martes, 31 de mayo de 2011

La Plaza de Leganitos y la Plaza de España. Madrid.


Plaza de España. Las caballerizas reales donde hoy están los jardines de Sabatini del palacio de los borbones. y al fondo el cuartel de la montaña, donde está ahora el Templo de Deboh.

Los austrias tenian sus caballerizas en los terrenos que hoy están ocupados en parte por la catedral de la Almudena y la plaza que separa la Catedral del Palacio Real.




Fuente de Leganitos.


Plaza de Leganitos. Plano de Texeira. Mediados siglo XVII.


















Plaza de Leganitos, "algannet" las huertas. Estaba aproximadamente en la confluencia de la calle de los Reyes y la Gran Vía. Fue conocida primero como plaza de la Alcantarilla de Leganitos por el puente que aquí existía para cruzar el arroyo de Leganitos y por simplificación quedó en plaza de Leganitos a partir de 1835. Desapareció con la construcción de la plaza de España.

Plaza de España. Es la plaza donde termina la Gran Vía . Su prolongación es la calle Princesa, junto a la calle del duque de Osuna. El trozo de la calle de Leganitos comprendido entre la plaza de Cristino Martos y la Plaza de España quedó cortado y a distinto nivel pasando a denominarse calle del Duque de Osuna y la primitiva calle de este nombre se incorporó a la calle de la Princesa.

Las obras de de la Plaza de España comenzaron el 23 de Agosto de 1943, proyectada desde el 1941. Concluyen el 10 de septiembre de 1948.

Tenían los duques de Osuna un palacio en la calle de Leganitos. Eran los Osuna dueños de la práctica totalidad de los terrenos situados alrededor de las huertas de Leganitos.

Don Francisco de Asís, cumpliendo un voto hecho a la Virgen, compra y acondiciona el palacio del duquede Osuna de la calle de Leganitos, para la comunidad de monas de Sor Patrocinio de las Llagas. María Josefa Dolores Anastasia de Quiroga y Cacopardo, de familia de hidalgos, en religión, sor María Rafaela de los Dolores y Patrocinio. A los diecisiete años entra en la rígida Orden de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora, en el convento de Jesús, María y José del Caballero de Gracia en Madrid, que con frecuencia recibe las visitas de reyes. El devnir azaroso la lleva al convento de La Latina. Pero el convento está enpésimas condiciones y don Francisco de Asís traslada a la Comunidad al nuevo en la calle de Leganitos.

Ahora tienen las monjas toda su atención en mejorar de vivienda, y para arreglarles el palacio viejo de Osuna en la calle de Leganitos se está gastando la Casa Real obra de dos millones de reales... Pero como no es esta bastante protección, la Reina dota con veinte mil reales a toda novicia que allí tome el hábito, con lo que tenemos un jubileo de señoritas que pasan del mundo al convento para descanso de sus padres. Ocho van ya del verano
acá, que le han costado al Real Patrimonio... pues ocho mil duretes.


Los duendes de la camarilla. Episodios Nacionales.
Benito Pérez Galdós


El Cuartel de San Gil. En terrenos comprados por Carlos III a varias familias nobles, entre ellos el duque de Osuna, se inició en 1789 la construcción del edificio destinado a servir de convento a los frailes de San Gil, según el proyecto de Manuel Martín Rodríguez, sobrino de Ventura Rodríguez.

Los frailes no llegaron a ocuparlo. En 1809, José Bonaparte lo destinó a cuartel de Guardias de Corps. Con Fernando VII una parte del edificio se utilizó como cuartel de caballería y en la otra se instalaron dependencias de las Caballerizas Reales. En 1905 se inició el derribo del cuartel cuyo solar ocupaba toda la parte norte de la actual plaza de España. En 1911 tras el derribo del cuartel de San Gil, el arquitecto municipal don Jesús Carrasco presentó un proyecto para la reforma de la plaza que no se realizó.

En la plaza de San Marcial estaba el Cuartel de San Gil. Detrás la calle de Leganitos con el colegio del Sagrado Corazón.

La Iglesia de la Santa Faz estaba situada en el número 4 de la calle del duque de Osuna, 12 de la actual calle de la Princesa. Derribada en 1966.

Calle de la Princesa. Cuando en 1770 se construyó el palacio de la Casa de Alba, al comienzo de esta calle, tomó el nombre de Duque de Liria hasta que, en 1852, recibió el de la Princesa, en recuerdo de María Isabel Francisca (1851-1931), dos veces princesa de Asturias y conocida popularmente por “la Chata”. En la revolución de 1868 se denominó Olózaga, en los años treinta Blasco Ibáñez y recuperó su tradicional nombre de Princesa en 1941. La actual calle del Duque de Liria se abre en terrenos de la desaparecida plaza de los Afligidos.

María Isabel Francisca de Asís Cristina Francisca de Paula Dominga de Borbón y Borbón. Hija primogénita de Isabel II y Francisco de Asís de Borbón. Desde su nacimiento fue princesa de Asturias hasta el nacimiento de su hermano, el príncipe Alfonso el 28 de noviembre de 1857.
Exiliada al proclmarse la II República con el resto de la familia Real. Murió en un convento de Auteuil, cerca de París. Fue enterrada en Francia. El 23 de mayo de 1991, por orden del rey Juan Carlos I, fueron trasladados sus restos a España y depositados en la Colegiata de la Santísima Trinidad del Palacio Real de La Granja junto a los del rey Felipe V y su esposa Isabel de Farnesio. Descansa en la Colegiata de este Real Sitio de España. No tuvo hijos de su matrimonio.

Con el Plan del Ensanche de Madrid, comenzado en 1846, en 1860 se aprueba el "Plan Castro" para el ensanche de Madrid, de Carlos María de Castro. En 1862, se urbaniza la plaza del Callao, que se terminaría en 1866 y el arquitecto Carlos Velasco presenta su Proyecto de la Gran Vía desde la calle de Alcalá a la Plaza de San Marcial. Uno de los primeros barrios creados por el Ensanche fue el Barrio de Argüelles y se ve la necesidad de comunicar dos barrios como el de Salamanca y Argüelles mediante la Gran Vía.

El desarrollo del Ensanche por el plan Castro se orienta hacia el Norte de la ciudad, el área queda limitada en su perímetro por una red viaria conocida como las "Rondas" y que en la actualidad se componen de el paseo de Reina Victoria y las calles Raimundo Fernández Villaverde, Joaquín Costa, Francisco Silvela y Doctor Esquerdo.

La construcción del Ensanche se prolonga hasta 1930.

Carlos María de Castro, 1810-1893. A principios del siglo XIX, Madrid contaba con unos 220.000 habitantes, cifra que llegaría a 300.000 a finales de la década de 1850. Sin embargo, su crecimiento se encontraba constreñido por la cerca de Felipe IV, construida en 1625, que impedía el crecimiento de la ciudad. En 1857, el gobierno publicó un Real Decreto por el que se autorizaba al ministro de Fomento, Claudio Moyano, a formular un proyecto de ensanche de la ciudad. El ministro le encargó a Castro el proyecto, que finalizó en mayo de 1859. La reina Isabel II dio su aprobación, el 19 de julio de 1860 al "ante-proyecto de ensanche de Madrid formado por el Ingeniero D. Carlos María de Castro". Castro sería nombrado director del Ensanche.
El Plan Castro, inspirado en el de Cerdá para Barcelona, suponía el paso de la ciudad de 800 a 2.300 hectáreas, basándose en un cálculo sobre el aumento de población de la ciudad. Mediante una retícula ortogonal, el plan suponía añadir una corona de terreno a la ciudad por norte, este y sur, ordenando los usos del suelo, residencial, industrial, militar, esparcimiento, agropecuario. La unidad básica de edificación debía ser la manzana regular, con vértices achaflanados y patios interiores. Las calles serían de tres tipos, principales con 30 metros de ancho, secundarias de 20 y las más estrechas de 15. Una cuarta parte del Ensanche estaría destinada a plazas, arboledas y jardines públicos.
Con la caída de Isabel II, Castro perdió su cargo de Director del Ensanche, pasando a trabajar, a comienzos de la década de 1870 en la línea de ferrocarril que construía, entre Madrid y Lisboa, la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid-Cáceres-Portugal.

 Imprenta y Estereotipia Rivadeneyra. Calle del Duque de Osuna, número 3.
Durante el siglo XIX, el sector editorial va a protagonizar un notable avance en la producción, comercialización, contenido y difusión. Gran parte de este avance, se debe a toda una serie de grandes impresores que modernizaron y mejoraron la oferta editorial. Uno de estos impresores fue Manuel Rivadeneyra, fundador en 1837 de una gran empresa editorial, sobre unos terrenos cedidos por la Casa Real en el Paseo de San Vicente. Rivadeneyra editó obras tan destacadas como la Biblioteca de Autores Españoles. Tras la muerte de su propietario, su viuda vendió el establecimiento a Don Abelardo de Carlos, pasándose a denominar Sucesores de Rivadeneyra. En la actualidad en esta imprenta se editan el diario deportivo AS, y la revista Semana. La Ilustración Española y Americana se instaló allí en 1872, primero en concepto de alquiler y después compró el edificio con los talleres. En 1882 construyeron en la Cuesta de San Vicente núm. 20 un nuevo edificio “que conservó su fama antigua y su glorioso nombre” y desde entonces se imprimió allí la famosa revista, abandonándose el de la Calle del Duque de Osuna. En Junio de 1883 se estableció en él la Asociación de autodemontes (conductores) que montó unos talleres de construcción de coches “con arreglo a los últimos adelantos de la industria” . También se estableció allí el Circulo Obrero Católico.

En el número 5 de la calle y con vuelta a la calle de vizcondesa de Jorbalán, hasta 1895 callejón del Príncipe Pío, estaba el que fue convento de los Paules establecido en el que fue palacio del Duque de Osuna hasta 1868. A partir de 1872 se instaló allí el convento de las Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento, institución que fundó la vizcondesa de Jorbalán, fundadora también de la Iglesia de la Santa Faz, conocida como la Cara de Dios. La calle de la vizcondesa de Jorbalán comenzaba en la calle del Duque de Osuna y terminaba en la de Ventura Rodríguez. En la actualidad parte del convento y de la calle de la vizcondesa de Jorbalán, ha sido ocupada por la Plaza de los Cubos y la salida hacia la calle de Ventura Rodríguez ha pasado a llamarse calle de Santa María Micaela.

Doña María Micaela Desmaisteres, vizcondesa de Jorbalán, nació en Madrid en 1809 y dedicó su vida a obras de caridad fundando varios centros de acogimiento en diversas ciudades españolas, eligió hábitos propios y fundó el Instituto de Adoratrices y Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad. En 1868 se declaró una epidemia de cólera en Valencia y allí marchó a atender a sus religiosas que habían sido atacadas por la enfermedad, muriendo víctima de la epidemia tres días después. Fue beatificada en Julio de 1925.

En la Plaza de Cristino Martos y con fachada a Duque de Osuna se encontraba la Casa de Socorro del Distrito de Palacio, que tenía una “sucursal” en el comienzo del Paseo de Extremadura en el Puente de Segovia. Este edificio fue demolido durante las obras de Prolongación de la Gran Vía y en su emplazamiento se sitúa actualmente la escalera de subida desde la calle de la Princesa a la plaza de Cristino Martos.