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miércoles, 1 de enero de 2020

Sepulcro de doña Sancha. Monasterio de las Benedictinas de Jaca. Huesca

El sarcófago está fechado en la segunda mitad del siglo XII y procede del panteón real de Santa Cruz de la Serós, donde fueron enterrados los restos de las tres hijas del Rey Ramiro I.





Monasterio de las Benedictinas.

Se encuentra junto a la Muralla de Jaca












Es de autor desconocido al que se identifica como "El Maestro de Doña Sancha".

Fue mandado labrar por el Rey Pedro I para contener los restos de su tía, Doña Sancha, hija de Ramiro I muerta en 1097. 

Desde la bajada de "Las Benitas" desde Santa Cruz de la Serós a Jaca en 1555, hasta 1662 en que la Abadesa Dª Jerónima de Abarca lo mandara bajar, permaneció abandonado en Santa María de Santa Cruz de la Serós.









Puente de San Miguel. Jaca




Asieso

El rasgo más importante de Asieso es la iglesia parroquial, que se remonta al siglo XII.
La iglesia románica de San Andrés está localizada en una cuesta. En la antigüedad fue usada como un sitio para ver el tránsito de los jacobeos que viajan cruzando el puente de San Miguel. Su diseño es simplista. El interior es oscuro y místico, con un fuerte toque medieval.
En el frente de la iglesia rómanica en Asieso, hay un bonito ábside semicircular que refleja el arte lombardo en estado puro.
El exterior de la iglesia es mucho más atractivo que el interior. La pared de fuera del ábside muestra una bonita decoración de corte lombardo que la hace espectacular a la vista del visitante.











Situado junto a la carretera que conduce al Valle de Aísa, en la salida de Jaca, sobre las aguas del río Aragón.

No se conoce la fecha de su construcción, aunque suele aceptarse que, por su aspecto y estructura, el puente es de época bajomedieval (siglo XV). Fue restaurado en 1608 y 1816.

En la década de 1950 fue consolidado por el arquitecto Miguel Fisac, tras su declaración como Monumento Histórico-Artístico en 1943. En fechas recientes ha sufrido su última restauración.

Su longitud total es de 96 metros. El puente presenta un alzado asimétrico, pues apoya directamente sobre la orilla derecha, más alta y sólida, mientras descansa directamente en la propia terraza fluvial en la izquierda.

Muestra perfil a doble vertiente, propio de los puentes medievales, y un arco central apuntado -de 17 m de altura- con rosca de sillería, que salva el cauce principal. Otros dos arcos más pequeños funcionan como aliviaderos, en caso de avenidas. Se refuerza su estructura mediante dos tajamares situados entre los arcos.

Esta obra de ingeniería facilitó durante siglos la comunicación entre Jaca y los valles occidentales del Pirineo aragonés. Por aquí pasaba el camino, que enseguida se bifurcaba, hacia los valles de Aísa, Hecho y Ansó.

El desvío por Abay, bien conservado, conducía hacia Berdún y Navarra, a modo de camino jacobeo complementario al Camino de Santiago principal, que discurre por la orilla izquierda del valle.



















De camino al Puente pasamos por el Seminario Diocesano