viernes, 20 de enero de 2012

La SETA. Sevilla. Plaza de Encarnación.



La plaza de la Encarnación es producto de las modificaciones urbanísticas llevadas en la zona desde el siglo XVI. Debe su nombre al desaparecido convento de la Encarnación, de la Orden de San Agustín, cuyo edificio ocupaba parte de la plaza.
Aquí tuvieron sus casas principales, entre otros, los duques de Medinaceli y los marqueses de Ayamonte.
El ayuntamiento de la ciudad compró en 1587 varios edificios situados entre ésta última plaza y la calle Laraña para proceder a su derribo y ampliar el espacio. 
A principio del siglo XIX, durante la invasión francesa se derribó el convento de la Encarnación, y se construyó en el centro un mercado de tres calles cubiertas de galerías. 
En 1948 se planteó la ampliación del eje principal de Campana-Osario, por lo que se derribó el tercio meridional del mercado, momento en que renace la plaza ajardinada con una fuente, que finalmente fue demolido en 1973 debido a su estado ruinoso.
El solar permaneció sin construir desde 1973, usado como aparcamiento en superficie o cochera de autobuses. 
En el año 2004 se llevó a cabo un concurso internacional de ideas para la rehabilitación de la plaza, que fue ganado por el arquitecto alemán Jürgen Mayer, con el proyecto Metropol Parasol, consistente en una estructura con forma de seis grandes setas.

El Metropol Parasol, conocido popularmente como las Setas de la Encarnación es una estructura de madera con 2 columnas de hormigón que albergan los ascensores de acceso al mirador y que está ubicada en la céntrica plaza de la Encarnación. 

Su diseñador fue el arquitecto berlinés Jürgen Mayer.

Sus instalaciones albergan un mercado con locales comerciales y de restauración, una plaza de espectáculos, un mirador y el museo Antiquarium.


Iglesia de la Anunciación. 


Iglesia Museo Universitario de la Anunciación y Panteón de Sevillanos Ilustres




Su fundación se remonta a 1565 como iglesia de la Casa Profesa de la Compañía de Jesús. El Colegio de la Anunciación, Casa Profesa de los Jesuitas en Sevilla, fue uno de los pilares intelectuales de la Contrarreforma española, sirviendo también de punto de partida de la expansión de La Compañía en tieras de ultramar.
La expulsión de la Compañía de Jesús en 1767 deja abandonado el convento, al que se trasladaría la Universidad de Sevilla en 1771 convirtiéndose el colegio en Universidad Literaria. La iglesia se convirtió así en la capilla de la Universidad hasta 1956, fecha de su traslado a la Real Fábrica de Tabacos, conservando su rica biblioteca y su noble edificio.

En la cripta de la iglesia se encuentra el Panteón de Sevillanos Ilustres, creado entre 1970 y 1972. Reposan desde entonces los restos de ilustres sevillanos, como Lorenzo Suárez de Figueroa, Rodrigo Caro, Alberto Lista, Valeriano Bécquer y su hermano Gustavo Adolfo Bécquer, o bien fallecidos en la ciudad, como Benito Arias Montano, Fernán Caballero, o José Amador de los Ríos.
En el Panteón de Sevillanos Ilustres se encuentran también los restos de varios miembros de la familia Ponce de León que anteriormente estuvieron sepultados en el desaparecido Monasterio de San Agustín de Sevilla.




Durante la excavación arqueológica del proyecto fueron descubiertos importantes restos arqueológicos correspondientes a los periodos romano y andalusí de la ciudad, por lo que las obras fueron paralizadas.


Su construcción empieza en 2005 y termina en 2011.