miércoles, 25 de enero de 2012

La torre de la catedral de Sevilla.

La Giralda y el Giraldillo.




Copia de El Giraldillo, bajada de su lugar a principios de 2006 para colocar el original, se puede visitar, está colocada a la altura del suelo en la Puerta del Príncipe de la Catedral.


El Giraldillo es el nombre popular que recibe la escultura que corona la Giralda de Sevilla, cuyo nombre real es Triunfo o Coloso de la Fe Victoriosa. También se le llama erróneamente Santa Juana.

La estatua, de más de 3, 5 metros de altura pesa 128 kilos, hace las veces de veleta y representa la Fe, el triunfo del cristianismo sobre el mundo musulmán, culminando así las reformas arquitectónicas renacentistas que sufrió el minarete. Precisamente esta capacidad de girar según la dirección del viento hizo que se denominase a la figura como Giralda originalmente, llamándose Giraldillo cuando el nombre de Giralda pasó a hacer referencia a la famosa torre


Pasado el ecuador del siglo XVI, en plena época del Renacimiento en España, el Cabildo de la catedral hispalense encarga al arquitecto Hernán Ruiz II “El Joven” la transformación del gran alminar árabe adosado a la catedral, único resto que permanecía en pie de la anterior Mezquita Mayor almohade de Isbiliya, junto con el Patio de Abluciones o de los Naranjos.

Esta transformación consistió en añadirle hasta un total de cinco cuerpos de altura y sección decreciente, colocando sobre el último una gran estatua, de cuatro metros de altura y con funciones de veleta, que representaba el Triunfo de la Fe Victoriosa.

Conocida popularmente como Giraldillo (del italiano girandola –veleta-), esta popular veleta no tardaría mucho tiempo en dar nombre a toda la torre, conocida desde entonces como "La Giralda".

La imagen, de unos 1.500 kilos de peso, desmontable a trozos y fundida en bronce en 1568 por el maestro artillero Bartolomé Morel, fue realizada por el escultor Juan Bautista Vázquez El Viejo, que pasó a tres dimensiones e hizo el molde para su vaciado, del modelo previamente diseñado por el pintor Luis de Vargas.

Izado sobre la torre en el mismo año 1568, fue bajada en 1999 para su restauración, que fue llevada a cabo entre los años 1999 y 2003 en las nobles naves de las Atarazanas Reales sevillanas, colocándose en su lugar entonces una réplica realizada en 1981 en poliéster, sin desmontarse la original.

Esta réplica, de unos 300 kg de peso, se expone actualmente a la contemplación de todos los viandantes ante la Puerta del Príncipe de la catedral.

La imagen de el Giraldillo representa una mujer con túnica, una palma en una mano y en la otra un gran escudo guerrero, que parece inspirarse en la Palas Atenea de Raimondi.