jueves, 4 de noviembre de 2010

Callejeando por Cuéllar. Segovia.













PALACIO DE DON PEDRO I, CASA SOLARIEGA DE LOS VELÁZQUEZ DE CUÉLLAR

El


marquesado de Cuéllar fue reconocido por Felipe II a Francisco Fernández de la Cueva y Girón, IV duque de Alburquerque en 1562. A pesar de ello, el título fue concedido por Carlos I de España al mismo duque,

Hace referencia a la villa de Cuéllar y abarca todos los municipios pertenecientes a la Comunidad de Villa y Tierra de Cuéllar. Este titulo es la dignidad que ostentan desde 1562 los herederos del Ducado de Alburquerque, en vida de sus padres.

Surge la Comunidad de Villa y Tierra como Comunidad vecinal de funcionalidad militar al comienzo del S.X, siendo en el S.XI cuando la repoblación alcanza cierto arraigo. La particularidad de las Comunidades de Villa y Tierra castellanas es que no dependen de ningún señor, sino directamente del rey. La villa y las aldeas que la rodean tienen autonomía en cuanto a su organización y la administración de justicia. Eran amplias circunscripciones territoriales surgidas a partir de la concesión por parte de la Corona de una extensa superficie a una determinada villa, que se encargaba de organizar y poblar ese territorio. La villa establecía las condiciones que regulaban el asentamiento de nuevos colonos y ejercía un control efectivo sobre la totalidad del espacio que se encontraba bajo su jurisdicción.

La Comunidad de Cuéllar contaba con un total de 6 sexmos o circunscripciones administrativas. De ellas, una correspondía a la Villa, e incluía a las aldeas próximas de Escarabajosa y Torregutierrez, que eran consideradas como arrabales o barrios de la Villa. En los otros 5 sexmos se agrupaban las restantes aldeas de la Tierra; estos eran los de Montemayor, Valcorba, Hontalbilla, Navalmanzano y La Mata.





































Casa de la Torre. Conocido como el Palacio de Pedro I. Los restos de este palacio se conservan en la calle del Colegio, que va desde la plaza Mayor a la del Mercado del Pan. Situado a espaldas de la iglesia de San Esteban. De estilo románico.

Se trata de la Casa Solar de la familia Velázquez de Cuéllar, quienes lo llamaron a partir del siglo XVII Casa de la Torre, y actualmente es conocido con el nombre de Pedro I por haber celebrado este monarca castellano su banquete de bodas con Juana de Castro en 1354. Fue declarado Bien de Interés Cultural en 1974.

La primera noticia de su existencia data del año 1348, cuando don Juan Manuel, hijo del infante don Manuel, dona este complejo a Elvira Blázquez, mujer de Pedro González Dávila, repoblador de Ávila y cabeza del linaje Velázquez de Cuéllar, quien llegó a la villa a principios del siglo XIV.

Este edificio aparece vinculado en la historia con Pedro I de Castilla. Tras las desavenencias surgidas entre el matrimonio de Pedro I con doña Blanca de Borbón, el rey forzó a los obispos de Ávila y Salamanca mediante la violencia, a anular su matrimonio con doña Blanca, para contraer nuevo matrimonio con doña Juana de Castro y Ponce de León, rica hembra viuda de don Diego de Haro de la familia de los señores de Vizcaya.

El enlace se celebró en el mes de abril de 1354 en la iglesia de San Martín de Cuellar. Fue el banquete y la noche de bodas la que se celebró en esta casa de los Velázquez que reuniría mejores condiciones para el caso que las del propio castillo. Ningún otro dato, nada más que el de la tradición oral, nos hace referencia a este posible hecho que, a pesar de ser único, bautizó al edificio con el nombre de “Palacio de don Pedro I”.

Poco duró este nuevo matrimonio del Rey, pues al día siguiente del enlace el Rey la abandonó. Aún así, la nueva esposa tomó el título de reina, que usó a lo largo de su vida, en contra de la voluntad del Rey.

Está considerado como “los restos del mejor palacio civil que se conserva en España”. El edificio es una casa torreada de la edad media sin que se pueda precisar el siglo de su construcción.

El Archivo de la Casa Ducal de Alburquerque agrupa los documentos generados por los siguientes títulos nobiliarios:
Los DUCADOS de Alburquerque, Algete y Sesto (título italiano)
Los MARQUESADOS de Alcañices, los Balbases, Cadreita, Cuéllar, Cullera y Montaos
Los CONDADOS de Alba de Aliste, La Corzana, Fuensaldaña, Grajal, Huelma, La Torre de Perafán, Las Torres de Alcorrín, Ledesma, Santa Cruz de los Manueles, Villanueva de Cañedo y Villaumbrosa.
Los SEÑORÍOS de Mombeltrán y su tierra y Villacid
Los MAYORAZGOS pertenecientes a los apellidos Angulo, Menchaca, Oropesa, Pineda, Recalde, Trejo, Vergara, Vicuña y Rodríguez de Villafuerte.
Territorialmente tenían posesiones en Badajoz, Jaén, Ávila, Salamanca, Segovia, Valladolid, Zamora, Lugo, Sevilla, Madrid, Navarra, Burgos, Toledo, La Coruña, Álava, Córdoba, Valencia, León e Italia.


Casa de los Rojas.
Hoy palacio de justicia.











Panera y Casa del duque de Alburquerque del siglo XVIII. Otra construcción Ducal dentro de la Villa es la Casa de las Paneras del Duque, mandada construir por Don José María de la Cueva Velasco y Guzmán, descendiente de los Condes de Siruela, segunda Casa en la sucesión del Ducado, tras la primera directa del don Beltrán de la Cueva.








El linaje de los Cueva se sucederá por línea directa hasta el siglo XVIII, aunque no de primogénito a primogénito; con la falta de descendencia masculina del XI duque, se inicia un pleito sucesorio que hará recaer el ducado en Pedro Miguel de la Cueva y Velasco, descendiente de uno de los hijos del tercer matrimonio de Beltrán de la Cueva con María de Velasco. Pedro Miguel de la Cueva Velasco y Guzmán Dávalos Ponce de León Spínola y Santillán, XII duque de ALBURQUERQUE, X marqués de Cuéllar. Casa con Beatriz Benita Antonia Enríquez de Navarra Dávalos Martel y Grimaldi, hija de Francisco Enríquez y Dávalos, II marqués de Peñafuente, y de Manuela del Solar Fernández de la Cuadra, nieta paterna de Francisco Enríquez Dávalos, I marqués de Peñafuente.

La línea directa y masculina se pierde al morir José Miguel de la Cueva, XIII duque de Alburquerque, en 1811 sin dejar hijos legítimos. A partir de ese momento se inicia un largo pleito por la sucesión, que finalizará en 1831 cuando el Consejo Supremo de Castilla sentencie a favor de Nicolás Osorio, biznieto de Ana Catalina de la Cueva, hija del X duque de Alburquerque y casada con Carlos Ambrosio Spínola, marqués de los Balbases y marqués de Alcañices.

Miguel José María de la Cueva y Enríquez de Navarra Velasco Guzmán Dávalos Ponce de León Spínola y Santillán, XIII duque de ALBURQUERQUE, XVI conde de SIRUELA, XI marqués de Cuéllar, es su hijo José Miguel de la Cueva y de la Cerda Velasco Guzmán Dávalos Ponce de León Spínola Santillán Enríquez de Navarra Cernesio Odescalchi Martel Grimaldi Manrique de Lara, XIV duque de ALBURQUERQUE, XVII conde de SIRUELA, XII marqués de Cuéllar, sin sucesión.

Beltrán Fernández de la Cueva, I duque de ALBUQUERQUE, de su terecer matrimonio será en el siglo XVI, Cristóbal de la Cueva y Velasco, señor de Roa, señor de las villas de Villalobón y Castejón, Roa y Torre Galindo y de la heredad de Portillejo. Casa con Leonor de Velasco, III condesa de Siruela, hija de Francisco de Velasco, II conde de Siruela, y de Francisca Carrillo, hija de Martín Alfonso de Montemayor, IV señor de Alcaudete, y de María Fernández de Córdoba, hija de Diego Fernández de Córdoba y Montemayor, I. conde de Cabra, Mariscal de Castilla, y de María Carrillo de Albornoz.

Convento de la Trinidad.
La iglesia mudéjar de la Trinidad formaba parte de lo que hoy son las ruinas del convento de la trinidad. Convertida en vivienda mantiene sus bóbedas barrocas.






l.









Castillo de los duques de Alburquerque. Situado sobre la llamada ciudadela o parte alta de la población de Cuéllar, cerrando por este lugar el recinto amurallado de la villa, se encuentra el castillo, producto de una usurpación del rey Enrique IV a su hermanastra Isabel y concedido a su favorito don Beltran de la Cueva. El valido construyó un nuevo y suntuoso castillo-palacio que fue terminado por sus sucesores en el siglo XVI. En su interior dispuso de una rica colección de armas. Actualmente alberga un instituto de Enseñanza Secundaria. Las visitas guiadas son realizadas por actores que representan a personajes históricos que han vivido en el castillo.

Iglesia de San Martin. Es un templo mudéjar arquetipo, con tres naves, triple ábside y torre a los pies. Hoy alberga el Centro de Arte Mudéjar donde un espectáculo de luz y sonido nos sumerge en el mundo medieval de las tres culturas.

Iglesia de San Andrés. Tiene una de las plantas más perfectas de arte mudéjar con una bella labor decorativa en todos los muros exteriores. Gran riqueza escultórica. Destaca un calvario románico-bizantino y pinturas murales en los ábsides.

Iglesia de Santa María de la Cuesta. Destaca el ábside románico y la esbelta torre en lo alto de la loma. Por su emplazamiento y por su muralla medieval propia se dice que fue templaria, sin que existan más datos.

Iglesia de El Salvador Es conocida por los arcos a modo de arbotantes que reforzaron el ábside mudéjar para soportar la bóveda barroca. En su interior se conserva una portada románica, como también lo es la emblemática talla de la Virgenla Palma, que da vida a una de las procesiones con más arraigo popular.


Iglesia de San Esteban. Cerraba el primer recinto amurallado. Posee el ábside más representativo de la época dorada del mudéjar. Al pie del templo se ha excavado la necrópolis y se ha rehabilitado como Parque Arqueológico Medieval de San Esteban. en el interior destaca varios sepulcros de alabastro gótico-mudéjar.

Iglesia de San Miguel Resume la propia historia artística de toda Cuellar con huellas de todos los estilos a partir de la albañileria mudéjar. La nave es de trazado gótico renacentista. Destaca el retablo barroco y un Cristo yacente atribuido a Gregorio Fernández.

Iglesia de Santo Tomé. Pequeña capilla gótica al lado de la iglesia del mismo nombre de la que hoy sólo se conserva el ábside, como parte de un edificio comercial.

Iglesia de San Pedro Datada ya en 1095, posee un ábside fortaleza cerrando con su paso de ronda y saeteras superiores el recinto amurallado junto a la puerta de muralla del mismo nombre hoy desaparecida. La obra del templo y de la torre es fundamentalmente gótica. Tras su desamortización ha sido fábrica de harinas durante casi un siglo. Es propiedad privada. Se encuentra perfectamente consolidada.

Palacio de Pedro I. Así se conoce este edificio que tiene una portada románica, estancias góticas, artesonados mudéjares y bellas ventanas ajimezadas. Siempre ha tenido uso privado. Ahora es propiedad municipal y se encuentra perfectamente consolidado.

Palacio de Santa Cruz. Da nombre a una de las calles mejor conservadas del casco histórico. Mudéjar del siglo XVI. En su fachada oeste posee una galería de madera sobre la misma muralla.

Ayuntamiento y Cárcel Vieja con un hermoso patio renacentista, testimonio de los cambios que ha vivido la sede del Concejo de la Villa.

Casa
de los Velázquez del Puerco. En la calle de San Pedro.

Casa de los Rojas. Palacio de Justicia.

Torre de Santa Marina En una lámina de Parcerisa nos queda el recuerdo de la bella iglesia mudéjar porticada. La torre, con propia personalidad por su decoración de ladrillo, se une al conjunto de esbeltas torres-alminares del perfil de la villa.

Arco de San Basilio Una de las puertas de entrada a la ciudadela mejor conservadas. Fue levantada por alarifes mudéjares problablemente en el siglo XIII como las iglesias del mismo estilo.

Arco de San Andrés. Pertenece al segundo recinto amurallado que envuelve la ciudad. Está cerrando la plaza de su mismo nombre.


Arco de Santiago. Pequeña puerta que comunicaba los dos recintos amurallados.


Puerta de la Judería. Un pequeño acceso a través de la muralla. Es uno de los escasos toponímicos de lo que debió de ser una floreciente comunidad en los siglos medievales.

Convento de San Basilio. Edificado por los frailes basilios en el siglo XVII, fue desamortizado en el siglo XIX pasando a manos privadas, por eso hoy tanto la iglesia como el convento son establecimientos comerciales.

Convento de San Francisco. Fue el mayor templo de Cuellar, al reformarlo los duques como lugar de enterramiento de la casa ducal. Albergó sus ricos sepulcros en alabastro que hoy se encuentran en Nueva York. De la gran obra gótica queda la nave central y las capillas laterales recuperadas como sede del Centro de los Encierros.

Convento de la Concepción. Cierra el parque de San Francisco que estaba rodeado por tres conventos. Tiene iglesia de planta barroca, donde destaca un retablo de Pedro de Bolduque y una talla de San Francisco atribuida a Gregorio Fernández.

Convento de Santa Clara.
Desde el siglo XIII acoge a esta comunidad de vida contemplativa. El edificio que sustituyó a uno primitivo, es el más representativo del gótico cuellarano. La portada es renacentista. En el interior se conserva un Cristo románico de gran interés.

Granero de Agustin Daza. Antigua casona en piedra caliza en la plaza de San Gil. Su dueño fue fundador allá por el siglo XVII de un Monte de Piedad para los labradores.

Capilla y Hospital de la Magdalena. Fundación del arcediano Gomez González, como el Estudio de Gramática. La capilla gótica está restaurada y se utiliza como Aula Cultural. Tiene interesantes pinturas murales.

Estudio de Gramática.
Sencillo edificio renacentista que mantuvo un patio porticado hasta el siglo pasado.


Antiguo Convento de la Trinidad. Su estado es ruinoso. Se mantiene en pie el cuerpo de la iglesia, adaptado como vivienda particular, que mantiene las bóvedas barrocas y el exterior con factura mudéjar.

Parque medieval de San Esteban.
Tumbas excavadas, pilas para pinturas reconstruidas, un pozo de nieve y cinco silos de alimentos recuperados son el atractivo de esta propuesta para acercar la arqueológia a todos.

Ábside de Santiago, único resto de la antigua iglesia.

Arco de San Martin.


Panera y Casa del duque de Alburquerque (siglo XVIII).


Casa de los Daza.


Casa de los Velázquez Herrera. Edificio blasonado


Convento de Santa Isabel. Fundación ducal de finales del siglo XVI para la orden de terciarias franciscanas.