viernes, 7 de mayo de 2010

Glorieta de Alonso Martinez. Madrid.

Plano de Madrid de 1888. El primer crecimiento significativo de la ciudad se produjo hacia 1860, cuando la burguesía consiguió la demolición de la cerca de Felipe IV, gracias al plan Castro y la realización de los Ensanches.




No lejos de aquí, la Puerta de Bilbao, llamada inicialmente de los Pozos de la Nieve por estar cerca de éstos. Fue construida en 1625 a la altura de las calles Fuencarral con Divino Pastor para ser trasladada en 1690 más hacia el norte, a la actual glorieta de Bilbao. Después se llamó de San Fernando hasta que en 1837 adoptó el nombre de Puerta de Bilbao en memoria de esta ciudad y sus defensores. Tenía un cartel adosado a ella donde podía leerse: A los heroicos defensores y libertados de la invicta villa de Bilbao, los habitantes de Madrid.
- El Portillo de Santa Bárbara, situado en la plaza homónima, al final de la calle Hortaleza. Ambas adoptaban el nombre del cercano convento de Santa Bárbara en la calle de Fuencarral, se situaba una de las puertas de la muralla de Madrid en la ampliación de Felipe IV.








Manuel Alonso Martínez nace en Burgos el primer día del año 1827. En 1841, cuando Alonso Martínez tiene catorce, se traslada a Madrid, donde cursa las carreras de Derecho y Filosofía y Letras. En 1848 vuelve a Burgos, colegiándose de abogado y ejerciendo como tal hasta 1854, año de su regreso a Madrid. Tras la Revolución del 54, que abre el llamado Bienio Progresista, Alonso Martínez resulta elegido Diputado por Burgos, al igual que lo será, prácticamente en todas las legislaturas, hasta su muerte.

El año 55, contando solo con veintiocho años, es nombrado Ministro de Fomento en el Gobierno Espartero. En ese momento, va a ser uno de los consejeros de confianza de la Reina Isabel II. Desde su cargo ministerial impulsa las concesiones de ferrocarriles, dota de recursos permanentes al Canal de Lozoya, llamado de Isabel II, y funda la Escuela de Agricultura "La Flamenca", en Aranjuez. El año siguiente cesa como Ministro y, pocos meses mas tarde, ocupa el cargo de Gobernador civil de Madrid, pasando por momentos de gran peligro durante la Revolución de 1856.

En el verano del 57 contrae matrimonio con Demetria Martín y Baraya, en la iglesia de San Sebastián, sita en la calle de Atocha. Este mismo año se crea el partido de la unión Liberal, presidido por O'Donnell, al cual se afilian Alonso Martínez y otros muchos políticos entre los cuales figura el Marques de la Vega de Armijo, que sigue, desde entonces, una trayectoria política que podría decirse paralela a la suya. Años después, en 1864 y a instancia de Narváez, que ocupaba, a la sazón, la presidencia del Consejo de Ministros se le concede la Gran Cruz de Carlos III.

Del 65 al 66 desempeñó la cartera de Hacienda en el Gobierno presidido por O'Donnell y en un momento realmente critico para la economía del país. En septiembre del 68 se desencadena la revolución conocida con el nombre de "La Gloriosa", a causa de la cual salen del país la Reina Isabel II y su marido, Francisco de Asís. Durante el Sexenio Revolucionario Alonso Martínez se mantiene prácticamente apartado de las tareas de gobierno, dedicándose a su labor de académico y escritor y a sus tareas de abogado y hombre de negocios.

El año 69 es elegido presidente de la Academia de Jurisprudencia y Legislación, y el año siguiente se le nombra académico de la Real de Ciencias Morales y Políticas, ocupando la medalla numero 33, presidía ésta Rodríguez Vaamonde, que contestó a su discurso de ingreso. Alonso Martínez escribe, en esos años, buena parte de sus obras jurídicas y políticas, prologa obras traducidas del latín por su pariente Norberto Pérez de Camino, compone poesías e, incluso, redacta el capitulo dedicado a la Mujer Burgalesa, dentro de la obra colectiva dedicada a "Las mujeres españolas, portuguesas y americanas".

A finales de 1874, el general Martínez Campos, al mando de la brigada Daban, se pronuncia en Sagunto, proclamando rey a don Alfonso XII, que entra triunfalmente en Madrid a principios del año 75. Alonso Martínez preside en ese momento crucial para la restauración de la dinastía borbónica, la Comisión de los Nueve, que habría de redactar el anteproyecto de la Constitución del 76. En el año 75 se restablece la Comisión General de Codificación a instancia de Cárdenas, entonces Ministro de Gracia y Justicia, siendo nombrado Alonso Martínez presidente de la Sección Primera de tal Comisión, en 1878. En el 81, ya consolidado el partido liberal fusionista, preside el gobierno Sagasta, ocupando la cartera de Gracia y justicia Alonso Martínez.

Pocos años mas tarde, Alonso Martínez, representante de los fusionistas, pacta con Montero Ríos, representante de la Izquierda Dinastía, la configuración del que habría de ser gran partido liberal. Alonso Martínez es nombrado Ministro de Gracia y Justicia en el primer Gobierno de la Reina Regente María Cristina, presidido por Sagasta. El año siguiente, 1886, tiene lugar el Congreso Jurídico Español, en el cual interviene activamente Alonso Martínez.

La década de los 80 representa la culminación de la carrera jurídica de Alonso Martínez. En el 87 se desplaza a Barcelona donde, como Ministro, pone la primera piedra del Palacio de Justicia de aquella ciudad. Rodeando su fachada se colocaron, después, estatuas de grandes juristas, entre las cuales se encuentra la de Alonso Martínez. En el año 89 se le nombra Académico de Mérito de la de Jurisprudencia y Legislación y en el 90 Presidente del Congreso de los Diputados.

E1 13 de enero de 1991 muere Alonso Martínez, teniendo lugar, dos días después, un impresionante entierro, con gran afluencia de personas. Pocos meses antes había otorgado testamento. Su yerno, el conde de Romanones, se encargó de comunicar a la Academia el trágico suceso. Su viuda acepta, meses mas tarde, el marquesado de Alonso Martínez.