lunes, 5 de marzo de 2012

Juana Núñez de Lara "la Palomilla", "la Palomesa".




La Crónica de Alfonso XI elimina cualquier acción de doña Juana en la sucesión o en el desempeño del señorío, pero la realidad histórica debe ser más bien la que queda reflejada en los textos que contienen y justifican la demanda de su hija María de España, condesa viuda de Alençon. En ellos incluso se destaca su origen en los Haro mediante su madre Teresa, hermana de  Lope de Haro.

Son los varones los que más se muestran en las crónicas y en los diplomas  reales en el ejercicio de los señoríos Vizcaya o Lara : el infante D. Juan, D. Juan el Tuerto, D. Juan Núñez, D. Tello, pero hay mujeres que sin duda además de servir de transmisoras de unos derechos y de una legitimidad también llegaron a tener un protagonismo de acción política y de gobierno



Doña Juana Núñez de Lara era hija de Juan Núñez I de Lara, señor de Lara, llamado el Viejo o el Gordo, y de Teresa de Haro, su segunda mujer, hermana de Lope de Haro y Diego de Haro, señores de Vizcaya.


Juan Núñez I de Lara casa  primero antes del año 1260,con Teresa Álvarez de Azagra, hija de Álvaro Pérez de Azagra, vasallo de Santa María y señor de Albarracín y de Inés, hija ilegítima del rey Teobaldo I de Navarra. Fruto de su matrimonio nació un hijo:
  • Álvaro Núñez de Lara (¿1261?-1287).
Casó en segundas nupcias con Teresa de Haro, hermana de Diego López III de Haro, señor de Vizcaya, y de su esposa, Constanza de Bearne, naciendo cuatro hijos de este matrimonio:
  • Juan Núñez II de Lara (c.1276-1315).
  • Nuño González de Lara (c.1284-1296).
  • Juana Núñez de Lara (1285-1351). La Palomilla o La Palomesa.
  • Teresa Núñez de Lara y Haro (c.1280-c.1314).




Doña Juana es hermana de Juan Núñez II de Lara, conocido también como el mozo o el de la Barba, señor de Lara. El historiador de la casa de Lara, Luis de Salazar y Castro considera la existencia de cuatro personajes sucesivos llamados Juan Núñez, ya que desdobló a Juan Núñez I, fallecido en 1294, en dos, defendiendo su fallecimiento, en 1276, que no es sino la fecha de su exilio en Francia, hablando así de un segundo Juan Núñez, casado con Teresa Álvarez de Azagra, de quien hace hijos a los mencionados Juan Núñez el mozo y a  Juana de Lara. Es Teresa de Haro así segunda mujer de Juan Núñez I de Lara.

Los testimonios de las Crónicas Reales de Alfonso X, Sancho III y  Fernando IV hacen evidente, al igual que los textos antes mencionados, la existencia de solo tres Juan Núñez, que ejercieron el señorío de Lara entre 1275 y 1350, secundada por la mayoría de los historiadores.
    Juan Núñez I era hijo de Nuño González de Lara y de Teresa Alfonso, hija de Alfonso IX de León. Su padre fue uno de los jefes de la gran rebelión nobiliaria contra Alfonso X y en 1275 era Adelantado de la Frontera cuando murió en Écija como consecuencia de la invasión benimerín, poco antes que el heredero Fernandode La cerda, en Ciudad Real. Éste, al morir, encomendó su hijo Alfonso de la Cerda, que debería heredar el reino, al cuidado de Juan Núñez.  Tras la muerte del infante Fernando, fue el infante Sancho, futuro Sancho IV, quien aspira a  la sucesión con el apoyo de su cuñado Lope Díaz de Haro, señor de Vizcaya. Juan Núñez y su hermano Nuño González de Lara pasaron en 1276 a Francia y así en septiembre de dicho año, en Angulema, se hicieron vasallos del rey Felipe III de Francia, hermano de Blanca, la viuda del infante Fernando, obligándose a servirle con 300 y 106 caballeros, respectivamente, y recibiendo una pensión de 14.000 y 8.000 libras tornesas, respectivamente. En este homenaje ligio Juan Núñez se llama “vassalus Sancte Marie et dominus Dalvarezin”, pues era señor de Albarracín, sin ser por dicho territorio vasallo del rey de Aragón o del rey de Castilla, titulándose así sin más como vasallo de Santa María.

    Tres libras tornesas equivalían a 720 maravedíes. Una libra eran 240 maravedíes.

    En Francia se estableció en 1667 como única Unidad monetaria legal la libra tornesa.

    Juan Núñez I de Lara fue señor de Albarracín gracias a su primer matrimonio con la heredera de este señorío, Teresa Álvarez de Azagra. Consta como tal en documentos desde 126, pero precisamente su mujer sólo aparece en uno sin fechar, probablemente anterior a esta fecha. Teresa Álvarez fue hija de Álvar Pérez de Azagra, señor de Albarracín desde 1246 hasta su muerte en torno a 1260. Hijo de Juan Núñez de Lara y de Teresa Álvarez de Azagra fue Álvar Núñez de Lara, quien recibiera el nombre de su abuelo materno. Éste era en 1282 partidario del infante  Sancho, pero en 1283 pasó al servicio de Alfonso X ; enfrentado con el poderoso conde y mayordomo real  Lope Díaz de Haro, tuvo un breve exilio en Portugal, pero regresó a Castilla y al morir poco después en 1287 Sancho IV dio su tierra a Juan Núñez de Lara [II]
      Es a finales de la década de los ochenta cuando aparecen en Castilla Juan Núñez I y los descendientes de éste y de Teresa de Haro, hermana del conde Lope, señor de Vizcaya. No sabemos cuando tuvo lugar esta nueva unión, pero dada la situación habitual de enfrentamiento entre los Lara y los Haro, debemos pensar en la excepción, es decir un momento de clara alianza entre las dos primeras casas de la nobleza castellana, y esto bien pudo corresponder a los años de la gran rebelión contra Alfonso X, a partir de 1270.

      Podemos suponer que Juana de Lara naciera hacia 1285, y su hermano hacia 1276. Juan Núñez II y su padre Juan Núñez I debían estar al servicio de Sancho IV en 1288 ó 1289. Y así doña Juana fue entregada en 1289 por su padre a la reina María de Molina, mujer de Sancho IV,  para que “la criase en su casa”, y en cuanto a su hermano podemos reparar en el pasaje de la Crónica de Sancho IV, de donde su sobrenombre de la Barba, en que el monarca, próximo a morir le pide cuide del nuevo rey Fernando nacido en 1285.


      En 1290, tras un enfrentamiento entre Juan Núñez I de Lara y Sancho IV, la reina María propuso para la consiguiente avenencia el matrimonio del hijo de éste, Juan Núñez II, con Isabel de Molina, hija de Blanca de Molina, heredera de este señorío y hermanastra de la reina María de Molina. La muerte sin descendencia de Isabel en 1292 y de su madre Blanca en 1293 hizo posible la integración de este señorío fronterizo entre Aragón y Castilla en la Corona de Castilla.
        En 1291 se capituló entre Juan Núñez I y Sancho IV el matrimonio de doña Juana Núñez con el infante Alfonso, segundo hijo del rey, quien por entonces falleció.
          El siguiente matrimonio de doña Juana fue concertado en 1299, con el infante  Enrique, hermano de Alfonso X, unión que, al menos en teoría, presumiblemente pudo celebrarse por entonces. Para llegar a esta unión y valorar su significado político hay que tener en cuenta la convulsa situación política en los años de la minoría de Fernando IV. La situación de partida respecto al Rey era el ejercicio de su tutela  por la reina María y del gobierno del reino por el infante Enrique. Diego de Haro, hermano de Lope de Haro y de Teresa de Haro, actuaba como señor de Vizcaya, tierra que tomó, en tanto que el infante Juan, hermano de Sancho IV, casado con la heredera del señorío, María, hija del conde Lope, se hallaba ya desde comienzos del reinado en abierta rebelión contra el Rey, aspirando a ser rey de León. Los Lara, Juan Núñez II y su hermano Nuño González, fueron al principio fieles al rey y a la reina María, pero, presumiblemente a comienzos de 1296, Juan Núñez envíó un caballero al Rey, que se encontraba en Cuéllar, con su carta de creencia, comunicándole que el Lara se despedía del rey y que “de allí adelante que non era su vasallo”. Y en ese año ya se había constituido un fuerte bando liderado por el infante Juan, que desencadena una guerra contra el rey, apoyando como rey de Castilla a Alfonso de la Cerda, contando con los apoyos de la reina Violante, viuda de Alfonso X y por tanto abuela de los de la Cerda, y de los reyes Jaime II de Aragón y don Dionís de Portugal.
            Como prueba de alianza de Juan Núñez II con el infante Juan fue el acuerdo de su matrimonio con la hija del infante Juan y de María Díaz de Haro, que contaba tres años de edad. El matrimonio del infante Juan y de María Díaz, hija de Lope de Haro, había tenido lugar en 1285, dando acceso, tras la violenta muerte de. Lope de Haro en Alfaro 1288, a las pretensiones del infante Juan como señor de Vizcaya mediante su mujer. Por otra parte,  Diego Lope de Haro, hermano de Lope, quien también se consideró señor de Vizcaya, había casado en 1282 con la infanta doña Violante, hija de Alfonso X.

            En los años 1297 y 1298 fue muy notable la participación de Juan Núñez II de Lara en la guerra contra Fernando IV. Por otro lado, ofrecen particular interés sus relaciones con el rey de Aragón, donde estaba en primer plano la reclamación del señorío de Albarracín.  Este señorio era independiente tanto de Aragón como de Castilla, pero ambas Coronas lo consideraban  parte de sus reinos, respecto a lo cual era importante qué relación tenía su señor titular con cada uno de los reyes. Además la relación de éstos entre sí también podía afectar a Albarracín. Así Alfonso X, en las vistas de Campillo de 1281 renunció a los derechos que pretendía tener sobre Albarracín. En 1284 Albarracín fue sitiado por Pedro III de Aragón y se rindió el día de San Miguel, el  29 de septiembre. Los Lara intentan su recuperación, aunque sin éxito. 

            Además del matrimonio de  Juana de Lara  con el infante  Enrique, se celebró el de Juan Núñez II con María, hija de Diego López de Haro, señor de Vizcaya.


            Juan Núñez II de Lara  en 1290 contrajo un primer matrimonio con Isabel Alfonso de Molina, fallecida en 1292, hija de Alfonso Fernández "el Niño" y de Blanca Alfonso de Molina, señora de Molina y de Mesa, no teniendo hijos de dicho matrimonio.
            En 1295 se casó por segunda vez con María Díaz de Haro, hija del infante Juan de Castilla "el de Tarifa" y de María Díaz de Haro. Sin sucesión.
            En 1300 se casó por tercera y última vez con María Díaz de Haro, hija de Diego López V de Haro, señor de Vizcaya, y de la infanta Violante de Castilla y Aragón. Sin sucesión.
            Sin descendencia de ninguno de sus tres matrimonios, y con su hermano Álvaro Núñez de Lara ya fallecido en 1287, al morir cedió su señorío a su hermana Juana Núñez de Lara, que estaba casada con el infante Fernando de la Cerda, nieto de Alfonso X el Sabio.




            En la mayoría de edad de Fernando IV fue creciendo la influencia ejercida sobre él por el infante  Juan y por Juan Núñez II de Lara, que colaboraban estrechamente durante estos años, como lo muestra el matrimonio en 1302 del hijo del infante  Juan, el infante Alfonso, con Teresa Núñez de Lara, hermana de Juan Núñez II de Lara y de  Juana de Lara. Por el contrario fue decreciendo el poder del infante Enrique y de Diego López de Haro. Entre este último y Juan Núñez II había  enfrentamiento debido a la tierra de Bureba y Rioja, esto es la tenencia territorial que si bien pertenecía a Juan Núñez II de Lara era desempeñada por Diego López de Haro. La posición de Juan Núñez II de Lara quedó enaltecida al ser hecho mayordomo real en 1302

            En la primavera de 1303, se reunieron en Roa, villa del señorío del infante  Enrique, éste, Diego López de Haro y don Juan Manuel, hijo del infante Manuelque es hermano Alfono X, y acordaron establecer una alianza con el rey de Aragón, con quien deberían verse en Ariza para el día de San Juan Bautista, el 24 de junio. Conocemos el texto de esta alianza, fechado el 20 de junio de 1303 en Ariza. Este acuerdo es firmado por el infante  Enrique,  Diego López de Haro señor de Vizcaya, don Juan Manuel y  Lope, hijo de  Lope de Haro, y en él se exige a Fernando IV la entrega del reino de Jaén y otras posesiones a  su primo hermano Alfonso de la Cerda, al que se le denomina rey, y el reino de Murcia al rey de Aragón ; a cambio Alfonso y Fernando de la Cerda renunciaban a los reinos de Castilla y León.
              El infante Enrique muere en agosto de 1303 en su villa de Roa y Juan Núñez II de Lara se convirtió en Adelantado Mayor de la Frontera. Respecto al acuerdo de Ariza cabe decir que en noviembre de 1303  Diego de haro lo revocó ante Fernando IV en Valladolid. 

              A Juan Núñez II de Lara, el infante  Juan le prometió que le haría dar el señorío de Albarracín y Fernando IV la entrega de la tierra de la Bureba y la Rioja que se hallaba en manos de  Diego López de Haro.

              En las vistas de Tarazona entre los reyes de Castilla y Aragón se dio la sentencia arbitral de 8 de agosto de 1304. Al rey de Aragón se le daban algunos lugares del reino de Murcia, Alfonso de La Cerda renunciaba a llamarse rey de Castilla y devolvía a Fernando IV los lugares que le había tomado, siendo compensado con otros.

              En el año 1305, María Díaz, hija de Lope de Haro, hizo ante el Rey personero a su marido el infante Juan “para demandar Vizcaya é todos los otros heredamientos que ella devia heredar que fueron del conde don Lope su padre”. El pleito todavía no podrá resolverse y en los nuevos conflictos entre el infante  Juan y don Diego López, don Juan Núñez II de Lara se inclinó hacia el Haro, enfrentándose al infante  Juan.
                En el año 1307 se resolvía el pleito del señorío de Vizcaya en los siguientes términos : D. Diego había de tener en vida Vizcaya, Orduña, Valmaseda, Las Encartaciones y Durango, pasando a su sobrina María Díaz a su muerte Vizcaya, Las Encartaciones y Durango ; en tanto que los derechos de fuera del señorío de Vizcaya “que eran del conde don Lope é de don Diego, tan bien de patrimonio é de abolengo”, así como lo que fuera de su hermana Urraca Díaz, los tuviese María en vida de  Diego de Haro, pasando a su muerte a  Lope y a otros hijos de Diego de Haro.

                El acuerdo implicó la avenencia de los Haro con el infante Juan, y por el contrario el enfretamiento de Juan Núñez de Lara con éstos y con el Rey.  Diego de Haro se convirtió en mayordomo real y fue presionado para que su hija se separase de Juan Núñez II. Sin embargo éste pronto volvió al servicio de Fernando IV y el rey mandó que se emprendiera el casamiento de Juana de Lara con el infante  Pedro, hermano del monarca. El matrimonio no se celebró pues D. Pedro se casó en diciembre de 1311 con María de Aragón, hija de Jaime II.

                Desde 1308 Juan Núñez II se encontró en el entorno político más inmediato de Fernando IV, manteniéndose, de otro lado, la tensión o falta de avenencia con el infante Juan.

                La muerte de Diego López de Haro en el año 1309 además de la pérdida definitiva del señorío de Vizcaya, marcó un cierto declive de los Haro en su protagonismo político de primera línea. Si bien sus hijos D. Lope y D. Fernando estarán entre los principales ricoshombres castellanos durante la minoría de Alfonso XI se dará más bien una posición subordinada respecto a los señores de Vizcaya, el infante Juan y su hijo Juan el Tuerto.

                Posiblemente la no celebración del  matrimonio concertado de Juan Núñez de Lara con el infante Pedro tuviera que ver con la situación de enfrentamiento de éste con Juan Núñez II en 1311. En los últimos años del reinado de Fernando IV, en 1312, se produjo el matrimonio de  Juana con Fernando de la Cerda, hijo del infante Fernando y nieto de Alfonso X.

                En este caso el emparentamiento con la familia real se hace concretamente con los de la Cerda, expresándose así la tradicional alianza y amistad que había existido con los de la Cerda. Recordemos así el comportamiento de Juan Núñez I en 1276, mediante su exilio en Francia, o el de Juan Núñez II apoyando a Alfonso de la Cerda, en la guerra contra Fernando IV (1296-1299). 

                Juan Núñez II de Lara vivió los primeros tiempos de la minoría de Alfonso XI. Inicialmente fueron los tutores la reina María y los infantes  Juan y Pedro. El infante Juan contó con el apoyo de don Juan Manuel y de Juan Núñez II. 

                La muerte de Juan Núñez II, sin sucesión, tuvo lugar en 1315, en el transcurso de las Cortes de Burgos.


                E luego a pocos dias fino don Joan Nuñez en Burgos estando en las cortes ; E fizo su testamento, e por que non avie fijo heredero nin fija que heredase despues de su muerte, mando para su alma a Lara, que era suya, e quanto en el mundo avia. E los fijos dalgo de Castilla acordaron que la casa honrrada de Lara que no era bien que quedase sin señor, por que antigua mente fue vn solar de los tres de Castilla ; e con otorgamiento del rrey y de los sus tutores y de todos los otros en general, dieron señor heredero a la casa de Lara, e este fue don Joan Nuñez, sobrino deste don Joan Nuñez de la Barba que fino, hijo de doña Joana su hermana e de don Fernando que llamavan de la Çerda, hijo del ynfante don Fernando. E por que este don Joan Nuñez, hijo de don Fernando e de doña Joana hermana de don Joan Nuñez de la Barua, heredase la casa de Lara, echaron pecho entre sí los hijos dalgo de Castilla, e ayuntaron muy grande aver, por que fueron conpradas tierras e villas e castillos para el señorío de Lara. E ansi ouo don Joan Nuñez fijo de don Fernando el solar de Lara.
                 La condesa viuda de Alençon en 1373 reclama el señorío de Lara.


                FERNANDO DE LA CERDA.
                Hijo del Príncipe Fernando de Castilla "el de la Cerda" y de Blanca de Francia.
                Nacido en 1275, fallecido poco después del 1-VI-1322. Infante de Castilla. Casó en 1308 con:
                JUANA NÚÑEZ DE LARA "la Palomilla", Señora de Lara y Herrera; nacida en 1285, fallecida en 1351 en Palencia; hija de Juan Núñez de Lara “el Mayor” y Teresa Álvarez de Azagra. Padres de:
                1.- Juan Núñez de Lara, sigue la línea.
                2.- Blanca de la Cerda, nacida después de 1311, fallecida en 1347. Casó en 1328 con Juan Manuel, Príncipe de Villena, Señor de Escalona; fallecido en 1348. C/s.
                3.- Margarita de la Cerda, nacida en 1312, fallecida ~1373. Monja en Caleruega.
                4.- María de Lara, nacida ~1315, fallecida en 1379 en París. Señora de Lunel. Casó en 1ªnp en 1335 en Poissy con Charles d'Evreux, Conde d'Etampes, fallecido en 1336. C/s. En 2ªnp casó en 1336 con Charles de Valois, Conde d'Alencon, de Chartres, du Perche, de Porhoet y de Joigny; fallecido en 1346. C/s.

                III - JUAN NÚÑEZ DE LARA.
                Nacido en 1313-14, fallecido en 1350 en Burgos. Señor de Lara. Casó en 1331 con:
                MARÍA DÍAZ DE HARO, Señora de Vizcaya, fallecida en 1351; hija del Juan de Castilla "el Tuerto", Señor de Vizcaya, y de Isabel de Portugal, Señora de Pinella y Miranda; nieta del Infante Juan de Castilla, Señor de Valencia de Campos, y de María Díaz de Haro, Señora de Vizcaya. Padres de:
                1.- Juana de Lara, nacida ~1335, fallecida en 1359 asesinada. Señora de Lara y Vizcaya. Casó en 1353 en Segovia con el Infante Tello de Castilla, Señor de Aguilar y de Castañeda; fallecido en 1370. C/s.
                2.- Lope Díaz de Haro, nacido ~1336, fallecido en 1343 .
                3.- Isabel de Lara, b.1340, fallecida en 1361 asesinada en Jerez. Señora de Lara y Vizcaya. Casó en 1354 con el Infante Juan de Aragón, fallecido en 1358.
                4.- Nuño Díaz de Haro, nacido en 1348, fallecido en 1352 en Bermeo. Señor de Lara y Vizcaya.
                Fuera de matrimonio con:
                MAYOR DE LEGIZAMÓN. Padres de:
                5.- Pedro de Lara, nacido después de 1348, fallecido en 1384 en Lisboa. Conde de Mayorga, Casó en 1384 en Lisboa con Beatriz de Castro.


                 La familia Lara y la sucesión de Vizcaya desde 1315.
                  El poderío de la familia Lara, convirtiéndose en la primera de la alta nobleza de ricoshombres castellanos, se fue produciendo ya desde la primera mitad del siglo XII, mediante Pedro González y sus hijos Manrique, Álvaro y Nuño Pérez de Lara.

                  En la minoría de Alfonso VIII, hasta 1170, la regencia o gobierno del reino recayó en Manrique en 1164 y luego en Nuño de Lara.

                  Debió de ser en estos años cuando se extendió el poder del señor de Lara como divisero en las behetrías castellanas. Conforme al Libro Becerro de las Behetrías de 1352, en el conjunto territorial formado por todas las merindades de la Merindad Mayor de Castilla, excepto las de Asturias de Santillana, Liébana, Aguilar de Campoo y la mayor parte de la merindad de Castilla Vieja, esto es sobre un conjunto de 337 behetrías había derechos del señor de Lara en 257. Y en esta amplia zona era percibida la tasa divisera en 235 behetrías, y en 219 de éstas había divisa Lara.


                    Parece que en principio el carácter de natural o divisero registrado en el Libro Becerro de las Behetrías correspondía solamente a un miembro del linaje Lara, esto es su jefe o señor de Lara, excepción hecha de las 56 behetrías donde se dice de manera explícita que percibía la tasa divisera el infante  Tello, hermano de Enrique II, “por su muger”, hijo de Alfonso XI y casado con Juana, hija de Juan Núñez III, nietade la Palomilla, especialmente en las merindades de Castrojeriz, Candemuñó y Burgos-Ubierna y de la percepción de la divisa por don Enrique, casado con Juana Manuel, en la behetría de Santa María del Campo. Este carácter singular de la divisa Lara en las behetrías puede relacionarse con el hecho de que al menos desde mediados del siglo XIII, con Nuño González de Lara, sobresalió la acción política de un auténtico jefe de linaje, lo que corresponde a la expresión "señor de Lara" y sus equivalentes "el de Lara" o el "solar de Lara".  Desde mediados del siglo XIII con Nuño Pérez y su hijo Álvaro Núñez hay ya una cierta tendencia a cristalizar una jefatura de linaje o un señorío de Lara.

                    Juan Núñez II de Lara se siguió considerando señor de Albarracín.
                    Juan Núñez III se convirtió en 1315 en el señor de Lara. Era el hijo mayor de Juana de Núñez de Lara y Fernando de la Cerda y tuvo por hermanas a Blanca, Margarita y María. Fernando de la Cerda murió en 1322 en tanto que doña Juana de Lara no falleció hasta junio de 1351, sobreviviendo a su hijo Juan Núñez, muerto en 1350. 


                    Blanca casó con el infante don Juan Manuel, unión de la que nació Juana Manuel, mujer de Enrique II. María fue condesa de Étampes y de Alençon y murió en 1379 y Margarita fue monja en el convento de Caleruega desde 1353 y en 1373 ya había fallecido.


                    Juan Núñez III, aún siendo hijo de Fernando de la Cerda, de la familia real, tuvo como apellido el de Lara y no el de la Cerda. 


                    Al señorío de Lara se unirá pronto el de Vizcaya, tradicionalmente vinculado a los Haro. Adjudicado en 1307 a doña María Díaz, hija del conde Lope de Haro, ello hizo que ejerciera el señorío de Vizcaya su marido el infante Juan, fallecido en 1319, a quien sucedió su hijo y de doña María, Juan el Tuerto, casado con Isabel de Portugal, al cual mandó ejecutar por traición Alfonso XI en Toro, en 1326. 

                    El rey integró entonces en la Corona el señorío de Vizcaya, y de hecho se tituló señor de Vizcaya hasta 1334. Al parecer se esgrimió como base legal que María, madre de Juan el Tuerto e hija de Lope de Haro, vendía o cedía sus derechos al monarca. No obstante, la heredera del señorío era María, hija de  Juan el Tuerto e Isabel de Portugal, la cual era entonces una niña. Conocida como María de Haro, hacia 1330 se acordó su matrimonio con Juan Núñez III de Lara.

                    En realidad se trató de una unión doble que mostraba nuevamente la alianza de la casa de Lara con la familia real, pues además de la unión de don Juan Núñez y de doña María hubo la de don Juan Manuel con la hermana del primero, Blanca de la Cerda y Lara. La alianza entre don Juan Núñez y de don Juan Manuel queda expresada en la rebelión de ambos ricoshombres contra Alfonso XI hasta la reconciliación con el monarca, de Juan Núñez en 1336, tras el sitio de Lerma, de don Juan Manuel en 1337, con la mediación de su suegra doña Juana de Lara.

                    Juan Núñez III, señor de Lara, fue reconocido como señor de Vizcaya desde 1334 hasta su muerte en 1350. Por otro lado, su proximidad al rey queda expresada en el desempeño del oficio de alférez mayor de 1337 a 1350, ya lo había tenido entre 1328 y 1332.

                    Los hijos de  Juan Núñez III de Lara y de doña María fueron don Lope,  Nuño,  Juana y e Isabel. El matrimonio, acordado hacia 1330, dada la edad de María, debió tardar unos años en consumarse. En privilegios reales de 1343 y 1344 hay noticia de Lope Núñez de Lara, hijo de Juan Núñez de Lara, quien fue el primer hijo varón. Llevaba, pues, el nombre de su tatarabuelo el conde Lope lo que manifiesta la identificación con el señorío de Vizcaya del cual habría de ser heredero. Algo que no llegó a suceder pues falleció en seguida. El sucesor de Juan Núñez III en los señoríos de Lara y Vizcaya fue su otro hijo Nuño, quien recibió el nombre emblemático de los Lara, siendo tataranieto de Nuño González de Lara. Éste nació en 1348 y sucedió a su padre como señor de Lara en noviembre de 1350, en tanto que como señor de Vizcaya confirmaba los fueros y franquezas de sus villas el 25 de enero de 1351. Es el Nuño tan ampliamente documentado como señor de Lara y de Vizcaya en el Libro Becerro de las Behetrías. Murió en Bermeo el 19 de agosto de 1352.

                    De esta manera los señoríos habían de pasar a la hermana mayor Juana. Ésta y su hermana Isabel recibieron los nombres de sus abuelas, paterna (Juana de Lara) y materna (Isabel de Portugal). Ya en vida de Alfonso XI Juana había sido desposada con el infante  Tello, hijo de Alfonso XI y de Leonor de Guzmán, y la boda se celebró en Segovia en 1353 y actúa como auténtico señor de Lara y de Vizcaya, “E partio luego don Tello de Segouia con doña Iohana, su muger, e fue tomar el señorío de Vizcaya”.

                    Pedro I había intentado intervenir en el señorío de Vizcaya a la muerte de Juan Núñez III, aprovechando que el titular era un niño de corta edad. Sin duda la meta era la incorporación de Vizcaya a la Corona. En 1354 mandó que se casaran Isabel de Lara y el infante. Juan de Aragón, hijo de Alfonso IV y de Leonor, hermana de Alfonso XI, de manera que “mandole que se llamasse ‘señor de Lara e de Vizcaya’, por quanto el rrey sabia çierto que don Tello, que era casado con doña Iohana, la hermana mayor, trataua con el conde don Enrrique, su hermano, que era de la su parte”. No obstante, parece que  Tello se mantuvo como señor efectivo en Vizcaya y cuando tuvo lugar la entrada de Enrique de Trastámara en Castilla en 1366 éste mandó que se llamase entre otros títulos conde de Vizcaya y señor de Lara.

                    Las legítimas herederas de estos señoríos, Juana e Isabel de Lara, hijas de  Juan Núñez III y nietas de doña Juana de Lara, fueron hechas prisioneras en 1358 y Pedro I las mandó ejecutar en Sevilla, en 1359, a doña Juana, en 1361, en Jérez a doña Isabel.  Antes, el rey había mandado matar al mencionado infante  Juan, en 1358, en Bilbao. De manera que a propósito de la concesión de 1366 hecha por el futuro Enrique II a su hermano el infante D. Tello Ayala dice “e non fincaua heredero que fuesse fijo del dicho don Iohan Nuñez e de doña Maria, que heredasse a Lara e a Vizcaya”.

                    No vemos todavía para ese momento la idea de una integración de estos señoríos a la Corona. Pero en 1370 moría Tello, sin haber tenido descendencia de Juana de Lara y en su testamento entregaba Vizcaya y Valmaseda a su hermano Enrique II. El señorío de Vizcaya quedaba así claramente integrado en la Corona. Y en cuanto al señorío de Lara se podrá considerar como única heredera la reina Juana Manuel, nieta de  Juana de Lara. Y respecto a tales derechos hereditarios chocaba la pretensión de María de Lara, condesa viuda de Alençon, llevándola no sólo al señorío de Lara sino también al de Vizcaya.

                    Para ello hay que situarse en el indiscutible señor de ambos señoríos, don Juan Núñez III, el de Lara por su madre, el de Vizcaya por su mujer María. En 1361 se extinguió su descendencia. Y se argumenta que la sucesión correspondía por consiguiente a miembros de la generación de Juan Núñez, tanto como señor de Lara como señor de Vizcaya. Posiblemente por entonces María de Alençon plantease a Enrique de Trastámara, quien se encontraba en Francia buscando apoyos militares para entrar en Castilla y combatir a Pedro I, una reclamación de la que se hacen eco tanto el historiador Ayala como el texto de Simancas. En esa fecha su hermana Blanca ya debía haber muerto y Margarita era monja en Caleruega, por lo que era la hermana menor, María, quien podía reclamar sus derechos.

                    María de Lara, nacida ~1315, fallecida en 1379 en París. Señora de Lunel. Casó en 1ªnp en 1335 en Poissy con Charles d'Evreux, Conde d'Etampes, fallecido en 1336. C/s. En 2ªnp casó en 1336 con Charles de Valois, Conde d'Alencon, de Chartres, du Perche, de Porhoet y de Joigny; fallecido en 1346. C/s.


                     Las casas de Lara y Vizcaya son las mayores casas de los reinos de Castilla (junto con la de Castro son las “tres casas grandes de señorios”) y los reyes de Castilla las necesitan en su reino a su servicio, de manera que poco provecho obtendrían si tienen estos señoríos los hijos o un hijo de la condesa de Alençon, ya que viven en Francia y “seria muy lueñe el seruiçio que ellos podrian fazer”. Pero, según dice el rey castellano, la condesa de Alençon podría enviar dos de sus hijos para que vengan a Castilla y moren en dicho reino a los cuales daría el rey a uno la casa de Lara y al otro la casa de Vizcaya. Ayala no se priva de añadir “El el rrey daua esta rrespuesta muy buena e a la fin del fecho la verdat era esta”, diciendo a seguido que los hijos de la condesa no vendrían a vivir a Castilla “ca eran muy heredados en Françia”, pues tenían tres importantes condados (Étampes, Alençon, Perche) o eran prelados. Dada la respuesta, el caballero dice que si de justicia y de derecho habían de pertenecer estos señoríos a la condesa le deberían ser entregados y ella ordenaria lo que quisiera respecto a sus hijos y que lo que ésta ordenara sería a servicio del rey y reino de Castilla ; con todo, diría a su señora la respuesta del rey de Castilla.

                    Y ya no se sabe más de esta reclamación. La condesa muere en 1379 y sus hijos aún tuvieron después de esta fecha una importante acción política en Francia. Lo interesante es que había una evidente base legal para la reclamación, aunque obviamente, llegado el caso a más, había argumentos políticos para defender su integración directa o indirecta a la Corona si los señores de Lara y Vizcaya no eran naturales de los reinos. 

                    Juan Núñez II de Lara al no tener descendencia entregó Lara por su alma, pero los hidalgos de Castilla, considerando que no podía quedar Lara sin señor, con el acuerdo del Rey y de los tutores en 1315 hicieron heredero a Juan Núñez, sobrino del finado, hijo de su hermana doña Juana y de Fernando de la Cerda.  

                    Que muerto Juan Núñez II correspondía el señorío de Lara a su hermana Juana, quien lo trasmitía a su hijo Juan Núñez. La señora fue en principio ésta, pues don Juan Núñez no se documenta en los privilegios reales con la mención de Lara hasta 1328, esto es su previsible mayoría de edad, apareciendo en privilegios anteriores como don Juan Nuñez, hijo de don Fernando.

                    Los personajes claves para el desempeño del señorío de Lara fueron Juana de Lara y Juan Núñez de Lara, siendo además este último señor de Vizcaya. Su acción en este último señorío se dio desde 1334 y lo hemos hallado en los privilegios como señor de Vizcaya desde 1338, sin mencionarse su señorío de Lara. Era evidentemente señor de Lara, pero sin duda se expresaba la titulación más importante, la de Vizcaya, si bien como vimos la preeminencia en la nobleza castellana correspondía al señor de Lara. Que aparezca en los privilegios como señor de Vizcaya puede ser debido al hecho de que entonces se consumara su matrimonio con doña María de Haro.