martes, 21 de febrero de 2012

Tenentes y alcaydes.

Tenente era el responsable de la tenencia feudal correspondiente a una villa o región, designado por el rey o señor durante la Edad media

La tenencia no daba derecho de propiedad y era temporaria. 


El tenente administraba justicia, recaudaba los impuestos reales y militares. Los ingresos resultantes usualmente se repartían en partes iguales entre el tenente y el rey.


La Casa de Lara comienza con Gonzalo Núñez (c. 1052 - después de 1104), primer tenente documentado del Alfoz de Lara


El Alfoz de Lara es un antiguo conjunto de comunidades ubicadas en valles de las sierras Burgos, en la cuenca alta del río Arlanza.
La existencia del alfoz de Lara como división jurisdiccional se remonta al menos al año 912, cuando un documento ya lo menciona. En el siglo XI era el más antiguo y extenso de los alfoces de Castilla. Un documento, aparentemente falsificado, del cartulario del Monasterio de San Pedro de Arlanza le asigna límites mucho más amplios que los que pueden deducirse de otras fuentes.
La tenencia del Alfoz de Lara fue la base del poderío de la Casa de Lara en la Castilla de los siglos XI a XIV.
Lara de los Infantes es una población de la provincia de Burgos. Es la sede del ayuntamiento de Jurisdicción de Lara, al que pertenecen otras localidades como Paúles de Lara, La Aceña y Vega de Lara. Se encuentra situada en la comarca de sierra de la Demanda a 45 kilómetros de Burgos.
En la antigüedad la zona formaba parte del Alfoz de Lara, donde la casa de Lara tenía su base patrimonial.

Cuenta con,
la iglesia parroquial Nuestra Señora de la Natividad con restos románicos.
Castillo de Lara, fundado en el 902 por Gonzalo Fernández, padre de Fernán González.
En los alrededores está la ermita de Quintanilla de las Viñas siglo VII, visigoda.



Los tenentes de Lara acrecentaron sus riquezas y propiedades en Castilla, desde la sierra de Burgos en curso de repoblamiento, hacia Galicia, León y Andalucía, gracias a su activa participación en las guerras de la Reconquista y a sus estrechos vínculos con la casa real.

La tenencia era una delegación real temporaria que no implicaba posesión ni dominio personal, por lo que al menos inicialmente, no eran Señores de Lara.



El condado de Vizcaya se convierte en Señorío bajo poder Castellano tras la conquista de la Navarra marítima en el año 1200, agregándose las tenencias de Vizcaya propiamente dicha, las Encartaciones y el condado de Durango. Los condes navarros anteriores eran meros tenentes, (recaudadores de impuestos y defensores del reino de Navarra en nombre de su rey, y pasan a ser señores feudales con Castilla, con derecho por tanto a heredar.

Los  López de Haro, antiguos tenentes navarros deVizcaya, donde no se incluían las Encartaciones y el condado de Durango, con mojón en Amorebieta-Etxano, durante aproximadamente 31 años. Se convierten en señores feudales en La Rioja conquistada por los castellanos, donde adquirirían el “reino de Nájera” y la villa de Haro, adjunto desde entonces a su apellido; en esas tierras poseían desde ese siglo XI el castillo de Bilibio, puerta de Errioxa, la cual también vendieron al rey castellano. Los Señores de Bizkaia de los López de Haro, eran altos dignatarios que residían en la Corte castellana, no poseían ni palacio ni residencia alguna en Vizcaya ni fueron enterrados en su tierra.

Lope Iñigo 
Iñigo Lopez (1040 - 1077). 
Lope Iñigez (1077 - 1093).
Diego Lopez  Zuria (1093 - 1124). 
Lope Diaz I (1124 - 1170). 
Diego Lopez II (1170 - 1214).
Lope Diaz II (1214 - 1236). 
Alonso Diego Lopez III. (1236 - 1254).
Lope Diaz III (1254 - 1288). 
Diego Lopez IV (1288 - 1289).
Maria Diaz I (1289 - 1295). 
Diego Lopez V (1295 - 1310). 
Maria Diaz I (1310-1322 eta 1326-1334). 
Joan Diaz (1322 - 1326). 
Maria Diaz II. (1334 - 1348). 
Nuño Lara Diaz (1348 - 1352).
Haro y Lara,  Diaz Joana (1352 - 1359). 




Alcayde. Hasta fines de la Edad Media era el que tenía a su cargo algún castillo o fortaleza. Después de la Edad Media, el alcaide era un Grande de España encargado de administrar algún sitio real.


En las alhóndigas, casas públicas para la compraventa de granos o cereales y otros establecimientos, persona encargada de su custodia y buen orden.