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miércoles, 29 de diciembre de 2010

Cerro de Nuestra Señora de Amasatrigo. Olmedilla del Campo.

Despoblado de la villa de Olmedilla del Campo. Las ruinas del Castillo de Amasatrigo[1] en el denominado cerro de la Muela- antes término de Carrascosa-, cuyo nombre conocemos por las crónicas medievales ligado a los de Uclés, Huete y Cuenca constituyendo un conjunto de fortalezas y atalayas para el control de las tierras recientemente reconquistadas y en donde las tareas repobladoras eran cada vez más importantes. Con restos de ruinas romanas y árabes podemos situar aquí un asentamiento primitivo origen de la actual villa de Olmedilla. La aldea de Amasatrigo era ya despoblado en 1236. Hasta el siglo XVIII esta documentada la existencia de un convento y una ermita con el nombre de Nuestra Señora del Castillo de Amasatrigo o de la China-por la pequeña piedra que la imagen tenía en la mano- propiedad del monasterio de Santo Domingo de Guzmán de Huete.

El convento y la ermita de Amasatrigo se mantuvieron en pie y con culto hasta los años de la Guerra Civil de 1936-1939 en los que fueron destruidos. En los pueblos del municipio se siguen contando leyendas de “moros y cristinos” que tienen como marco este paraje y “cerros” situados en otras poblaciones del municipio y de las que con él tienen límites y las cuevas que también se sitúan en tierras de Olmedilla como son la del Bache, las Lastras y Villava. El origen de estos cerros está siendo objeto de nuevas interpretaciones no alejadas de leyendas más en consonancia con los tiempos actuales. Se ha afirmado del cerro del Castillo “que se trata de la Pirámide más antigua del mundo”.

Las leyendas que se cuentan nos hablan de pasadizos subterráneos que unían las cuevas existiendo y tienen como protagonistas a “bellas princesas moras” .


[1] Las ruinas del Castillo de Amasatrigo en el denominado cerro de la Muela- antes término de Carrascosa-, cuyo nombre conocemos por las crónicas medievales ligado a los de Uclés, Huete y Cuenca constituyendo un conjunto de fortalezas y atalayas para el control de las tierras recientemente reconquistadas y en donde las tareas repobladoras eran cada vez más importantes. Con restos de ruinas romanas y árabes podemos situar aquí un asentamiento primitivo origen de la actual villa de Olmedilla. La aldea de Amasatrigo era ya despoblado en 1236. Hasta el siglo XVIII esta documentada la existencia de un convento y una ermita con el nombre de Nuestra Señora del Castillo de Amasatrigo o de la China-por la pequeña piedra que la imagen tenía en la mano- propiedad del monasterio de Santo Domingo de Guzmán de Huete. El convento y la ermita de Amasatrigo se mantuvieron en pie y con culto hasta los años de la Guerra Civil de 1936-1939 en los que fueron destruidos. En los pueblos del municipio se siguen contando leyendas de “moros y cristinos” que tienen como marco este paraje y “cerros” situados en otras poblaciones del municipio y de las que con él tienen límites y las cuevas que también se sitúan en tierras de Olmedilla como son la del Bache, las Lastras y Villava. El origen de estos cerros está siendo objeto de nuevas interpretaciones no alejadas de leyendas más en consonancia con los tiempos actuales. Las leyendas que se cuentan nos hablan de pasadizos subterráneos que unían las cuevas existiendo y tienen como protagonistas a “bellas princesas moras” algunas de las cuales están recogidas en las obras de don Pedro Izquierdo Gismero. A pesar del montaje sobre "la dote de la mora Zaida" que, supuestamente, aportaba las tierras de Cuenca al reino de Alfonso VI; la susodicha "dote" no es más que un culebrón histórico-ficticio para que encubriendo el concubinato real de Zaida, no resultare Real adulterio para Alfonso VI. La Zada era hija de Ben Tahir de Murcia; casada con Fath al-Mamün, hijo del reyezuelo sevillano Mutímid. Cuando Fath defiende Córdoba contra los almorávides, Zaida se refugia con el tesoro rey en Almodóvar del Río y, desde aquí se desplaza con el tesoro para comprar ayuda militar de Alfonso; estando en tratos, se entera de la conquista de Córdoba, estrenando viudez. Alfonso que ya mantuvo carnales relaciones con su defensora hermana la de Zamora, Urraca, no hizo ascos a la murciana ni al tesoro. El 12. de septiembre de1093, moría Zaida de parto, sobreviviendo su hijo Sancho, "el de UCLES". J. A. Almonacid Clavería, CUENCA: sus monedas hispano-árabes. 416-506H. (1025-1113 dC.) Fundado en 1393, este Convento de dominicos hoy totalmente arruinado fue uno de los principales de la orden en Castilla, y contó con un bellísimo claustro del siglo XVI, del que hoy sólo podemos hacernos idea gracias a los elogios de Ponz y Madoz y la descripción del alcalde de Huete que en 1870 lo describía así “Era notable en Santo Domingo la hermosa columnata de su patio, sosteniendo arcos de medio punto del orden dórico todo, y superpuesta en el piso alto otras columnas jónicas y estriadas con arcos rebajados, siendo las columnas todas de una sola pieza y bien labradas y resultando de un efecto admirable”. Sabemos también que el convento tenía adosada a él una iglesia en estilo gótico isabelino desparecida en 1620 y que en su lugar aprovechando algunos elementos válidos se construyó la actual Iglesia de Santo Domingo, uno de los edificios más destacables de la ciudad de Huete. Para el diseño de este edificio se hizo llamar al carmelita descalzo fray Alberto de la Madre de Dios, uno de los arquitectos más importantes de nuestro S XVII, y cuya obra más destacable fue la fachada del Convento de la Encarnación en Madrid. El Monasterio, del que ya en el siglo XVIII hay noticias y advertencias de ruina, sufrió graves daños con la invasión de las tropas francesas que instalaron allí su cuartel y caballerizas, dispersaron a los monjes, y encarcelaron por predicar en su contra al único fraile que quedó. Con la expulsión de las tropas francesas el convento fue restituido, pero no por mucho tiempo ya que en 1821 fue suprimido durante el Trienio Liberal y sus rentas incorporadas a la hacienda nacional, para ser devuelto en 1823 con la vuelta de Fernando VII, hasta 1835 cuando se suprime de forma definitiva con la venta de todos sus bienes adquiridos por un vecino de Huete. Del convento sólo quedan algunos arcos y ventanas, así como algunos restos de antiguos artesonados que el propietario trasladó al interior de la iglesia para evitar su total pudrición. La nave de la iglesia fue usada principalmente para usos agrícolas. Esta en venta por 600.000 euros. Se ha afirmado del cerro del Castillo “que se trata de la Pirámide más antigua del mundo”.

Fundado en 1393, el Convento de Dominicos de Huete, hoy totalmente arruinado, fue uno de los principales de la orden en Castilla, y contó con un bellísimo claustro del siglo XVI, del que hoy sólo podemos hacernos idea gracias a los elogios de Ponz y Madoz y la descripción del alcalde de Huete que en 1870 lo describía así “Era notable en Santo Domingo la hermosa columnata de su patio, sosteniendo arcos de medio punto del orden dórico todo, y superpuesta en el piso alto otras columnas jónicas y estriadas con arcos rebajados, siendo las columnas todas de una sola pieza y bien labradas y resultando de un efecto admirable”. Sabemos también que el convento tenía adosada a él una iglesia en estilo gótico isabelino desparecida en 1620 y que en su lugar aprovechando algunos elementos válidos se construyó la actual Iglesia de Santo Domingo, uno de los edificios más destacables de la ciudad de Huete. Para el diseño de este edificio se hizo llamar al carmelita descalzo fray Alberto de la Madre de Dios, uno de los arquitectos más importantes de nuestro S XVII, y cuya obra más destacable fue la fachada del Convento de la Encarnación en Madrid. El Monasterio, del que ya en el siglo XVIII hay noticias y advertencias de ruina, sufrió graves daños con la invasión de las tropas francesas que instalaron allí su cuartel y caballerizas, dispersaron a los monjes, y encarcelaron por predicar en su contra al único fraile que quedó. Con la expulsión de las tropas francesas el convento fue restituido, pero no por mucho tiempo ya que en 1821 fue suprimido durante el Trienio Liberal y sus rentas incorporadas a la hacienda nacional, para ser devuelto en 1823 con la vuelta de Fernando VII, hasta 1835 cuando se suprime de forma definitiva con la venta de todos sus bienes adquiridos por un vecino de Huete. Del convento sólo quedan algunos arcos y ventanas, así como algunos restos de antiguos artesonados que el propietario trasladó al interior de la iglesia para evitar su total pudrición. La nave de la iglesia fue usada principalmente para usos agrícolas. Esta en venta por 600.000 euros.

Torres Blancas.Madrid.


Horcajada de la Torre. Cuenca.















La Autovía y la linea de Alta Velocidad Madrid- Valencia pasan junto a Horcajada de la Torre.



Cuenca. Parque de San Julián.

Itinerario de la Procesión del Silencio que sale de la iglesia de San Esteban. En la Plaza de la Hispanidad está la iglesia de San Esteban. Ocupa los terrenos del antiguo convento de la Concepcion Franciscana, Los Franciscanos-

El parque de San Julián se encuentra en el barrio de San Francisco- antiguo monasterio de la Concepción Francisca-.

Junto a la calle de los Tintes, la muralla de Cuenca, y en terrenos no lejos de lo que fue la puerta de Valencia de la cerca conquense. Es ahora el parque de San Julian el centro de la Cuenca de los edificios oficiales y administrativos, junto a las calles comerciales de Carretería y Colón.

El monumento a los soldados de la provincia de Cuenca que murieron en Africa se encuentra junto a la calle de Carretería. Es obra de Luis Marco Pérez y se inauguró en 1926. Está en el centro de un jardincillo donde anualmente se monta el Belén Navideño.









Procesión del Silencio. Da inicio a las 20,00 horas en la Iglesia Parroquial de San Esteban de donde salen las Vbles. Hermandades de Ntro. Padre Jesús Orando en el Huerto y el Prendimiento de Jesús –Beso de Judas-, desde donde se dirigen por la C/ Aguirre y Las Torres en dirección a la Iglesia del Salvador, donde se incorporan al desfile la Vble Hermandad de Nuestra Señora de la Amargura y San Juan Apóstol, continúan su marcha por las calle Solera y Peso, para tomar la C/ Alfonso VIII, para llegar a la Plaza Mayor, donde hacen estación y se incorporan desde la Iglesia de San Pedro la Vbles Hermandades de San Pedro Apóstol , la Negación de San Pedro y la del Stmo Ecce Homo de San Miguel.

Desde la Santa Iglesia Catedral Basílica, sale la Vble Hermandad de la Santa Cena, que se une al desfile, iniciando el descenso en orden cronológico, por las calles Alfonso VIII, San Juan y Palafox, para llegar a la calle Calderón de la Barca en la zona baja de Cuenca, no sin antes parar las Santas Imágenes frente a la Iglesia de San Felipe Neri en la C/ Alfonso VIII para la interpretación del Miserere por el coro del conservatorio de música de Cuenca. A continuación enlazan con la calle Carretería, para que una vez se llega a la Iglesia de San Esteban, entren en ésta las Hermandades, continuando su marcha por la C/ Las Torres las Vbles Hermandades de Nuestra Señora de la Amargura y San Juan Apóstol y del Stmo. Ecce Homo de San Miguel

Sus puntos más interesantes son las calles Solera y Peso, salida de la Santa Cena de la Catedral, interpretación del Miserere de Cuenca y paso por las curvas de la C/ San Juan y Palafox junto a la Audiencia Provincial.

martes, 28 de diciembre de 2010

Abía de la Obispalía. Cuenca.










A unos 3 kilómetros de Cabrejas y de la autovóa Madrid-Valencia. Es Cabrejas despoblado de Abía.

Llama la atención en Abía las casas cueva. Su origen no está muy claro. Es posible que se empezaran a excavar cuevas-silo durante los primeros siglos de dominación árabe. Las cuevas-vivienda debieron construirse de forma masiva a partir del s. XVI cuando la población musulmana y judía fue expulsada de sus viviendas.

La comarca de ” LAS OBISPALIAS” estuvo habitada hacia el s. VI a. C. por la tribu de los OLCADES. Ocupaban el territorio que se extiende desde el nacimiento del río Tajo hasta el nacimiento del río Guadiana. La capital de los Olcades era Althea, situada según varios historiadores, cerca de Alconchel.

Estas tierras estuvieron ocupadas por los musulmanes hasta 1183, año en el que fueron reconquistadas por Alfonso VIII, para donarlas poco después a la Catedral de Cuenca, al obispo Juan Yáñez. Pasó a llamarse desde ese momento ABIA. La confirmación del la donación se efectuó en el año 1198 al obispo San Julián.

En el año 1578 la villa pasa a la jurisdicción real. El 15 de abril de 1582 fue declarada villa independiente por el rey Felipe II, por documento fechado en Lisboa. El documento se conserva, en perfectísimo estado, en el archivo del Ayuntamiento.

El Tesoro de Abia de la Obispalía se encontró en una Cueva de la Sierra de Cabrejas. Vendido al British Museum por 250 libras, donde ahora se conserva. Se compone de 14 objetos de oro, entre los que destacan dos brazaletes abiertos con acanaladuras longitudinales separadas por bandas en relieve. El Tesoro de Abia de la Obispalía regresó por primera vez a España con la exposición 'En los Confines del Argar. Una cultura de la Edad del Bronce en Alicante', que acogío el MARQ en 2010. En el término municipal se han hallado restos de Terra Sigillata y un tesorillo de 23 Denarios emitidos por Sartorio para financiar sus guerras contra Roma.


La ermita de Santa Catalina es del siglo XVI y ha sido reedificada en sucesivas ocasiones.

Hacia 1656, el visitador del Obispado recomienda la conveniencia de trasladar el Santísimo; desde la "Iglesia de la Asunción" a la Ermita de Santa Catalina, en la llanura “para que los enfermos e impedidos puedan acudir a los divinos oficios”. Es la parroquia actual.

Pudo llamarse "Ovia", con cierta importancia en las luchas entre Romanos y Cartagineses. Pudo existir un castillo medieval de origen romano. Hay restos en el Cerro escarpado y que domina la pequeña población y se sigue llamando “El Castillo”.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Era una de las mayores dimensiones entre las románicas de la Provincia. Debida al obispo Yañez, primero, y a San Julian después.

La construcción de esta Iglesia hay que fecharla hacia 1198 , y al igual que las demás iglesias de este grupo, tiene una sola nave, de grandes dimensiones, con dos sencillas puertas de ingreso –al norte y al sur – formadas por sendos simples arcos de medio punto labrados en cuidada sillería.

Las fachadas Norte y Sur de arcos de medio punto, con arquivoltas, que la sitúan en el románico conquense. A los pies, torre del siglo XVII de tres cuerpos, y el tercero de base octogonal con cuatro huecos para las campanas. Hoy es un cementerio.

Cabrejas. Cuenca.






























En el pinar de Cabrejas.

Hasta los años 1970 mantuvo su población a orillas de la carretera nacional Madrid- Cuenca. Antes lugar de descanso de los viajeros que seguian el Camino Real de Madrid a Cuenca. Contaban los caminos con ventas, herrerias y postas de correos cada 40 kilómetros.

En 1769 una norma establecía marcar los caminos con los "leguarios", que señalaban las distancias. El punto cero se estableció en Madrid y se encuentra todavía en la Puerta del Sol.

Carlos IV por Real Orden de 26 de enero de 1801, estableció: Para que la legua corresponda próximamente a lo que en toda España se ha llamado y llama legua (que es el camino que regularmente se anda en una hora) será dicha legua de veinte mil pies, la que se usará en todos los casos que se trate de ella, sean caminos Reales, en los Tribunales y fuera de ellos.


Cabrejas se despobló en la decada de los 70 del siglo pasado.
Despoblado de Abía de la Obispalia.


Luisa Zapata, hermana del I conde de Barajas, casa con Fernando de Ribera Coello, señor de Villarejo de la Peñuela, Cabrejas y Valmelero, casado primero con Elvira Quiñones, hija de los señores de la Ventosa, hijo de Perafán de Ribera Coello, señor del estado de Villarrejo de la Peñuela, caudillo y capitán de la gente de Huete para el socorro de Perpiñán, y de Isabel Sánchez. Padres de Pedro Coello de Ribera, señor de Villarejo, I conde de la Ventosa en 1617, señor del estado del Villarrejo de la Peñuela en 1618. Casa con Constanza de Sandoval, su sobrina, señora de la Ventosa, hija de Juan de Sandoval, IX señor de la Ventosa, y de Luisa Coello de Mendoza, con sucesión.

Cabrejas. Cuenca.

Armas de los Silva Mendoza. Pastrana e Infantado.
















Armas de los Zapata.










Armas de los Sandoval.















Armas de los Ribera.


En su casa de Cabrejas tienen los Infantado el escudo de la casa palacio de los Ribera en Villarejo de la Peñuela. La portada de esta casa palacio es la del Museo de Arte Abstracto de Cuenca. Conocida como Casa Ducal, cuando de siempre fue conocida por “La Venta”. Esta venta servía de parada y refugio, a los coches de viajeros que hacían la ruta Cuenca-Madrid.

La Venta de Cabrejas es un caserón construido en 1827. Seguramente hubo otra venta anterior en su mismo lugar.




Cabrejas fue aldea del alfoz de la Tierra de Huete. Entregada por Alfonso XI al alcaide del castillo de Huete, Alfonso Martínez de Ribera en 1328 por los servicios prestados a la Corona en la defensa de la fortaleza de Huete.








En la casa de Cabrejas MAGNIFICO ESCUDO DUCAL CON LAS ARMAS DE LOS APELLIDOS DE LOS SEÑORES DE VILLAREJO DE LA PEÑUELA hasta el presente. Esperemos que se sepa proteger.


Alfón Martínez de Ribera, "el de Huete", gobernaba la fortaleza de Huete en el año 1320 con el título de alcaide defendiéndola de las revueltas que tienen lugar durante la minoria de Alfonso XI, promovidas en las tierras de Cuenca por el infante don Juan Manuel, primo y suegro de Alfonso XI.

Don Juan Manuel se convirtió en uno de los hombres más ricos y poderosos de su época, y, además de mantener él solo un ejército de mil caballeros, llegó a acuñar su moneda propia durante un tiempo, tal y como hacían los reyes. Para ello tenía una fábrica de acuñar moneda en su aldea de El Cañavate, Cuenca.

En 1328, el ya Alfonso XI quiso premiar los servicios de algunos vasallos, entre los que se contaba el alcaide del castillo de Huete, Alfonso Martínez Ribera, al cual hizo donación de la aldea y castillo de Anguix, entregándole además el señorío de Villarejo de la Peñuela.

Casa con Inés Fernández, que podia ser de los Sandoval, señores de La Ventosa desde 1341. Es su hijo Lope López de Ribera, II señor de los estados de Villarejo, que casa con su pariente Violante López de Ribera, de la Casa de los Adelantado de Andalucia que al correr de los siglos y ya en el XIX serán duques del Infantado, antes marqueses de Valmediano, emparentados con los Villarejo al casar el titular de Valmediano con una hija del V señor de Villarejo. En la Casa del Infantado ahora Villarejo, Cabrejas y Valmelero.

Es Lope López también señor de Cabrejas y Valmelero. Fue alcaide de la fortaleza de Montalbo y así no puede extrañar que su nieta, IV señora de los estados de Villarejo de la Peñuela, case con el III señor de Montalbo. Participa Lope López de Ribera en 1385 en la batalla de Aljubarrota con 6 lanzas y un ballestero, donde muere. Violante, su viuda, recibe 3.000 maravedíes; 10 maravedíes por lanza y día y 7 por día por el ballestero.

En la segunda mitad del siglo XIV San Pedro Palmiches junto con Villarejo de la Peñuela y Anguix pertenecía al alcaide de la fortaleza de Huete Alfonso Martínez y su mujer. No seguidor de la causa de Pedro I este vende los bienes de su desafecto y son comprados por el común de Huete. Son restituidos a su viuda Inés Fernández y a su hijo Lope Lopez por Enrique II, ya rey de Castilla. Casa Lope López, también señor de la cercana aldea de Cabrejas y de la de Valmelero al oeste de Jábaga- ahora despoblado como su cercano Fuenteruz-en la serranía de Cuenca, con su pariente Violante López de Ribera. Su hijo, Fernando- Hernando- de Ribera hemos visto que intercambia San Pedro Palmiches con el señor de Cañete. Su nieta, Violante, casa con el III señor de Montalbo, el Hito y Villar de Cañas.

Pasaba por aquí la calzada romana procedente de Albaladejito con dirección a Villar del Horno, donde queda el viejo recuerdo de la leyenda de la Virgen de la Subterránea, que realmente procedía de esta cercana aldea. Luego la cañada mesteña que iba desde Teruel a Andalucia y recorría las tierras de los señores de Villarejo de la Peñuela.

En la década de 1970 el pueblo de Cabrejas quedó definitivamente abandonado.
Para ver la casa de los Infantado dejar la Autovia por la salida a Abía de la Obispalia y a unos 3 kilómetros hacia Cuenca la encontramos en el arcen de la antigua carretra nacional y al lado las ruinas del pueblo de Cabrejas. Ya puestos acercarse a Abía, son otros tres kilómetros. Nos encontramos en los parajes del Pinar de Cabrejas.

lunes, 27 de diciembre de 2010

La Gatera de la Villa.

Os invito a la lectura del último número publicado de la revista La Gatera de la Villa. Como siempre lleno de artículos muy interesantes sobre Madrid y su Historia.

Si no conoceis el contenido de los anteriores igualmente os invito a su lectura.