domingo, 27 de marzo de 2011

Albaida. Valencia.

El origen de Albaida es el de ser una plaza nueva fortificada, creada durante las campañas militares y el sitio para recuperar las villas de Jàtiva y Biar. El solar de la antigua villa fortificada, "clos de la vila" es el origen de Albaida. Esta ocupado el “clos de la vila” por la iglesia-palacio, con el huerto y también por la plaza de la villa, Plaza de Segrelles, dedicada al pintor José Segrelles nacido en Albaida

El casco antiguo o medieval de la población se asienta sobre un pequeño cerro rodeado por los barrancos del río Albaida y el del Bouet. Posteriormente el núcleo poblacional se expansionará siguiendo dos ejes, hacia el sur durante el siglo XVIII y hacia poniente.

La muralla de Albaida es de mediados del siglo XII, aunque fue reformada en los siglos XIII-XVII. Su origen se sitúa en el período almohade, cuando se dispone la construcción de una fortificación más sólida y emplazada en un lugar más bajo como es el “Tossal de la Vila”. Reconquistada Albaida en 1244, Jaime I en 1248 manda construir las primeras casas en el pequeño recinto amurallado, llamado “Clos de la Vila”, así como también en la parte inferior del Tossal, donde se forma el “Raval Jussà”.

Permanecen en pie cuatro torres de la primitiva muralla, tres de ellas se corresponden con las del palacio de los Milá y Aragón y la cuarta es la Torre de Guaita. De una quinta torre sólo nos queda la base. Del resto del conjunto amurallado, destacan dos de los tres portales existentes, parte de la Barbacana que resguardaba el desaparecido portal de San Cristóbal y el mirador de la Guaita.

La Barbacana de San Cristóbal, corresponde a un tipo de edificio con carácter defensivo urbano, integrado en las murallas del núcleo antiguo de la población que data del siglo XIII. Se trata de una muralla de menor altura y añadida al muro de la villa, formando una especie de balcón que se utilizaba para obstaculizar la subida de los enemigos.

La Puerta de la Villa, puerta gótica de la muralla que combina el arco de medio punto en la parte delantera y uno escarzado en el interior. Formaba parte del edificio defensivo que se situaba en el núcleo antiguo de la villa. La Puerta de Valencia, ubicada en el lugar de llegada del camino real de Valencia. Por ella, los viajeros procedentes de la capital o de Jàtiva, accedían al amplio y empinado “Carrer d’Avall”, eje principal del núcleo medieval de Albaida. Éste fue el acceso más importante de los situados extramuros de la villa.

En el Tossal de la Vila, núcleo de la actual población, se han encontrado restos del Bronce, ibéricos y romanos. En la época islámica la zona estaba densamente poblada con numerosas alquerías. Tras su conquista los musulmanes fueron expulsados tras una rebelión y se inició la repoblación en 1258 por Jaime I con colonos catalanes, aragoneses y castellanos.

La villa de Albaida fue provista de MURALLAS por el gobierno almohade poco antes de la conquista cristiana, que tuvo lugar en 1244 con la rendición a Jaime I. El circuito amurallado tendría su origen, pues, en la primera mitad del siglo XIII y su desarrollo se prolongaría hasta el XVIII, al ser aprovechado, reformado y ampliado y finalmente derruido por los nuevos pobladores.

A partir del s. XVI comenzó de forma continuada la degradación de estas fortificaciones por los terremotos de 1644 y 1748 y el crecimiento urbanístico que motivó su progresivo derribo. El cinturón defensivo de Albaida es el conjunto fortificado urbano que mejor se ha conservado de toda la comarca.

El Portal Mayor era el más antiguo y la única abertura de la muralla islámica. Fue construido en el siglo XIII y modificado varias veces en siglos posteriores. Se halla actualmente en la confluencia de las calles Trinidad y Fraga, en lo que entonces era parte más elevada y protegida del circuito amurallado. Entre los siglos XIV y XV se reforzó el sistema defensivo del portal con la construcción de una barbacana, llamada Barbacana de San Cristóbal, especie de pequeña muralla de piedra con refuerzos de sillares en las esquinas, que se ha conservado parcialmente y que servía para defender el acceso desde una posición más elevada. Del portal son pocos los elementos que han llegado a nosotros, ya que se vino abajo con el terremoto de 1644, aunque para entonces ya debía estar semiabandonado y en desuso, al haber pasado a ser la Plaza Mayor el centro de la vida urbana.

El Portal de Onteniente se abre en el siglo XIV, aprovechando la llamada Torre de Guaita, torre islámica del siglo XIII. De propiedad privada, se encuentra dentro de la casa conocida como 'del Coixo Dacsa', en el punto donde confluyen la calle de La Funete y la Avenida de Fora-Fora. Punto de llegada del camino de Onteniente se trata de un portal doble formando recodo. Esta puerta fue clausurada en 1460, al empezarse la construcción de la Puerte de la Vila, nuevo acceso a la población en esa zona de la muralla. Su estado de conservación es bueno, siendo el portal que en mejores condiciones ha llegado a nuestros días.

La Puerta de la Villa es la más majestuosa de la antigua muralla y uno de los mejores ejemplos de este tipo de construcciones en la Comunidad Valenciana. Se abre a la Plaza Mayor, junto al Palacio, y fue iniciada es 1460, el mismo año en que en Valencia se comenzaban a construir las Torres de Quart. Dañada en 1522 durante las Guerras de las Germanías, sería rehecha poco después utilizando materiales de peor calidad que la piedra sillar originaria. En su dovela central quedan restos del escudo de armas del I conde de Albaida.

La puerta forma parte del tramo de muralla que aún se conserva, aunque ha quedado englobado dentro del edificio del Ayuntamiento Viejo. Este lienzo conectaba una de las torres del Palacio con la Torre de Guaita y el Portal de Onteniente.

La Puerta de la Vila fue el principal acceso a la ciudad durante mucho tiempo, hasta que la apertura en 1769 de un arco por debajo del Palacio que conectaba directamente con la Plaza de la Iglesia la convirtió en un acceso secundario.

La Puerta de Valencia se abre en el barrio conocido como Raval Jussà o de Baix, y es el único que se conserva de los que comunicaban la población con esta barriada extramuros, punto de llegada del camino de Valencia. Actualmente se encuentra al final de la calle Beato Nicolás Factor. Construido alrededor de 1450, es semejante a la Puerta de la Vila, aunque mucho más sencillo.