lunes, 9 de junio de 2008

Fuentidueña de Tajo. Madrid.

Tal vez lo que más caracteriza a la villa de Fuentidueña de Tajo, en la misma orilla de la Autovia del Este, son los restos de su castillo; que paradojicamente no esta aquí recogido. Llamado de Santiago, de los Piquillos y Torrre de doña Urraca. Dependia de la orden de Santiago. Domina la población desde la llamada Loma del Castillo. Existen indicios de que pudo ser construido en el siglo XII, sobre los restos del musulman llamado de la Alarilla, y ampliado o reconstruido en el siglo XIV. Su historia está relacionada con la Reconquista y con los reyes Alfonso VI y Alfonso VIII, el primero por ser el conquistador de estas tierras a los musulmanes y por su romance y casamiento con Zaida, la princesa mora y el segundo por la Reconquista y por dar los Fueros y el mercado a la Villa. Aquí estuvo recluida Doña Urraca, la mujer de Alfonso I el Batallador. También estuvo prisionero el adelantado Pedro Manrique, por orden de Juan II.En 1474, don Gabriel Manrique, conde de Osorno y comendador Mayor de Castilla, hizo prisionero y confinó en el castillo de Fuentidueña a don Diego López Pacheco, segundo marqués de Villena, en las pugnas que ambos mantenían por la obtención del Maestrazgo de Santiago a la muerte del padre de don Diego, don Juan de Pacheco, primer marqués de Villena. Su estado es de una ruina progresiva.



La iglesia de San Andrés Apóstol fue construida en 1175 como una pequeña capilla. Su aspecto actual corresponde al siglo XVII, aunque la torre puede ser bastante anterior. Alberga un retablo barroco, presidido por una pintura de San Andrés, patrón del pueblo, junto con Nuestra Señora de Alarilla, la patrona. La Ermita de Alarilla está construida sobre parte del solar de la antigua fortaleza de la Alarilla, donde, según la tradición, se apareció la Virgen de Alarilla a un pastor.




El pueblo podría tomar su nombre de la Fuente Salobre, también llamada Fuente de la Dueña, denominada así porque se encontraba bajo el dominio de doña Urraca. El manantial se encuentra situado en la parte trasera de la iglesia parroquial, a los pies del castillo. Reformada en el siglo XIX-año1865-, según se puede ver en la inscripción sobre su caño. La Embarcación de Nuestra Señora la Virgen de Alarilla, festejo declarado de Interés Turístico por la Comunidad de Madrid en 2001, tiene lugar cada sábado del segundo fin de semana de septiembre. El acto está precedido de una romería, en la que los vecinos del pueblo portan la imagen de laVirgen hasta la Ermita de Alarilla, en conmemoración de una tradición que sitúa sobre este lugar la aparición de la talla. Al anochecer, se desfila en procesión, a la luz de antorchas, para posteriormente celebrarse la Embarcación, sobre el Tajo. El pueblo celebra las fiestas de San Andrés el último fin de semana de noviembre, donde tiene lugar la Hoguera de San Andrés cerca de la Fuente Salobre o de la Dueña.
Curiosa chimenea de una casa de Fuentidueña.
Escudos, iguales, de dos casonas de la Plaza Mayor.

En la alta edad media, surgió un núcleo urbano alrededor del castillo de la Alfariella o de la Alarilla, hoy desaparecido, que cobró una gran importancia militar durante la dominación árabe. El rey Alfonso VI conquistó el castillo de la Alarilla en 1085 y en 1212, Alfonso VIII consolidó la plaza, tras su triunfo en la las Navas de Tolosa. Sus primeros pobladores eran carpetanos de la tribu de los barcilenses. Tras la reconquista la aldea fue donada al convento de San Martín de Toledo y años más tarde dada como parte del término de Alharilla a la Orden de Santiago. A finales del siglo XII los almohades destruyeron el castillo de Alharilla. En 1223 Fernando III hace de Alharilla, perteneciente a la Orden de Santiago, uno de los tres únicos pasos de mercancías sobre el río Tajo, lo que ocasionó importantes desavenencias y pleitos con el arzobispo de Toledo, hasta que en 1234 éste consiguió la eliminación del mercado de Fuentidueña y su consiguiente ruina económica. En 1328, el pueblo llamado Fuentidueña de Ocaña, por su vinculación jurisdiccional con el archiprestago de estalocalidad toledana, recibió sus propios fueros. Junto a los restos romanos citar la necrópolis visigoda y los restos de un poblado , situados junto a la cañada real soriana que atrviesa el municipio. Perteneció la Villa a la antigua comarca de la Cuesta de las Encomiendas, surgida al amparo de la orden militar de la Encomienda Mayor de Castilla de la Orden de Santiago, a la que históricamente estuvo vinculada. En la revista estede madrid.com, se puede completar y ampliar los esbozos de información sobre Fuentidueña aqui recogidos. Señalar que se confunde esta Fuentidueña con la existente en Segovia, esta si señorío del condestable Álvaro de Luna y sus descendientes.