martes, 7 de febrero de 2012

Juan Núñez y Leonor de Osorio. El monasterio de San Jerónimo el Real de Madrid.


Juan Núñez y Leonor de Osorio

Diego Hernández de Mendoza dedicó un capítulo de su Armorial a Juan Núñez de Toledo y Leonor de Osorio que no habían muerto cuando escribió la obra, aunque sí habían construido su sepultura.

El matrimonio significa un ejemplo de unión entre un componente de la comunidad conversa y una cristiana de noble cuna. El primero formaba parte de una familia muy relacionada con los linajes de Álvarez de Toledo, los Díaz de Toledo y Chirino. Por su parte, la esposa era un componente del antiguo linaje de los Osorio.

Esta pareja es presentada en el Libro de Armería como un ejemplo a seguir, en el que el autor destaca que se dan tres virtudes principales: la fidelidad a la corona, el ennoblecimiento por méritos, reconocidos siempre por parte de los reyes, y la hidalguía de sangre. Los relatos de las genealogías y biografías de cada cónyuge son tan prolijos que hacen suponer que fueron referidas al autor por los propios protagonistas. En cada una de ellas se destacan las bondades de su linaje. En el caso del esposo éstas son las virtudes cristianas (muy significativo tratándose de cristianos nuevos) y de sabiduría política en la tarea de consejo a los reyes. Por su parte, de doña Leonor se destaca la importancia de su linaje (emparentado con la realeza y las familias de más abolengo de Jaén y León) y su piedad religiosa:

Todo esto he dicho por aver d’escrevyr de unas personas loables que hallé en villa de Madrid. Y por quanto la esperiençia es madre de las cosas, aquella me forçé a mantener lo que diré. Este que digo conmo por herençia patrimonial los rrespechos de nobleza no seyase por esta výa. Ca el abuelo suyo fue dotor maestre Juan, morador en la çibdat de Toledo. El qualhizo tres libros del Testamento Nuevo muy provechosos para la religión christiana, donde declaró todas las profeçías quehablavan del avenimiento del Hijo de Dios y otras cosas muchoneçesaryas a la creençia de la santa fe católica. Los quales libros distribuyó en esta manera, quel uno dio al monesteryo del Sant Françisco de Toledo y el otro a la yglesia mayor de Toledo; este notable onbre dexó un hijo que dixeron el jurado Françisco Nunes, el qual fue ssecretaryo del rey don Johan el segundo, nuestro sennor, y de la muy loable rreyna dona Marýa, sumuger. A este dyó el ya dicho sennor rrey don Juan armas, la squales en fyn se dirán; dexó un hijo que se dize el jurado Juan Nunes, que dende bien pequenno fue cryado en la casa de la muy esclareçida rreyna nuestra soberana, sennora dona Isabel dende que era infanta y prinçesa de Castilla, y por su abilidad  fue echo tienpo lugarteniente de mayordomo mayor y eso mesmode contador mayor y otros ofiçios por sý que ovo en la casarreal. Este es estudioso en aquellas artes que a los loables rromanos hizieron claros, asý en el saber de la pulítica, harte de governar, conmo en notar cosas neçesaryas al bevir honesto. Es un tenplo de notable tenplança de la vida autiva y contenplativa. Dios que muestra su poder a nosotros en dos cosas más que enotras, que son en las batallas e en los casamientos. Acaso syn pensamiento de los dos, ovo de casar con una notable persona, dicha dona Leonor de Osoryo. Y por que las cosas muy sennaladas que son hechas por el mundo no fueran puestas enescryto, luego fueran cubyertas con el nublo de la olvidança. Y  por tanto los rromanos, varones notables, acostunbravan pedir  por sus mérytos que les fueran hechas  ymágenes de aranbre o de piedra. Y aun quiso Nuestro Dios que porque sus hechos quedase dotryna, que sus quatro coronistas lo notasen, por que fuese manifiesto a toda naçión. Asý mesmo me pareçe que aquellos que entre la gente noble y notable son avydos por tales y son en su conpanía estymados, que la rrazón me conbida a quesus armas sean puestos entre las de los tales. Y pues que estos careçen de generaçión, que dellos proçeda, quiero dezir de hijos, que no carescan de lo que se puede con rrazón dexar enmemorya. La sennora hallar es que con el rrey don Enrrique el noble, hijo del rey don Alonso, vynieron de Françia y d’Aragón muchos grandes sennores  quando entró en Castilla, entre los quales vyno un grand  sennor de la casa rreal de Françia, llamado don Remón de Rocafuy, el qual casó en Aragón con una hija de don Johan de Luna. E primero deste casó en Jahen con una sennora que dezían dona Leonor de Osoryo, de la casa de Villalobos, do proçeden los condes de Trastámara y de Lemos, la qual eso mesmo era del linaje de los de Torres y de Solyer y de Berryo y de Benevydes. Ca sy ovyésemos de contar quatro abuelos y cada uno de aquellos que ha otros quatro, nunca acabarýamos.

Alonso López de Haro y el Doctor Pedio Salazar de Mendoza, siglo XVII,  dicen que Luís García de Toledo y Elvira Núñez son los padres de Juan Núñez. Información que se labró en Madrid, en el año 1625, al producir sus pruebas para ingresar en la Orden de Santiago don- Bernardino de Ahumada y Luzón,  vecino de Ronda. Estas declaraciones de López de Haro y Salazar de Mendoza, universalmente reconocidos como notables genealogistas, están corroboradas a su vez en el citado expediente por la que prestara el marqués de Villamagna, don Alonso de Toledo y Mendoza. Caballero de la Orden de Santiago, sobrino tataranieto de doña Violante López de Toledo, quien debería conocer bien el asunto, en razón del parentesco.

Que Luís García de Toledo v doña Elvira Núñez. su mujer, tuvieron por hijos a Francisco Núñez de Toledo, Juan Núñez de Toledo, y a Violante López, que casó con Maestre Alfonso Chirino.


Era este matrimonio parte del entramado de las familias conversas.

Afirma Carriazo que Valera era hijo de una familia ilustra, desde varias generaciones por las armas y las letras, y !e supone natural de Cuenca, hijo legitimo- o tal vez natural- de Maestre Alonso Chirino de Guadalajara y de doña Violante López de Toledo. Es doña Violante hermana de Juan Núñez y de Francisco Núñez. Este casa con María Núñez y son padres de Catalina Núñez que es la  segunda mujer del Contador Alonso Álvarez de Toledo. Son los padres de Francisco, de Violante y de su otro hermano Juan Núñez, Luis García de Toledo y Elvira Núñez. Por la repetición de apellido Núñez podemos pensar en matrimonios entre parientes de una misma familia de conversos, como era habitual.

Juan Núñez casa con Leonor Osorio. El matrimonio significa un ejemplo de unión entre un componente de la comunidad conversa y una cristiana de noble cuna. El primero formaba parte de una familia muy relacionada con los linajes de Álvarez de Toledo, los Díaz de Toledo y Chirino. Por su parte, la esposa era un componente del antiguo linaje de los Osorio. 

Alonso Álvarez de Toledo caso dos veces. La primera hacia 1421 ó 1422 con Aldonza Fernández de Valera, hija de Juan Fernández de Valera, regidor de Cuenca, en cuyo oficio sucedería el Contador parece que en las fechas de su casamiento pues su suegro muere en 1422. Juan Fernández de Valera es así mismo suegro del converso Alonso Chirino, físico de Juan II que escribió varios tratados sobre medicina, padre de mosén Diego de Valera diplomático, justador, y autor de numerosa obra literaria de mérito. Maria de Valera, hermana de Aldonza, es con Alfonso Chirino madre de Mosén Diego de Valera. Al quedar viudo el Contador va a casar hacia 1430, fecha de la muerte de Chirino,  precisamente con una sobrina de  Violante López que es mujer de Alfonso Chirino. Se puede conjeturar que Chirino y María de Valera tienen a Mosén Diego hacia el año 1412 mientras Chirino está casado con Violante López. Alonso Chirino no menciona en su testamento, redactado con suma prolijidad, a Diego Alonso, en ninguna forma, no obstante que éste, en la fecha de su otorgamiento, contaba 17 años de edad.

Juan Núñez era cuñado de Alfonso Chirino; Juan Núñez era hermano de la mujer de Chirino. Era esta Violante López de Toledo. Igualmente una sobrina de Juan y de Violante, hija de su hermano Francisco, es la segunda mujer de Alonso Álvarez de Toledo, casando estos en 1430.

Francisco Núñez, según el Armorial, padre de Juan Núñez, también estuvo situado en la administración real, ocupando la plaza de secretario de Juan II, quien lo ennobleció. Posteriormente, desempeñó la misma función con Enrique IV. Sus armas, como en el caso del contador Alonso Álvarez de Toledo- marido de una nieta de Francisco Núñez y sobrina de Juan Núñez-, fueron fruto de una merced de Juan II, lo cual significaba una consideración especial por parte del monarca

Hijo de Francisco fue Juan Núñez, lugarteniente de mayordomo y contador. Sabemos que por su oficio tenía una quitación de mil seiscientos maravedíes.

Como venía siendo habitual, además de sus nombramientos regios, Juan Núñez desempeñó también cargos en la administración municipal de Madrid. Aparece como jurado y regidor en 1481 entre los caballeros y escuderos, en un acta de acuerdo del concejo, y otra vez en catorce de abril de 1492 entre los representantes de caballeros y escuderos en el regimiento

En el Libro de Armería se da gran importancia a la vida espiritual de la pareja, la cual se refleja en la importancia de su morada para la eternidad, que se refiere así:

Estos dos hizieron dos moradas byen hordenadas y de asaz valor, la una corporal e la otra spiritual e conmo quiera que la tenporal sea más hancha su valor y grandeza lo que más pareçe manifiesto. Lleva la otra en lo divinal la ventaja en los sacrefiçios que se hazen y han in perpetuo de haz zer, por el dote de que la dotaron. La que se hizo en la villa de Madrid, es en lo mejordella y la que proverá descanso al alma es en el devoto monesteryo de SantGerónimo el Real, que dizen del Paso.

En el Archivo Histórico Nacional se conserva la documentación que acredita este hecho, del que probablemente el autor fue testigo. La realización de los sepulcros está incluida en la fundación por parte del jurado y su esposa, de una capellanía en el Monasterio de los Jerónimos, la cual comienza así:

En el monasterio de Sant Gerónimo el Real extramuros de la villa de Madrid, quince días de Junio anno del naçimentode nuestro salvador Jhesucirsto de mill e quatroçientos e noventa e seis annos se conçertó entre el sennor vicario e los capitulares y los señores jurado Juan Núñez e donna Leonor Osorio las cosas siguientes,

Primeramente que el dicho padre vicario e los capitulares del dicho monasterio por la mucha devoción que con los dichos señores tienen les dan para su enterramiento una capilla que está en la cabesça junto con la sancristanía con su madera y como se está con facultad que la puedan alçar fasta el çielo de la çelda de fray Gerónimo de Çifueros siguiendo en el alto el ancho de la dicha su capilla y que se pueda enterrar en ella las personas que ellos juntamente en su testamento mandaren.

Que dan los dichos señores Jurado e dona Leonor Osorio para dotaçión de la dicha su capilla a los sobre dichos señores prior e frayles e convento de dicho monastero treyntamil maravedíes de censo los quales tienen y riçibieron de dicho monasterio en compra y pago de las quinientas mill maravedíes quel dicho monasterio había dellos según y por la forma y manera que del dicho monasterio los ovieron y rreçibieron los quales dichos.

A continuación, el documento refiere la ubicación física de los sepulcros. Aunque los titulares aun no han muerto, los sepulcros ya estaban terminados, po reso es posible que se pudieran ver los emblemas representados en ellos, tal y como los describe Diego Hernández, estando en vida estos personajes.

Que por la otra capilla que está junto con la sobredicha puedan meter nuestros cuerpos porque no se quiten las fronterías de alabastro que están en la dicha nuestra capilla y en el cerramiento que está entre estas capillas puedan pasar unos arcos o pared tomando por ygual de la nuestra capilla y de la otra en manera que una capilla ni la otra no se desproporçionen.

El convenio fundacional trata además otras cuestiones secundarias: el derecho de doña Leonor, doña Catalina, su hermana y Doña Leonor Osorio, hija de ésta, a oir misa en la capilla.

Las últimas voluntades de Leonor de Osorio sobre este asunto se recogen en su testamento, dado a cinco de diciembre de 1510. A siete de diciembre de 1510 comparecen el jurado, su sobrina Leonor y el marido de ésta, Juan Zapata. En el testamento se da a entender que la capilla con las sepulturas ya estaba finalizada y se dan las instrucciones para el enterramiento:

Y terminado cuando nuestro Señor plugiere de me llevar desta vida mi cuerpo sea sepultado en el monesterio de San Jerónimo el Real desta villa de Madrid en mi capilla que es la sacristía del dicho monesterio, debaxo del arco que yo fize fazer para mi enterramiento. 


Como dice Diego Hernández de Mendoza, la pareja no tuvo hijos, lo que se puede deducir también de la ausencia de menciones a éstos, tanto en la fundación de la capellanía como en el testamento de doña Leonor, en el que se nombró patrona a su sobrina del mismo nombre. Los mausoleos se conservaron durante varios siglos, en el monasterio de San Jerónimo, según Ponz en el siglo XVIII aun se encontraban ornados con estatuas de mármol. Ponz, Antonio, Viaje por España: Madrid, Madrid, 1793, p.34.

En los monumentos funerarios se hallaban representadas las armas de cada uno de los cónyuges, las cuales Hernández de Mendoza describe también de manera minuciosa. En el blasón del jurado, como signo de ennoblecimiento y especial aprecio, se incluyen la divisa real de la banda y un león rampante:

Puesto que la sennora suso dicha sea tan noble y sus armas de tan altos rrenonbres y tan antiguas, porque los varones preçeden y van delante de las duenas, porné primero las d’él y después diré de la nobleza de las otras. El ya dicho glorioso rey don Johan dyó al ya dicho padre deste jurado un escudo colorado con la debysa rreal, que es una vanda la qualle dyó blanca. Y mas le dyó un león haziendo, diferençia que fuesse amaryllo, y por su devoçión en la parte baxa de la vanda un tau de Sant Antón con unos bordes alderredor d’él blancos.

Las armas de doña Leonor son unas armas familiares, un partido de las armas de los Rocafuy y de los Osorio:

Esta sennora trae por armas un escudo partydo en pal,a la mano derecha las armas de Rocafuy, que es el canpo colorado e un castillo amaryllo con una luna blanca en somo del castillo y alderrededor del castillo syete veneras amarillas, lastres de la una parte y las otras tres de la otra e la una debaxo del castillo. Y el otro medio escudo las armas d’Osoryo, que son dos lobos colorados en canpo amaryllo.

Otros testimonios sobre estas mismas armas son los que se reproducen posteriormente en las descripciones de los enterramientos del matrimonio que figuran en un texto anónimo de comienzos del siglo XVII sobre el monasterio de San Jerónimo:

En la sacristía en un arco en que está un bulto dize assí la letra en este arco y en otro: Aquí iace el honrrado varón el jurado Juan Núñez de Toledo lugarteniente de mayordomo mayor del rey don Fernando y de la Reyna dona Ysabel nuestros señores, y la noble señora dona Leonor Osorio su muger que finaron año MDX. El sepulcro del marido tiene por armas un escudo con una banda y un león y un tau. El de la mujer tiene a la mano derecha un castillo de oro en campo de sangre y sobrél una media luna blanca y a los lados siete veneras de oro y a la mano izquierda las armas de los Osorio que son dos lobos desollados en campo de oro

También se conservan dos descripciones más de las armas, realizadas por Blas de Salazar, la primera es del emblema del jurado ubicado en la capilla: 


Escudo de Francisco Núñez: Campo de gules la divisa de la banda de sinople, abajo a la derecha una T de oro y arriba a la izquierda un león de oro, así está en la capilla de San Gerónimo de Madrid.

Y otra segunda de las armas del sepulcro de doña Leonor: Partido en pal, primer cuartel en campo de gules castillo de plata rodeado de veneras y creciente arriba de él ,todo de plata, segundo cuartel: en campo de plata dos lobos degules en pal.

Diego Hernández de Mendoza se presenta como conocedor personal y, en cierto modo, biógrafo del matrimonio. Se detiene a describir y alabar la construcción de la capilla, que debió de ser acontecimiento importante en la villa, como hecho acreditativo de la virtud del matrimonio.


Además, hay que tener en cuenta que la dotación se realiza en 1496, el mismo año en el que se escribió el Libro de armería, en el cual evidentemente no se reflejan los fallecimientos del jurado y su mujer. Otro aspecto a tener en cuenta, es el enlace de su sobrina con un miembro de la familia de los Zapata, una de las másdestacadas de la villa. Vemos en este hecho otra similitud con los Núñez de Toledo, ya que ambos, una vez situados socialmente, abandonan la endogamia conversa.