del fundador de Santa María del Campos Rus de donde era señor su hermano Pedro. Edificaron unas casas muy principales con una torre que llaman la torre vieja, tuvieron muchos heredamientos, bienes y haciendas y fundaron una capilla en la iglesia maior de San Clemente la más principal que ay en ella de la advocación del señor San Antonio en la qual se mando enterrar en su testamento el dicho Hernán Gonçalez y que metiesen consigo los güesos de su padre el patrón de la capellanía es don Francisco Pacheco señor de Minaya. No se pone la sucesión de este cauallero porque no la tuvo aunque fue casado con Mencia López de Mendoza señora de mucha calidad y cristiandad. Hernán Gonçález y su mujer Mencia López acordaron de criar en su casa un sobrino de la muxer que se llamó Francisco de Mendoça y una sobrina del marido que se llamó doña Catalina de Bustos, hixa de doña Ysabel Mejía y de García de Bustos y nieta de doña Ysabel Martínez del Castillo hermana del dicho Hernán Gonçález a los quales los sobrinos prohijaron y los casaron por horden de Gonzalo Chacón que fue sobrino del dicho Hernán Gómez, hijo de su hermana Inés Martínez. Biblioteca Nacional de España. Manuscrito 3.251. Linajes de España, folios 304-312.

Aljama y Sinagoga de Madrid

 http://e-spacio.uned.es/fez/eserv.php?pid=bibliuned:ETF1E989D34-C62E-B25C-3103-BD8E9A091BEB&dsID=Documento.pdf


Entre las poblaciones situadas al pie de esas montañas está Mayrit, ciudad pequeña y fortaleza potente y próspera. Tenía, en tiempos del islam, una mezquita aljama donde regularmente se pronunciaba el sermón

https://www.madridcultura.es/uploads/media/default/0001/03/madridcultura-47494-madridislamico.pdf

El Emir Mohamed I de Cordoba fue emir independiente de al-Ándalus entre los años 852–886, hijo y sucesor de Abderramán II, miembro de la dinastía Omeya de Córdoba.

Mohamed I ordenó levantar una serie de fortalezas en el territorio fronterizo conocido como Marca Media. Entre ellas, la de Maŷrit o Magerit, embrión de la futura ciudad de Madrid.

En 1053

El judío Simeón Ibn Saúl escribía una carta a su hermana notificándole el fallecimiento de dos hebreos que eran vecinos de la pequeña localidad árabe de Magent\

Un comerciante judío de Badajoz, de nombre Ismail ben Ishak, escribe desde Siria a un amigo de Egipto, pidiéndole información sobre un mercader judío que debía hacerle entrega de una misiva de sus familiares y que, sin embargo, había variado su ruta, retornando a Madrid, su lugar de residencia.

Poco se sabe de la comunidad judía de Madrid hasta 1202, fecha de la concesión del fuero a la villa por el rey Alfonso VIII.

A lo largo del siglo XIII la comunidad judía de Madrid se fue consolidando.

En el repartimiento de Huete de 1290 la aljama de Madrid contribuyó con 10.605 maravedíes.

Durante el siglo XIV hubo una convivencia pacífica y próspera entre los judíos y el resto de los vecinos de Madrid. Convivencia alterada en 1391 cuando, procedentes de Toledo las masas antijudías irrumpen en la judería madrileña saqueándola y obligando a sus habitantes a bautizarse o morir. Parece que incluso el concejo de Madrid, o algunos de sus oficiales, colaboró con este movimiento violento.

La comunidad se recuperó durante el siglo XV pues a pesar de las persecuciones algunos judíos se habrían mantenido en su fe o porque llegaron judíos procedentes de otras poblaciones asaltadas. En 1485 la comunidad judía de Madrid alcanzó su máximo esplendor.

Decae tras la expulsión de los judíos de 1492.

¿Dónde estaba la judería de Madrid?

No conoceos la ubicación espacial del barrio judío en el Madrid medieval.

La judería en el Ribat[1] islámico de Madrid parece que estaba en la zona meridional del alcázar, dentro del primer recinto amurallado de la villa, cerca de la Puerta de la Vega. Aquí debían residir cuando las tropas de Alfonso VI toman la ciudad en 1083.

Bajo dominación cristiana al aumentar la población la judería se extendió hacia otros lugares de la población.

El barrio judío de Madrid se localizaría en la zona del arrabal, actual barrio de Lavapiés.

La calle de la Fe se habría denominado hasta el año 1493, calle de la judería, o calle de la Sinagoga, y habría sido su centro, ubicándose la Sinagoga donde hoy día se alza la Iglesia de San Lorenzo. Pero carecemos de pruebas documentales que así lo constaten, además el barrio de Lavapiés era en la Edad Media una zona bastante poco poblada. Pudo estar la Judería

La judería hebrea se ha situado también alrededor de la Puerta de Valnadú. Francisco Cantera Burgos argumenta, en función de la abundancia de tenerías, que esa zona debió ser lugar de mayoría semita, pues los judíos gustaron de dedicarse al tundido de los tejidos. Un documento que relata las violencias y disturbios antijudíos del año 1391, en el que se afirma que los alborotadores abandonaron la ciudad por la Puerta de Valnadú, que debía ser la más cercana a la judería. Esta zona no fue la única escogida por los judíos madrileños para vivir, pues existen evidencias documentales que los ubican, en el siglo XIV también, habitando el barrio de «San Miguel de los Othoes» y en torno a la parroquia de San Salvador. Documentos del siglo XV mencionan viviendas judías en el barrio de Santa María de la Almudena, el barrio de origen; en la parroquial de Santiago, situada hacia el sur de Puerta Cerrada; en la collación de San Nicolás, y en la Puerta del Sol. La habitación judía de la villa de Madrid fue bastante dispersa, por lo menos hasta el año 1480 en el que se dictan las leyes de segregación forzosa de minorías en las Cortes de Toledo.

Los judíos madrileños vivían en el barrio de la Iglesia de Santa María de la Almudena, en la colación de San Miguel,  en la calle de los Estelos y en la plaza de la Iglesia de San Salvador, estos dos últimos lugares en las proximidades de la Puerta de Guadalajara.

No sabemos dónde localizar exactamente la sinagoga de Madrid. Sabemos que estaba en la collación de Santa María de la Almudena. A fines del siglo XV parece se encuentra cerca del Corral de los Toros y el Campo del Rey, en la colación de San Juan. Sería una nueva sinagoga distinta a la del siglo XIV. La Sinagoga no estuvo nunca en el barrio de Lavapiés.

Del resto de edificios públicos con los que debió contar la comunidad judía de Madrid, cementerio, baños, escuelas, horno, cárcel, etc., no se conocen evidencias ni arqueológicas ni documentales.

La comunidad judía de Madrid siempre fue escasa no pasando nunca de los 400 habitantes. Muchos judíos madrileños eran arrendadores de diversas rentas, especialmente en los años centrales del siglo XV.


[1] Ribat está definido como un lugar de importancia preferencial por su posicionamiento en lugares de frontera, y lugar de oración. La frontera y el Ribat están muy ligados, pero lo que destaca es su unión espiritual, aunque en tiempos de combate tiene una mayor importancia, ya que protege a la población de los ataques.

Jardines en villas y palacios de los Médicis.

 


Florencia, Siena Pisa un triangulo mágico del Renacimiento

Tenían los Médicis villas de recreo con hermosos jardines en las inmediaciones de Florencia, entre otras, 

Fiesole

Prato

Pistoia

Vila Castelo

Careggi

Mugello

La Petraia

Montecatini, termas

https://www.turismotoscana.es/termas-en-la-toscana

En la misma Florencia el palacio Pitti y sus jardines de Boldi

El recuso más a mano para consultar una completa enumeración de las villas mediceas es Wikipedia


http://www.italia.it/es/ideas-de-viaje/lugares-unesco/villas-mediceas-en-toscana.html

https://masdearte.com/especiales/los-medici-coleccionistas-y-mecenas-en-la-florencia-del-quattrocento/

https://www.lionard.com/es/historica-villa-de-los-medici-cerca-de-florencia.html

En las afueras de Florencia se encuentran dos de las 24 villas que los Medici construyeron en Toscana: Villa La Petraia y Villa di Castello. 

Villa La Petraia

En 1544 Cosimo I compró una vieja casa de campo en las colinas cerca de Sesto Fiorentino. A través de los siglos se convirtió en la villa que vemos hoy. Adentro encontrarán una mezcla de eras distintas: las paredes decoradas con pituras al fresco del Renacimiento, el amueblado de finales del s. XVIII con los Asburgo y los muebles del Rey Vittorio Emanuele II, que usó la villa como su residencia. Podemos admirar la interesante sala de juegos. El jardín que rodea la villa es un típico jardín a la italiana con sus fuentes, su elegante geometría y los cítricos en sus enormes macetas.

Villa di Castello

La Villa está cerrada al público, pero se puede visitar el hermoso jardín diseñado por Giorgio Vasari. Veremos las fuentes decoradas con esculturas y rodeadas de bustos romanos, jardínes geométricos con arboles frutales enanos, la Gruta del Diluvio con sus animales de mármol y bronce. En el jardín superior, en medio de un denso bosque, la estatua gigante del Dios Apenino en medio de un estanque.


https://www.youtube.com/watch?v=-SkLcRdssh0&ab_channel=MiguelGalan

https://www.youtube.com/watch?v=GXJEvyTr6eo&ab_channel=pitadocus

https://www.youtube.com/watch?v=pGINfQ95CrI&ab_channel=DocumentalesdeVC


Jazmín Gran Duque de Toscana

En 1549, el Gran Duque de la Toscana, Cosme I de Médicis, compra el palacio Pitti de Florencia que sería residencia de los Médici desde entonces hasta 1737. Tras el palacio, en la colina de Bóboli, crea un gran parque, un jardín de estilo italiano que toma el nombre de la colina, y para el que se hace llevar por primera vez a Italia una planta árabe de flor blanca que desprende un intenso y muy especial aroma, cálido, especiado, floral, frutal: el jazmín.


La invención del helado también se la deberíamos al Gran duque de Toscana. 

http://www.aboutflorence.com/florencia/helado-en-florencia.html

A Ruggeri 

Bernardo Buontalenti.

https://www.anhcea.com/2017/01/02/el-helado-y-su-historia/


Los jardines del Renacimiento tienen su diseño en las Reglas de Alberti

El italiano Leon Battista Alberti fue, además de arquitecto, el primer teórico del arte del renacimiento.

Nació en Génova el 14 de febrero de 1404. Era hijo de Lorenzo Alberti, miembro de una rica familia de comerciantes y banqueros. Recibió una esmerada formación en la escuela de Barsizia (Padua) y en la Universidad de Bolonia. Estudió griego, matemáticas, ciencias físicas, filosofía, música, pintura y escultura.

Tras la muerte de su padre en 1421, sufrió problemas de tipo económico debido a las diferencias con su familia. Por ello, decidió comenzar la carrera eclesiástica. En 1432, se trasladó a Roma. Allí fue nombrado secretario del papa Eugenio IV y aprovechó la estancia para estudiar los monumentos de la Antigüedad clásica.

En 1434 se incorporó a corte papal establecida en Florencia. Se introdujo en los ambientes humanísticos y culturales de la ciudad y entabló amistad con algunos artistas del momento como Brunelleschi, Donatello y Masaccio.

https://pavsargonauta.wordpress.com/2016/09/27/el-aporte-de-leon-baptista-alberti/

La visión del jardín para Alberti, es ante todo la de un jardín de recreo que, cuenta con su espacio para el huerto, inspirado del jardín medieval, al que le incorpora elementos nuevos como adornos de boj y arquitecturas clásicas que anuncian la entrada a terrazas que articulan al jardín de un modo dinámico.  

http://www.eduinnova.es/ene2010/jardin.pdf

https://www.hisour.com/es/italian-renaissance-garden-7872/

Alberti escribió: “La construcción dará placer al visitante si, cuando salen de la ciudad, ven la villa con todo su encanto, como para seducir y dar la bienvenida a los recién llegados. Con este fin, la ubicaría en un lugar ligeramente lugar elevado. También me gustaría que el camino suba tan suavemente que engañe a quienes lo lleven hasta el punto de no darse cuenta de lo alto que han subido hasta que descubran el campo de abajo “.

Dentro del jardín, Alberti escribió: “… Deberías colocar pórticos para dar sombra, maceteros donde las enredaderas puedan trepar, colocados en columnas de mármol; jarrones y estatuas divertidas, siempre que no sean obscenos. También debes tener plantas raras … . Los árboles deben estar alineados y dispuestos de manera uniforme, cada árbol alineado con sus vecinos “.

Lista de las principales termas de Toscana:

1. Bagni di Lucca
2. Bagni San Filippo
3. Bagno Vignoni
4. Campiglia Marittima
5. Casciana Terme
6. Chianciano Terme
7. Cinquale
8. Elba
9. Equi Terme
10. Gambassi Terme
11. Impruneta
12. Monsummano Terme
13. Montecatini Terme
14. Montepulciano
15. Monticiano
16. Radicondoli
17. Rapolano Terme
18. San Carlo Terme
19. San Casciano dei Bagni
20. San Giuliano Terme
21. Saturnia
22. Uliveto Terme





viernes, 22 de enero de 2021

Monasterio de San Benito de Huete. Cuenca

El monasterio de San Benito se situaba a las afueras de Huete.

En sus orígenes fue monasterio de monjas que en 1297 pasó a depender de Santo Domingo de Silos. Por una carta de Alfonso XI del año 1330, sabemos que el rey Alfonso el Sabio le otorgó algunos privilegios. En 1467 se convierte en priorato masculino, dependiendo todavía de Silos en tiempos del obispo Lope Barrientos. En 1550 se convirtió en abadía "con la misma sujeción que antes a Santo Domingo de Silos, en cuyo dominio persevera. No hay noticias de su actividad económica, ni de su dominio

En las casas donde arranca la Calle Nueva que sube hasta la calle Mayor y sigue la carretera de Carrascosa a Sacedón. 

Situado junto al palacio de los obispos de Cuenca y no lejos del convento de los Franciscanos y Franciscanas, Las Clarisas.

http://palomatorrijos.blogspot.com/2011/01/el-convento-de-santa-clara-de-huete.html



En sus orígenes fue convento de monjas y pudo llamarse también de San Julián. 

El primer documento conservado en que se menciona este centro con el nombre de San Benito data del año 1367 en una carta de venta de unas casas, aunque se sabe que en 1298, el Papa Bonifacio VIII lo une al abad de Silos para su gobierno y visitación aún siendo de religiosas. 

En 1466 las monjas se trasladaron, parece que por falta de medios, al monasterio de San Pedro de Cuenca y un año más tarde, a instancias de Enrique IV (1425-1474), el papa Paulo II expidió una bula para que en lugar de las religiosas lo ocupasen monjes del monasterio de Santo Domingo de Silos. 

Aunque la fecha de abandono del monasterio por parte de las monjas es discutida por algunos investigadores, muchos documentos de época posterior sí confirman la ocupación por monjes de Santo Domingo de Silos. 

Se convirtió en abadía capitular desde 1529 hasta 1556 gracias al vecino de Huete don Pedro Patiño y de su mujer doña Elvira de Ortega, que ofrecieron mil ducados de renta. 

A lo largo de toda su historia tuvo una fuerte vinculación con el de Santo Domingo de Silos desde donde se aprobaban las actividades relativas a la comunidad de Huete. 

Desapareció con el proceso de desamortización cuando ya solo contaba con cuatro religiosos.

Abadologio del monasterio de San Benito de Huete (1468-1835). Ernesto Zaragoza Pascual. Abadía de Santo Domingo de Silos, 2003. 




Dentro de una nave, en la carretera de Carrascosa, podemos ver los arcos que quedan de los que fue el primer convento de Franciscanos de Huete, luego traslado más lejos del casco urbano.  Localizamos también sus ruinas cerca de la estación de RENFE, en la fábrica de harinas que aquí se encuentra.


En el centro de la fotografía situamos las ruinas de antiguo convento de San Francisco.  En el borde izquierdo se encuentra el convento de Jesús y María, etiquetado de modo equivocado en Google como convento de la Merced. 


-

lunes, 18 de enero de 2021

Un Paseo por Huete. Cuenca


 

Desde el siglo XIV viven en el Barrio de Atienza los Sandoval, señores de la Ventosa,  y los Coello, señores de Montalbo. También tiene los Sandoval y los Coello casa fortaleza en el lugar de su Señorío.

Los Coello, señores de Montalbo, el Hito y Villar de Cañas, eran vecinos de la colación de San Nicolás de Almazán.

Los Sandoval  tendrían lugar de enterramiento en Santa María de Atienza.  Su cripta familiar podía estar en el ábside,  único resto del templo que se conserva y hace poco restaurado para equipamiento cultural del Ayuntamiento de Huete.

Los Sandoval, señores de La Ventosa y Guardas Mayores de la ciudad de Huete, tenían  casas en esta Ciudad y tambien casas en la ciudad de Cuenca desde el inicio del siglo XV. Los Sandoval se avecinan en Huete y son vecinos de sus parientes  los Coello de Montalbo[1] en las inmediaciones de las Casas del Concejo. Estas casas estaban situadas frente a la iglesia de San Nicolás de Medina del antiguo convento de Jesuitas, en la calle Guadalupe y Plaza de San Juan. Parece que en la casa de los Coello se instaló la considerada como la segunda imprenta que funcionó en España, donde se imprimieron hacia 1484 ó 1485 las Ordenanzas Reales de Castilla recopiladas por el jurista y corregidor de Murcia y Baeza Alonso Díaz de Montalvo[2] que vive dese pequeño en Huete y aquí muere en 1499 siendo enterrado en el desaparecido convento de San Francisco[3], recuperándose su lapida sepulcral en el siglo XIX[4]. Montalvo era Oidor de la Audiencia Real y Refrendario de su Consejo[5]. Una inscripción en su fachada dice que se terminó en 1684. Los Sandoval eran feligreses de la Colación de San Nicolás de Almazán[6]. Alonso Álvarez de Toledo, abuelo paterno del segundo señor de Cervera, compra su casa en Cuenca en 1423 a quienes serán sus parientes los Sandoval, señores de La Ventosa. La casa de Huete de los Montalbo se encontraba cerca de las casas del Concejo y de la Puerta de Almazán y del portillo de Santa Justa de la muralla,  junto a la inmediata puerta de Almazán, en el lado sur de la plaza que allí se abría, ya en el arrabal. En este mismo marco estaban los poyos de la audiencia, en los que los alcaldes impartían justicia[7].

 La familia Sandoval, cuyo solar originario se localizaba al norte de Burgos, desarrolló una interesante actividad política en Huete, al desempeñar el cargo de guarda mayor de la ciudad y su tierra[8]. A los Sandoval pertenece la Casa de Sandoval y Rojas titulares  del marquesado de Denia, del condado y después ducado de Lerma, del condado de Ampudia y del ducado de Uceda. Descendientes los Sandoval del conde Fernán González de Castilla si hacemos caso a Genealogías que no tienen base documental histórica[9].

 Los Sandoval, señores de La Ventosa y Caracena, en la tierra de Huete son desde comienzos del siglo XVII condes de La Ventosa y marqueses de Caracena del Valle[10]. Son los Sandoval Guardas Mayores de la Ciudad de Huete y desde el siglo XVII Regidores de la Ciudad de Cuenca[11].


[1] En su testamento el primer señor de Montalbo, deja a su hijo Pedro Coello, segundo señor de Montalbo, como sucesor en el Mayorazgo, Quedan fuera del Mayorazgo Las fincas de Tresjuncos y Alcolea, que se reservan para su mujer, Leonor. Las casas y tierras de Almonacid, quedan para su hijo, Payo. La  casa  de  Huete,  en  usufructo  para  su  esposa,  Leonor, y  en  propiedad  para  Pedro con la condición de que éste viva en ella y ceda la suya a Payo. Si Pedro no viviera en la comarca, las casas de Huete serían para Juan de  Sandoval, nieto del testador. Este Juan es el que casa con la hermana del primer señor de Cervera.

[2] Ordenanzas reales de Castilla o Libro de las Leyes de Alonso Díaz de Montalvo. José Garrido Arredondo. Fondos bibliográficos de la Universidad de Granada de la época de Isabel la Católica. María Amparo Moreno Trujillo, 2004.

[3] No se sabe cuándo fue fundado exactamente el Convento de San Francisco de Huete, pero se atribuye su fundación al propio San Francisco de Asís. El edificio estaba situado extramuros y fue costeado por las principales Casas de la ciudad, que colocaron sus armas en las partes sufragadas por cada una de ellas. Se convirtió en convento de frailes observantes en 1501. Traslada a las afueras de la ciudad desde que quedara vacio con la Desamortización empieza a producirse el deterioro del edificio. En torno a 1904 ya sólo quedaban algunos restos sobre los que se levantaría una fábrica de Harinas. La fundación del convento de clarisas de la orden de San Francisco en  Huete se remonta a principios del siglo XVI, cuando los franciscanos solicitan al Concejo de la ciudad poder tomar posesión del que había sido convento de San Francisco- sus ruinas las podemos al entrar en Huete en las inmediaciones de la piscina municipal en la carretera que lleva a la estación de ferrocarril-, trasladado a la afueras de Huete. Este convento pasa a denominarse de Nuestra Señora de la Misericordia de Huete. Su existencia se extiende desde 1520 hasta 1835. Piden, además, que se incorpore la propiedad de una ermita y algunos edificios que había junto al convento. En uno de estos locales se ubicaba la sede de una cofradía conocida como de la Misericordia. Esta ermita había sido antiguamente un pequeño hospital. En 1503 la cofradía cede el lugar al Concejo que a su vez lo cede a la orden para que pudieran, finalmente, hacer la nueva fundación. Será oficial en el año 1520, cuando cuatro religiosas del Real Monasterio de Santa Clara de Alcocer llegan a Huete para instalarse en el nuevo convento. Permanecerían en la casa hasta el siglo XIX. En 1835 se ven afectadas por los decretos de exclaustración de Mendizábal que les obliga a abandonar el convento. Así, en 1836 se trasladan a otro convento de la misma orden en el municipio de Priego, Cuenca. Pascual Madoz. Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. José García Oro. Los Franciscanos en España. Historia de un Itinerario Religioso, 2006. En la actualidad, los propietarios y el Ayuntamiento de Huete han llegado a un acuerdo para su rehabilitación y la instalación en sus dependencias de infraestructuras culturales.

[4] Casonas Solariegas de Huete. Ayuntamiento de Huete. Y La imprenta incunable en Huete y el tipógrafo Álvaro de Castro. Paloma Alfaro Torres, 2016. Y Álvaro de Castro, ¿impresor de bulas incunables de cruzada en Valladolid? Fermín de los Reyes Gómez. Universidad Complutense de Madrid, 2019. En la obra Comentario crítico-jurídico-literal a las ochenta y tres Leyes de Toro. Sancho de Llamas y Molina. Editorial: Ed. Banchs Editor, colección "Textos de juristas clásicos hispanos", Barcelona, 1974, se recogen cumplida información sobre la edición de las Ordenanzas Reales de Castilla en la ciudad de Huete.

[5] Todavía es más lamentable la pérdida del archivo familiar del doctor Montalvo, que había ordenado en Gascueña don Francisco Manuel de Sandoval y Parra. No es de extrañar que los Sandoval que son Coello y en cuya casa parece que se imprimen las Ordenanzas Reales tengan interés en custodiar los papeles familiares del doctor Montalvo. Este tuvo casa y hacienda en Huete y en Barajas de Melo de donde tambien también fue vecino. Montalvo casa en tres ocasiones. En 1448, Montalvo vivía en Huete y era Procurador del Común. Podemos leer una interesante biografía del doctor Montalvo en la obra titulada Noticias de la vida, cargos y escritos del doctor Alonso Díaz de Montalvo Magistrado insigne en los tres reinados de Juan II, Enrique IV y Reyes Católicos por Fermín Caballero que nace en Barajas de Melo y  escribe de modo vehemente sobre la Tierra de Huete en el siglo XVIII. en la obra Alfonso Díaz de Montalvo: Juez y Jurisprudente en Castilla durante el siglo XV. Salustiano de Dios. Universidad de Salamanca, 2016, tambien podemos leer sobre el doctor Montalvo su vida y su obra teniendo en cuenta lo que sobre Montalvo escribe Fermín Caballero. El doctor Montalvo pasa a vir a Huete desde su Arévalo natal  en Avila cuando su padre se traslada a esta Ciudad en compañía de su mujer Isabel Ortiz de Cuenca que podía ser natural de Huete. Montalvo testa en Huete en 1496.

[6] Espacio. Tiempo y Forma. 1994. Estructura urbana de Huete en el siglo XV José María Sánchez Benito.

[7] Espacio. Tiempo y Forma. 1994. Estructura urbana de Huete en el siglo XV José María Sánchez Benito.

[8] José Luis de la Guardia Salvetti. Los Sandoval: noticias genealógicas de la línea troncal y sus enlaces en Cuenca, Jaén, Albacete y Murcia. Revista Hidalguía números 306 y 307 del año 2004. Recoge una completa genealogía de los Sandoval. Muy interesante para conocer de modo muy detallado a los Sandoval de Cuenca.

[9] Orígenes del apellido Sandoval y genealogía completa, hasta el día, de este noble linaje, con sus diversos entronques cronológicos y familiares. Ignacio García Rámila, ‎1953.

[10] Las tierras de Cuenca y Huete en el siglo XIV. Historia económica. José María Sánchez Benito, 1994. Universidad Complutense de Madrid.  Facultad de Geografía e Historia. Departamento de historia medieval. La acción política y la proyección señorial de la nobleza territorial en el obispado de Cuenca durante la baja edad media.  Memoria para optar al grado de doctor presentada por José Ignacio Ortega Cervigón bajo la dirección de la doctora María Concepción Quintanilla Raso. Madrid, 2006.

[11] Ciudad, nobleza y frontera. El oficio concejil de guarda mayor de Cuenca y Huete durante el siglo XV. José Ignacio Ortega Cervigón, año 2011.



domingo, 17 de enero de 2021

La contabilidad por partida doble para llevar las cuentas centrales de la Real Hacienda castellana

Pedro Luis de Torregrosa, primer contador del libro de Caxa de Felipe II

El 31 de diciembre de 1614 se nombró a Miguel de Ipeñarrieta secretario de la Real Hacienda de Su Majestad, en sustitución de Pedro de Contreras, que había sido promovido al oficio de secretario de Justicia, del Consejo de Cámara. En esa misma fecha se despachó la cédula designando a Francisco de Molina para cubrir la vacante dejada por Ipeñarrieta como contador del libro de Caja". Molina desempeñó el cargo hasta el día 12 de noviembre de 1621. 

Francisco de Molina fue el tercer y último contador del libro de Caja de la Real Hacienda

Pedro Luis de Torregrosa, primer contador del libro de Caxa de Felipe II.  Introducción de la contabilidad por partida doble en la real hacienda de castilla (1592). Esteban Hernández Esteve. Banco de España, 1985.

La historia de la contabilidad. Esteban Hernández Esteve, 2002.

Contabilidad, política y Estado: propuestas de implantación del método de partida doble en la contabilidad pública española y las negativas consecuencias de su rechazo (1849-1894). 

La regla de la partida doble define que en cada asiento contable intervienen, al menos, dos cuentas contables, una por el debe y otra por el haber. La suma de las partidas registradas en el debe debe coincidir con la suma de las partidas registradas en el haber.


El método contable de la Partida Doble se basa en la idea de que no hay deudor sin acreedor. Todo hecho económico tiene su origen en otro hecho del mismo valor pero de naturaleza contraria.

Por ejemplo, cuando realizamos una compra de mercaderías, se producen dos movimientos en la contabilidad. Por un lado hay una salida de dinero por el haber y, por otro, una entrada de mercaderías por el debe.

Es posible que, en un mismo asiento contable, se registre más de una cuenta en el debe y más de una cuenta en el haber. Aún así, siempre tendremos que comprobar que la suma de las cuentas del debe es la misma que la suma de las cuentas del haber.

Para el registro de las cuentas según la regla de la partida doble, debemos tener en cuenta que se anotará en:

  • Debe: aumentos de activo, disminuciones de pasivo y disminuciones de patrimonio.
  • Haber: disminuciones de activo, aumentos de pasivo y aumentos de patrimonio.

La contabilidad por partida doble para llevar las cuentas centrales de la Real Hacienda castellana

Los reinados de los dos primeros Austrias españoles se caracterizan por los intentos y esfuerzos por dotar de más eficacia y control a la gestión financiera de la Corona.

La dispersión del aparato hacendístico, la corrupción y la falta de un funcionariado organizado y eficiente eran características de la gestión financiera de la real hacienda. Podemos hablar de la inmensa e inabarcable maraña de inconexas relaciones que constituían la trama de la Hacienda Pública.

La necesidad de fondos para financiar su política de liderazgo europeo  forzaba a la creación de nuevos arbitrios y a mejorar la  administración de los fondos recaudados.

Francisco de Molina fue el tercer y último contador del libro de Caja de la Real Hacienda. Desempeñó el cargo hasta el día 12 de noviembre de 1621, en que Felipe IV, dictó una cédula disponiendo que se consumiesen algunos oficios, agregando los exercicios dellos a otros, gozando de sus salarios las personas que los tenían, y que uno de los oficios que se han consumido ha sido el del libro de Caxa de mi Real Hacienda, cuyo contador era Francisco de Molina.

Carlos V

El Consejo de Hacienda de Castilla se forma entre los años 1523 a 1525 para un control mayor y más directo sobre la recaudación y disposición de sus rentas, con la institución de las figuras del escribano y del secretario de finanzas, independizándose de esta manera, en cierta medida, de las poderosas Contadurías Mayores, la de Hacienda y la de Cuentas, que se encuentra ya montadas a su llegada a España.

Felipe II y Felipe III. Contaduría del Libro de Caja entre 1593 y 1621           

Durante estos años se llevaron las Cuentas Públicas castellanas de forma centralizada y globalizada, merced a las técnicas de la contabilidad por partida doble, sobradamente conocidas y practicadas por los hombres de negocios y banqueros de la época.

Su supresión no parece que causara ninguna conmoción; pasó sin pena ni gloria, en agudo contraste con la polvareda levantada por su establecimiento.

En 1592 crea la contabilidad por partida doble para llevar las cuentas centrales de la Real Hacienda castellana. Recoge los métodos empleados por los banqueros y hombres de negocios privados. Llamada  sistema del «libro de Caxa con su manual» para llevar con carácter centralizado las cuentas generales de toda la Real Hacienda de Castilla.

Los datos se presentan formando un todo coherente, completo e íntimamente interrelacionado. La contabilidad por partida doble es un marco sistemático para sintetizar y adquirir una visión general, completa y rápida de la situación y marcha de los negocios. 

            Este sistema contable, el que todavía se utiliza, integra e interrelaciona todos los elementos que constituyen el acervo patrimonial, Caja, Mercaderías, Deudores, Acreedores, etc., registrando tanto los cambios de estructura del patrimonio como las variaciones en el volumen total del patrimonio, representado por la cuenta de Capital.      

            Esta fue la gran innovación aportada por la partida doble, pues las anteriores modalidades solamente registraban los cambios de estructura del patrimonio.

            El carácter completo de la contabilidad por partida doble hizo que cobraran sentido medidas adicionales para garantizar la fiabilidad de los libros. Así, se constituyó en norma el hecho de que los libros Diario y Mayor, libros típicos y principales de la partida doble, estuvieran encuadernados, no contuvieran tachaduras, no se dejaran hojas ni espacios en blanco, etc., todo ello al objeto de que no pudieran introducirse hojas nuevas ni sustituirse las originales, ni tampoco pudieran anularse partidas anteriores o intercalarse asientos nuevos.

            Asimismo, se generalizó la práctica de autenticar los libros en los consulados u otras organizaciones de mercaderes. De este modo, los libros de cuentas cobraron fuerza probatoria ante los tribunales de justicia.

            Al instituirse, en 1592, el libro de Caja de la Real Hacienda, ésta se hallaba estructurada en las dos Contadurías ya establecidas desde antiguo y reorganizadas por los Reyes Católicos: la Contaduría Mayor de Hacienda y la Contaduría Mayor de Cuentas, supervisadas y coordinadas por el Consejo de Hacienda.

 

La Contaduría Mayor de Hacienda se ocupaba de todo lo relativo a la administración, cobro y distribución o gasto de las rentas reales, llevando también la contabilización de las mismas. Llevaba la contabilidad de las Cuentas Públicas a base de varios libros principales, que se llevaban en unas secciones llamadas contadurías de libros.

Contaduría del Libro de Rentas, que comprendía también los libros de lo Salvado y de las Quitaciones.  

Contaduría del Libro de Relaciones.  

Contaduría del Libro del Sueldo, Tenencias y Acostamientos.

Contaduría del Libro de las Mercedes.  

Contaduría del Libro de la Razón.

Además de los libros que daban nombre a las contadurías, y que eran llevados por duplicado, a fin de poderlos cotejar y puntear uno con otro en beneficio de la mayor seguridad de las anotaciones, cada contaduría llevaba también otros varios más, complementarios y auxiliares, para contabilizar de la forma más adecuada posible la parcela que les estaba encomendada.

El sistema contable utilizado recibía la denominación de «libro común» o «libro de pliego horadado». No se utilizaba libro encuadernado alguno, sino unos pliegos sueltos, de cuatro páginas tamaño folio cada uno, perforados con un agujero. Por la perforación resultante se pasaba una cinta, que se ataba con la suficiente holgura para permitir volver y pasar fácilmente los pliegos, pero impidiendo que éstos se desordenasen.

El conjunto resultante era lo que formaba el llamado «libro de pliego horadado», al cual se le iban añadiendo e intercalando hojas, es decir, pliegos, a medida que se precisaban, en una modalidad precursora de los actuales libros de hojas intercambiables.

 

El método de contabilidad utilizado era el denominado de «cargo y datta», que se basaba en relaciones de cargo a personas concretas, por el concepto de fondos o valores recibidos por cuenta del dueño de los libros, seguidas de otras relaciones de descargo o «datta», por los fondos o valores que estas mismas personas habían entregado por cuenta del indicado dueño; todo ello con los oportunos resúmenes y comparaciones entre los totales cargados y abonados, y la determinación del «alcance» o saldo.

La Contaduría Mayor de Cuentas entendía en tomar las cuentas a todos aquellos que, por un motivo u otro, hubiesen tenido algo que ver con la recaudación o distribución de alguna renta, o hubiesen recibido una comisión de servicio, determinando sus contadores de resultas los alcances o saldos que, en su caso, deberían los interesados ingresar en la Hacienda. Para ello se servía esta Contaduría de las cuentas o datos proporcionados por la Contaduría Mayor de Hacienda, que compulsaba con las cuentas presentadas por los auditados y con los justificantes y comprobantes que aportaban.

El Consejo de Hacienda supervisaba la labor de las dos Contadurías, ejerciendo un cometido de doble dirección. Asesoraba al rey y centralizaba la información y la contabilidad general por el otro y transmitía las instrucciones del monarca y velaba por su cumplimiento.

Al establecerse la contabilidad por partida doble, por medio del libro de Caja, el objetivo era  que merced al libro de Caja, se tuviese en cuenta y razón todo el patrimonio y la hacienda del rey, «sin que faltasse cosa alguna», y que se pudiera dar al monarca o al Consejo de Hacienda, siempre que fuera requerido, la relación general y particular del estado en que todo ello estuviese

Había de llevar la cuenta de los siguientes capítulos,

 La cuenta de las alcabalas y tercias.

 La cuenta de los servicios.

 La cuenta de cualesquier otras rentas ordinarias y extraordinarias pertenecientes a la Corona de Castilla.

 La cuenta de todo lo que venía de las Indias para el rey.

 La cuenta de las penas o multas aplicadas en los reinos de Castilla en favor de la Corona o del fisco.

La cuenta de los alcances de cuentas establecidos en la Contaduría Mayor de Cuentas.

La cuenta de las rentas de los tres maestrazgos de las Ordenes militares de Santiago, Calatrava y Alcántara.

La cuenta de las bulas de la Cruzada, de los Subsidios y del Excusado, así como de cualesquier otras gracias concedidas por el Papa.

La cuenta de las ventas, arbitrios, asientos, cambios y todas las otras contrataciones, expedientes y cuestiones de cualquier clase tramitadas por el Consejo de Hacienda.

La cuenta de todo lo asentado y contabilizado en los libros de la razón.

La cuenta de todo lo que se hubiera entregado y debiera entregarse

La cuenta de los acuerdos particulares tomados con los hombres de negocios de Flandes.

La cuenta relativa a cualesquier otros negocios concertados con cualquier persona, tocantes a rentas o patrimonio del rey, tramitados por cualquier Consejo o Tribunal, o por cualquier oficial o ministro de la Corte o de fuera de ella, de la índole que fuesen.

La cuenta de todos los cargos contra el tesorero general y contra cualesquier otros tesoreros, pagadores y receptores de las penas de Cámara, y contra cualesquier otras personas, por lo que se les consignase, y librase, o entrase en su poder, de las rentas y hacienda del rey, así como de las libranzas que se girasen contra ellas, para que pagasen a terceros los importes respectivos o para otros efectos, de forma que hubiese y se llevase cuenta general y particular con todos.

La Contaduría del Libro de Caja estuvo usándose entre 1593 y 1621, año en que fue suprimida por la dificultad de su establecimiento y teneduría por la resistencia pasiva y la falta de transparencia administrativa. Hasta el momento no se ha encontrado el conjunto de libros de los años de la Contaduría del Libro de Caja que serían unos de 500 ó 600 volúmenes.

En la segunda mitad del siglo XIX hubo diferentes intentos de implantación del método contable de partida doble en la contabilidad pública española, intentos fracasados como ocurre en el siglo XVI por la apatía de la clase política de la época por el citado método contable, dado que su aplicación perjudicaba indirectamente sus intereses.

Los primeros intentos de aplicación del método de partida doble a la contabilidad de la Hacienda Pública española se llevan a cabo entre 1849-1870. El primer intento fue la reforma administrativa y contable del ministro Bravo Murillo de 1849-185, seguido por la Ley provisional de Administración y Contabilidad de 1870. Entre 1878 y 1894 se va hacia la obligatoriedad de la aplicación del método de partida doble a las cuentas públicas. Entre 1889 y 1894 se establece la obligatoriedad con rango de ley de aplicar el método de partida doble a la Contabilidad del Estado.