jueves, 24 de febrero de 2011

Fresno de Torote. Madrid. Duques del Infantado.

El II señor de Fresno de Torote, primo hermano del II duque del Infantado, casa con María de Conmeldario-Condulmer o Condulmario-, viviendo en su casa de San Ginés de Madrid, dónde nacieron sus hijos Leonor, Ana y Juan Hurtado de Mendoza y Conmeldario, III señor de Fresno que casa con Nufla Vozmediano, con Mayorazgo en Madrid. Juana Coello, esposa de Antonio Pérez, era sobrina de Nufla.

Juan Hurtado de Mendoza y Vozmediano es el cuarto Señor de Fresno desde 1557.Mecenas de escritores y poetas. Fue conocido como "el filósofo". Regidor de Madrid. Casó con Inés de Herrera, hermana del I marqués de Auñón.

Inés de Ribera es hermana de Melchor de Herrera y Ribera, I marqués de Auñon, tesorero general del rey Felipe II, alférez mayor de Madrid, e hija de Fernando Gómez de Herrera, de los Consejos de los Reyes Católicos, y de su segunda esposa Ana de Ribera, hija de Fernando de Ribera Coello, señor de Villarrejo de la Peñuela en Cuenca, y de María Téllez.

Es su hijo, Juan Hurtado de Mendoza y Herrera, V señor de Fresno de Torote, casa con su prima María de Porres, Silva y Vozmediano, hija de Manuel Gomez de Porres y Vozmediano, señor de Tremeroso, y de Isabel de Silva, hija de Fernando de Silva, I señor del Corral, y de María de Zúñiga, bisnieta de los I duques de Béjar, de los I señores del Corral. Padres de una única heredera, Isabel de Mendoza y Porres, VI señora de Fresno, quien casó con Diego Hurtado de Mendoza y Guzmán, hijo de Álvaro de Mendoza y sobrino del V duque del Infantado.

Álvaro de Mendoza es hijo de Diego Hurtado de Mendoza que hubiera heredado a su padre el IV Infantado de no haber muerto antes que él por lo que Infantado pasa al hermano mayor de Álvaro y de nombre Íñigo, V duque del Infantado. Rodrigo, hermano de Álvaro y de Íñigo, casa con su sobrina Ana que es la VI duquesa del Infantado en sucesión de su padre el V duque.

Álvaro vive en Madrid y casa en 1577 con María de Guzmán, hija del hidalgo Jerónimo Ortega de Saavedra, alcalde de casa y corte.

María y Álvaro tuvieron un hijo varón, Diego, que es el VII Señor de Fresno de Torote por matrimonio. Álvaro muere en el 1600.

El V duque del Infantado no tenía heredero varón por lo que para conseguir que su hija Ana fuera su sucesoala casó con su hermano Rodrigo y tío carnal de Ana. Era Rodrigo padre de varios hijos ilegítimos aunque reconocidos y criados en el palacio de Guadalajara. Tuvieron una hija de nombre Luisa pero el mayorazgo impedía la sucesión femenina. Asi que Diego Hurtado de Mendoza, VII señor de Fresno de Torote, único varón descendiente por varonía de su abuelo el IV duque del Infantado, puso pleito en la Cancillería de Valladolid a su prima Ana y a la hija de esta Luisa. El pleito se prolongó 29 años.

El Duque de Lerma, favorito de Felipe III, a cambio de poder casar a su hijo segundo con Luisa y de tener un nieto que fuera Duque del Infantado apoyó a los Mendoza de Guadalajara y el pleito se fallo a su favor, aduciendo el matrimonio de Alvaro con María en su contra por la baja condición social de maría solo era Hidalga y mediando una posible excomunión papal contra Diego por el pleito.

Isabel y Diego, VI señores de Fresno de Torote, tuvieron por heredera a María Hurtado de Mendoza, VII señora de Fresno de Torote, la cual casa con el guipuzcoano Juan Jacinto de Chiriboga y Córdoba. Les heredó su hijo Tomás Isidro de Chiriboga y Mendoza, creado primer Marqués de Valmediano por Carlos II en 1692 quien no tuvo herederos pasando sus títulos y posesiones a su hermana Isabel de Chiriboga y Mendoza, casada con Juan Antonio de Arteaga Lazcano, de ascendencia navarra, y a quien el Consejo de Castilla había dado posesión en 1697 de los títulos de su primo Baltasar de Espina y Lazcano, convirtiendole en el XVII señor de la casa de Lazcano hasta su muerte en 1708.

Juan Antonio e Isabel, señores de Fresno de Torote, tuvieron por hijo a Juan Raimundo de Arteaga Lazcano Chiriboga y Hurtado de Mendoza, 1677-1761, fue el XVIII señor de Lazcano y IX señor de Fresno de Torote, y al morir su tio fue segundo marqués de Valmediano. Juan volvió a reclamar los derechos al ducado del Infantado en Valladolid a su pariente María Francisca, XI duquesa del Infantado. Le hereda su hijo en 1761 Joaquín José de Arteaga Lazcano y Mendoza, 1706-1784, que también pleiteó con los Infantado y luego su hijo Ignacio Ciro de Arteaga Lazcano e Idiaquez, 1748-1817, IV marqués de Valmediano, que no siguió el pleito pues fue gran amigo del XIII Infantado. Casa en 1783 con María Ana de Palafox y Silva, hija del VII marqués de Ariza.

El hijo de Ignacio Ciro y María Ana, Andrés Avelino de Arteaga Lazcano y Palafox, muerto en 1864, sería V marqués de Valmediano y por morir la heredera, su prima hermana María Elena de Palafox y Silva X marqués de Ariza y Almirante de Aragón a la muerte de su abuelo materno Vicente de Palafox y Silva. En ese momento unió a su nombre los títulos y apellidos de los Palafox, Centurión y Folch de Cardona.

Andrés Avelino se casó con Joaquina Josefa de Carvajal y Manrique de Lara, hermana del II duque de San Carlos en poder de una cuantiosa fortuna y patrimonio en títulos y posesiones, de los que fue hijo Andrés Avelino de Arteaga Lazcano y Palafox Carvajal y Manrique de Lara, 1807-1850, quien casa con Fernanda de Silva Téllez Girón y Waldstein, hermana del IX y arruinado duque de Osuna. Fernanda y Andrés Avelino tuvieron como hijo a Andrés Avelino de Arteaga y Silva Téllez Girón, 1833-1910, que al haber muerto su padre heredaría directamente de su abuelo. Además, a la muerte del duque de Osuna sin herederos acabarían los descendientes de esta rama "menor" heredando el ducado del Infantado al convertirse Andrés Avelino de Arteaga y Silva en el XVI duque del Infantado.

El X duque de Osuna casa con una nieta del XII Infantado. Padres de

  • Pedro de Alcántara , XI duque de Osuna, XIV duque del INFANTADO, que seguirá después de su tío-abuelo, el XII Duque.

  • Mariano, XII duque de Osuna, XV duque del INFANTADO, que seguirá después de su hermano y no tiene hijos.
En el año 2001 fue encontrado el féretro del segundo señor de Fresno en la iglesia de los franciscanos de Guadalajara.

Pedro González de Mendoza, "el de Aljubarrota", casó en 1363 con Aldonza Fernández de Ayala, hermana del Canciller Ayala. Dejó en su testamento mandas a favor de los frailes franciscanos y en 1389, su viuda, Aldonza, fundaba seis capellanías cantadas en el mismo, cumpliendo así, la voluntad testamentaria de su difunto esposo.

Pedro González de Mendoza sería el último miembro de los "Mendoza de Guadalajara" en enterrarse en la iglesia de San Martín de Mendoza en Alava, hoy desaparecida. Su lápida fue vendida en 1832 al secularizarse la iglesia.

Su hijo Diego Hurtado de Mendoza sufragó la reconstrucción de la iglesia de San Francisco, tras el incendio que padeció en 1394, a cambio de obtener el privilegio de ser sepultado en su Capilla Mayor, de la que obtuvo el patronazgo, que compartió con su primera esposa María de Castilla y sus descendientes. También sería allí enterrada, en 1431, su hermana Juana de Mendoza, la "ricahembra de Guadalajara", bisabuela de Fernando el Católico.

El marqués de Santillana finaliza las obras iniciadas por su padre Diego, muerto prematuramente en 1404, esculpiendo los sepulcros familiares y levantando la iglesia del convento de San Francisco, dónde sería enterrado, en 1458, junto a su mujer Catalina Suárez de Figueroa y junto a su padre.

El Gran Cardenal Pedro González de Mendoza, hijo de Iñigo, prolongó la Capilla Mayor tirando la cabecera del templo y la reconstruyó ampliada para que los mausoleos familiares no estuvieran tan estrechos. También acabó la gran nave única de la iglesia de 54 metros de larga.

En la capilla mayor, sería enterrado el primer duque del Infantado, los sucesivos duques y muchos de sus familiares, incluyendo a algunos de los Mendoza "de Molina". También otros Mendoza "del Infantado" serían enterrados fuera de la capilla, bajo el pavimento, pues el cardenal Juan de Mendoza fue enterrado, en 1612, en el plano del altar mayor, al lado de la epístola.

Ana de Mendoza, VI duquesa del Infantado, dispuso a comienzos del siglo XVII el inicio de las obras subterráneas de un panteón familiar para depositar los sepulcros de su padre, los de sus dos maridos, los de sus hijos y el suyo propio.

En la actualidad sólo pueden verse en la iglesia los restos de un arco parietal funerario en la capilla más próxima al presbiterio, al lado de la epístola, con espacios para sepulcros bajo arcos que indican su antigüedad de finales del gótico. Los autores de la bibliografía consultada no indican a quien pueden corresponder.

Las casas de Pastrana e Infantado se unirían por pacto matrimonial en la persona del noveno duque del Infantado, que sería enterrado en Madrid.

La VIII duquesa del Infantado casa con el IV duque de Pastrana.

Los duques de Pastrana descendían del matrimonio entre Ana de Mendoza y Ruy Gómez de Silva, nombrados príncipes de Éboli por Felipe II. El sexto hijo varón de ambos, el obispo fray Pedro González de Mendoza, engrandecería la iglesia de Pastrana durante la primera mitad del siglo XVII, hasta convertirla en colegiata. Hizo construir una cripta para enterrar, en unas urnas, a su abuelo y a sus padres, en 1637. Los cuatro primeros duques de Pastrana fueron enterrados en esta cripta

Durante la guerra de la Independencia, la iglesia de los franciscanos de Guadalajara fue ocupada por los franceses a finales de 1808, sirviendo como cuartel general por su situación estratégica, por lo que sufrió apreciables daño. Los pocos restos humanos recuperados entre los que se cree que estaban los del marqués de Santillana, estaban mezclados. Fueron recogidos y guardados cuidadosamente en septiembre de 1813.

Al morir el XIII duque del Infantado hubo pleito entre su hijo natural legitimado Manuel de Toledo Lesparre y el heredero legal y su sobrino nieto el XII duque de Osuna y XV del infantado. Al final llegaron a un acuerdo en el que Mariano Téllez-Girón, XV duque del Infantado, le cede en 1852 a mariano Lesparre el de duque de Pastrana de Francavilla, marqués del Cenete, y conde de Villada, legitimado entre 1825 y 1827. Casa pero no tiene sucesión y sigue su hermana también sin hijos.

Manuel Lesparre con el permiso de Osuna lleva en 1859 los restos de Infantados y Pastranas en siete urnas intactas desde San Francisco en Guadalajara a la cripta de la Colegiata de Pastrana.

En la cripta se fueron acumulando poco a poco más cuerpos. Se llevaron en 1868 desde Madrid a Pastrana los restos del IX duque del Infantado y los de su esposa. Asimismo Manuel hizo enterrar en la cripta a su hermana y, tras fallecer sin hijos, Manuel de Toledo también sería enterrado en 1886 en la cripta, en el lugar ocupado inicialmente por el V duque, el cual se traslada al lugar dónde ahora descansa mezclado con otros restos tras una lapida de mármol negro en la que está escrito "V, VI y VII duques de Pastrana y otros Infantado".