lunes, 13 de junio de 2011

Ciudad celtíbero romana de Ercávica. Cañaveruelas. Cuenca

Foro de ERCÁVICA. Situada en el cerro de Santaver a  modo de península sobre la margen izquierda del río Guadiela, afluente del Tajo. El cerro ofrece una excelente posición estratégica, con un destacado control visual sobre su entorno, situándose en sus inmediaciones el tramo de la calzada que unía Segóbriga y Segontia-Siguenza-.

La noticia de mayor antigüedad sobre Ercavica se remonta al primer cuarto del siglo II a. C., cuando la ciudad, calificada como nobilis et potens civitas, se rindió a T. Sempronio Graco el 179 a. C. (Livio 11, 50, 1). Ptolomeo (2, 6, 57), por su parte, menciona dos ciudades con ese nombre, una entre los Celtíberos y otra entre los Vascones. Con la ciudad celtibérica se han vinculado las monedas con la leyenda en alfabeto ibérico erkavika, aceptando de forma general la ubicación de esta ceca, así como de la ciudad citada por las fuentes, en el Castro de Santaver, solar de la ciudad romana del mismo nombre, asumiendo por tanto la continuidad topográfica entre ambas entidades urbanas, sin otros argumentos que el hecho de utilizar ambas el mismo topónimo.



Existe un importante yacimiento, Castro de Santaver, con entidad urbana a pocos kilómetros aguas arriba del Guadiela por lo que no estaba en el emplazamiento de Ercávica el núcleo celtibérico y no se se levanta sobre él la ciudad romana.

Durante la época visigoda, la ciudad fue sede episcopal.  Con el nombre de Arcávica.

Los restos arqueológicos de la Arcávica visigoda se localizan en varias zonas del entorno del Castro de Santaver, que por aquel entonces ya debía estar completamente despoblado. En la ladera sur se encuentran restos del siglo VII, eremitorio, necrópolis contigua y un posible baptisterio conocido como la fuente de El Pocillo, así como el monasterio localizado en lo que se conoce como Vallejo del Obispo, a unos 2 kilómetros hacia el sureste de la ciudad romana, lugar donde se situaría la sede de la diócesis arcavicense. 

 En la etapa islámica, será desde la segunda mitad del siglo VIII cuando se tenga noticia de estar poblada Santaver y su región por beréberes. Santabariya.

Con la conquista de Cuenca en 1177 por Alfonso VIII, alejada la frontera, Santabariya deja de aparecer en las fuentes escritas.
     
La diócesis no se restableció en su sede original, sino en Albarracín, primero, y, posteriormente, en Cuenca, recién conquistada por Alfonso VIII. El antiguo monasterio, muy transformado, debió retomar su carácter sagrado en el siglo XIII, tras la repoblación cristiana, que en la zona no se inicia hasta la época de Alfonso VII, a mediados del siglo XII. Este edificio debe ponerse en relación con una pequeña población de nombre Santaver, cuya localización cabe situar junto al Vallejo del Obispo. Este núcleo se mantendría hasta 1593, cuando sus últimos habitantes se trasladaron a la vecina villa de Cañaveruelas, aunque todavía en 1642 la iglesia seguía en funcionamiento, ahora como ermita. Esta población aparece hasta 1805, fecha en que figura como un despoblado de Huete.
     
Los trabajos arqueológicos en Ercavica se remontan a 1972.