martes, 4 de noviembre de 2014

Juan Rodríguez de Fonseca y Cristobal Colón. Familia en el siglo XVII

Juan Rodríguez de Fonseca y Ayala nace en Toro, Zamora, en 1451 y muere en Burgos en 1524. Miembro del consejo de los Reyes Católicos y primer organizador de la política colonial castellana en las Indias

Sobrino de Alonso I de Fonseca y Ulloa, arzobispo de Ávila y Sevilla, e hijo de Fernando de Fonseca y de su segunda mujer Teresa de Ayala.

La villa de Coca, perteneciente a la corona de Castilla, pasa a ser señorío en 1439. Pertenece primero a Iñigo López de Mendoza, marqués de Santillana, y después a Alonso de Fonseca y Ulloa, arzobispo de Ávila, y después arzobispo de Sevilla. En 1453 con el permiso real edifica el castillo de Coca siendo el constructor el Ali Caro de origen musulmán y el de Alaejos.

Juan II es el que concede a Fonseca la propiedad las villas de Coca en Segovia y Alaejos en Valladolid con todas sus rentas y sus vasallos, a lo que había que sumar todas las prebendas del arzobispado de Ávila.

Alonso de Fonseca y Ulloa otorgó testamento el 3 de septiembre de 1460, fundando el mayorazgo de Coca, Alaejos, Castrejón, y Valdefuentes a favor de su hermano Hernando de Fonseca y Ulloa, padre de Juan Rodríguez de Fonseca y Ayala.

Alonso de Fonseca y Ulloa casa primero con María de Avellaneda y Delgadillo y en segundas con María Teresa de Ayala. Sigue el hijo de su primera mujer Alonso de Fonseca y Avellaneda que emparenta con los Álvarez de Toledo de Oropesa, Toledo. Sin sucesión. Continúa su hermanastro Antonio de Fonseca y Ayala, hermano de Juan Rodríguez de Fonseca y Ayala. 



Juan Rodríguez de Fonseca se declaró, junto con su familia, partidario de la princesa Isabel, la futura reina Isabel la Católica, frente a los seguidores de Juana la Beltraneja. Después de 1480, Rodríguez de Fonseca fue encomendado por la reina Isabel I a uno de los hombres más influyentes y preparados de la corte: su confesor fray Hernando de Talavera, de quien recibió formación eclesiástica y política.

A partir de 1492, su carrera eclesiástica de cargos y honores fue arrolladora: capellán real; arcediano; canónigo y deán de la catedral de Sevilla;

Obispo de Badajoz en 1494

Obispo de Córdoba en1499) y de

Obispo de Palencia en 1505;

Arzobispo de Rossano en 1511 en el Reino de Nápoles; y

Obispo de Burgos en 1514.

Estos ascensos reflejan bien a las claras sus grandes dotes personales y la confianza que habían depositado en él los monarcas. Temporalmente, ejerció la diplomacia llevando a cabo misiones delicadas, como tratar las bodas de los hijos de los Reyes Católicos, don Juan y doña Juana, quien sería reina como Juana I, con los herederos de la Casa de Austria o Habsburgo, Margarita y Felipe el futuro monarca Felipe I el Hermoso) así como acompañar a la infanta Catalina de Aragón en su viaje matrimonial a Inglaterra, que tuvo lugar en 1501, con el objeto de celebrar la boda de ésta con Arturo, el heredero inglés, fallecido al año siguiente.

Humanista y mecenas, fue generoso con sus iglesias catedrales. Mientras fue obispo de Palencia, se construyó el suntuoso trascoro de la catedral, donde fue situado un tríptico encargado en Flandes y en el que se halla el retrato del propio Fonseca. También se construyó la escalera que conduce a la cripta de San Antolín. Cuando ocupó la sede episcopal burgalesa, se levantó en la catedral de Burgos la joya plateresca de la puerta de la Pellejería y la lujosa y muy famosa escalera Dorada.

A partir de la primavera de 1493, en que se conoció y celebró el Descubrimiento de América, empezó para Rodríguez de Fonseca la etapa de su vida por la que es más conocido: la gestión de la exploración, conquista y evangelización de las Indias.

En primer lugar, Fonseca fue encargado de organizar el segundo viaje colombino, que puso a punto en tan solo cuatro meses. El 25 de septiembre de 1493, el almirante Cristóbal Colón zarpaba de Cádiz al frente de una armada de 17 navíos y unos 1.200 tripulantes.
Al mismo tiempo, entre Colón y Fonseca, dos personajes muy distintos y con ideas contrapuestas sobre el Nuevo Mundo, comenzaban las primeras diferencias que con el paso del tiempo no hicieron sino crecer. En la raíz de esta rivalidad estaba la forma de organizar las nuevas tierras: mientras que para Colón todo tenía que pasar por sus manos, en una especie de monopolio compartido entre él y la monarquía, Fonseca defendía el protagonismo único y directo de los reyes españoles.

Entre 1496 y 1497, la rivalidad entre estos dos personajes se tornó en enfrentamiento abierto. Colón estuvo a punto de lograr que los Reyes Católicos destituyeran a Fonseca al frente de las armadas de Indias. Según Bartolomé de las Casas, no lo logró porque el sustituto propuesto, Antonio de Torres, exigió demasiado. Quedó no obstante una hostilidad abierta entre Fonseca y la familia Colón.

Una muestra de esta situación fue la tensa y larga preparación del tercer viaje colombino que dura más de un año. Después de 1500, con la caída del virrey y su fracaso colonizador, Fonseca y sus hombres de confianza, apoyados por los Reyes, especialmente por Fernando, influyeron decisivamente en hechos como la libertad de navegar bajo exclusivo control monárquico y sin intervención colombina (1499), la creación de la Casa de Contratación (1503), las juntas de navegantes de Toro (1505) y de Burgos (1508), la creación de gobernaciones al margen de los Colón (Darién y Castilla del Oro), o el debilitamiento de los privilegios colombinos. Presidió la Secretaría de Indias y, en 1523, el organismo que habría de convertirse al año siguiente en el Consejo de Indias.

Juan Fonseca falleció en su sede episcopal de Burgos el 4 de noviembre de 1524.

Fue enterrado por decisión propia en la parroquia de Santa María la Mayor de Coca, Segovia, que era la capital de los dominios señoriales de los Fonseca, junto a sus padres, su tío y otros miembros de la familia. Los cuatro sepulcros fueron realizados en Italia con mármol de Carrara y constituyen uno de los conjuntos de escultura renacentista más destacados del reino de Castilla.



La descendencia de los Fonseca esta representada en el siglo XVII por Teresa Marina Fonseca de Toledo y Fajardo de Mendoza, de los condes de Ayala y de los marqueses de San Leonorado, IV marquesa de la Mota y IV condesa de Villalonso. Casada en Madrid en 1674 con Pedro Manuel Colón de Portugal y la Cueva, VII duque de Veragua, VI duque de la Vega de la Isla de Santo Domingo, VIII marqués de la Jamaica, VII conde de Gelves, marqués de Villamizar, Almirante y Adelantado mayor de las Indias, Grande de España, Caballero de Santiago, Gobernador y capitán general de Galicia, Virrey de Valencia 1679. 



Catalina Ventura Colón de Portugal y Ayala (1690-1739), VIII duquesa de la Vega G.E., VIII duquesa de Veragua G.E., VIII marquesa de la Jamaica, III marquesa de San Leonardo, XII marquesa de la Mota, IV marquesa de Tarazona, marquesa de Villamizar, V condesa de Villalonso, IX condesa de Gelves, VI condesa de Ayala, X condesa de Monterrey, XI vizcondesa de Monterrey, VIII Almirante de la Mar Océana, VIII Adelantado Mayor de las Indias.


Los descendientes de Cristobal Colón son los titulares del ducado de Veragua y dueños del parque y jardín historico de la Quinta de los Molinos.


Jacobo Francisco Eduardo Fitz-James Stuart y Colon de Portugal (Madrid, 28 Diciembre 1718 – Valencia, 30 Septiembre 1785) fue un noble español. En 1738, hereda los títulos de su padre, al morir éste. Por parte de padre, es descendiente de Jacobo II de Inglaterra, y por parte de madre, es descendiente directo de Cristóbal Colón.

Era hijo de Jacobo Fitz-James Stuart y Burgh, II duque de Liria y Jérica, II duque de Berwick, y de su esposa Catalina Ventura Colón de Portugal y Ayala.

El 26 de julio de 1738 contrae matrimonio en Alba de Tormes, con María Teresa de Silva y Álvarez de Toledo (6 de mayo de 1716 - 5 de mayo de 1790), hija de Manuel Maria de Silva y Mendoza y María Teresa Álvarez de Toledo y Haro (primera mujer en ostentar el título de duquesa de Alba de Tormes).

El Ducado de la Vega, es un título nobiliario español creado con la denominación de Ducado de la Vega de la Isla de Santo Domingo, unido a la dignidad de Grande de España, por el rey de España Felipe II, el 16 de marzo de 1557, a favor de Luis Colón de Toledo, I duque de Veragua, I marqués de la Jamaica y Almirante Mayor de las Indias Occidentales.

Luis Colón de Toledo, era hijo de Diego Colón y de María Álvarez de Toledo, nieto, por tanto del descubridor Cristóbal Colón.

Su denominación hace referencia a La Vega en la actual isla de la Española, llamada también isla Hispaniola o isla de Santo Domingo y que actualmente se divide en dos naciones independientes: República Dominicana y República de Haití.

El título fue rehabilitado en 1906 por María del Pilar Colón y Aguilera.

María Álvarez de Toledo es nieta del I duque de Alba, sobrina del II duque, primo del rey Fernando II de Aragón El Católico, y sobrina-nieta de los Reyes Católicos, fue la mujer de la más alta nobleza que pasó a América en el siglo XVI. Además, fue defensora de las libertades de los indios en las Indias Occidentales.

Fernando Alvarez de Toledo, I señor de Villoria, Salamanca, y hermano del II duque de Alba, casa primero con María de Rojas y en segunda nupcias con Isabel Pimentel.