martes, 23 de noviembre de 2010

Maria de Contreras y Portugal. II duquesa de Huete.

Juan de Contreras, señor de Casasola,-fortaleza que estuvo cerca de Chichón-, Alcobendas, y de Puebla de la Horcajada, hoy despoblado cercano a Aranjuez. Casa con Isabel de Guzmán. Padres, entre otros, de Vasco González de Contreras, señor de Casasola, padre de uná única hija llamada María de Contreras y Portugal, esposa de Lope Vázquez de Acuña, "el Mozo", llamado a ser II duque de Huete. Fueron vecinos de Toledo.

Lope Vázquez de Acuña, I duque de HUETE en 1474, señor y luego conde de Viana, señor de las villas de Azañón, Anguix, y mitad de Valtablado, Castillejo, y Castil de Acuña en Huelves, del Consejo de los Reyes Católicos; fundó nuevo mayorazgo de sus bienes, y fortaleza de Castil de Acuña en 1487, previa facultad Real dada en Salamanca en 1486. Partidario, con su hermano el arzobispo de Toledo, Alonso Carrillo de Acuña-1410-1482-, obispo de Sigüenza, del Consejo de los Reyes Juan I, Enrique IV y de los Reyes Católicos, Primado de las Españas, Canciller Mayor de Castilla, Virrey y Gobernador de Portugal, de la Beltraneja, en el concierto de sumisión a los Reyes Católicos, tuvo que renunciar al ducado, entregando la ciudad a la Corona en 1476, recibiendo en cambio para solo su persona y sin el carácter de hereditario el cargo de Guarda mayor de la ciudad y toda su tierra, y el oficio de Camarero mayor de las Armas del Rey Católico. Casa con María de Mendoza, señora de Naharros, hija de Diego Hurtado de Mendoza, II señor de Cañete, la Olmeda, Uña y Valdemaca, Montero mayor de Juan II, Guarda mayor de la ciudad de Cuenca, y de su segunda mujer, Teresa de Guzmán, hija de Juan Ramírez de Guzmán, de la línea de los Toledos, señores de Gálvez, y de su primera mujer Elvira Alfón de Aza, de Biedma. Padres de Lope Vázquez de Acuña, "el Mozo", II señor de las villas de Viana (por cesión de su tío el arzobispo de Toledo en 1482, Azañón y la Puerta, Guarda mayor de los Reyes Católicos, su Vasallo y de sus Consejo, fundó con su mujer nuevo mayorazgo enT oledo en 1504, previa facultad Real dada en Madrid en 1502. Muere antes de 1524. Por sus gastos desmedidos se vió obligado en vida de su padre a vender la mayor parte de su mayorazgo, incluso la villa de Azañon y la de Viana a Iñigo López de Mendoza, conde de Tendilla. En unión con él, su mujer vendió el señorío de la Puebla de Horcajada a Gutierre de Cárdenas, señor de Maqueda, aprobada por carta Real en 1488. Casa con María de Contreras y Portugal, señora de la Puebla de la Horcajada, hija única de Vasco González de Contreras, señor de Alcobendas, Casasola y la Puebla de Horcajada y de Juana de Portugal, hija del Infante Pedro de Portugal, señor de Colmenarejo y de Isabel Enríquez, de la casa de los condes de Gijón y Noroña. Padres de Pedro de Acuña, señor de Anguix, casa con Mariana de Padilla, hermana de comunero Juan de Padilla. Padres de María de Acuña y Padilla, señora de la villa de Anguix, y del mayorazgo de la línea del duque de Huete, sobrina-segunda de su marido Fadrique de Acuña, V conde de Buendía, señor de Dueñas en Palencia. Con suecsión los condes de Buendia.

Un descendiente del quien debiera haber sido II duque de Huete rehabilita en 1909 el título de duque de Huete. Con sucesión hasta ahora, IV duque de Huete.

A fines del siglo XVI, El conde de Puñonrostro también ejercía la jurisdicción sobre sus vasallos de Pedrezuela, San Agustín de Guadalix y Alcobendas, villas situadas en la Tierra de Madrid. Además de los derechos que emanaban de la jurisdicción señorial, el mayordomo de este partido recaudaba en nombre del conde todos los ingresos en especie procedentes de las tierras cedidas a renta así como las tercias reales en Alcobendas, San Agustín y San Sebastián de los Reyes, aldea ésta ligada jurisdiccionalmente al regimiento madrileño. En el partido de Puñonrostro, despoblado localizado en el término de la localidad toledana de Seseña, el conde disponía de otra fortaleza alrededor de la cual se extendían 2.000 fanegas de tierra de sembradura y una dehesa. Por su parte, las localidades de Móstoles y las Moralejas también incluían bienes del condado, concretamente "tierras de pan llevar" y una cantidad proporcional de la harina molturada en varios molinos emplazados sobre el río Guadarrama. Finalmente, otra de las joyas del condado estaba situada en el límite entre Chinchón y Ciempozuelos, villas que dependían jurisdiccionalmente de otro poderoso linaje local: los Cabrera. Allí se alzaba el tercer castillo condal, la fortaleza de Casasola, en cuyo derredor se agrupaban varias dehesas y agostaderos para la cría de ganado. Además, la confluencia de los ríos Jarama y Tajuña había creado fértiles vegas en cuyos regadíos se cultivaban productos hortofrutícolas y feracest tierras de cerea que producían unos altos rendimientos y proporcionaban sustanciosos excedentes y vituallas para las despensas condales. Finalmente, la hacienda señorial en este partido se completaba con la posesión de varios molinos harineros, todos ellos emplazados a lo largo de los citados cauces fluviales.