martes, 20 de abril de 2010

Palacio del duque de Alba. Madrid.


Calle del duque de Alba, 15, con vuelta a la Calle de los Estudios y a la Calle de Juanelo.

Sobre el gran solar que hoy ocupa el palacio estuvo ubicada durante varios siglos una enorme y sobria casona de estilo castellano que tuvo por huéspedes a ilustres y destacados personajes de la corte. Así, en el siglo XVI estuvo habitada por San Francisco Carracciolo, San Luis Gonzaga y por Pedro Médicis, hermano del Gran Duque de Florencia y carta de garantía de fidelidad para la monarquía hispana. En el siglo XVII tuvo como morador a Pedro Franqueza, Conde de Villalonga, secretario y hombre de confianza del duque de Lerma, gran válido de Felipe III, a quien se responsabilizó de oscuros episodios de corrupción, suponiéndole la caída política, la confiscación de sus bienes y la cárcel.

Parece ser que a finales del siglo XVII, el duque de Alba adquirió el caserón, junto a otra casa contigua, encargándose de las tasaciones los arquitectos Manuel y José del Olmo. El duque pasó a habitar el caserón pero parece que no hizo grandes reformas, todo lo más consistió en redimir en 1710 las cargas tributarias de los inmuebles.

El edificio actual es fruto de una completa remodelación interna y externa que realizó en 1861 el arquitecto Alejandro Sureda por encargo del duque de Berwick y Alba. Entroncando con los gustos estéticos del Madrid isabelino, el nuevo palacio adquirió un carácter clasicista, a través de la disposición simétrica de los balcones, decorados con guardapolvos y rematados con frontones, y con un portón central. Lamentablemente, y como viene siendo habitual en este tipo de construcciones, una reforma posterior alteró profundamente su distribución interior para construir en su lugar apartamentos de alquiler, a la vez que la planta baja se habilitaba para la ubicación de tiendas.

En esta Calle también el palacio de la duquesa de Sueca. Plaza y calle del duque de Alba, 2.


Situado en la misma manzana que la antigua Catedral y los Reales Estudios de San Isidro, esta casa palacio de 7.200 metros cuadrados conocida popularmente con el nombre del antiguo edificio de las Temporalidades, ha tenido a lo largo del tiempo distintos usos. Durante el siglo XVIII sus grandes dimensiones se antojaban idóneas para usos sociales, razón por la que se destino a escuela para los hijos de los criados de Carlos III. En 1791 una reforma realizada por el arquitecto Antonio de Abajo transformó el inmueble en una espaciosa residencia nobiliaria. Así, a comienzos del siglo XIX pasó a habitarla la duquesa de Sueca, mujer de Manuel Godoy, primer ministro y favorito de Carlos IV.

Con la llegada de los liberales se convirtió en la sede del Colegio de Humanidades de Francisco Serra en 1837 y en el último tercio del siglo fue destinada a albergar un cuartel de la Guardia Civil.


En la actualidad poco queda de la antigua casa palacio, convertido en edificio de viviendas tras sucesivas reformas. Recientemente ha sido adquirida por el ayuntamiento con el fin de instalar la sede de los Servicios Sociales del municipio, y está previsto que el arquitecto portugués Álvaro Siza se encargue de su acondicionamiento y rehabilitación. Está en un estado deplorable.