martes, 23 de febrero de 2010

Juana de Mendoza y Ayala.

Juana de Mendoza y Ayala.


Juana de Mendoza, conocida como “La Ricahembra”, verá los reinados de Pedro I, Enrique II, Juan I y Enrique III. Puede pasar desapercibida en el seno de una familia con representantes masculinos en prácticamente todos los campos de la actividad humana. Es su sobrino el I marqués de Santillana. Una de sus nietas será la madre de Fernando “El Católico” y otra la esposa del primer duque de Alba. Uno de sus biznietos será “El Gran Capitán”, Gonzalo Fernández de Córdoba, y otro el poeta Jorque Manrique. Incluso, podemos encontrar que se considera a Cristóbal Colón miembro de esta familia como hijo de Aldonza de Mendoza, sobrina de Juana y duquesa de Arjona, en base a unas mandas que aparecen en el testamento de Aldonza anterior a su muerte que tuvo lugar en el año 1435.
Los orígenes de la familia Mendoza se remontan, si tenemos en cuenta algunas genealogías y entre ellas la oficialmente reconocida por la Casa de Mendoza, hasta la figura de Pedro titulado Duque de Cantabria. Cristina de Arteaga y Falguera: La casa del Infantado cabeza de los Mendoza. Nacida en Zarauz, Guipúzcoa, el 6 de septiembre de 1902. Hija del duque del Infantado, señor de la Casa de Lazcano, profesó como monja jerónima en Madrid en 1936. Escribió poesías, libros y artículos de temas históricos y religiosos. En 1942 se incorporó al monasterio de Santa Paula de Sevilla, donde fue elegida priora en 1944. Se entregó plenamente a la renovación de la vida monástica jerónima. Doctora en Historia por la Universidad Complutense, se graduó con una tesis sobre Juan de Palafox y Mendoza. A este personaje dedicó muchos años de estudio, publicándose la redacción definitiva, en la que trabajó hasta su muerte, Una mitra para dos mundos.
Los Mendoza ya instalados en tierras de la Alcarria no olvidan las tierras solariegas de los valles de Llodio, Mendoza y Mendivil y Gonzalo pedirá ser enterrado allí, aunque ya su hijo Pedro González de Mendoza parece que, según su testamento, pide ser enterrado en el convento de San Francisco de Guadalajara, aunque su primogénito Diego le llevó a enterrar a Álava. Diego ya será enterrado en la capilla mayor del convento de San Francisco.

Al almirante Diego Hurtado debe la familia Mendoza la reconstrucción del convento de San Francisco después del incendio del año 1395 y en su templo se instala el panteón para enterramiento de todos los miembros señalados de la familia.

Hacia el año 1330, Isabel, hija de Sancho IV, concedió autorización a los franciscanos para edificar una casa junto a las murallas de Guadalajara. Esta concesión será el comienzo del convento de San Francisco del que ya existe constancia cierta en 1364. Pedro González de Mendoza, "el de Aljubarrota” dejó en su testamento mandas a favor de los frailes franciscanos, aunque sería el último miembro de los "Mendoza de Guadalajara" enterrado en la iglesia de San Martín de Mendoza, hoy desaparecida. Su lápida fue vendida en 1832 al secularizarse la iglesia.

Iñigo López de Mendoza, primer marqués de Santillana, imprimió un gran empuje a las obras de la iglesia y el convento, donando una gran cantidad de obras de arte, e iniciando la instalación, a los lados del presbiterio, de los primeros enterramientos mendocinos, concretamente los de su padre el almirante don Diego y su madre María de Castilla. El marqués de Santillana dejó mandado ser enterrado en ese mismo lugar, junto a su esposa Catalina de Figueroa y dónde sería enterrado en 1458. Su hijo Diego, primer duque del Infantado, siguió con su construcción. En la capilla mayor, sería enterrado el primer duque del Infantado, los sucesivos duques y muchos de sus familiares, incluyendo a algunos de los Mendoza "de Molina". También otros Mendoza "del Infantado" serían enterrados fuera de la capilla, bajo el pavimento.

A finales del siglo XV el Gran Cardenal Pedro González favoreció generosamente a este convento con donaciones y limosnas, con la terminación de su construcción y la ampliación del refectorio. Ana de Mendoza, sexta duquesa del Infantado, dispuso a comienzos del siglo XVII el inicio de las obras subterráneas de un panteón familiar, detrás del tabernáculo, para depositar los sepulcros de su padre y los de sus dos maridos, Rodrigo y Juan, así como los de sus hijos y el suyo propio. En 1696, el X Duque del Infantado y a la vez VI duque de Pastrana, don Juan de Dios de Silva, Haro y Mendoza, reanudó las obras en la iglesia de San Francisco de Guadalajara para ampliar el panteón familiar de los duques del Infantado. El antiguo panteón realizado por la duquesa Ana sería aprovechado para pudridero del nuevo. La hermosa obra imitaba el panteón real de El Escorial, aunque en mal estado de conservación el Convento de San Francisco merece ser visitado. También sería enterrada en el convento de San Francisco, en 1431, Juana de Mendoza. En el siglo XIX los restos de los duques del Infantado y Pastrana serían trasladados a la cripta de la colegiata de Pastrana.

Los primogénitos de la rama alcarreña de los Mendoza, los duques de Infantado, en el origen de su línea sucesoria sobrinos nietos de Juana de Mendoza, serán a partir del siglo XV cabeza de la Casa de los Mendoza y las Torres de los territorios solariegos en torno a Mendoza serán su lugar de residencia. La villa de Mendoza era de realengo, aunque los Mendoza tenían en esta población el derecho de nombramiento de alcaldes. El señorío de la Torre de Mendoza abarcaba cuarenta y dos pueblos que les pertenecían y en donde tenían derechos impositivos. La familia era la protectora de la parroquia de San Martín en Mendoza. Era frecuente en los valles del norte peninsular el señorío sobre torres, castillos o fortalezas lo que no implicaba el señorío sobre la población en las que estas construcciones estuvieran situadas.

La actual Mendoza está formada por dos barrios que antiguamente eran lugares separados y cada uno con su torre: la propia Mendoza, el "barrio bajo" actual y Mendivil, el "barrio alto" actual. Cerca de la población de Mendoza, los Mendoza eran dueños de otra Torre situada en la localidad de Zambrana del municipio de Armiñón, cerca de Miranda de Ebro en la de Burgos. Esta posesión daría lugar al título de Señor de la Casa y Torre de Zambrana. En Zambrana, en un paraje denominado La Corzana situado en la confluencia de los ríos Zadorra y Ayuda, los Hurtado Mendoza poseían igualmente una Torre que fue antigua residencia de los duques del Infantado. En el año 1707, los Hurtado de Mendoza reciben el título de condes de La Corzana con grandeza de España. En el Condado de Treviño, Zambrana es la antigua villa de Cembrana o Saint Brave. La Corzana existe como población ya en 1099 y citada en el otorgamiento de Fuero a Miranda de Ebro por Alfonso VI. Se sitúa esta población en terreno llano y con privilegiado emplazamiento en una encrucijada de ríos y caminos muy transitada en los siglos XVI y XVII lo que dio lugar a la construcción de una casa-torre. El trazado del caserío se hace junto a un camino dominado por la torre palacio de los Mendoza. La torre dominaba desde el año 1510 las riberas del Zadorra y los caminos reales y fue construida para la defensa y control de pasajeros y mercancías sobre otra fortaleza medieval por los Mendoza. Posteriormente sufrió varias reformas. El complejo constructivo está cercado perimetralmente por un muro o barbacana de mediana altura. El ingreso al recinto se realiza por un arco ligeramente apuntado y lleva en la dovela un escudete que identifica su posesión por el linaje Hurtado-Mendoza. Al sur de la torre, junto a la orilla del Zadorra, se encuentra el complejo hidráulico del molino que data del año 1645. En la actualidad el pueblo es propiedad privada.

Las riquezas derivadas del señorío de Mendoza junto con la posesión de Hita lugar estratégico en el comercio de lanas, ceras y miel desde la Alcarria hacia Soria, y el dominio sobre Buitrago controlando el paso de ganados y lanas entre las dos Castillas serán la base económica de la fortuna de los Mendoza.

El abuelo paterno de Juana de Mendoza.- El primero de los miembros del linaje alavés de los Mendoza del que tenemos referencias ciertas en Castilla y en concreto en tierras de Guadalajara es Gonzalo Yáñez o Ibáñez de Mendoza. En 1331 Alfonso XI le nombra montero mayor. Gonzalo casa con la hija de otro vascongado bien situado en la Corte y con importantes posesiones en las tierras de la actual Alcarria. Es este Iñigo López de Orozco y su hija Juana López, señora de Hita y Buitrago.

Gonzalo Hurtado de Mendoza o Yánez de Mendoza, VIII Señor de Mendoza, casa a mediados del siglo XIV con Juana López de Orozco; llamada “La Ricahembra” como también se denominará a su nieta del mismo nombre. Participa Gonzalo con Alfonso XI en 1340 en la batalla del Salado y en este mismo año casa con Juana. En el siglo XIV hay otra Juana López de Orozco, hija de Iñigo López de Orozco, sobrina por tanto de la abuela de nuestra Juana de Mendoza y prima hermana de Pedro González de Mendoza, padre de Juana de Mendoza.

La abuela paterna de Juana de Mendoza.- No debe extrañarnos el matrimonio de un Mendoza con una Orozco, ambos de linajes alaveses que se asientan en Castilla y de Mendozas y Orozcos con otros alaveses como los Ayala. Siguiendo la genealogía de Salazar sobre los Orozco diremos que los Orozco se asientan en Hita al casarse el VII señor de Orozco, Lope Iñiguez de Orozco, reinando Fernando III, con Juana Ruiz, heredera de la familia del señorío de Hita que poseían desde el siglo XI. Iñigo López de Orozco, primogénito y heredero de Lope Iñiguez no tendrá sucesores y las posesiones de Orozco se venderan a los Ayala. El segundo hijo de Lope Iñiguez, Ruy López, recibe la herencia de su madre en Castilla y al señorío de Hita suma el de Buitrago. Ruy López de Orozco casa con su prima segunda Mencia Fernández Valdés, hija de los señores de Beleña y con heredades en Trillo. Padres de Fernán Ruiz de Orozco que fue desposeído de Hita por Sancho IV que lo entregó a su hija la Infanta Isabel, aunque esto no disminuye la importancia de los Orozco en Guadalajara. El señorío de Hita fue devuelto a Diego Fernández de Orozco, hijo de Fernán Ruiz de Orozco, que une a este señorío el de Talamanca. Diego es padre de su matrimonio con su prima hermana María Fernández Valdés de los señores de Beleña, de Iñigo López de Orozco, señor de Escamilla, Cogolludo, Torija. Padre de otro Iñigo  y de Juana López de Orozco, la abuela paterna de Juana de Mendoza.

Iñigo López de Orozco será el padre de otro Iñigo López de Orozco. Une a los señoríos heredados de su padre el de Pinto. Su hermana Juana de Orozco recibe de su padre los señoríos de Hita y Buitrago. Iñigo López de Orozco, padre, fue una personalidad importante del reinado Alfonso XI y Pedro I, señor de Hita, Santa Olalla, Daganzo, Cobeña, y Lorca. Fue alcalde entregador de la Mesta título concedido por Alfonso XI el día 1 de noviembre de 1339. Participa en la batalla del Salado en 1340 y en el sitio de Algeciras en 1344-donde muere de peste Alfonso XI-, por lo que fue recompensado junto con su hijo con los señoríos de Escamilla, Cogolludo Torija y Pinto lo que no evitó la caída en desgracia de ambos y la ejecución y pérdida de sus bienes por orden de Pedro I de Iñigo López de Orozco, hijo, al considerarle traidor tras pasarse los Orozco en el año 1366 al bando de Enrique, hermanastro de Pedro I y futuro Enrique II. Hita y Buitrago fueron devueltos por Enrique II a Pedro González de Mendoza, hijo de Juana López de Orozco, en 1368 como recompensa por su apoyo contra Pedro I.

Los abuelos maternos de Juana de Mendoza. Los padres de Aldonza Fernández de Ayala y Ceballos, madre de Juana, son Fernán Pérez de Ayala y Elvira Álvarez Ceballos, señora de Escalante de la familia Ceballos con importantes posesiones en Cantabria que incluía el señorío de Escalante, villa situada cerca de Santoña, y que les fue concedido por Juan I en el siglo XIII. Hermano de la madre de Juana es el Canciller y escritor Pedro López de Ayala.
Pedro López de Ayala, IX señor del valle de Ayala, ricohombre, señor de Mena, Unza, Campos, Albudeite y Levadura, adelantado mayor del reino de Murcia, alférez mayor de don Juan Manuel hacia 1307, fallecido hacia 1333, ganó a los moros la ciudad de Cartagena, y en su esposa doña Sancha Fernández de Barroso fue padre, entre otros, de Fernán Pérez de Ayala, X señor del valle de Ayala, muerto en la batalla de Aljubarrota en 1385, que casó con doña Elvira Álvarez de Ceballos, hija de Diego Gutiérrez de Ceballos. Padres, entre otros, de la madre de Juana y de Pedro López de Ayala, el primogénito.
Pedro López de Ayala nació en 1332. Falleció en Calahorra en el año 1407, contaba entonces con 75 años, y fue sepultado en el mausoleo que dispuso para él en el torreón-capilla de la Virgen del Cabello en su casa de Ayala. Pedro López de Ayala, Su abuelo y de su mismo nombre fue adelantado mayor del reino de Murcia en tiempos de Alfonso XI. Su padre, Fernán Pérez de Ayala, fue hombre de confianza de Alfonso XI y de su hijo Pedro I. Enrique II, le designó Merino Mayor de Guipúzcoa, oficio que habría de heredar Pedro López de Ayala. Fernán Pérez de Ayala había tomado posesión de la casa solariega de Quejana en 1332. Fernán Pérez de Ayala era un hombre culto, aficionado a la literatura genealógica y conocedor del derecho consuetudinario ayalés. Escribió la genealogía de la Casa de Ayala en 1371 y redactó el Fuero de Ayala en 1373, código normativo de una gran trascendencia para la Tierra de Ayala durante gran parte de la Edad Media, cuyos efectos se dejan sentir todavía en la actualidad. Asimismo, dio brillo a su casa solariega de Quejana, al certificar la creación de un convento de monjas dominicas en 1378 a partir del viejo monasterio allí existente e inició la ampliación del palacio fortificado. Igualmente llevó a cabo una política matrimonial para enlazar sus Casa con los ya grandes apellidos de Castilla. Murió en Vitoria en 1385 habiendo profesado previamente en la orden dominica, una vez fallecida su mujer.
Pedro López de Ayala, XI señor del valle de Ayala, ya convertido en señor de Orozco en sucesión de los Orozco, de Artziniega y Salvatierra de Álava, fue alcalde mayor de Toledo y de Vitoria. Fue nombrado por Enrique III canciller de Castilla a fines del siglo XIV. Fue hecho prisionero en Nájera y Aljubarrota. Fue diplomático en las Cortes de Francia, Inglaterra, Portugal y Aragón. Escribe las crónicas de los reinados de Pedro I, Enrique II, Juan I y Enrique III. Autor del Rimado de Palacio y el Libro de la caza de las aves et de sus plumajes et dolencias et malecinamientos.
Ya enfermo, el 1 de diciembre de 1406, establece dos mayorazgos: los bienes patrimoniales que poseía en Álava y Vizcaya los donó a su hijo primogénito Fernán Pérez de Ayala, mientras que su segundogénito también llamado Pero López de Ayala, heredó las casas, rentas y derechos que administraba en Toledo. De este modo bifurcó el linaje en dos líneas sucesorias que siguieron caminos diferentes. El primero, Fernán Pérez de Ayala concentró los bienes adscritos a la casa solariega de Quejana y de él vienen los condes de Ayala, casa el primo de Juana con una sobrina del segundo marido de Juana y por tanto de la Casa Real como veremos. El segundo, Pedro López de Ayala, fue el iniciador del linaje que en 1470 son titulados condes de Fuensalida en Toledo, cuyo primer titular fue su hijo homónimo, nieto del Canciller Ayala.
Juana de Mendoza y Ayala, La Rica Hembra de Guadalajara”, nace en Guadalajara en 1360 ó 1361, aunque también se da como fecha de su nacimiento el año 1352. Juana muere el 24 de enero de 1431 en la localidad de Palacio de Meneses perteneciente en la actualidad al ayuntamiento de Meneses de Campos en la provincia de Palencia. Son sus padres el IX señor de Mendoza, Pedro González de Mendoza, y Aldonza López Ceballos.
Juana fue en su tiempo tan famosa por su dinero como por su belleza. Su padre, Pedro González de Mendoza, IX señor de Mendoza, le dio una importante dote cuando capituló su casamiento en 1372 con Diego Gómez Manrique de Lara. Diego Gómez Manrique de Lara era adelantado mayor de Castilla y pertenecía a la todavía poderosa Casa de Lara en la que detentaba el título de señor de Amusco, Palencia, siendo el séptimo titular de este señorío. Juana queda viuda al morir su marido en Aljubarrota, donde también muere su padre. Recordemos que esta batalla, que tiene lugar en el año 1385, supuso la muerte de gran parte de los titulares de las casas nobles de Castilla y en ella mueren entre otros Mendoza el padre y el primer marido de Juana así como su abuelo materno, como se ha visto.
La batalla y la derrota de Aljubarrota, por la que se acaban las aspiraciones de Castilla al trono de Portugal, tuvo lugar al final de la tarde del 14 de agosto de 1385 entre las tropas portuguesas de Juan I de Portugal y el ejército castellano de Juan I de Castilla. La batalla se dio en el campo de San Jorge en los alrededores de la villa de Aljubarrota, entre las localidades de Leiria y Alcobaça en el centro de Portugal. La derrota de los castellanos pone fin a la crisis portuguesa de 1383 a 1385 y supone la consolidación de Juan I como primer rey de Portugal perteneciente a la dinastía de la Casa de Avís. La paz definitiva con Castilla se retrasará hasta 1411. A la muerte de Fernando I de Portugal su yerno Juan I de Castilla se hace nombrar rey de Portugal apoyado por la alta nobleza, pero la burguesía y el campesinado se agrupan en torno a Juan de Avís y tras la derrota castellana de Aljubarrota consiguen la subida al trono portugués de este monarca que inaugura la nueva dinastía de Avís.
Gonzalo Yáñez de Mendoza, montero mayor de Alfonso Xl, se afincó en Guadalajara al casarse con Juana, hija de Iñigo López de Orozco y de Mencía Fernández Valdés. De este matrimonio nació, en 1340, el primer Mendoza alcarreño, Pedro González de Mendoza, que se casó primeramente con María Fernández Pecha, hermana del fundador de la orden Jerónima Pedro Fernández Pecha, murió sin descendencia en 1354; después casó con su prima Teresa López enviudando de nuevo. En 1363 casa con Aldonza de Ayala con quien fundó el mayorazgo que fijaría en Guadalajara la residencia de la rama mayor familiar. El matrimonio vivió en las casas de los Orozco, situadas frente al alcázar de la ciudad, y posteriormente, en 1376, edificaron las suyas propias en el mismo lugar que ocupa hoy el palacio del Infantado. Pudiendo ser las casas anteriores al Palacio propiedad de los Ayala y herencia de Aldonza. Son los Pecha aquí citados antepasados de fray Hernando pecha, autori de la historia de Guadalajara a mediados del siglo XVI.
Juana y Diego solamente tuvieron un hijo llamado Pedro Manrique de Lara, VIII señor de Amusco, y ejercerá el cargo de adelantado de León. Pedro casa con Leonor de Castilla. Leonor era hija del infante y duque de Benavente Fadrique, hijo natural de Enrique II habido con Beatriz Ponce de le Juana y Diego solamente tuvieron un hijo llamado Pedro Manrique de Lara que será el VIII Señor de Amusco y ejercerá el cargo de Adelantado de León. Pedro casa con Leonor de Castilla. Leonor era hija del infante y duque de Benavente don Fadrique, hijo natural de Enrique II habido con Beatriz Ponce de León, y de su prima hermana Leonor Sánchez de Castilla, hija de Sancho de Castilla, hermano de Enrique II. Son Pedro Manrique de Lara y Leonor de Castilla padres de siete hijos y cuatro hijas.
Viuda Juana, casa por segunda vez con Alonso Enríquez, almirante de Castilla en sucesión al hermano de su mujer y X señor de Mendoza que muere en 1404. Será también Alonso el primer señor de Medina de Río Seco, Valladolid. Alonso Enríquez es sobrino de Enrique II como hijo natural de Fadrique, hermano de Enrique II. Es Alonso Enríquez primo de los padres de la mujer de su hijastro. El segundo marido de Juana, había nacido en el año 1354. Se puede leer que era de menor edad que su mujer, por ello deberíamos admitir como fecha de nacimiento de Juana el año 1352. Con su segunda boda Juana refuerza su unión con la Casa Real castellana ya iniciado con el matrimonio del hijo habido de su primer matrimonio. Su segundo marido es primo hermano de Juan I, hijo de Enrique II.
Era Alonso, como se ha dicho, hijo de Fadrique Alonso de Castilla, señor de Haro y maestre de la orden de Santiago, que sería asesinado en 1358 por orden de su hermanastro el rey Pedro I. Fadrique era hermano de Enrique II y por lo tanto tío del rey de Castilla Juan I. Alonso es hijo de los amores entre Fadrique y una judía, al parecer llamada Paloma, con la que tiene además de Alonso otros dos hijos que son Pedro Enriquez de Castilla y Leonor Enriquez de Castilla. Pedro Enríquez sucede a su tío Enrique II en el condado de Trastamara, II conde de Trastamara, y es el II condestable de Castilla siguiendo a su padre en el desempeño de este cargo. Le sigue Miguel Lucas de Iranzo de 1458 a 1473. Investido por Enrique IV el 25 de marzo de 1458 en el alcázar de Madrid. Pedro e Isabel tendrán un hijo, Fadrique de Castilla y Castro, duque de Arjona, que casa y sin hijos con Aldonza de Mendoza, hija de Diego Hurtado de Mendoza “el Almirante”, X señor de Mendoza, y por lo tanto sobrina de Juana de Mendoza. A ella nos hemos referido en relación con una posible maternidad de Cristóbal Colón. Leonor Enríquez de Castilla casa con Diego Gómez Sarmiento, mariscal de Castilla. Leonor, señora de Salinas en Asturias, en otras genealogías se la considera hija legítima de Fadrique y su esposa Constanza o Leonor Angulo, matrimonio que aparece sin descendencia en alguna otra de estas genealogías. Leonor Enríquez de Castilla y Diego Gómez Sarmiento son padres de María de Sarmiento y Castilla, sobrina de Alonso Enríquez, que casa con Fernán Pérez de Ayala, primo hermano de Juana.
En el año 1385, Juana queda viuda y todavía más rica. Juana vive en el palacio de Guadalajara y aquí cuidará del hijo que tiene de Diego nacido en 1381 y que se queda huérfano de padre a los cuatro años. Juana rechaza gran número de pretendientes que se dice tenía a pesar de su conocido genio y orgullo por lo que se comentaba de ella que era "la más varonil mujer que hubo en su tiempo". Alonso Enríquez rechazado a pesar de tener el apoyo del propio rey de Castilla, Juan I, primo hermano de Alonso. Se cuenta que Alonso se presentó en el palacio de Guadalajara disfrazado de paje de Alfonso y cantando las virtudes de su supuesto Señor Alonso para convencer a Juana de que accediera al casamiento con este Señor. Como no lo lograra, preguntó la razón y Juana contestó que no se casaría con el "hijo de una marrana" lo que respondía al hecho de que Alonso era hijo de Fadrique y de una judía conversa del pueblo cordobés de Guadalcanal, lugar de nacimiento de Alonso, aunque Alonso unía a su parentesco con la Casa Real su título de Almirante de Castilla y el de I señor de Medina de Río Seco, en Valladolid.
El origen de la fortuna de la localidad de Medina de Rió Seco hay que buscarla en los Almirantes de Castilla; los once Enríquez que ejercieron su Señorío marcan su historia. Alfonso Enríquez, I almirante de Castilla de los Enríquez, recibe en abril de 1405 de Enrique III el título de almirante mayor de Castilla y en 1423 Juan II le otorga el señorío de Medina de Rió Seco donde se establece y funda mayorazgo.
Muere Alonso en Guadalupe, Cáceres, en 1429. Juana Muere dos años después. Son padres de tres hijos y nueve hijas.
Los estados que recibió Íñigo López de Orozco de Alfonso XI y Pedro I en los concejos de Atienza y Molina de Aragón serán el germen de los futuros dominios de sus parientes los Mendoza en esas tierras. Ejerció don Íñigo con seguridad el señorío jurisdiccional sobre Argecilla, Galve de Sorbe y Robredarcas en territorio de Atienza y también sobre Castilnuevo en el de Molina de Aragón y tuvo importantes heredades solariegas en Castilblanco de Henares, Cutanilla, Jirueque, Mandayona, Miedes de Atienza, Miralrío, Tejer y Utande; es posible que también poseyera Ledanca y Carabias en la tierra de Atienza y Guijosa en la de Medinaceli. Estas posesiones pasaron a manos de su hijo don Íñigo y después tras su muerte en la batalla de Nájera se distribuyeron entre sus hijas y acabaron en poder de su yerno Pedro González de Mendoza.